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¿Es legal el cierre de las emisiones de TV3 en Valencia?

Desde el jueves de la semana pasada la señal de TV3 que hasta no hace mucho llegaba a todo el territorio valenciano ha dejado de verse. El proceso de apagado de la señal ha sido paulatino, pues la cosa viene de antiguo y el Consell de la Generalitat tenía como objetivo ir haciendo desaparecer definitivamente del mapa audiovisual TV3 desde hace tiempo. Han ido imponiendo multas en vía administrativa y pidiendo el cierre de los repetidores. En algunos casos los jueces habían accedido a la petición de la Generalitat Valenciana y habían cerrado algunos de los que Acció Cultural del País Valencià, una asociación privada, mantenía para hacer llegar la emisión. Es el caso, por ejemplo, de los que daban señal a las ciudades de Alicante y Castellón, así como a sus respectivos entornos. En cambio, en otros casos, la respuesta de los jueces había sido la contraria, de manera que desde la Serra Perenxissa, en Torrent, todavía se hacía llegar la señal, por ejemplo, a la ciudad de Valencia y su área metropolitana. Los jueces, en estos casos, decían que no se podía privar de la emisión hasta que el pleito de fondo no se resolviera, que por si acaso había que permitir que las emisiones, provisionalmente, continuaran.

Ha sido, finalmente, la sucesión de multas impuestas por el Gobierno valenciano a ACPV, de elevadísima cuantía, la que han abocado a esta entidad a decidir el cierre. Recientemente el Tribunal Supremo ha confirmado algunas de ellas, por un importe elevadísimo (600.000 euros), a lo que se suma el hecho de que las Cortes valencianas hayan modificado recientemente la ley del Audiovisual (una norma de 2006, parida por González Pons cuando era conseller del ramo, que no se ha aplicado nunca demasiado en serio y que, por ejemplo, lleva velando el sueño de los justos respecto del Consell de l’Audiovisual que la norma decía que había de ponerse en marcha y que, de hecho, habría sido quien habría tenido que ejercer estas competencias de inspección y sanción caso de haber estado en funcionamiento) para incrementar muy sustancialmente las cuantías de las multas punitivas previstas por cada día de negativa a cerrar los repetidores siguiendo las instrucciones del Consell. De manera que, más allá de los repetidores que habían ido siendo clausurados por orden judicial, han sido las multas, en cuanto han sido definitivamente ejecutivas, las que han conducido al apagón total pues la propia ACPV, enfrentada a la bancarrota, ha optado por rendirse y cortar las emisiones [1]. Las repercusiones de algo así son enormes y caben muchos análisis sobre el tema [2], pero aquí trataremos de centrarnos en la batalla legal y en si tiene sentido o no, en Derecho, lo que se ha hecho.

¿Es legal el cierre de las emisiones de TV3? La pregunta es fácil y la respuesta, sin ninguna duda, ha de ser que sí. Entre otras cosas porque es el propio emisor, ha sido la propia Acció Cultural del País Valencià, quien lo ha decidido. Ahora bien, no puede perderse de vista que lo hace tras una cascada de multas impuestas por nuestra Administración autonómica [3], que han generado una presión indudable. Dado que estas multas son la causa mediata del cierre lo que conviene preguntarse no es tanto por éste sino por la regularidad jurídica de las sanciones :¿ha actuado correctamente la Generalitat Valenciana al multar reiteradamente a ACPV por llevar a territorio valenciano las emisiones de la televisión autonómica? La respuesta, en cambio, no es en este caso tan sencilla. Y no tanto porque alguien pueda pensar que las emisiones de TV3 en la Comunidad Valenciana sean legales, que evidentemente no lo son, sino porque pueden albergarse legítimas dudas respecto de que la competencia, en este caso, para sancionar, sea del Gobierno valenciano.

