La Paella RusaTota empastrà

Elecciones Autonómicas 2011

Una vuelta de tuerca más a la estrategia regional-victimista

La radical incomprensión de que desde la izquierda valenciana (o lo que sea que es el magma social de oposición al reinado cada vez más hegemónico del PP) se hace gala respecto de lo que es el PP, lo que son Camps, Rita, Fabra o Ripoll, por no mencionar a Rus o a Juan Cotino tiene muchas derivadas. Años y años de exhibición no han bastado, por lo visto, para que desde el PSPV y su compañía intelectual y mediática de cada momento se logre desentrañar de qué va el tema. Pota de Conill, en esta página, ha dado algunas claves en un delirante especial que va ya por la tercera entrega. Debiera ser de lectura obligatoria para cualquiera que pretenda hacer oposición a esta gente. Porque, sencillamente, su problema esencial, anterior a todo lo demás, es que no se enteran de lo que está pasando.

Con la renuncia de Rodríguez Zapatero a presentarse a la reelección hemos vuelto a comprobar cómo uno de los grandes errores de la izquierda valenciana a la hora de hacer el diagnóstico refulgía más que el sol: a saber, esa idea que cultivan de que la manera de expresarse de Rita, Camps y compañía… «causa vergüenza y sonrojo en el PP estatal, que en el fondo está deseando quitárselos de encima».

Pues no. Nada más lejos de la realidad. Obviamente, los problemitas judiciales derivados de la vertiente valenciana de Gürtel incomodan al PP. Es una cuestión de imagen. Y en política no se hacen prisioneros. Si alguien deja de serte útil pues lo liquidas y ya está. Al PP actual, de Madrid, el hecho de que los medios de comunicación hostiles hayan encontrado en el PP valenciano un puching ball con el que sí se atreven (a diferencia de lo que les pasa con Esperanza Aguirre) es obvio que le incomoda. De ahí la distancia, el desapego, el desamor creciente entre Génova y Quart.

Pero no nos engañemos, nada de la distancia entre el PP de Madrid y el de Valencia tiene que ver ni con la acción de gobierno aquí realizada ni mucho menos con el discurso, con la coentor, con la zafiedad, con las formas populistas groseras y disparatadas que se han generalizado en el PP de Valencia y que son «marca de la casa». Al contrario, el PP valenciano en ese plano es muy bien considerado en Madrid debido a la contrastada eficacia de su discurso. De hecho, como es sabido, el más aventajado rapsoda del tipo de rima que tan bien se ha perfeccionado en el ámbito indígena, Esteban González Pons, es quien lleva unos años marcando la estrategia de comunicación del PP nacional. Aunque González Pons es más inteligente y sutil que Barberá o Camps (lo cual no lo hace necesariamente más eficaz ante el electorado pero sí, probablemente, más útil para diseñar un mensaje para toda España), el ADN de su discurso y por ello del mensaje oficial del PP, tiene una letra y una música que en Valencia conocemos bien. ¿Cómo no iba a ser así? ¡Si la hemos creado y exportado! Debe de ser una más de esas «glorias» a ofrendar a España que tenemos por aquí.

Candidato del PPCV en acción. A los lados, sendas tías buenas encandiladas: "¡Qué finor!"

