Transparencia (III): la publicaci贸n de los datos sobre financiaci贸n auton贸mica en Espa帽a y Alemania

Hemos hablado extensamente del proyecto de Ley de Transparencia, Acceso a la Informaci贸n P煤blica y Buen Gobierno en estos momentos en tramitaci贸n en las Cortes y hemos puesto de manifiesto hasta qu茅 punto ser铆a importante contar con un buen y suficiente despliegue de datos p煤blicos sobre cualquier actividad administrativa (y que 茅stos, adem谩s, fueran desplegados de oficio, bien ordenados, f谩cilmente accesibles y, como es obvio, on-line para que puedan estar a disposici贸n c贸moda y efectiva de todos los ciudadanos). Los efectos sobre el debate p煤blico, sobre el control de la actividad de los gobernantes, sobre la prevenci贸n de la corrupci贸n… de algo as铆 ser铆an enormes. Pensemos hoy en un sencillo ejemplo, que es el de la financiaci贸n auton贸mica en Espa帽a, y comparemos lo que ocurre con la situaci贸n en Alemania, un pa铆s con un reparto del poder de tipo federal muy parecido al nuestro (de hecho, en muchas cosas hemos copiado de ellos nuestro modelo) a efectos de poder obtener f谩cilmente datos de este tipo.

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La Ley de Transparencia (II): carencias del proyecto y mejoras logradas

Habl谩bamos ayer de c贸mo la tramitaci贸n de la Ley de Transparencia puede analizarse como un ejemplo de norma-placebo, de maniobra de contenci贸n de da帽os por parte del poder pol铆tico ante una marea de protesta y descontento que sube y sube. Una operaci贸n que, a estas alturas, puede decirse que ha fracasado a la vista de lo que est谩 ocurriendo con la tramitaci贸n parlamentaria de la norma. Ve谩moslo.

En primer lugar, la Ley contiene en realidad son dos normas diferentes: una ley de transparencia y acceso a la informaci贸n p煤blica y una ley sobre buen gobierno muy peregrina, con pretensiones de control de la Administraci贸n del Estado sobre las de las Comunidades Aut贸nomas abiertamente inconstitucionales, que a estas alturas ya parece claro que desaparecer谩n. En todo caso, de este tema mejor hablar otro d铆a y centrarnos hoy en la parte sobre transparencia y acceso a la informaci贸n.

Si nos vamos al Proyecto de Ley aprobado por el Gobierno en estos momentos en tramitaci贸n parlamentaria, vemos muchos elementos que permiten ilustrar el proceso comentado con la ley. Esto es, podemos ver una propuesta del Gobierno extraordinariamente deficiente, muy poco ambiciosa, incre铆blemente prudente si la comparamos con nuestro entorno y, en general, unas alternativas surgidas desde la opini贸n p煤blica y la oposici贸n que mejoran mucho la propuesta oficial, as铆 como un resultado final que, en muchos casos (pero no en todos), est谩 forzando a la incorporaci贸n de muchas mejoras. As铆, si vamos por partes, podemos ver esta evoluci贸n en diferentes cuestiones tratadas por la ley.

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La Ley de Transparencia, la marea que sube y los diques de contenci贸n (I)

Est谩 resultando muy interesante la tramitaci贸n de la Ley de Transparencia, Acceso a la Informaci贸n P煤blica y Buen Gobierno. A estas alturas tiene poco o ning煤n sentido explicar las razones por las que una norma as铆 es necesaria (por ejemplo, en este post y debate posterior qued贸 sobradamente explicado) y extendernos sobre su contenido y fallas dado que, a medida que veamos en qu茅 queda finalmente el proyecto, habr谩 ocasi贸n de comentar cosas en el futuro. De momento, eso s铆, lo que permite ser analizado ya a estas alturas es el empleo de esta iniciativa como un intento por parte del Gobierno de interponer cierto dique de contenci贸n frente a la marea de cabreo y creciente exigencia ciudadana (en este y en otros muchos 谩mbitos) y constatar el fracaso de la maniobra. La marea sube m谩s y m谩s y el dique de contenci贸n inicialmente previsto (un proyecto presentado por el Gobierno y vendido como abierto y participativo, pidiendo sugerencias, de hecho llegaron m谩s de 3.000 para luego desatenderlas pr谩cticamente todas sin dignarse a explicar nada sobre las razones por las que no se atendieron) se demuestra incapaz de taponar con un m铆nimo de sentido esa inundaci贸n de cabreo ciudadano. Un cabreo ciudadano que es cada vez m谩s informado y consciente, porque adem谩s gracias a iniciativas como la de la Coalici贸n Pro-acceso (que ha hecho una labor fundamental en este tema) o la de la Fundaci贸n Civio (interesant铆simo el trabajo que hacen) ya contamos todo con muchos ejemplos de c贸mo en el Derecho comparado la situaci贸n es muy distinta no s贸lo a lo que tenemos en Espa帽a sino a la endeblez t茅cnica y al alcance timorato de la nueva reforma, por mucho que se venda como avanzada. Es una de las cosas mejores de esta crisis, que resulta incre铆ble el acelerado proceso de alfabetizaci贸n de una sociedad, donde casi cualquier iniciativa ciudadana da ejemplo de tener un rigor y seriedad inimaginables hace muy poco… y que dejan en evidencia a nuestras “elites oficiales” cada dos por tres.