Pero vayamos por partes, para no dejarnos nada. Hemos dicho que las emisiones de TV3 son sin duda ilegales. Aunque el tema es bastante obvio, conviene explicar la razón. En España, ahora y siempre, ha sido necesario que la Administración te dé una licencia si quieres emitir televisión por vía hertziana. La razón es la escasez del espacio radioléctrico y la necesidad de limitar y regular el uso de las frecuencias para evitar interferencias. De modo que, desde siempre, la televisión ha estado muy controlada. Hasta la aprobación de la ley 7/2010 General de Comunicación Audiovisual [4] la cosa era exagerada hasta el punto de que la tele por ondas estaba declarada servicio público. Sólo el Estado o aquél a quien el Estado le hiciera una concesión tenía derecho a hacer televisión. Desde marzo del año pasado la televisión ha dejado de ser servicio público pero, aún así, es definida como un servicio de interés general sometido a la obtención de una previa licencia. Licencias que, además, están limitadas a las disponibles a partir de las decisiones que el Gobierno central toma sobre el espectro disponible para emitir televisión y su reparto. Licencias que llevan, por ello, al igual que la antigua concesión de servicio público, aparejada una concesión sobre el dominio público radioeléctrico. Un permiso, vamos, para entendernos, para poder ocupar una determinada frecuencia, que asigna el Gobierno central, que es el titular de este bien y lo gestiona de acuerdo con el art. 149.1.21ª de la Constitución. Como TV3 nunca ha tenido concesión, licencia o título sobre el dominio público que le permitiera emitir en territorio valenciano es obvio que sus emisiones aquí eran y son ilegales. No estaban cubiertas por el ordenamiento jurídico. De hecho, durante un tiempo se enfrentaban de modo abierto a lo que decía la ley del Tercer Canal sobre las emisiones autonómicas (a las que se prohibía emitir fuera de su territorio, algo que se ha cambiado porque en tiempos de Internet y el satélite, cuando se empleaban para hacer llegar estas emisiones incluso a Sudamérica, la restricción sonaba cuando menos ridícula). A TV3 el Gobierno, cuando era el competente, nunca le dio permiso para emitir en Valencia. Desde que en 2005 el Estado cede a las Comunidades Autónomas la competencia para decidir sobre los canades digitales autonómicos y locales, tampoco tenía licencia para emitir como tal en Valencia (es más, las normas le prohibían siquiera presentarse al concurso). Es decir, que TV3 nunca ha emitido de forma legal. Lo hacía ilegalmente, alegalmente si se quiere, aprovechándose de frecuencias que nadie usaba, sin perjudicar por ello a nadie y dando un servicio que contaba con una audiencia, si no notable, sí reseñable gracias a que una asociación privada pagaba los repetidores y prestaba el servicio.

Como es evidente, por mucho cuidado que pudiera tener TV3 al tratar de que sus emisiones no colisionaran con otras cadenas, su situación ha sido siempre precaria. Todos los Gobiernos autonómicos, empezando por el del PSOE y siguiendo por el del PP, la han hostigado en mayor o menor medida. El PSOE, por ejemplo, aprovechó que muchos ciudadanos tenían sintonizada TV3 para meter por esa frecuencia Canal 9 cuando esta televisión empezó sus emisiones, lo que facilitaba sobremanera a la autonómica valenciana captar público y obligó a TV3 a migrar a otras frecuencias y volver a comenzar la labor de que la gente la sintonizara en su televisor. Idéntica situación se repitió con el inicio de la televisión privada.

Sin embargo, ha sido el Gobierno de Francisco Camps el que con más empeño se ha dedicado a la tarea de liquidar las emisiones de TV3 en Valencia. Y lo ha hecho aprovechando las competencias que desde la Ley del Audiovisual Valenciano de 2006, aprobada tras el traspaso a las CC.AA. de la competencia sobre sus teles autonómicas y locales, tiene el Gobierno Valenciano para ordenar el paisaje televisivo. La Ley 1/2006, de la Generalitat Valenciana, del Sector Audiovisual, dice en su art. 4 2 e) que es competencia suya «el control del cumplimiento de la normativa general del audiovisual en el ámbito de la Comunitat Valenciana, y el ejercicio de las correspondientes potestades inspectoras y sancionadoras, sin perjuicio de las competencias que la presente Ley atribuye al Consell Audiovisual de la Comunitat Valenciana de la Comunitat Valenciana».

