Periodismo Local: X Congreso de Comunicación Digital en la Comunidad Valenciana

Como todos los años, organizamos en la Universidad de Valencia el Congreso de Comunicación Digital en la Comunidad Valenciana. Parece que fue ayer cuando comenzamos el periplo, pero no: llevamos, con esta, nada menos que diez ediciones.

El tema monográfico que abordamos este año es el “Periodismo local”. Los medios locales valencianos en Internet, y no sólo los medios: los contenidos de dimensión local (canales de youtube, podcasts, blogs, redes sociales, etc.) vehiculados a través de internet. Para ello, presentamos un programa que combina conferencias, mesas redondas para abordar cuestiones generales y un taller práctico de Periodismo Móvil. El Congreso tendrá lugar los días 24 y 26 de octubre. La entrada, como en ocasiones anteriores, es gratuita, si bien para participar en el taller de Periodismo Móvil es preciso inscribirse previamente online (habilitaremos próximamente el sistema para que los interesados puedan inscribirse). Más información aquí.

Reproduzco a continuación el programa completo de esta X Edición del Congreso.

Día 24 de octubre

[Salón de actos de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación]

9:30 -10.00 Inauguración del congreso

María Vicenta Mestre (Rectora Universitat de València)

Manuel Alcaraz (Conseller Transparencia)

José María Vidal (Secretario Autonómico de Comunicación)

Amparo Ricós (Decana de la Facultad de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación)

Joaquín Martín Cubas (Universitat de València, director de la Cátedra PAGODA)

Guillermo López García (Universitat de València, coordinador del Congreso)

 

10:00 -11.30 Mapa de cibermedios en España: El caso valenciano. Conferencia de Ramón Salaverría (Universidad de Navarra)

 

11:30-12.00 Descanso

 

12.00-13.30 Mesa redonda: Nuevos medios locales

Noa de la Torre (presidenta Unió de Periodistes)

Sergi Pitarch (El Diario.es)

Javier Alfonso (Valencia Plaza)

César Martí (À Punt)

Carmen Amores (Forta)

 

16.00-17.30 Mesa redonda: Medios locales como objeto de estudio

Elvira García de Torres (CEU)

Àlvar Peris (Universitat de València)

Amparo López Meri (Universitat Jaume I)

Dolors Palau Sampio (Universitat de València)

Mar Iglesias (Universidad de Alicante)

 

18.00-20.00 Mesa redonda: Nuevos formatos

Javier Pérez Sánchez (Universidad Europea de Madrid)

Eugenio Viñas (Valencia Destroy)

Àlex Badía (Barret Films)

Irene Rodrigo (Una habitació pròpia – À Punt)

 

Día 26 de octubre

 

[TALLER – Las Naves]

10.00 – 14.00 Taller: Periodismo Móvil

Miguel Àngel Martín Pascual (Instituto RTVE Barcelona)

 

Organiza:

Grupo de investigación Mediaflows

Colaboran:

Departamento de Teoría de los Lenguajes y Ciencias de la Comunicación (UVEG)
Cátedra de Gobierno Abierto, Participación y Open Data (UVEG)
Dígitos. Revista de Comunicación Digital
Las Naves. Espai d’innovació i creació

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Dígitos nº 4: Internet en femenino

Recientemente ha aparecido publicado el número cuatro de la Revista Dígitos (2018), que me honro en dirigir. Dicho número incluye un monográfico, coordinado por la profesora Meritxell Roca-Sales (University of Columbia), sobre el tema “Internet en femenino: prácticas, estereotipos femeninos y representaciones de género en la web”. Aquí puede accederse al número completo, del que a continuación reproduzco el índice:

 

Núm. 4 (2018): Internet en femenino: prácticas, estereotipos femeninos y representaciones de género en la web

Número completo

Ver o descargar el número completo PDF

 

Tabla de contenidos

Editorial

Meritxell Roca Sales, Guillermo López García
6-8

Monográfico

Remedios Zafra
11-22
Ruth Lewis
23-36
Laura Favaro, Rosalind Gill
37-66
María Fernanda Novoa Jaso
67-94
Laura Martínez-Jiménez, Belén Zurbano-Berenguer
95-116
Sara González-Fernández
117-130
Sonia Núñez Puente, Diana Fernández Romero
131-149

Zona Abierta

Daiana Sigiliano, Gabriela Borges
151-164

Reseñas

Joan Marimon Padrosa
166-168
Marcos San Millán Fadrique
169-171
Montserrat Jurado Martín
172-175
Guillermo López García
176-179

 

 



Libro “Comunicación política: teorías y enfoques”

Voy a hablar de mi libro.

Quim Torra ha nombrado consellers que están en la cárcel o huidos de la justicia española. Rajoy, 155 mediante, ha anunciado que no publicará su nombramiento en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya. Ambas son decisiones políticas; y ambas se adoptan pensando, ante todo y sobre todo, en su repercusión mediática. En “el relato”, la imagen de conjunto que al final prevalecerá en el público (subdividido, a su vez, en muchos públicos: la opinión pública catalana, la española, la internacional; y en cada uno de estos casos, con subdivisiones según ideología, afinidad generacional, grado de atención, etc.).

PABLO e Irene se han comprado un chalet, y someten a votación (¿?) de la militancia la conveniencia de dicha decisión. Si pierden, dimitirán de sus cargos en Podemos (“si me queréis, dejarme mi chalé”). La inconsistencia del “relato” entre lo que PABLO ha dicho y lo que PABLO ha hecho es obvia, y de ahí que ambos estén en dificultades. La solución es una huida hacia delante, que también se adopta teniendo en cuenta, como es obvio, la imagen pública de ambos y el efecto que pueda tener el chalet en la opinión pública.