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驴Hasta d贸nde llega la Agencia de Protecci贸n de Datos?

Dada la hipertrofiada definici贸n de qu茅 entiende la AEPD que es un fichero que contenga datos de car谩cter personal, con una lectura literalista y simplista del actual marco legal, uno puede plantearse leg铆timamente la pregunta de hasta d贸nde podr铆amos llegar si apuramos las consecuencias l贸gicas de esos postulados. Lorenzo Cotino, un constitucionalista de mi Universidad que tiene un blog muy interesante, plantea un ejemplo pr谩ctico delirante: 驴puede ser considerada su actividad cerebral, dado que maneja no pocos datos de car谩cter personal diariamente, y los tiene archivados de un modo m谩s o menos ordenado, como un fichero y, por ello, ser铆a obligatorio darlo de alta?

La gracia del asunto es que la pregunta que se hace Cotino no es ret贸rica. O no s贸lo ret贸rica. Porque se lo pregunta a la propia Agencia. El resultado, y la respuesta de nuestro peculiar organismo encargado de velar por la privacidad y seguridad de nuestros datos personales, aqu铆.

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PS: Est谩 bien tambi茅n descubrir, como cuenta Lorenzo, que la AEPD es incapaz a estas alturas de cumplir con la obligaci贸n de ofrecer un procedimiento administrativo electr贸nico. Es una buena noticia m谩s, de las muchas que procura esta Administraci贸n independiente, para las empresas que han menudeado en el sector que se encargan de ayudar a empresas y particulares a sortear la selva burocr谩tica que es esto de la protecci贸n de datos. Porque como es obvio, cuanto m谩s dif铆cil sea para los ciudadanos normales interactuar con la Agencia, m谩s negocio de estas empresas.



A prop貌sit de Wikileaks: llibertats d’expressi贸 i informaci贸 vs. inter茅s nacional en una societat en xarxa

Us deixe el v铆deo de la meua intervenci贸 en la mesa redona de dimarts de la que ja hem parlat.



A prop贸sito de Wikileaks

Esta tarde, a partir de las 19.30, en el Club diario Levante de Valencia, participo en una mesa redonda organizada por la Asociaci贸n Ciudadan铆a y Comunicaci贸n (ACICOM) sobre Wikileaks, el derecho a la informaci贸n y el Poder, cuyos responsables ha tenido la amabilidad de invitarme. Como el tema es importante, y una de las asignaturas pendientes (una de las muchas asignaturas pendientes) de este blog, a ver si logro grabar mi intervenci贸n y, a partir de la misma, hilvanar unas ideas sobre cu谩les me parece que son las claves jur铆dicas de todo lo que est谩 pasando m谩s all谩 de una serie de consideraciones pol铆tico-sociales muy obvias, especialmente lacerantes en lo referido a nuestro pa铆s que ya puso de manifiesto Guillermo L贸pez recientemente.

Muy sint茅ticamente, a mi juicio, el affaire Wikileaks revela:

1. Importantes tensiones entre los paradigmas cl谩sicos en materia de libertad de expresi贸n y las nuevas tendencias restrictivas amparadas en la idea de seguridad nacional. Idea (o excusa), en el fondo, muy vieja. Pero que parece haber recobrado de unos a帽os a esta parte una inusitada vigencia. Este primer punto no deja de ser, por ello, un cl谩sico.