¿Permite esta ley y la competencia autonómica controlar lo que ha venido haciendo TV3? Hay que tener en cuenta, a estos efectos, que las competencias se refieren a la inspección, control y sanción de lo que es el ámbito audiovisual de la Comunidad Valenciana. Concepto que jurídicamente no tiene que significar necesariamente todo lo que ocurre en el audiovisual de la Comunidad Valenciana sino que puede querer decir aquello referido a ese audiovisual cuya competencia sea de la Generalitat y venga desarrollada en la mencionada ley. Una norma que, esencialmente, detalla los concursos de asignación de licencias para teles locales y autonómicas valencianas y que establece toda una serie de obligaciones de programación y demás para estas televisiones. Pero que, obviamente, no se aplican a las teles con licencia nacional, ya sean públicas o privadas, cuando emiten en Valencia. De manera que, por ejemplo, las normas y limitaciones propias sobre lenguas y contenidos no se aplican, porque competencialmente eso no es «audiovisual del ámbito de la Comunidad Valenciana» a TVE o Antena 3, por citar dos casos. Ni la Generalitat es tampoco competente para sancionarlas por hipotéticas violaciones. Esperemos que esta idea esté clara y ayude a comprender lo que jurídicamente ha de entenderse por «audiovisual dentro del ámbito de la Comunidad Valenciana».

La cuestión sería entonces definir si las emisiones de TV3 eran emisiones de una televisión de ámbito local o autonómico ilegal (algo que podrían parecer, pues emiten en Valencia pero no en el resto de España, aunque por otro lado también lo hacen en Baleares, con repetidores privados como los de ACPV y Andorra y parte de Aragón amplificando un poco la señal catalana), lo que podría hacer que el responsable para controlar eso, como con el resto de televisiones locales o autonómicas ilegales, fuera la Generalitat, de modo que habría una infracción del art. 47 de la ley valenciana que se podría sancionar, ex art. 48 de la misma norma, con severas multas. Es lo que ha venido haciendo la Generalitat, multando a TV3 reiteradamente (y, además, recientemente, incrementando la multa punitiva a 60.000 euros cada 15 días con una modificación de la norma intervenida en diciembre de 2010).

Sin embargo, de todo lo expuesto no se deduce necesariamente que la presión ejercida por la Generalitat Valenciana haya sido jurídicamente incuestionable. Hay un argumento, empleado por TV3 y sobre el que finalmente se habrá de pronunciar el Tribunal Supremo (cuya futura sentencia, que según dicen algunas personas de ACPV ya está, o al menos su inminencia sería la que ha desencadenado el cierre pues obliga definitivamente a pagar 600.000 euros en multas de golpe antes del 20 de marzo, pero ni puedo analizar con detalle los argumentos de la sentencia ni puedo enlazarla porque, al parecer, no está todavía en las bases de datos o yo no la he encontrado, así como tampoco he visto referencia alguna a ella, con lo que es posible que la persona que me ha  comentado esto se haya equivocado, el asunto, como a mí me suena, esté todavía sub iudice y ACPV simplemente se rinda para no exponerse a una posible futura sentencia que sería demoledora y tanto peor cuanto más tiempo pase por la acumulación de multas punitivas), que no es del todo irrazonable. Básicamente, venía a decir que la competencia para sancionar por la más grave de las infracciones cometidas, la ocupación del dominio público, no es cuestión de competencia autonómica, dado que la tiene reservada el Estado y nada en la Ley 1/2006 regula esta cuestión, sino de la Administración central. Esto es, que la determinación sobre si una ocupación de dominio público radioléctrico es ilegal y la correspondiente sanción y cierre no corresponde a Valencia sino a Madrid. La defensa jurídica tiene puntos fuertes en los que apoyarse. Es obvio que la competencia no es autonómica. Es obvio que el espacio radioeléctrico lo gestiona y asigna el Estado. Pero tiene un punto débil. De asumirse esa doctrina, la competencia autonómica para controlar televisiones ilegales de todo tipo, y no sólo a TV3, quedaría reducida únicamente a sancionar y cerrar aquellas emisiones que interfirieran o emplearan los canales efectivamente asignados a una Comunidad Autónoma. En el resto de casos, simplemente, sería el Estado quien debería actuar, sin que las autoridades autonómicas puedan hacer otra cosa que denunciar a los emisores ilegales e instar a la Administración del Estado a que actúe. No es extraño, por ello, sin ir más lejos, que el mismo Consell de l’Audiovisual de Catalunya sea abiertamente contrario a esta interpretación. Al igual que el Tribunal Supremo o la Generalitat Valenciana, considera el órgano catalán que la competencia autonómica ha de abarcar el control de cualquier emisión ilegal en su territorio.