Así, desde este fin de semana se han sucedido desde el Partido Popular las reacciones al anuncio de que Rodríguez Zapatero se auto-licencia, primero más contenidas, luego con alguna duda o alguna discordancia. Pero en general el tono que se ha ido imponiendo ha sido el valenciano. Desde el mismo sábado, en medio del silencio de Rajoy o la prudencia de Cospedal o Esperanza Aguirre, Valencia marcó la pauta. Rita Barberá, inflamada como siempre, declaró que «¡a Zapatero lo han tiradooooooo!, ¡y lo han tirado los suyooooooos!» mientras el auditorio se venía abajo. Camps, en su estilo beato-lisérgico dio una vuelta de tuerca más y declaró a ZP «mala persona», a la vez que, enardecido, felicitaba a Valencia y al PP por haber logrado quitarse de encima al personaje. «Habéis sido vosotros. ¡Todos vosotros! ¿Entre todos lo habéis tirado! ¡Felicidades!». Todo ello en medio de una excitación populista de la peor especie. Pero que, indudablemente, funciona. Y lo hace porque algo habrá hecho mal el PSOE, y muy especialmente el PSPV, para no comprender qué elementos favorecían que semejante mecha prendiera. Cuando sabes jugar a fútbol no te metes solito en un barrizal donde el otro equipo te zurra y te zurra sin que tú puedas quejarte ni lograr que el árbitro se dé cuenta. Y aquí el árbitro son los ciudadanos.

Visto el panorama, y prestos a no dejarse hurtar la pieza que, sin duda, han contribuido a abatir, desde el PP nacional se sumaron rápidamente al discurso marcado por Valencia. Empezando, como es lógico, por González Pons. Desde el domingo pasado, y a lo largo de esta semana, un tono muy fallero y con mucho fuego de artificio se ha impuesto en el PP sobre la salida de Rodríguez Zapatero. Es un discurso faltón y demagógico, populista, que apela a la confrontación directa, a la batalla con todo lo que se tenga dialécticamente a mano. Es el discurso del PP valenciano. Ya saben. A ZP lo han echado los suyos, si no es bueno ni para esa panda de pringados que es el PSOE es indecente que los españoles lo tengamos que soportar, enhorabuena a los del PP y a los españoles, porque entre todos nos hemos librado de él. Y a machacar una y otra vez con la banda sonora.

En el fondo hay que reconocer al PP valenciano que ha sido el que mejor ha logrado dar con una clave importante de la política española. El victimismo frente a una figura externa y poderosa que sería el responsable de todos los males, bien articulado, es imbatible a escala autonómica. Pero se puede, incluso, exportar. El PP estatal, finalmente, ha decidido lanzarse por esta senda contra ZP, ayudado por la coyuntura. Pero hay que reconocer que nadie ha logrado una excelencia en esta disciplina como la del PP valenciano, con Camps a la cabeza. Para ellos, de hecho, no se trata de que ZP sea un mero incompetente. Una acusación de ese calibre es de pichafloja. No, como recordaba Camps en su despedida, el problema es que estaríamos, directamente, ante una mala persona, un malvado. Ni más ni menos. Piudeferro frente a la malvada pichafloja.

Probar, o al menos lograr medio convencer de la intrínseca maldad de un adversario político a amplios sectores del electorado (y ya no digamos al 70-80% del mismo) es una tarea titánica. Normalmente la gente suele entender que los políticos pueden ser burros, corruptos, chapuceros… lo que sea. Pero malos, lo que se dice malos… pues es difícil. Más que nada porque el sistema de incentivos (eso de que la gente te tenga que votar y tal) jugaría en contra de alguien que desplegara de manera demasiado evidente un programa de agresión gratuita y continuada contra el electorado con el solo objetivo de hacer daño. Por lo que es difícil tomarse demasiado en serio un planteamiento que sitúa al adversario en ese lugar.

Sin embargo, por alucinante que parezca, el descaro con el que el PP ha machacado esta idea desde hace años, con un discurso muy poco articulado, diseñado a partir de ver quién tiene la ocurrencia más gruesa, ha sido eficaz. Ha machacado una idea, central: ZP es un malvado porque todo lo que hace está orientado a joder a los valencianos, ZP, sencillamente, es un tipo que odia Valencia. Lo ha hecho, nos explicaban, por tierra, mar y aire. Cualquier cosa que ocurría se declinaba en esos términos. Agua, infraestructuras, paro en la región, crisis económica, apoyo (o falta de él) a grandes proyectos o a cualquier extravagancia, gilipolleces como los chiringuitos… Todo, siempre, era leído en esos términos. ZP odia Valencia y odia a los valencianos. Les tiene manía. Envidia su bonanza y el que la hayan logrado sin él, es más, contra él. Y por si alguien tenía alguna duda , ahí estaba el comodín todopoderoso para rematar la faena. No es sólo odio a Valencia, es que como ama a los catalanes y es del Barça… pues ya se lo hemos dicho todo.