La comunicación política no es la política per se, pero es imposible, en las modernas sociedades democráticas, entender el devenir de los procesos políticos sin tener en cuenta el papel de la comunicación a todos sus niveles. Por ese motivo, los estudios de comunicación política han alcanzado cada vez mayor relevancia. Como campo de estudio interdisciplinar, que afecta sobre todo a los actores políticos y a los medios de comunicación, y que va dirigido (o es observado) por el tercer actor (el público), la comunicación política tiene una entidad y una repercusión social que trasciende lo académico y queda entrelazado con la práctica profesional.

Además, el campo de la comunicación política ha evolucionado y se ha diversificado muy rápidamente en muy pocos años, coincidentes con el desarrollo de las tecnologías digitales (que han producido profundos cambios en la fisonomía de los medios, del público, y de los procesos comunicativos en sí) y con la crisis de los sistemas de representación y la aparición de todo tipo de formaciones políticas de nuevo cuño que se postulan como alternativa y superación del sistema de partidos tradicional.

Es este complejo escenario el que tratamos de delinear, explicar y divulgar en el manual Comunicación política: teorías y enfoques, publicado por la editorial Síntesis. Dividido en cinco capítulos (pueden consultar el índice detallado aquí), el libro es obra de tres investigadores del Grupo de I+D Mediaflows. A continuación, reproduzco la Introducción del mismo, en donde también se explican sus contenidos, motivación y objetivos principales. Espero que puedan encontrarlo interesante, y en tal caso me permito recomendarles que lo compren (pueden hacerlo a través de la web de la editorial).

portada

La comunicación política es una disciplina académica, y un campo de desarrollo profesional, de implantación reciente, pero ya considerable. Como disciplina académica, se ocupa de estudiar la interacción discursiva que se produce entre los actores políticos, los medios de comunicación, y los ciudadanos; un proceso que se ubica en el centro de cualquier sociedad moderna, y es especialmente relevante en los países democráticos, donde el debate público es la antesala del proceso de toma de decisiones por parte de los gobernantes, así como de la formación de las preferencias electorales de la ciudadanía. Como campo de desarrollo profesional, se trata de una actividad identificada con el marketing político y electoral, es decir, con el proceso de comunicación política persuasiva que, a través de estrategias y medios propios del marketing comercial, emplean los partidos para analizar el contexto, investigar al electorado, definir su mensaje, adecuarlo a las aspiraciones de la ciudadanía y transmitirlo a los votantes.
El debate público se vehicula a través de los medios de comunicación, sin los cuales es imposible sustanciar un espacio de intercambio continuo del que sean partícipes los ciudadanos en sociedades complejas como las contemporáneas, cuyos debates, además, se estructuran en un contexto demográfico y espacial de dimensiones mucho mayores que las que eran comunes en los remotos antecedentes democráticos de la Grecia clásica y la Roma republicana. La democracia en la que vivimos es, en definitiva, una democracia mediática, y esto significa que los procesos de debate público, así como la toma de decisiones por parte de las élites políticas, han de someterse al escrutinio de la ciudadanía a través de los medios de comunicación. Como consecuencia, nos encontramos ante un modelo de campaña electoral permanente, en el que la comunicación política es omnipresente y que ocupa, además, cada vez más espacios, algunos (como, por ejemplo, el entretenimiento o la ficción) en principio ajenos a su cometido.
En este manual de comunicación política hacemos especial énfasis en la mediatización ejercida desde los medios de comunicación social. Es evidente que la comunicación política es una disciplina ya consolidada, y que existen publicados muchos, y muy buenos, estudios monográficos y manuales académicos al respecto. Nosotros tratamos de recoger, obviamente, esa rica tradición académica, pero también buscamos singularizar nuestra propuesta, de manera que el lector encuentre tanto los fundamentos esenciales que explican el funcionamiento de la comunicación política como las tendencias más recientes que la estructuran de forma peculiar. Tendencias que, a nuestro juicio, derivan ante todo de la incidencia de los medios de comunicación en la configuración de un espacio público caracterizado por la multiplicidad de formatos mediáticos y la diversidad de flujos comunicativos en todas direcciones, que es adaptación del modelo tradicional de la comunicación de masas, a los que se unen los nuevos medios digitales. El papel de dichos medios digitales aún no está suficientemente estudiado, entre otros factores porque evoluciona y gana en complejidad continuamente, pero resulta crucial para entender cómo funciona la comunicación política contemporánea.
El perfil de los tres autores que hemos realizado el manual resulta particularmente adecuado, pensamos, para acometer dicho análisis. Los tres nos hemos especializado en este campo desde la realización de nuestras respectivas tesis doctorales, las tres centradas en el análisis de los discursos políticos y mediáticos en diferentes campañas electorales españolas. Buena parte de nuestra trayectoria docente está también vinculada con el estudio de la comunicación política. Además, los tres participamos en el Grupo de I+D Mediaflows (http://www.mediaflows.es), centrado en el análisis de los flujos de comunicación en el contexto de los procesos de comunicación política, y que ya ha llevado a cabo diversos análisis y proyectos de investigación en la materia, que el lector puede encontrar referenciados en la bibliografía.
La estructura del manual propone una división en cinco epígrafes. El primer capítulo, de carácter introductorio, dibuja el escenario desde el que cabe estudiar la comunicación política; el segundo recoge las principales teorías contemporáneas aplicadas al campo de investigación; el tercero analiza el papel de los medios de comunicación y el concepto de mediatización; el cuarto escruta el caso específico de los medios digitales e Internet y su impacto sobre el proceso de comunicación política; y, finalmente, el quinto se centra en las campañas electorales como ejemplificación más importante de la práctica profesional de la comunicación política. Todos los temas llevan incorporados, además, casos prácticos que se proponen como actividades en el aula, así como una serie de preguntas de autoevaluación para juzgar la asimilación de los contenidos de cada capítulo.
Finalmente, hemos intentado adoptar un tono divulgativo que rehúya cualquier forma de oscuridad, facilite al lector la comprensión de los conceptos y las argumentaciones, y que, en definitiva, le haga llegar no sólo los conocimientos esenciales de nuestra perspectiva de estudio sobre la comunicación política, sino que también consiga transmitirle al menos algo de nuestro interés y entusiasmo por la disciplina.



