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Vuelve el glamour, vuelve Bárbara Rey

No hace falta abundar mucho en la dificilísima situación económica de RTVV. Con una deuda descomunal, y a la espera de un ERE de proporciones bíblicas, el grifo del dinero se ha cerrado definitivamente. Y, en consecuencia, la programación de la televisión pública nos depara cada vez más sorpresas, provenientes de épocas a su vez más remotas.

Una de las más gratificantes, sin duda, es la vuelta de Bárbara Rey, musa de la Transición y de la Monarquía española, a las pantallas de Canal 9. Un buen día, allá por finales de los años 90, Bárbara, muy alterada, explicó en un programa de televisión que tenía no sé qué vídeos de no sé qué. El nombre de Su Majestad salió a relucir. El mensaje latente estaba claro: la incomodidad de Bárbara con su situación. En concreto, con su escasa presencia pública. ¿Qué había ocurrido en España para que los españoles, que tanto habían disfrutado de Bárbara en el pasado, ahora parecieran darle la espalda? ¿Por qué no querían ver a Bárbara en la tele? ¿Acaso preferían que Bárbara sacase a relucir algunos vídeos, aunque –desde luego- nunca llegasen a salir en la tele (al menos, en la tele española)?

Ángel Cristo y Bárbara Rey, en sus años mozos

Dicho y hecho: un par de años después, Canal 9 contrataba con una productora valenciana un programa de cocina elaborado a mayor gloria de Bárbara Rey, En casa de Bárbara. Era la época gloriosa del zaplanismo. Eduardo Zaplana disfrutaba trayéndonos lo mejorcito del periodismo y el famoseo madrileños para que nos hicieran reír y (sobre todo) nos hicieran llorar en diversos programas de actualidad y de entretenimiento (el fenecido Nou Debat podría considerarse una versión actualizada de aquella dinámica televisiva inaugurada en época de Zaplana).

En casa de Bárbara estuvo en antena unos cuantos años (de 2000 a 2005), pero finalmente fue cancelado. Hoy, con Fabra el Bueno, y no sabemos si en emocionado homenaje implícito a las cuitas de Su Majestad con Botsuana y con glamourosas acompañantes, Bárbara Rey ha vuelto a Canal 9. Una Bárbara en tiempos de crisis, intemporal, eterna, “noventera”: Canal 9 ha comenzado la reemisión del programa, por las mañanas a partir de las 11.30.

Bárbara Rey, con... ¡Espera, que se me ha traspapelado! ¡Coño!

Pero hay un pequeño problemilla: el programa tiene más de diez años de antigüedad y, claro, hay cosas que cantan un poco. Por ejemplo: más de la mitad de los programas transcurren en una época en la que la moneda de España es la peseta, no el euro. Por esa razón, Canal 9 ha comenzado a emitir los programas posteriores a la entrada de España en el euro, obviando los anteriores. Una decisión quizás prematura: quién sabe si, en el futuro, España vuelve a la peseta, y es necesario reeducarnos en su uso. En ese caso, el programa de Bárbara no llegaría con diez años de retraso, sino que se adelantaría a su tiempo.

Luego están las referencias temporales que no acaban de casar con la actualidad, como Bárbara mirando a la cámara mientras dice felicita, muy sentidamente, al Valencia por su título de Liga. En Canal 9 han tenido que editar este tipo de comentarios para que el público no piense que está viviendo una experiencia paranoico-televisiva (o que, después de todo, Emery no estaba tan mal como parecía: ¡ha ganado la Liga, y ni me había enterado!). Con esas cosas hay que tener cuidado: imagine el lector a Bárbara Rey diciendo “Juan Pablo Segundo… ¡Te quiere todo el mundo!”, recomendando la última columna de Paco Umbral, o lamentándose por la tenebrosa dictadura de Sadam Husein.

La verdad es que uno no sabe qué es peor: editar los contenidos tiene como resultado ofrecer al público un programa tan intemporal como la propia Bárbara (salvo, quizás, en el tipo de recetas que elabore: “Y aquí tenemos un cocktail de gambas particularmente glamouroso para los banquetes de boda”). Pero no editarlos evitaría su mutilación, y además permitiría que Canal 9 dispusiese de más material para reemitir. Y, sobre todo, convertiría los programas de En casa de Bárbara en una experiencia audiovisual mucho más interesante. Un túnel del tiempo que nos muestra la feliz era del zaplanismo como un período de nuestra historia que ahora vuelve como sombra de sí mismo: desaparecido el boom del ladrillo, sólo quedan los terrenos sin edificar, las promociones fantasma y las desérticas obras monumentales lanzadas en su día en pro del “Eje de la Prosperidad”. Y nos queda, eso sí, Bárbara Rey, tan lozana como entonces.