Junio de 1996: Rodríguez Zapatero irrumpe en el mercado del fútbol español con un solo objetivo: fichar a la estrella del Valencia, Pedja Mijatovic, en adelante "Judatovic", para el Real Madrid. En la foto, Zapatero celebra el éxito de sus gestiones con Judatovic, mientras ambos gritan: "¡Que se jodan el Valencia y los valencianos!"

Esta manifestación de regional-victimismo llevado a su cenit personalizador es una parte esencial del discurso del PP valenciano. Por no decir que, en estos últimos años, es ya directamente el núcleo esencial del mismo. Una parte, conviene recordarlo, exitosa. Muy exitosa. Y una parte, conviene tenerlo presente, que lejos de parecer mal o avergonzar al PP nacional ha acabado por ser incorporada a su propia acción política.

Con todo, la prueba más acabada del éxito del modelo regional-victimista no es tanto que el PP nacional lo haya comprado como mecanismo de propaganda. Es el síndrome de Estocolmo que ha generado en la izquierda valenciana, que ha acabado por comprar el discurso. Casi antes de que Mariano Rajoy saliera a felicitares por la marcha de ZP Jorge Alarte se permitía el lujo de hacer unas declaraciones casi en esa misma línea. El vídeo con su emocionada alegría por la desaparición de Rodríguez Zapatero del mapa ha desaparecido de la web de Blanqueries, pero es más que significativo de hasta qué punto el mensaje del PP valenciano ha calado. El propio PSPV ha acabado por secundar el mensaje del PPCV. Es más, casi toda su línea de oposición simbólica es una retirada acomplejada que viene a ser, a ojos del electorado, un reconocimiento de culpabilidad. Que casi todas las encuestas, desde hace años, detecten un sentimiento de maltrato a Valencia que abarca a casi un 80% de la población no es una sorpresa si incluso quienes debieran salir a defender la acción del Gobierno, acomplejados, acaban secundando, con imágenes, gestos y silencios que todos entendemos, la línea esencial del discurso del PP.

¿Qué será del regional-victimismo de Camps, de Rus, de Rita, de Fabra, de Ripoll y de tantos otros cuando la marcha de ZP sea efectiva y definitiva y gobierne el PP en Madrid? Pues resultará interesante comprobarlo. Ahora bien, dadas las tirantes relaciones existentes en estos momentos y la tradición del PSPV en esta materia auguramos que resultará muy complicado para el PSPV convertirse súbitamente en un agente político crítico con el Gobierno central a la manera foral, regionalista, agresiva y victimista del PP. Lo cual puede acabar provocando la paradoja de que, incluso mandando aquí y en Madrid a la vez, con Camps y sus frases de curita relamido, con Rita y sus vociferantes salvajadas que a buen seguro escucha en sus visitas a los mercados y adopta como leit-motiv de sus discursos en vez de hacer caso a las perlas de sus asesores, con Rus soltando la primera animalada que le venga a la cabeza y pasando por tribuno de la peble… sea el PP valenciano el que siga monopolizando el regional-victimismo y usufructuando sus rentas.