Congreso y cfp: Activismo feminista en Internet

El Congreso de Comunicación Digital que organizamos desde el Grupo de I+D Mediaflows y que este año celebra su novena edición, ha abordado dos temas monográficos interrelacionados: el activismo digital y la protección de datos para periodistas, por una parte; y el activismo feminista en Internet, por otro. Un congreso que se ha extendido en el tiempo a lo largo de tres fechas. Las dos primeras, centradas en el activismo digital y la protección de datos, tuvieron lugar el 25 y 27 de octubre. La tercera, enfocada en torno al activismo feminista o ciberfeminismo, tendrá lugar el próximo miércoles 15 de noviembre, a partir de las 10 de la mañana, en el salón de Grados de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación. La entrada es libre. A continuación puede verse el programa:

10.00 Gender, voice and space: Feminism online. Ruth Lewis (Northumbria University)

11.30-13.45 Mesa redonda: La representación del activismo feminista en los medios

Joana Gallego (Directora del Observatorio de Igualdad de la UAB)
Mar Esquembre (Universidad de Alicante)
María Fernanda Novoa Jaso (Universidad de Navarra)

16.00 -17.30 Redes y (Ciber)Feminismos: la revolución de la representación que derivó en alianza. Remedios Zafra (Universidad de Sevilla)

Parte de los contenidos de la jornada formará parte del monográfico del número cuatro (2018) de la Revista Dígitos, coordinado por la profesora Meritxell Roca (University of Columbia). La fecha límite de envío de propuestas para el monográfico es el 15 de diciembre. Aquí puede verse el call for papers en su conjunto.

Por último, y en relación con lo anterior, recientemente ha aparecido publicado en Journal of Research in Gender Studies el artículo de Meritxell Roca y un servidor “Contemporary Portrayals of Women and Femininity. A Case Study of Lifestyle Blogs in the U.S.”, al que puede accederse aquí.



Pantallas electorales

Acaba de aparecer publicado el libro Pantallas electorales. El discurso de partidos, medios y ciudadanos en la campaña de 2015. Se trata de un libro colectivo, en el que participan un total de 21 investigadores del Grupo de I+D Mediaflows, editado por Lidia Valera y un servidor. El libro es el principal resultado del proyecto de investigación que, en su infinita sabiduría, nos concedió el Ministerio para el período 2014-2016.

978849116705

Dicho período ha sido, como todos Ustedes saben, un ciclo electoral muy intenso, con Elecciones Europeas, Autonómicas, Municipales y (dos veces) Generales. En ese período, además, tanto el sistema político como el mediático experimentaron cambios muy importantes. El modelo electoral, tradicionalmente bipartidista, dio cabida a dos nuevos actores que, por momentos, parecían estar en condiciones de arrebatarles la hegemonía a PP y PSOE. El sistema mediático se vio fuertemente golpeado por la crisis económica y por la remodelación intensiva provocada en el ecosistema comunicativo merced al desarrollo de los medios y redes digitales y a la adaptación del público (sobre todo, el público más joven) a su lógica. Por último, dicho público mostró claras muestras de cansancio, tanto respecto de la clase política como de los medios tradicionales, y buscó alternativas (de nuevo, algo especialmente claro entre la población más joven). Toda esta contextualización, que enmarca nuestro objeto de investigación, puede leerse con mayor detalle y profundidad en el capítulo introductorio, que amablemente la Editorial UOC nos ha permitido difundir en abierto.

A continuación, el libro despliega los resultados de nuestra investigación al respecto de un objeto de estudio específico, que creemos condensa mejor que ningún otro lo sucedido en estos dos años: la campaña de las Elecciones Generales de diciembre de 2015, posteriormente repetidas en junio de 2016. Dicha campaña condensó el interés -y la incertidumbre- de los ciudadanos ante los resultados, así como las diversas prácticas y enfoques discursivos de los partidos políticos y de algunos medios de comunicación; en particular, algunas cadenas de televisión. En este Sumario del libro pueden Ustedes consultar el índice de contenidos del mismo.

Ahora que comienzan las vacaciones de Semana Santa, ¿qué mejor manera de celebrarlo que dedicar siquiera unas horas a la lectura reflexiva, sosegada, reposada, de un libro que es académico a la par que divulgativo, un libro tan denso como apasionante, que te absorbe desde la primera hasta la última página, que no puedes parar de leer hasta que llegas al final? ¡Piensen que yo mismo me lo he leído cinco o seis veces, y eso que acaba de salir!



Libros 2016: 46, perra suerte

Un año más, acudo a la cita para comentarles cómo me ha ido el asunto en materia lectora, con el objetivo (alcanzado algunas veces, y otras no) de llegar a 50 libros leídos a lo largo del año (con independencia de los que pueda leerme en mi lado oscuro académico, que esos me los leo porque es mi trabajo, y para eso, entre otras cosas, me pagan). Pueden revisar aquí los resultados de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Este año me he quedado lejos del objetivo (46 libros, cuatro por debajo del par. Sí, ya sé que en el golf por debajo del par es bueno, pero Ustedes ya me entienden). Y el caso es que la cosa comenzó prometedoramente: miren qué guarismos en febrero y marzo, miren. ¡Da gusto! (Disfruté en esos dos meses de una estancia en la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, y como siempre me sucede cuando tengo una estancia de investigación, la productividad en todos los órdenes se multiplica; también en este).