De manera que las razones para que la Generalitat Valenciana no pueda sancionar a ACPV decaen. Podría quedar el clásico recurso de denunciar el agravio comparativo frente a la evidente y notoria dejación en el control de las emisiones de televisión ilegales, alegales o como se quiera llamar, que ha caracterizado a la Generalitat Valenciana. El problema es que, más allá de los evidentes y fundados reproches que pueden derivarse de la patente de corso consentida a otras muchas televisiones locales, el argumento tiene jurídicamente poco peso. Aunque en este blog se ha criticado la tradicional doctrina del Tribunal Constitucional que dice que no hay derecho a la aplicación del principio de igualdad en la ilegalidad (es decir, que si tú cometes una infracción y te sancionan, no puedes alegar que a otros muchos esa misma infracción se les consiente, te has de callar y conformar, pues a fin de cuentas, dando igual lo mal que funcionen las cosas y el Derecho en otros casos, contigo están funcionando bien), no se puede negar que es una línea jurisprudencial consolidadísima. Nada que rascar por este lado (y tampoco por sus derivadas, siempre dificílisimas de probar, de demostrar que ha habido desviación de poder o arbitrariedad en la actuación de la Generalitat).Es decir, que hemos de conformarnos y asumir que la situación actual es la que es, y que teles piratas, en la práctica sí puede haber en Valencia, eso sí, siempre y cuando emitan tarot y chats pornográficos (a veces, incluso, ¡utilizando para sus emisiones repetidores de Canal 9 [5]!), pero nunca como sean teles con programas que utilicen el catalán. Ésa parece ser la ratio que vale. Y el Derecho poco tiene que decir, al menos de momento. Otra cosa es la política. Y las urnas.

Que emitir la señal de TV3 en Valencia sea, a día de hoy, ilegal, no quiere decir, por otra parte, que eso haya de quedar así para siempre. Jurídicamente se pueden, y deben, hacer muchas cosas que permitirían convertir en posible y legal la emisión de TV3. De hecho, hay en marcha en el Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa popular que han firmado más de 650.000 personas que tiene como objetivo, precisamente, caso de ser aprobada, establecer un marco normativo que permita a las televisiones autonómicas que tengan interés en ello emitir en los territorios lingüísticamente comunes [6]. Quien escribe esto la suscribió en su día y es una buena noticia que, aunque el Gobierno vetó en las Cortes la iniciativa, perdió la votación y la tramitación de la misma, de momento, sigue adelante.