Resulta verdaderamente notable, que diría Mariano Rajoy, que Jorge Alarte y los suyos sigan sin comprender la letra que escribe la canción de la reivindicación foral valenciana. Y el despiste subsiguiente, puesto de manifiesto en su reiterada tendencia a ponerse detrás del Gobierno de España como fieles servidores del mismo mientras tratan de disimular en Valencia y dejar claro que lo hacen, sí, pero sin entusiasmo. En Madrid los quieren mucho, los tienen en alta estima, los consideran tíos responsables y con sentido de España (a diferencia de lo que ocurre con Camps y sus secuaces, a los que se tiene por unos irresponsables zafios capaces de cualquier cosa), pero en Valencia se los ve, sencillamente, como tipos que aún no se han enterado de qué va esta película. Y donde tienen que ganar las elecciones es aquí, lo que les indicamos por si no se han enterado. Para lo cual, obviamente, no conviene ponerse al nivel del PP. Pero sí entender cómo funciona el mecanismo que rellena sin esfuerzos el zurrón popular de votos y más votos. Así como lograr una posición que desactive el planteamiento expuesto. ¡Para eso están ahí!

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19 thoughts on “Una vuelta de tuerca más a la estrategia regional-victimista

  1. Cuixa de pollastre

    Excelente artículo. Cabe suponer que el PP valenciano lo pasará peor a partir de 2012, si, como parece probable, ganan las elecciones Autonómicas de 2011 y Generales de 2012. Porque la profundidad de la crisis es tal que no parece probable que se comience a remontar el vuelo en un par de años. Especialmente, en Valencia, y con este modelo basado en el ladrillo y el turismo barato.

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  2. El TorrentI

    Echo en falta en este articulo a la Pajin. Debería abandonar el barco con ZP. Con ella también ZP ha maltratado a Valencia.

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  3. Qué país...

    No la puedes echar en falta, ni a ella ni a la corrupción en Benidorm, etc. En LPRusa sólo se hablará del PP hasta las elecciones, y como mucho de lo inocentes que son el PSPV.

    Ahora que me doy cuenta, las mismas maneras de acoso y derribo del PP que tanto se critican por aquí, son las que se utilizan ¡también por aquí!

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    • General Sherman

      Ahí le has dado. Como es sabido, La Paella Rusa se ha caracterizado, desde un principio, por su férreo apoyo al socialismo y por pedir el voto para el PSPV. ¡Y ahora «Qué País» ha descubierto la gran conspiración! ¡Si hasta a mí me aparecen los restos de ácido bórico en la pantalla cada vez que me leo un artículo de esta gente!

      Yo tengo la duda, de verdad. ¿A ti te pagan por soltar estas cosas o es que sinceramente te lo crees? Porque en este último caso tienes un problema

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    • ASTOLFO

      ¿Por qué lo dices? ¿Porque el artículo habla muy bien de Alarte y compañía?

      Seguro que estos de LPR son gente del PSPV encubiertos, que nos la quieren dar con queso.

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      • Conspiranoia

        Astolfo. No todo el mundo que emite opiniones políticas tiene una agenda oculta o segundas intenciones. Hay algunos que escriben y dicen !lo que les sale de los cojones! y ¡porque les sale de los cojones!

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  4. Salmantino

    Muy interesante articulo, enhorabuena!. El PP, y la derecha en general, ha comprendido y utiliza desde hace muchísimo el valor de lo emocional y lo simbólico, mientras la izquierda sigue pensando que todos los ciudadanos leen el periodico por la mañana, realizan un analisis coste-beneficio en politica o, en definitiva, votan de forma racional. Man que nos maten a tots, nosalstres sempre molt d’esquerres i tot el que fa el PP es roin perque si, i tot el que fem nosaltres meravellos!!
    Da igual que el PSOE de ZP haya invertido más en Valencia que el PP de Aznar, porque el contexto que lo filtra esto es hostil y lo emocional se impone sobre lo racional. En mi opinión, el primer fallo es que ZP no haya venido nada a Valencia: cuando el PP gane en 2012, Rajoy y demás ministros vendran muchísimo a firmar futuras infraestructuras y planes sin dotación o que ya estaban en marcha, pero esto bastará para transmitir a los ciudadanos que el PP de Madrid quiere a la Comunidad Valenciana… lo emocional sobre lo racional!!