La cosa se mantuvo a un buen nivel, en líneas generales, hasta el mes de agosto. Pero entonces algo sucedió. Básicamente: me regalaron un perro. A principios de septiembre. Un maravilloso perro, síntoma claro -y anticipado- de la crisis de los 40, que me atenaza y angustia (¿he comentado que cumplí 40 años hace apenas una semana?). Siempre me han encantado los perros, pero por circunstancias de la vida (vivir en un apartamento pequeño, ser alérgico, etc. Mierdas de esas) no había podido hasta ahora.

Desde que tengo perro, mi vida no diré que ha cambiado en plan drástico, pero sí que ha experimentado adaptaciones no menores. Una de las principales es que… ¿cómo decirlo? A mi perro no le gusta que le deje en el salón y me vaya a mi cama a leer (leo en la cama, soy así de hedonista), y hace saber su desacuerdo con harta vehemencia. Como no puedo llevármelo a mi habitación (recuerden: ¡quizás sea alérgico!), pues me quedo con él en el salón (me he ido a un piso más grande en el que pudiera tener perro y entonces el perro me ha obligado a vivir en una habitación, más o menos como vivía antes. ¡Premio!). Y en el salón leo significativamente menos, porque, claro, no es como ha sido en los últimos 40 39 años, el placer de leer en la cama. ¡Ah, qué tiempos de treintañero…! Me he ido medio acostumbrando a mi nueva realidad, pero septiembre fue realmente un shock, sólo me leí un libro (y luego me quedé estancado con uno de Peter Heather sobre la sustitución del Imperio Romano por los reinos bárbaros que no estaba mal, pero era particularmente durillo). Y en los demás meses que restaban del año, en los que además he tenido una tasa de actividad muy elevada, no he sido capaz de remontar la losa que mi perro provocó en septiembre. Estos son los libros del año 2016:

Enero

1. Imperios del mar. La batalla final por el Mediterráneo (1521-1580), de Roger Crowley
2. Neverwhere, de Neil Gaiman
3. La vida es matemática. Las ecuaciones que explican los avatares de nuestra biografía, de John Allen Paulos

Febrero

4. Sonámbulos. Cómo Europa fue a la guerra en 1914, de Christopher Clark
5. Terraformar la Tierra, de Jack Williamson
6. Historia de España contada para escépticos, de Juan Eslava Galán
7. Noviembre sin violetas, de Lorenzo Silva
8. Carlos V, de Joseph Pérez
9. Tiempo desarticulado, de Philip K. Dick

Marzo

10. El siglo maldito. Clima, guerras y catástrofes en el siglo XVII, de Geoffrey Parker
11. Una genealogía de la pantalla. Del cine al teléfono móvil, de Israel Márquez
12. Aventuras y desventuras del Chico Centella, de Bill Bryson
13. La subasta del lote 49, de Thomas Pynchon
14. Engaño, de Philip Roth
15. La Guerra Larga, de Terry Pratchett y Stephen Baxter

Abril

16. La conquista del espacio. Una historia de poder, de Matthew Brzezinski
17. Avaricia. Los pecados capitales de la historia de España, de Juan Eslava Galán
18. El dragón y los demonios extranjeros. China y el mundo a lo largo de la historia, de Harry G. Gelber
19. Mi lucha. La historia del libro que marcó el siglo XX, de Sven Felix Kellerhoff

Mayo

20. El misterio de Olga Chejova, de Antony Beevor
21. Capitalismo canalla. Una historia personal del capitalismo a través de la literatura, de César Rendueles
22. La guerra secreta. Espías, códigos y guerrillas. 1939-1945, de Max Hastings

Junio

23. Chavs. La demonización de la clase obrera, de Owen Jones
24. La vuelta a Europa en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja, de Manuel Chaves Nogales
25. Poder y gloria. Los héroes de la España imperial, de Henry Kamen

Julio

26. La reina sin espejo, de Lorenzo Silva
27. La República romana, de Isaac Asimov
28. El laberinto español. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil, de Gerald Brenan
29. La corte de Felipe VI. Amigos, enemigos y validos: las claves de la nueva monarquía, de Daniel Forcada y Alberto Lardiés
30. El Imperio Romano, de Isaac Asimov

Agosto

31. Crematorio, de Rafael Chirbes
32. Música para feos, de Lorenzo Silva
33. Dioses útiles. Naciones y nacionalismos, de José Álvarez Junco
34. La Alta Edad Media, de Isaac Asimov
35. SPQR. Una historia de la antigua Roma, de Mary Beard

Septiembre

36. Un momento de descanso, de Antonio Orejudo

Octubre

37. Emperadores y bárbaros. El primer milenio de la historia de Europa, de Peter Heather
38. Carta de una desconocida, de Stefan Zweig
39. El atroz desmoche. La destrucción de la Universidad española por el franquismo, 1936-1945, de Jaume Claret Miranda

Noviembre

40. Voces de Chernóbil. Crónica del futuro, de Svetlana Alexievich
41. La mano de Dios, de Philip Kerr
42. Historia de los españoles en la II Guerra Mundial, de Alfonso Domingo

Diciembre

43. El reino de hierro. Auge y caída de Prusia. 1600-1947, de Christopher Clark
44. La Galia dividida. Los franceses y la Guerra Civil española, de David Wingeate Pike
45. Allegro ma non troppo, de Carlo M. Cipolla
46. La gran ilusión. Mito y realidad del proceso indepe, de Guillem Martínez

Por fortuna, la “cosecha” (con una apabullante mayoría de libros de historia, 23 de 46, el 50%) ha sido bastante buena este año, con aportaciones de mucho interés. Si tuviera que decantarme por algún libro en particular, sería por la monumental historia de Geoffrey Parker del siglo XVII como epítome de catástrofes y desastres, por supuesto reseñada en LPD. Me pareció un libro completo, interesantísimo tanto cuando abordaba cuestiones históricas como elementos contextuales (por ejemplo, la meteorología), un ejercicio de erudición impresionante; una obra total. Ojalá yo pudiera escribir alguna vez algo remotamente parecido (ya tengo 40, esto ya va cuesta abajo, mis mejores años han quedado atrás… ¡Que me compro un Ferrari Peugeot 308!).