2. La necesidad de adaptar nuestro esquema de intervenci贸n jur铆dica a una nueva realidad, Internet, y a las actividades que se desarrollan en ella. En concreto, Wikileaks, 驴merece en Estados Unidos y en el resto de pa铆ses que puedan estar afectados, como Espa帽a, la consideraci贸n y la protecci贸n que un medio de comunicaci贸n tradicional? 驴Le protege la primera enmienda de la Constituci贸n americana? 驴Se puede amparar en el art. 20 CE聽 con todas sus consecuencias, incluyendo la invocaci贸n del secreto profesional para no revelar fuentes? Resulta obvio que la importancia de la funci贸n c铆vica y social que puedan realizar organizaciones como 茅sta requiere de un aggiornamiento de lo que consideramos jur铆dicamente digno de ser protegido por estos instrumentos que tradicionalmente amparaban a periodistas. Para lo que conviene no perder de vista qu茅 es lo que, en el fondo, han tratado siempre de proteger estas normas. Que no era a una profesi贸n. Sino las condiciones sociales que permit铆an garantizar que la informaci贸n circular铆a, que se proteger铆a a quien la suministrara, como condici贸n imprescindible para garantizar el pluralismo en una sociedad democr谩tica.

3. Jur铆dicamente, por supuesto, algo se ha de decir sobre la necesidad no s贸lo de proteger las profesiones o actividades que hacen de la cosa p煤blica algo m谩s transparente sino, como es obvio, y tambi茅n, en un Estado de Derecho avanzado, de las normas p煤blicas que obligan al propio Estado, a las propias Administraciones p煤blicas, a ser m谩s transparentes. Algo en lo que Espa帽a desempe帽a desde hace a帽os un trist铆simo papel. La pretensi贸n del Gobierno Zapatero, cuando lleg贸 al poder, de aprobar una serie de leyes para mejorar las cosas en este aspecto ha acabado en nada y los anteproyectos que se prepararon duermen el sue帽o de los justos.

4. Junto a la transparencia p煤blica, hay tambi茅n que evaluar qu茅 pueden significar Internet y una sociedad, perdonen la cursilada 脿 la mode, 2.0 en esto de lograr una mayor transparencia y participaci贸n ciudadana en la cosa p煤blica. En la medida en que, como es obvio, la potencia comunicativa de un instrumento que convierte a todos en potenciales emisores, no s贸lo receptores, de informaci贸n, es enorme, conviene estar especialmente vigilantes ante posibles riesgos de cercenaci贸n injustificada de esta capacidad. Y es importante, por ello, sospechar de todas aquellas derivas que, con la pretensi贸n aparente de proteger bienes muy preciados por todos (nuestras intimidad, por ejemplo, en forma de datos personales, o a los menores, etc.), desembocan en ejercicios de poder con repercusiones sorpredentes (recuerdo ahora, por ejemplo, a la Agencia de Protecci贸n de Datos sancionando a un sindicato por poner en su p谩ginas web una cosa tan p煤blica 隆como una sentencia judicial que condenaba a una empresa por pr谩cticas contra la libertad sindical!).

5. Por 煤ltimo, me parece muy relevante destacar, en un plano quiz谩s ya metajur铆dico, que con ser cierto que en Espa帽a falta transparencia p煤blica e informaci贸n oficial, lo cierto es que hay mucha m谩s de la que creemos y de la que se aprovecha. La gran carencia de este pa铆s no es tanto que no haya informaci贸n o que 茅sta no se filtre como que no hay cultura de la indagaci贸n en los datos que s铆 se tienen. Una sociedad 2.0 evolucionada, en Espa帽a, no ser谩 tanto la que logre que aparezcan muchos m谩s datos de los que hay ahora en circulaci贸n, sino una sociedad civil activa, cr铆tica y consciente, con colectivos y personas que analicen en serio los datos ya p煤blicos que hoy d铆a hay por cientos de miles. Y que logren, a partir de esa informaci贸n, movilizarnos y hacer que nos demos cuenta de muchas cosas.

Son reflexiones, ya digo, muy sumarias y necesitadas de desarrollo. A ver si esta tarde, entre todos, les vamos dando m谩s cuerpo.

Por supuesto, y como es evidente, est谩n todos Ustedes invitados a pasarse esta tarde, en apenas dos horitas, por el Club Diario Levante.

wikileaks



La luz del sol es el mejor desinfectante (Wikileaks y el acceso a la informaci贸n p煤blica en Espa帽a)

Aunque sea muy r谩pido, porque no tengo ahora demasiado tiempo, hay que dejar constancia del nuevo logro de Wikileaks y de lo enfadados que est谩n en el Gobierno de los Estados Unidos, as铆 como preocupad铆simos por tratar de controlar en la medida de lo posible la difusi贸n a trav茅s de medios de comunicaci贸n convencionales de lo difundido por la web.