Como es sabido, también ha habido negociaciones entre los Gobiernos de Cataluña y de Valencia para pactar la reciprocidad de las emisiones de sus respectivas televisiones autonómicas en ambos territorios. Sin embargo, también es de todos conocido que las mismas no han fructificado. Por muchas razones. Resulta evidente que una de ellas es que el Consell de la Generalitat Valenciana tenía interés en torpedearlas y ha encontrado siempre alguna excusa (que el Ministerio de Industria no le asignaba, aprovechando la coyuntura, varias frecuencias más; que en TV3 cuando dan el tiempo dicen “País Valencià”) para negarse al acuerdo. Pero también es cierto que en Cataluña han tenido poca paciencia con la cerrazón valenciana (a la mínima que les montaron cortaron las inicipientes emisiones de Canal 9 [7] allí, retroalimentandoel discurso de la caverna valenciana) y, sobre todo, que desde el Gobierno central y el Ministerio de Industria se han puesto todas las zancadillas posibles. Esencialmente porque, como es obvio, si hay que meter más canales se necesita que te asignen más frecuencias y, a pesar de las razones lingüísticas evidentes, al Ministerio le parecía mal dar más frecuencias a Cataluña y Valencia pero no a La Rioja. Finalmente, con la terminación de las emisiones en analógico de las teles de toda la vida y las frecuencias que se liberaron (lo que se ha llamado el «dividendo digital») además de dar más canales a los oligopolistas que tienen copadas, entre 4 ó 5 grupos de comunicación, la veintena de frecuencias para televisión comercial para toda España, se concedió un multiplex más (que permite 4 canales) a todas las CC.AA. Pero Cataluña pidió y consiguió un tercer multiplex para meter las emisiones de Canal 9 y la televisión autonómica balear, que en cambio el Ministerio de Industria negó a Valencia, alegando que ésta tiene vacío y sin uso su segundo multiplex de 4 canales. Ya se pueden imaginar que ese agravio fue más que suficiente para que el Consell de la Generalitat Valenciana escenificara una rabieta de las que hacen historia, aunque sea esa historia pequeña y triste del blaverismo rampante, ignorante y salvaje, y rompiera las negociaciones. En esas estamos, todavía, hoy. Obviamente, la cosa se podría desbloquear con cierta rapidez si el Gobierno de Madrid apoyara la iniciativa legislativa popular o concediera al tercer multiplex a Valencia. O no. Porque problablemente, entonces, aparecería otra excusa lamentable. Al menos, nos tememos, hasta que haya elecciones autonómicas en Valencia o, quizás, hasta las nacionales (nadie duda que este tema se desbloquerará si el PP gana en Valencia y en las generales pero necesita ayuda de CiU para formar gobierno). Así de lamentable es toda esta historia.

Y es lamentable porque no tiene sentido que los ciudadanos que queremos ver TV3 en el País Valenciano no lo podamos hacer. Hay numerosas razones para afirmarlo. Que somos muchos es una. Que no hacemos daño a nadie, otra. Pero, incluso, se debe argumentar que, en un entorno con tantos canales como hay hoy que se vea TV3 está bien incluso para quien no la quiera ver. Al igual que probablemente es bueno para la sociedad que, aunque yo no la vea nunca, esté por ahí Intereconomía, junto a una pléyade de canales locales y autonómicos que no tienen nada de uno ni de otro. Ni de calidad, por cierto. Que esa es otra. ¿Cómo explicar que en un entorno plagado de canales basura, teletiendas, tarot y chats pornográficos se dificulte tanto poder disfrutar de una alternativa que tiene, como está acreditado, mucha más demanda, audiencia, calidad y contenidos que todas esas otras cosas que están floreciendo con la TDT?

Pero es que, a estas alturas, la verdad, alucina mucho que haya que insistir en esto. Joder, para quien no lo entienda, simplemente recordar que en Valencia, hoy, es más fácil recibir la señal de Al Jazeera (que al menos por satélite o por cable no viene capada) que la de TV3. Así que, por muy legal que sea el cierre de TV3, por favor, hagamos entre todos que lo lícito sea que volvamos a poder sintonizarla.

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Comments Disabled To "¿Es legal el cierre de las emisiones de TV3 en Valencia?"

#1 Comment By josep m. fernández On 18 febrero 2011 @ 3:20 pm

Muy buen artículo.

#2 Comment By Eduardo On 18 febrero 2011 @ 4:36 pm

Enhorabuena!! En un tema tan sensible creo que has conseguido escribir un artículo objetivo en las partes necesarias y alejado de demagogias políticas.

No entiendo porque la gente insiste en saltarse las leyes en vez de intentar cambiarlas.