Me gustaron también mucho “Imperios del mar”, de Roger Crowley, sobre las guerras en el XVI entre cristianos y turcos por el control del Mediterráneo; y La conquista del espacio, de Matthew Brzezinski. Ambos, convenientemente reseñados en LPD. También cabe destacar, de la subcategoría “Libros que ha reseñado Carlos Jenal en LPD y la reseña es tan cojonuda que voy a leerme el libro”, dos del mismo autor, Christopher Clark: Sonámbulos, sobre los prolegómenos de la Primera Guerra Mundial, y El Reino de Hierro, sobre Prusia (este último me gustó más, sobre todo porque desconocía muchas de las cosas que aborda).

En verano aproveché para saldar cuentas pendientes con libros que querría haberme leído hace mucho y que no me decepcionaron: El laberinto español de Gerald Brenan (también reseñado en LPD), que a estas alturas aún no había leído (¡con lo mayor que soy!), que es lo mismo que podemos decir de Crematorio, de Chirbes. Una novela magnífica, aunque singularmente diferente a la serie de televisión. También en verano acerté a leerme “Dioses útiles”, una panorámica de los nacionalismos periféricos en España a cargo uno de mis autores predilectos sobre el análisis de ese particular, José Álvarez Junco.

Después llegó la decadencia de “tengo perro, y estoy a punto de convertirme, definitivamente, en un señor mayor” y la cosa languideció un poco, tanto en cantidad como en calidad (o en el entusiasmo con el que me leía yo las cosas mientras mi perro lo mordisqueaba todo). Pero en el último mes he recuperado fuelle, con libros tan interesantes como el de Alfonso Domingo sobre los españoles en la Segunda Guerra Mundial (un libro hecho a base de testimonios, vívidos, emocionantes, y diría que también honrados por parte del autor, aunque inequívocamente tome partido por la República), o el análisis de cómo se vivió en Francia la Guerra Civil española. Ambos, muy interesantes. Y un fin de fiesta que me ha hecho pensar que cumplir cuarenta, después de todo, no es el final de todo tan horrible Dios, no puedo ni levantarme de la cama no es para tanto: los libros Allegro ma non troppo, de Carlo M. Cipolla, una divertidísima y surreal gamberrada erudita, y el libro de Guillem Martínez sobre el procés catalán, como nos tiene acostumbrados el autor: independiente, ecuánime, entretenido, fuera de los mecanismos de control de sendas Brunetes.

El año también tuvo, claro está, sus agujeros negros, de los cuales destacaría sobre todo tres: La Guerra Secreta de Max Hastings, lamentable ejemplo de parcialidad; el mencionado libro de Peter Heather “Emperadores y bárbaros”, que no estaba mal, pero abarcaba demasiados temas / enfoques / tribus absurdas analizados sin apenas datos, y me costó horrores léermelo (una decepción, tras lo que disfruté con su libro sobre la caída del Imperio Romano de Occidente); y SPQR, la historia de la antigua Roma de Mary Beard, el clásico ejemplo de estudio que intenta analizar procesos históricos a partir de anécdotas y restos arqueológicos y acaba ofreciendo un lienzo bastante deshilvanado. Pero, con estas excepciones (y algunas más), en líneas generales, este año no me he podido quejar en cuanto a lecturas. A ver si en 2017 me leo unas cuantas memorias de Donald Trump y vuelvo por mis fueros de los 50.



Congreso Periodismo de Datos – ponencias íntegras

El pasado día 9 de noviembre celebramos en la Universitat de València la octava edición del Congreso de Comunicación Digital en la Comunidad Valenciana, centrado en el Periodismo de Datos. Como en años anteriores, el Congreso albergó las intervenciones de académicos y profesionales del periodismo y la comunicación, que expusieron su punto de vista y debatieron animadamente, entre ellos y con el abundante  público, compuesto por estudiantes de Periodismo de la Universitat de València y por profesionales del sector de la comunicación.

El público llenó el Salón de Grados de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la UV

El público llenó el Salón de Grados de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la UV

El Congreso comenzó con la conferencia de José Luis Dader, catedrático de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid y principal exponente en España de la investigación y el análisis en Periodismo de precisión. De hecho, Dader introdujo esta disciplina en España en los años 90, y en su conferencia tuvo ocasión de reflexionar sobre los orígenes y evolución del tratamiento periodístico de los datos: “Del periodismo de precisión al periodismo de datos”

A continuación, continuamos con la mesa redonda “Periodismo de datos en los medios españoles”, moderada por Lorena Cano, y que contó con la participación de periodistas especializados en la materia: Antonio Delgado, de Datadista; Paula Guisado, de El Mundo; Rafel Montaner, de Levante-EMV; y -como es casi una tradición en este Congreso- José Cervera, de RTVE.es y ElDiario.es, entre otros medios. El propósito de esta mesa era intercambiar experiencias y perspectivas sobre qué es el periodismo de datos, qué se está haciendo en España y qué se podría hacer:

Por la tarde, volvimos a la carga con la segunda mesa redonda de este Congreso, complementaria a la anterior: Docencia y práctica profesional en periodismo de datos. Una mesa de vocación ecléctica, que combinaba perspectivas de académicos y de profesionales, entroncados en torno a dos disciplinas que inevitablemente confluyen en el Periodismo de datos, como su propio nombre indica: el periodismo, por una parte, y el tratamiento y análisis de los datos dispuestos en bases de datos y plataformas informáticas, por otro. La mesa, moderada por un servidor, estaba compuesta por Montserrat Quesada (Catedrática de Periodismo en la Universitat Pompeu Fabra), Juan Julián Merelo (Catedrático de Informática en la Universidad de Granada), Juan Luis Manfredi (Profesor Titular de Periodismo en la Universidad de Castilla – La Mancha) y Jesús Escudero (El Confidencial):