Como siempre, frente a la transparencia, se apela a la seguridad nacional, a los problemas que pueden derivarse de que se sepa la verdad, al impacto en la opini贸n p煤blica de conocer detalles que podr铆an generar reticencias a proseguir la guerra, a lo malo que es que se sepa qu茅 es lo que de verdad ocurre en la trastienda de guerras y operaciones de espionaje…

Sigo, a d铆a de hoy, sin haber le铆do una sola explicaci贸n que me parezca m铆nimamente razonable de los motivos por los que pueda ser nocivo para el inter茅s general que, si estamos en guerra (y Espa帽a est谩 en guerra en Afganist谩n), los ciudadanos (que somos quienes enviamos, en el fondo, las tropas all铆, quienes pagamos por el “trabajo” que se lleva a cabo en el campo de batalla y quienes, de alguna manera, somos responsables de todo esto) sepamos qu茅 est谩 pasando exactamente y qu茅 se est谩 haciendo, de verdad, all铆. Es lo menos que se puede exigir. M谩xime cuando, en realidad, lo que revelan los papeles filtrados, seg煤n todas las cr贸nicas, no son grandes novedades sino, m谩s bien, la confirmaci贸n de lo que casi todos intu铆amos y la demostraci贸n de algunas rutinarias mentiras de los partes de guerra que pretenden endilgarnos que, a estas alturas, tampoco colaban. Eso s铆, los documentos dan muchos detalles que antes no ten铆amos.

Y, aunque pueda ser evidente que una m铆nima parte de la informaci贸n haya de permanecer secreta por justificados motivos de seguridad esos casos han de ser los menos y excepcionales y, por supuesto, no tiene sentido que se refieran a operaciones militares concretas y sus resultados. Salvo si la “seguridad” que se busca no es la de la naci贸n sino la de quienes tratan de defender su imagen y ocultar sus numerosos errores.

Hemos hablado ya antes aqu铆 de la importancia de la libertad de expresi贸n para controlar el poder y de hasta qu茅 punto Internet, iniciativas como Wikileaks y la arquitectura jur铆dica que un sistema democr谩tico que las proteja y ampare o, por el contrario, las ponga en el punto de mira, son importantes en un Estado de Derecho. Porque suele decirse que la luz del sol es el mejor desinfectante. Y parece claro que en asuntos como la vida y la guerra, m谩s todav铆a.

Por eso es muy interesante jur铆dicamente que haya naciones que, al igual que otras deciden ser “para铆sos fiscales” aprovechando las grietas jur铆dicas que el Derecho de gentes sigue dejando a efectos de posibilitar un control global unitario y uniforme de actividades con repercusi贸n mundial, hayan decidido ser “para铆sos de la informaci贸n”.聽 Los casos en los que informaciones contenidas en un servidor island茅s gracias a la protecci贸n jur铆dica que all铆 se obtiene en estos momentos y difundidos por Internet a todo el mundo gracias a la financiaci贸n global que obtiene Wikileaks han servido para poner de manifiesto importantes cuestiones de inter茅s p煤blico son numerosos.

Por cierto, hablando de la situaci贸n en Espa帽a, 驴para cu谩ndo la ley de acceso a la informaci贸n adminsitrativa y a los registros oficiales?, 驴hasta cu谩ndo seguiremos aceptando la extraordinariamente restrictiva interpretaci贸n del art. 37 de la ley 30/1992 en materia de acceso a archivos y registros?, 驴c贸mo es posible que estemos, en lugar de avanzando hacia una mayor transparencia, a pesar de las posibilidades tecnol贸gicas que tenemos hoy en d铆a, retrocediendo a marchas forzadas con excusas jur铆dicas de todo tipo -especialmente, gracias a una err贸nea y sesgada interposici贸n del derecho a la protecci贸nd de datos de car谩cter personal que se ha convertido en una justificaci贸n comod铆sima para que la Administraci贸n retenga todo tipo de informaci贸n-?

Queremos luz del sol en la Administraci贸n espa帽ola. Y la queremos ya. Porque no se puede aspirar a que siempre tenga que sacar las casta帽as del fuego un Wikileaks o algo equivalente. Son remedios excepcionales que pueden paliar problemas ante situaciones grav铆simas. Pero no llegar谩n a todo. Pero, sobre todo, porque no tiene sentido que as铆 sea para la cotidianidad del acceso a la informaci贸n p煤blica, que debiera funcionar con toda normalidad, sin mayor problema, de modo transparente. 驴C贸mo es posible que sea tan complicado lograr algo tan sencillo?



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