#3 Comment By mihi On 18 febrero 2011 @ 5:05 pm

Andrés ya estás hasta citado y con link en un blog de deportes…
Bueno de deportes y más cosas, pero ¡¡¡salir en el marca!!! ¿A qué más puede aspirar un administrativista?
Has conseguido que nuestra pequeña materia de frikis sin vida propia se adentre en el maravilloso mundo de lo terrenal. Ni García de Enterría alcanzó jamás tal repercusión.
Enhorabuena

#4 Comment By Andrés Boix Palop On 18 febrero 2011 @ 6:08 pm

Muchas gracias a Eduardo y a M. Fernández. También a mihi, aunque no sé de qué me habla. ¿Un link en un blog de deportes? ¿Este artículo? ¿Dónde?

¡Qué cosas!

#5 Comment By mihi On 18 febrero 2011 @ 6:30 pm

Estás citado y con link en el blog de Ramón Trecet de Marca, en el comentario núm. 744.
Pego la dirección:
[8]
Un saludo y reitero mi enhorabuena…

#6 Comment By Andrés Boix Palop On 18 febrero 2011 @ 6:59 pm

Qué cosa más graciosa. Gracias por el aviso. Pero mientras la cosa no llegue a salir en la portada del Marca me temo que Enterría habrá tenido logros más extravagantes incluso que éste.

¡Un abrazo!

#7 Comment By Andrés Boix Palop On 18 febrero 2011 @ 7:01 pm

Por cierto, mihi, felicidades por su dedicación. No sólo se lee los tochos que escribimos por aquí, ¡sino más de 700 comentarios en un blog de basket! Eso es compromiso.

Buen fin de semana.

#8 Comment By Javier Alfonso On 18 febrero 2011 @ 7:46 pm

Gracias, Andrés.
Estupendo análisis y resumen de la cuestión.

#9 Comment By Andrés Boix Palop On 19 febrero 2011 @ 9:33 am

Bon dia!

Por cierto, que hoy publica El País mi tradicional artículo de los lunes levemente avanzado sobre el horario previsto. En vez de esperar al lunes, como va sobre este mismo tema, lo han metido hoy:

[9]

Es mucho más conciso que lo escrito aquí pero las ideas, obviamente, son las mismas, que para algo quien escribe también soy yo. No sé si esta versión, por eso de ser más breve, es mucho mejor (ya se sabe que dicen eso de que lo bueno, si breve… con lo que no digamos ya si la cosa no es tan buena). Supongo que sí. Aunque también da menos, mucha menos, información. La vida es muy dura, joder. No se puede tener todo.

Gracias por las lecturas y los comentarios.

#10 Comment By Psicopanadero On 19 febrero 2011 @ 11:50 am

Una duda de un ignorante alejado de estos ambientes… ¿cuál es el problema de que digan ‘País Valencià’ en el parte meteorológico?

#11 Comment By Josep Montella On 19 febrero 2011 @ 6:15 pm

No se si és il legal o no, el que se és que podreu viure amb millor qualitat de vida sense TV3: és una tele fastigosa, deficitària, sectària i de qualitat ínfima. Per molts catalans la millor notícia seria no poder veure aquesta merda tampoc a Catalunya.

#12 Comment By OBIS On 19 febrero 2011 @ 10:02 pm

Sobre MARZO del 2010 , .. . . . . Montilla, Carod-Rovira y TV3 apagan Canal 9( televisión valenciana ) . . . . Cataluña corta las emisiones de Canal 9( televisión valenciana ) , en una decisión política que mucho tiene que ver con el uso del castellano por el canal valenciano y por las fobias de Carod-Rovira .