 

Finalmente, cerramos la primera jornada con una mesa redonda centrada en uno de los principales ejes del tratamiento periodístico de los datos: el campo de la ciencia y su divulgación periodística: “Convirtiendo los datos científicos en historias” llevaba por título esta mesa, moderada por Carolina Moreno y que contó con la participación de Óscar Ménendez (Asociación Española de Comunicación Científica), Pampa García (Agencia SINC), Gloria Álvarez (Dubitare) y Michele Cantazaro (El Periódico de Cataluña y Premio al mejor periodista científico de Europa 2016):

 

Al día siguiente, jueves 10, y en el magnífico escenario de la biblioteca de Las Naves, terminamos esta edición del Congreso con un interesantísimo taller práctico en Periodismo de Datos impartido por Antonio Delgado, del que no hay vídeo, pero sí foto:

Comienzo del taller práctico sobre periodismo de datos impartido por Antonio Delgado en Las Naves

Comienzo del taller práctico sobre periodismo de datos impartido por Antonio Delgado en Las Naves

El Congreso, en su octava edición, contó con tres coordinadores, representativos, a su vez, de dos grupos de investigación: Carolina Moreno, directora del Grupo de I+D Scienceflows; Lorena Cano, investigadora en formación y verdadera impulsora de esta edición del Congreso; y yo mismo, como coordinador del Grupo de I+D Mediaflows. Ahora abriremos un espacio de reflexión rajoyista para determinar cuál será la temática de la novena edición del Congreso, que si todo va bien celebraremos en noviembre de 2017.



Congreso Mediaflows – The Day After Trump

La semana pasada celebramos en la UIMP de Valencia el Congreso “La nueva comunicación política: partidos, medios y ciudadanos”, organizado desde el Grupo Mediaflows. Nos pegamos meses trabajando en él, en particular el secretario del Congreso, Àlvar Peris, los compañeros del grupo de I+D y los amigos, profesores e investigadores de otras Universidades, que nos ayudaron a organizar las sesiones temáticas y a darle difusión a la convocatoria. Fue un esfuerzo enorme, pero mereció sobradamente la pena. De la puesta en común y del debate han surgido propuestas y análisis interesantes, que esperamos retomar en el futuro, y además hemos podido conocer lo que se está haciendo (en España y también en otros países de nuestro entorno), y aprender de ello para aplicarlo en nuestro trabajo.

El Congreso combinaba sesiones plenarias por las mañanas  (con el formato conferencia + mesa redonda) con sesiones paralelas de comunicaciones por la tarde. Los conferenciantes de la mañana eran tres reputados académicos del ámbito que hemos trabajado (la comunicación política), que ofrecieron puntos de vista comparados, con cierto énfasis (era inevitable) en la reciente victoria de Trump en EEUU.

Precisamente sobre Trump habló en el inicio de su conferencia el profesor Cristian Vaccari (Universidad de Londres), nuestro ponente inaugural:

La verdad es que la conferencia inaugural dejó encantado al público. Una presentación interesantísima, que combinó perfectamente reflexión teórica de alcance con casos de estudio significativos, y además intentó salirse de la norma en estos casos (hablar casi siempre de EEUU y pasar de lo demás). En este segundo fragmento encontramos una acertada reflexión respecto de la vinculación entre medios, redes sociales, y contexto social:

 

El segundo día contamos con la aportación de la profesora Marianne Kneuer (Universidad de Hildesheim), catedrática de Ciencias Políticas especializada en análisis comparados, que nos ofreció una magnífica reflexión sobre la expansión del euroescepticismo en diversos países de la Unión Europea:

 

Y aquí, en respuesta a una de las preguntas del público, tenemos una reflexión más que pertinente sobre cómo las dinámicas populistas no sólo se manifiestan en nuevos partidos políticos, sino que también influyen sobre los partidos clásicos:

 

Finalmente, el viernes tuvimos el placer, y el honor, de contar con el profesor Daniel Hallin (Universidad de California en San Diego) para clausurar nuestro Congreso. Aunque a ustedes, gente del mundo real, probablemente no les suene, Hallin es una eminencia en nuestro ámbito académico, un referente fundamental en los estudios de comunicación, conocido sobre todo en España por su estudio comparado de sistemas mediáticos en el mundo occidental, conjuntamente con el profesor italiano Paolo Mancini.

Por supuesto -como he dicho, era inevitable-, el profesor Hallin dedicó parte de su intervención a analizar la campaña y la figura del presidente electo, Donald Trump:

También dedicó parte de su atención al concepto de mediatización (uno de los conceptos centrales del Congreso) y a la reconfiguración de la esfera mediática:

 

Y, como fin de fiesta, vivimos un auténtico momento “paren las rotativas” en nuestro ámbito cuando el profesor Hallin afirmó que, a la luz de los últimos acontecimientos y como se derivaba de su análisis previo, el sistema mediático en Estados Unidos estaba moviéndose hacia el modelo del pluralismo polarizado (el mismo en el que se inscribe España):

 

 

En un próximo post intentaré trasladarles parte del contenido de las mesas redondas (aún estamos editando el material en vídeo). Pero sí que quiero hacer un comentario respecto de las comunicaciones presentadas. Porque fueron muchas (58) para un Congreso como este, modesto en su alcance (porque se centraba en una cuestión bastante específica), y sobre todo por la gran calidad de la mayoría de las comunicaciones presentadas.