Desde aquí sólo podemos sugerir humildemente que, si la experiencia tiene éxito, RTVV sopese la posibilidad de extenderla a otros ámbitos. Por ejemplo, el fútbol. ¿Para qué atormentar a los valencianos con partidos de fútbol de la temporada 2011-2012, cuando puede echarse mano a los de 2002 o 2004? O, mucho mejor aún, los informativos: ¿qué sentido tiene emitir informativos con noticias actuales, cuando podrían reemitirse los de épocas más amables, como 1998 o 2005? Tan sólo hace falta superponer la cara de Fabra a la de Zaplana o Camps, y todo arreglado. Después de todo… ¿cuál sería la pega de un planteamiento así? ¿Que se estarían emitiendo unos informativos que no se correspondieran demasiado con la realidad? ¿Y acaso sería tanta la diferencia con lo que hemos disfrutado hasta la fecha?

Con un pequeño reajuste temporal, los valencianos verían ante sí a un presidente fuerte, con convicciones, que denuncia el odio y envidia que desde Madrid se tiene a Valencia. Que no se arredra en exigir al Gobierno central que aplique el PHN, que nos pague el déficit fiscal, o que deje de favorecer a sus amigos los catalanes. Un President que no sólo no hace recortes, sino que invierte sabiamente el dinero en poner la Comunidad Valenciana en el mapa, vía Julio Iglesias, la Ciudad de las Ciencias y otras Calatravadas, la Copa América o lo que se tercie. Un President que crea empleo y riqueza, y que es respetado en el PP: que suena, incluso, como ministro. ¡Qué digo ministro! ¡Como sucesor de Rajoy!

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16 thoughts on “Vuelve el glamour, vuelve Bárbara Rey

    • Cuixa de pollastre Post author

      Pero hay un matiz: los partidos ahora no se retransmitirían como “históricos”, sino como si estuviesen ocurriendo en ese momento

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  1. Senyor Garrofó

    Me apunto a la propuesta de Paco y subo a una reemisión de todas las ediciones de “Amor a Primera Vista”. Y además como el teléfono de Radiotaxi (3703333) no ha cambiado, pues como que ni siquiera hay que editar ni nada.

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  2. Lluís

    Me apunto a lo del fútbol, extendido a todas las teles autonómicas. Podrían repetir las temporadas en las que el equipo regional (Valencia, Depor, Athletic,…) hacían la machada, así todos tendríamos algo que celebrar. A fin de cuentas, al precio que están las entradas del fútbol, sólo unos pocos privilegiados caerían en la cuenta que el Valencia le ha metido 4 al Español y no al revés.

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    • elinsociable

      Gràcies per atrevir-te a demanar això en este fòrum!! Ha sigut la primera cosa que m’ha vingut al cap des que he llegit el tercer paràgraf. No m’atrevia a proposar-ho, almenys fins a acabar de llegir tots els comentaris (de fet no ho he fet inclús, però no he pogut contindre’m) Com va dir Monleón en una de les seues últimes rodes de premsa (quan se li va acusar de ser el pare del “telefem”) el seu programa era “televisión de calidad” comparat amb el que es fa ara…
      Fora conyes, que no estem per a més conformisme resignat…

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  3. El fill de la mare

    ¡Hay que completar la escena! Bárbara de cocinera, Corinna de palafrenera y el Borbón de guardamandiles …. ¡bueeeeeno! ¡vaaaaleee! Froilanito fregando platos a pistoletazos …. ¡todo muy tierno y campechano!

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  4. Carles

    “¿qué sentido tiene emitir informativos con noticias actuales, cuando podrían reemitirse los de épocas más amables, como 1998 o 2005? Tan sólo hace falta superponer la cara de Fabra a la de Zaplana o Camps, y todo arreglado. Después de todo… ¿cuál sería la pega de un planteamiento así? ¿Que se estarían emitiendo unos informativos que no se correspondieran demasiado con la realidad? ¿Y acaso sería tanta la diferencia con lo que hemos disfrutado hasta la fecha?”
    Jajja, molt bo…

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  5. Duc de Miraflor

    Que reposen en la Tele els grans discursos de Zaplana, o el negre que li escrivia llibres! que igual era el germà, vist el color de pell.

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