#13 Comment By galaico67 On 19 febrero 2011 @ 10:36 pm

Obis, más bien tuvo que ver con que TVV no pagaba su miserrima parte y TV3 se seguía viendo gracias a Acció Cultural. Si quieren que Canal 9 y demás parafernalia se vea en Cataluña solo tienen que pedirlo y ejercer una reciprocidad efectiva.
Es que además va a haber que pedir perdón por dejar de pagar la cama…

#14 Comment By J. On 20 febrero 2011 @ 1:31 pm

Pues eso, Canal 9 no paga porque no tiene interés en que se vea en Cataluña. TV3 parece que sí, ¿no? Me sorprende que en el artículo se diga «qué daño puede hacer TV3». Me descojono de risas, vamos, no se a qué viene tanta incredulidad e infantilismo, que aquí se escriben cosas muy inteligentes y complejas, de verdad. Vivo en Cataluña desde hace 4 meses y a mí TV3 (por cierto, como casi todas las TV´s públicas) me parece un órgano ideológico y propagandistico de primer orden.¿Es que no sabéis de geolingüística? Pues claro que es importante el rollo de los países catalanes! Y conformar mapas del tiempo imperiales! Joder, ¿pero no habéis leido a Michael Billig, el del nacionalismo banal? Que vais muchos de rojeras, como para no ver la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio, por favor…por mí cerraba todas las teles y a tomar por el culo. Ahora, yo siento sonrojo cuando uno dice que le gusta ver TV3, por favor, esto es TeleCeaucescu!, Ja, Ja, Ja, os ponéis democráticos y pluralistas cuando en realidad sois una panda de nacionalistas: venid para Barcelona, os recibirán con los brazos abiertos…

#15 Comment By galaico67 On 20 febrero 2011 @ 9:18 pm

TV3 es un organo ideológico y propagandistico de primer orden. Tan de primer orden como Intereconomía ó las cadenas de J Losantos ( a quien se le han regalado frecuencias sin cortarse una mierda) ó como cualquier periodico ó emisora de radio, obediente a quien le llena las arcas con su publicidad
Si quiere vivir en un mundo sin ideología, hagase eremita ó busquese una isla desierta.
Mientras, hay gente que se va educando con los años y al llegar una cierte edad va eligiendo según el momento. Incluso picotea y desecha parte del menú. Y no le crece pelo en la palma de la mano ni se queda ciego por ver cadenas con las que no comulga.

Es que no sabéis de geopolitica? Pues claro que es importante el rollo de la unidad de destino peninsular! Y conformar mapas del tiempo donde siempre llueve en el Norte y hace un tiempo paradisiaco en las costas del Mediterraneo!

#16 Comment By J. On 21 febrero 2011 @ 1:54 pm

Galaico67: es tiempo de eliminar canales de televisión…¿crees que por decir que TV3 es basura me trago la basura de intereconomía?, ja, ja, más risas aún. Me alegro de verdad que te eduques con los años, y que no te quedes ciego viendo algunas cosas: yo sufro ceguera con la labor de deseducación que hacen casi todas las televisiones, con lo que cuesta el sistema de educación pública. Mira, en Cataluña, los profesores van a dejar de cobrar la nómina cualquier día de estos. En la ley de presupuestos ha aparecido una disposición donde se prohíbe transformar plazas de universidad (qué pena, otro año con mis 1280 € al mes!)…pero tranquilos, TV3 ha ganado el concurso para dar partidos de la Champions en abierto! Qué bochorno, qué repugnancia!, qué asco! ¿y estais preocupados porque no se ve en Valencia? Que la cierren cuanto antes! Viva Adorno, viva Marcuse y viva Horkheimer! Dejad a Losantos y compañía y dedicaros a observar el fascismo delirante que sale de la cultura de masas televisiva: la de derechas, la de izquierdas y la nacionalista. Y sí, quiero vivir en un mundo sin ideología: ideología como artefacto alienador, instrumento del politiqueo televisivo, lleno de analfabetos funcionales que van con camisetas del Psoe, el Pp, la falange y las dictaduras regionales. Sí, esos lugares donde según el mapa del tiempo a veces llueve, otras veces hace sol, pero invariablemente nos toman el pelo a escote…