Para mí era particularmente importante darle peso a las comunicaciones de la tarde, incluso diría “dignificarlas”, como aportaciones académicas que son. Porque he ido a muchos Congresos en mi vida, a menudo a presentar una comunicación, y en muchos casos me he ido bastante desalentado; con la sensación de que era una pérdida de tiempo y un esfuerzo mal enfocado: comunicaciones con escasísimo público, compuesto a veces por los demás comunicantes de la misma mesa, que vienen a hablar de su libro y luego desaparecen, escaso o nulo debate, … Son vicios y problemas de los que aquí quisimos huir como de la peste, y pienso que en buena medida lo conseguimos.

En primer lugar, por la abundancia de público en casi todas las mesas de comunicaciones (que en ocasiones llegó a las 80 personas, muy por encima de lo habitual, por desgracia, en las mesas de comunicaciones). En segundo lugar, por la calidad de las propuestas presentadas por parte de los investigadores, en algunos casos aún en fase de elaboración de su tesis doctoral. Y, finalmente, porque más o menos pudimos tener un espacio para el debate, en algunas mesas mejor que en otras, pero que pudo continuarse después, en los descansos del Congreso. Aunque sí que es cierto que aquí pudimos “morir de éxito”, por aceptar muchas comunicaciones que tuvimos que comprimir en muy poco espacio, lo que a veces dejó escaso margen para las preguntas y comentarios del público. Algo que aprender para la próxima ocasión, sin duda.

Las comunicaciones fueron, además, una ocasión excelente para presentar algunos de los resultados de nuestro grupo de investigación (la mayoría de ellos centrados en el análisis de las Elecciones Generales de 2015, tema sobre el que próximamente publicaremos un estudio monográfico) y contrastarlos con los de otros investigadores en nuestro campo (de una selección de los cuales publicaremos, asimismo, un monográfico en el número 3 de la Revista Dígitos, coordinado por la profesora Eva Campos, que aparecerá en abril de 2017; por cierto: el plazo está abierto hasta el 15 de diciembre, por si a alguien le interesara aún enviar su texto).

 



Congreso Mediaflows “La nueva comunicación política”: 16-18N

Mañana comenzamos el Congreso organizado por el Grupo de I+D Mediaflows en la UIMP de Valencia, “La nueva comunicación y los procesos de movilización política: partidos, medios y ciudadanos“. El Congreso, que cuenta con conferencias plenarias y mesas redondas combinadas con un número significativo de comunicaciones (58) articuladas en un total de seis sesiones temáticas, se extenderá del 16 al 18 de noviembre. Aquí puede consultarse el programa completo, y aquí es posible (si le interesa, aún está a tiempo) realizar la inscripción.

El Congreso cierra el proyecto de I+D que nos concedió el Ministerio, en su infinita sabiduría, para el período 2014-2016. Lo planteamos como una ocasión inmejorable para establecer debates y análisis comparados con lo sucedido en otros países (el auge, ya saben, del malvado populismo que hace llorar a los editorialistas de El País), así como con las investigaciones desarrolladas desde la comunidad investigadora en el caso español. El Congreso también nos sirve, naturalmente, como vía para canalizar algunos de los resultados de la investigación desarrollada desde nuestro grupo, concentrada en el análisis de los comicios de diciembre de 2015.

Hemos tenido la suerte de coincidir con un período extraordinariamente fructífero en convocatorias electorales. El ciclo 2014 – 2016 nos ha deparado unas Elecciones Europeas, unas Elecciones Municipales, comicios autonómicos en todas las comunidades autónomas españolas y dos Elecciones Generales sucesivas a mayor gloria del rajoyismo. Un escenario de efervescencia electoral y -en sus compases iniciales- también política que nos ha reportado muchísimo material de análisis (aquí pueden consultarse los resultados publicados hasta la fecha).

 



El “efecto Borrell” en el PSOE

Que yo recuerde, la primera vez en mi vida que me planteé votar al PSOE fue cuando Borrell dio la sorpresa y se impuso a Almunia en las primarias de 1998. Previamente, habíamos pasado 14 años de felipismo, yo era lo único que conocía, y cuando tuve ocasión de votar no lo hice por Felipe, de quien estaba cansado… ¡ya entonces! ¡Imaginen lo que me cansa ahora!

En 1996 Aznar vence a González por un misérrimo 1,5% de los votos, suficiente para gobernar. Aznar tiene que decir que habla catalán en círculos íntimos, que el catalán es para él una de las expresiones más perfectas del lenguaje, que le encanta la poesía catalana, … Por un lado, indicativo de la condición misérrima y patética del personaje, capaz de cualquier cosa con tal de alcanzar el poder. Por otro… ¡indicativo de la claridad de ideas y objetivos de la derecha española, capaz de cualquier cosa con tal de alcanzar el poder! Un año después, 1997, Felipe dimite, y en un Congreso Federal de los de antes, con todo atado y bien atado de verdad, sin chapuzas, Felipe dice quién debe ser su sucesor: Joaquín Almunia.

Como siempre, como casi todos los líderes políticos españoles, Felipe busca un sucesor lo suficientemente gris y manejable para que nunca, nunca, nunca pueda hacerle sombra. Pero tan clamoroso era que Almunia era Secretario General del PSOE por el divino dedazo de Felipe que el propio Almunia decide montar unas primarias (que acababa de poner de moda el Partido Socialista Francés) para elegir al candidato a La Moncloa.

La idea era, evidentemente, que Almunia legitimase su poder en el PSOE. Pero para hacerlo necesitaba un rival creíble. Y ese rival no era otro que Josep Borrell, joven ministro de Felipe González, antes de ello Secretario de Hacienda que se hizo famoso por perseguir a esos simpáticos famosos que no pagaban un duro porque, joder, eran famosos, y así dar ejemplo (Borrell persiguiéndolos, no los famosos).