    Saludos!

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    • galaico67

      Si hasta la Copa America la pagamos entre todos y parecía que habían sido Barberá y Camps a medias….
      http://www.linformatiu.com/nc/portada/detalle/articulo/la-copa-america-solo-dejo-deuda-y-ayuntamiento-y-generalitat-no-quieren-pagar/
      La dársena es una ruina
      «El préstamo del ICO debía ser devuelto con los ingresos derivados de la explotación de la misma, y en caso de ser necesario, con aportaciones a cargo de los Presupuestos Generales del Estado» aseguraba un comunicado lanzado ayer por la Conselleria de Economía, para añadir que ahora, llegado el momento de su vencimiento, «dado que no hay retornos económicos suficientes de la explotación de la Marina, está claro que quien debe hacer frente a los pagos es el Gobierno Central a través de aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado».
      Naturalmente, usando la coletilla más popular del PP Valenciano
      «No espero nada positivo de este Gobierno. Quieren para Valencia la negación de todo. No al trasvase, no al agua, no a El Cabanyal, no a la pescadería del Mercado Central, no a los chiringuitos de la playa, no a la capacidad de inversión del Ayuntamiento y no a la Dársena»

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      • Otis B. Driftwood

        Y esperad a que el PP gane la Moncloa, porque el siguiente paso es seguir sin pagar y decir «es que ZP nos dejó la caja vacía». Esa excusa puede estirarse hasta más allá de 4 anyos, como queda demostrado.

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  5. desempleado

    Totalmente de acuerdo con el artículo. Debo confesar que cuando escuché a paquito el sábado en la tele me quedé de piedra. Estos chicos se superan a sí mismos cada día. Cuando ganen las elecciones la razón de todos los males será, efectivamente, «la herencia que nos dejó zp». Y así hasta el fin de los tiempos.

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  6. Mar

    «Al contrario, el PP valenciano en ese plano es muy bien considerado en Madrid debido a la contrastada eficacia de su discurso»

    ENTONCES…., de los que han de tener muy poca consideración es de nosotros, lo valencianos!

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  7. Mar

    La crisis les ha venido de PM a los del PP: mangoneando y mal gestionando y ahora pueden añadir a su discurso que la crisis es junto con el maltrato de ZP la causa de sus faltas de pago e incumplimiento de políticas sociales, educativa, sanitaria, aumento de paro en la CCVV……………….

    ¿Qué el PPCV no habrá provocado solito la crisis interplanetaria?, ¿que no pertenecerán a uno de esos clubes que se están enriqueciendo mientras medio planeta pierde poder adquisitivo? ¿que no los estaremos subestimando y su inteligencia será más que populista…?

    Del artículo no entiendo qué propones que haga la izquierda de la Comunitat, ¿usar el mismo discurso del PP?

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    • galaico67

      Lo suyo sería tener un discurso propio, ni el «todo por el gobierno» ni dejarse llevar por la ola ppera y cada vez que les acusan de antivalencianos, unirse a ellos, pero matizando que ellos lo harían más fino, más moderno y más cool.

