.reportajes:Pinto, el mejor presidente del Oeste de España*

En España nos hemos reído mucho con los lloros de Núñez, las bravuconerías de Sanz Mancebo, los puñetazos de Gil, los bustos de Lopera o los doctorados honoris causa de Caneda, pero hay que contar algo del presidente más longevo del fútbol español, al que por culpa de las putas autonomías que parcelan España nos hemos visto privados de conocer aquí, en el corazón de la Patria. Se trata de Pinto da Costa, un hombre que gracias al síndrome de Diógenes de fichar fulanos del que ahora presumen en Sevilla, ha conseguido reunir un palmarés que ríete tú del Barça de Balonmano.

JORGE NUNO De Lima PINTO DA COSTA (1937-) Es el presidente más longevo del fútbol de la Comunidad Autónoma de Portugal, desde 1982, pero lleva nada menos que desde 1961 trabajando en el FC Porto. Formado en los jesuitas, empezó como directivo de la sección de boxeo, donde adquiriría su condición de duro fajador. Tras pasar años más tarde por la de hockey patines y empezar a ganar cosillas, llegó a la de fútbol a finales de los setenta, de la que fue máximo responsable técnico. Un enfrentamiento con el entonces presidente le costó la salida del club a él y a su entrenador, elegido por él, un tal Pedroto, al que los portugueses comparan con Mourinho. Tras un par de malas temporadas, los jugadores reclamaron la vuelta de Pinto, en plan motín del Hesperia, el presi dimitió, se celebraron elecciones, y Pinto salió elegido en 1982.

«Ponga posturita de Florentino, presidente»

Al igual que había hecho con el hockey, acabó con décadas (bueno, más bien rompió toda la historia) de dominio lisboeta. Los títulos se los repartían Benfica y Sporting, y no se llevaba al fútbol un dicho portugués que reza «mientras Coimbra estudia y Lisboa se luce, Oporto trabaja». Y no sólo por eso vendrían a ser una especie de catalanes, sino también porque es el club más odiado por los portugueses, y no digamos ya el personaje en cuestión, al que se apoda «o Papa», aunque no he podido descubrir porqué.

Habilidades

Su primera y primordial peculiaridad, aunque cada vez la va llevando menos en práctica -dudo que estas últimas temporadas lo haga- es que se sentó en el banquillo junto a entrenador y suplentes en muchísimos partidos, un Piterman en toda regla, pero parece ser que sin meterse nunca en cuestiones técnicas. Lo que sí ha demostrado siempre es un ojo avizor impresionante con los fichajes de jugadores desconocidos, Madjer (el argelino que metió el gol de tacón en la final de 1987 contra el Bayern), Jardel, goleador total, o ahora Pepe los compró a coste cero o por cuatro perras y los vendió/venderá por cifras astronómicas. Curioso es el caso de Deco, fichado por el Benfica en su momento -creo que barato-, no le dieron bola y lo cedieron a un equipucho de Primera. Allí no terminó de cuajar, se acabó su contrato con Benfica y Pinto se lo llevó gratis. Ahora tienen también un chavalito brasileño mediapunta -un tal Anderson- que dicen que Txiki lo va a ver siempre que puede. Gran amigo de Pinto por tema de fichajes es el inefable Josep Maria Minguella, al que compró el pase de Jardel por uno o dos millones de euros de la época para venderlo luego al Galatasaray por veinte. Tónica habitual, el club no tiene una gran cantera, pero siempre ficha barato fuera y también a equipos portugueses pequeños (Ricardo Carvalho, Jorge Andrade, Maniche fue otro que vino de acabar contrato con Benfica, dónde jugaba de extremo)…

Desparrames y jaranas

El alcalde de Oporto tiene la entrada prohibida al Estadio Dragao por vete a saber qué problemas cuando su construcción. De hecho, está ubicado en el municipio de Vila Nova de Gaia (donde el vino). Por no hablar, lleva años sin hablarse con un hijo suyo porque le negó a éste una comisión por la venta de Sérgio Conceição, otro que revendió al 3000%, a la gloriosa SS Lazio Divisionen), y eso que había trabajado en las negociaciones junto al tristemente célebre -para mí- José Veiga.

«Liquidad al ocho»

Después de la Euro de Portugal, Florentino y Camacho -que acababa de dejar el Benfica, y siempre había hablado bien de la organización de club del FC Porto- anduvieron detrás de Carvalho, incluso parecía tenerlo hecho con el jugador. Pinto se destapó con las siguientes perlas: «Camacho, como todos los españoles [del centro-oeste], está mal acostumbrado, creen que pueden venir a comprar a [la comarca de] Portugal todo lo que se les antoje, sea un futbolista o un banco».

«Los españoles tienen a su Rey en la barriga, pero aquí las cosas no funcionan así. Tienen el ego muy subido, son muy prepotentes». Después de toda esta demagogia, también declaró «Será un paso atrás en la carrera deportiva de Carvalho fichar por el Real Madrid». Florentino no ofrecía más de 15 ó 18 millones, no recuerdo, al final se fue al Chelsea por 30, junto a Mourinho.

¡Es todo un complot urdido por españoles!

Pero el mayor escándalo es el «Moggigate» de portugal, la operación «Apito Dourado» (silbato dorado), en la que son investigados «presuntos» (en portugués, pressunto significa jamón) delitos de falsificación de documentos, corrupción y tráfico de influencias en el fútbol portugués.

Su nombre aparece, claro está, pero como buenos españoles, la investigación no acaba de llevarse a nadie por delante. Se dice que intentó colocar a un árbitro en una final de Copa, y en general, en todos los partidos de liga, un moggi pobre, vaya. Ahora en los telediarios están hablando más, precisamente, de José Veiga, el ex-agente de Figo y ahora director general del Benfica, por una grabación a un árbitro llamado Jacinto Paixão (pasión), que tras una derrota del benfica arbitrada por él, dijo al presidente de la LFP de allí: «lo siento, pero no pude hacer más».

Como digo, la operación continua tras múltiples archivos y reaperturas de casos concretos, pero no parece que le caiga marrón a nadie (el árbitro ese ya está retirado).

Detrás de todo gran hombre hay una gran pedazo de zorra

Curioso fue que el año pasado, su tercera esposa, de la que se había separado recientemente, Carolina Salgado, también rubia como Michel, publicó un libro llamado «Eu, Carolina», en el que acusa a Pinto de corrupción de árbitros. Y poco más, bueno sí, el otro día, una sentencia del TC portugués obligaba a pagar lal Benfica la suma de 600.000 euros al Porto por el jugador… Miklos Fehér!! el que murió sobre el campo, y todo por los derechos de formación del jugador, ya que el húngaro vino a portugal de la mano del Oporto, y al ser menor de no sé cuántos años, tenía derecho a indemnización pese a quedar libre.

Para dejar claro quién es este hombre de una vez por todas, decir que en estos 25 años ha ganado 16 ó 17 ligas, 10 copas, 2 copas de europa, 1 uefa, y perdió una final de recopa contra la juve en el año 85, aún con el entrenador que inició todo, Pedroto, que moriría meses después de cáncer. Otros ilustres entrenadores fueron Artur Jorge (la primera champions, el que luego fue pateado por Sá Pinto al verse éste llamado hijo de puta por el entrenador), Bobby Robson y el propio Mourinho. Casi nada.