"Si cada español me diera una peseta...", los problemillas de Lola con el fisco se habrían solucionado ipso facto. No funcionó

“Si cada español me diera una peseta…”, los problemillas de Lola con el fisco se habrían solucionado ipso facto. No funcionó

 

Con verbo ágil, inteligente, pedante, vanidoso, Borrell llamó la atención desde el principio, y más aún por su ocasional autonomía de criterio (“independencia” sería mucho decir) frente a algunos de los principios fundadores del felipismo. Además, Borrell es catalán, del PSC, pero más español que Rajoy, si es que eso es posible (quería referirme a un españolismo sosegado, apacible, no necesariamente ligado con la caspa, y el mejor ejemplo actual que se me ocurre es… Rajoy. Bueno, y Vicente del Bosque, que viene a ser lo mismo).

Total, que Borrell se presenta y, a pesar de las múltiples y obvias zancadillas del aparato del PSOE, y de cosas tan extraordinariamente chungas como que Felipe escriba una Tribuna en El País el día anterior a las primarias para pedir el voto por Almunia, que tiene “la mirada limpia”, el catalán da la campanada y vence, y además con bastante claridad (más de 20.000 votos de diferencia). Pero Almunia sigue como secretario general, en una bicefalia que nunca funcionó, con Borrell como candidato del PSOE, pero más o menos igual de marginado que antes.

Borrell acojona inicialmente al PP, que acaba de llegar a La Moncloa. Algunas encuestas dicen que el PSOE se pone por delante, pero en el primer debate parlamentario se lía con el criterio de caja y de devengo (recuerden: vanidoso y pedante) y la cosa se desinfla un tanto.

Pero, por si acaso, allí estaba El País, poco antes de las Elecciones Autonómicas de 1999, para inventarse un “terrible escándalo” de algunos excolaboradores de Borrell en la Agencia Tributaria (que afectaba más a su exmujer que al propio Borrell). En fin, ya saben cómo es el diario global en español: titular diario en portada hasta que consiguen lo que se proponen. Como entonces El País pintaba algo e incluso había gente que lo leía y tenía en cuenta su opinión, Borrell dimite, le sustituye Almunia y obtiene un lamentable resultado en las Elecciones Generales de 2000, la de la mayoría absoluta de Aznar: 125 diputados (¡apenas un 50% más que los que tienen ahora!).

Todo este rollo para contarles que a mí Borrell me ha caído siempre muy bien. Me parece un tipo inteligente, con conocimientos y capacidad para gestionar. Y eso, que ya era mucho en 1997, me parece un filón en 2016, visto lo visto. Sobre todo, visto lo visto en el PSOE. Cuando Borrell ha comenzado a sacar la patita en los medios, la verdad es que he pensado que si acaba lanzándose al ruedo, tal y como está ahora el PSOE, tiene bastantes posibilidades (aunque es muy posible que esto lo piense por mi melancólico recuerdo sentimental vintage-noventero).

Como Borrelieber, hago oídos sordos a los cantos de sirena de los listillos de Twitter que censuran a Borrell por lo del pufo de Abengoa (era miembro del Consejo de Administración, ya saben: socialista, pero con sillón). Vale, la empresa quebró, y dejó un gigantesco agujero. Pero, listillos de Twitter, es un poco absurdo que acuséis a Borrell del hundimiento de Abengoa y digáis, al mismo tiempo, lo que es notorio para cualquiera que sepa cómo funcionan las puertas giratorias esas: que Borrell pasaba de todo y sólo iba (y no siempre) a cobrar.

De todas maneras, como listillo de Twitter que soy, hay una gran verdad de la que hemos de ser conscientes: nada de lo que digan los listillos de Twitter tiene la más mínima importancia ni repercusión, salvo que sea un concursante de GH o similar quien lo diga. Miren Ustedes la reacción de los votantes socialistas a las apariciones de Borrell en la tele, miren, y verán ahí sus verdaderas posibilidades. Pasen de los listillos esos, que nunca votarían al PSOE, y sus comentarios sobre que Borrell es un “viejo” y que vaya renovación. ¡Si se trata justamente de eso, coño! ¡De poner a alguien de la vieja guarda con algo en la cabeza, tras constatar lo que dan de sí los jóvenes Vacíos y Susanazas!

Yo supongo que Borrell, a sus 70 años, al final pasará de meterse en líos, o como mucho buscará recuperar visibilidad para apoyar a algún candidato de los del No a Rajoy (el propio Sánchez, probablemente). Pero si se presentara, y ganara, creo que sería muy bueno para la izquierda de este país. Porque no comparto esa idea de que el PSOE es la lacra de la izquierda y cuanto antes desaparezca, mejor. La izquierda tiene sentido, ante todo y por encima de todo, si tiene posibilidades de gobernar y ahí, muy de vez en cuando, mucho menos de lo que marcaban las expectativas… contribuye a cambiar las cosas.

La Izquierda Auténtica, que por otro lado no es que sea mucho mejor que la falsa izquierda del PSOE, nunca se ha comido, ni se comerá, un torrao. Y como PABLO ya se está encargando de garantizar que los votantes del núcleo duro del PSOE jamás se quieran ir a Podemos, el caso es que hace falta que el PSOE ofrezca un proyecto mínimamente creíble para retenerlos allí, y que no se vayan a Ciudadanos, o a la abstención, o al PP, para que aquí tengamos un sistema de partido único similar al que había en los 80 con el PSOE, con una oposición que nadie se creía que pudiera llegar jamás al poder. Y para conseguir que el voto de izquierda se maximice, que la suma de Podemos+PSOE supere a la de PP+Ciudadanos, que es de lo que va todo esto, aquí el Borrelieber de guardia lo tiene claro: ¡exigimos otra ilusionante victoria por sorpresa en primarias!