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    • Valencianiste

      Mar:
      La «izquierda de la Comunitat», para ser una alternativa al PPCV, necesitaría ser verdaderamente eso: de izquierdas y de la Comunitat.
      Pero, desafortunadamente, no es de izquierdas, sino que es neoliberal y no difiere en nada su política económica y social de la del PP (suponemos que su modelo de política es la aplicada por el gobierno de ZP, porque no tenemos noticia de que se hayan molestado en proponer ninguna otra política alternativa).
      Y, por otra parte, tampoco es «de la Comunitat» sino «del País Valencià» (un ente ficticio, un país virtual, que provoca rechazo en muchos valencianos mayores y preobablemente incomprensión y estupor en la mayoría de los valencianos más jóvenes).
      Por supuesto, me estoy refiriendo como presunta izquierda a la del PSPV, porque los demás gropúsculos existentes ya se han ocupado ellos solos, con sus personalismos egoístas y sus luchas internas autodestructivas, de ser absolutamente irrelevantes como alternativa.
      Para poder ganar elecciones cualquier alternativa que se precie ha de cumplir tres requisitos básicos:
      a) Tener aspecto de triunfador: hay que tener en cuenta que la gente se comporta en las elecciones como en una apuesta, y vota al caballo ganador (supongo que para sentirse parte de los vencedores).
      b) Tener el poder de tu lado (económico, financiero, empresarial, mediático…).
      c) Representar lo identitario, lo institucional. En nuestro caso: ser el que mejor represente «lo valenciano» (sea esto lo que sea), ser «el más valenciano».
      Creo que el PSPV no cumple ninguno de estos requisitos.

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  8. joan corball

    Crec que és del milloret que haveu publicat sobre el PP. Jo compartisc l’anàlisi i la major part de les aportacions que s’han fet a continuació. Ara ja podem dir que tenim un bon diagnòstic. Això és fonamental. El problema és trobar la medecina.
    Tinc un amic que està un poc sord i que diu que no pensa tornar a l’otorrino perquè després de fer-li les proves sempre acaba dient-li que no té solució. Argumenta que no anirà perquè, per a que li diguen sord, ja té els seus companys de treball.
    Ací pot passar el mateix. Tenim el diagnòstic, però si ens quedem ahí, no anem en lloc. I com tots sabem, les medecines de les quals parlem, no es venen a les farmàcies.
    Si vos sembla, fem unes quantes sessions de lloros, lamentos y suspiros i comencem a pensar en alguna cosa.

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  9. Eolo

    El PSPV lo que tiene que intentar es salir del barrizal en que le pegan patadas cuanto antes. Ahí no puede ganar. Así que mejor ni aparecer por ahí. Que pierdes por incomparecencia, pues pierdes por incomparecencia. Pero mejor eso que tratar, patéticamente, de ser mejor en el barro que el PP.

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  10. Mar

    Valencianiste, yo soy valenciana joven y no me causa incomprensión ni estupor el término Comunitat Valenciana. Imagino que porque crecí con él. Pero me causa estupor e incomprensión la actitud de tantos «paisvalencianistes» que no defienden en el día a día su cultura. A mí me viene de perlas, porque valenciana como la que más mi cultura de origen no es ésa, pero creo que no conviene olvidar que el término Comunitat Valenciana está desde hace bastante tiempo ya acuñado y quizás más generalizado de lo que algunos sectores les gustaría. Ni tampoco conviene olvidar que un contrato no es de compraventa porque uno lo diga sino porque el negocio jurídico de fondo a que ese término sostiene es, efectivamente, una compraventa. Qué quiero decir con esto, que por mucho término País Valencià que refrendendara el Estatut en vez del término Comunitat Valenciana, si la actitud del valenciano medio con esa cultura de origen no cambia, poco se va a hacer. Y vale que no haya apoyo de las instituciones, pero dejemos también ese victimismo a un lado, que en el día a día cada individuo puede hacer mucho y así ir tejiendo una red.

    Sobre quienes defendéis no bajar al nivel del discurso del PP, estoy con ellos, pero a efectos de efectividad de la comunicación es un mal asunto. Y voy a hacer un brindis por Zapatero, porque ese rasgo suyo, pocas veces haber cedido al nivel del discurso del PP, ya como oposición ya en el gobierno – aunque en éste haya coqueteado con formas más zafias y emocionales de dirigirse «al pueblo»- es una carácterística que le valoro mucho y de la que creo que necesitamos que se impregnen más político autonómicos y estatales.

    Si vos sembla, fem unes quantes sessions de lloros, lamentos y suspiros i comencem a pensar en alguna cosa, 100% de acuerdo

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