#17 Comment By galaico67 On 21 febrero 2011 @ 2:21 pm

Por partes: Intereconomía era un ejemplo, por ese lado pincha en hueso.
Por el otro
Use la tecnología digital:
Empezando por no seleccionar en su TDT los canales que no le convencen.
Si , por desgracia, no ha podido evitar tamaña afrenta, sujentando el mando en su mano, use el pulgar para ir cambiando de canal, evitando los canales basura.
Si no le es suficiente , coja su televisor y dejelo en la calle. Seguro que a algún alienado de los que comenta le servirá para algo. Ya sabe, quien evita la ocasión, evita el peligro.
La tele es solo una caja tonta. Ni educa ni deseduca, al menos en estos tiempos de multiplicidad. Solo da visibilidad a los imbeciles, pero no emite ondas pi-beta-ganma para convertir en idiotas a los que no traigan ya el programa de serie. Al menos de momento

Y no se preocupe por la nómina de los profesores. Si en «esa comunidad donde han apagado TV3» la cobran, en Cataluña no habrá problema.

#18 Comment By J. On 21 febrero 2011 @ 5:13 pm

Resumiendo: entonces nos preocupamos de que Tv3 no se vea en Valencia.

#19 Comment By Web Max On 21 febrero 2011 @ 5:31 pm

No solo se toleran las televisiones del tarot y de los chats pornográficos. En Castellón existe una cadena (Castalia Televisión) que emite sin autorización y en la que no es inusual que amenicen a su audiencia con discursos de Hitler o desfiles nazis. Lo más escandaloso es que su propietario cobra un sueldo público de la Generalitat, como asesor del fantasmagórico proyecto temático Ciudad de las Lenguas. En fin, no cabe mayor arbitrariedad en el ejercicio de la potestad sancionadora: mano dura para los adversarios y patente de corso para los amigos.
Y mientras tanto los jueces refugiándose en el argumento de que no cabe invocar la igualdad en la ilegalidad, como si desconociesen el principio constitucional de interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos y su obligación de controlar el sometimiento de la actuación administrativa a los fines que la justifican.
Concluyo mi comentario con una cita del profesor Alejandro Nieto: «el Derecho Administrativo Sancionador se ha convertido en una coartada para justificar las conductas más miserables de los Poderes Públicos, que sancionan,expolian y humillan protegidos por la ley y a pretexto de estar ejecutando la ley con toda clase de garantías. Éste es, en verdad, el escalón más infame a que puede descender el Derecho»

#20 Comment By galaico67 On 21 febrero 2011 @ 5:51 pm

Usted resume mucho, nos preocupamos de como se aplica la ley cuando conviene y cuando no se mira para otro lado. Y de como el cierre de TV no viene de su ilegalidad sino de lo que representa.
Basicamente es atizar al mono catalán.

#21 Comment By J. On 23 febrero 2011 @ 9:18 am

Claro, como se atizan otros monos en Cataluña.

#22 Comment By Andrés Boix Palop On 23 febrero 2011 @ 9:27 am

Más sobre la cuestión jurídica de la competencia. Una decisión reciente de la CMT podría apuntalar la tesis alternativa que hemos expuesto en este blog sobre la competencia del Estado:

[10]

#23 Comment By Pau On 23 febrero 2011 @ 10:55 pm

Este tío es un monstruo. Un artículo soberbio ¡¡¡Que le den el Nobel como a Vargas Llosa!!!

#24 Comment By Fernando On 25 febrero 2011 @ 2:42 pm

Claro que si, como si abren un restaurante de 5 tenedores sin ningun tipo de licencia y como es mono y moderno y tal y me gusta mas que la tasca del tio paco que esta al lado y quedo bien con los amigotes si digo que voy todos los dias, ¿que es ilegal? bueno eso da lo mismo es moderno y molon

#25 Comment By javier garcia On 15 mayo 2011 @ 7:39 pm

Crec que a València haurien de tenir l’opció de veure la televisió de TV3 perquè encara que sigui una televisió catalana crec que tenim la mateixa llengua i per tant hi ha molta gent que vol veure la televisió de TV3.

Crec que és una manera d’integrar-nos i que es pugui elegir dóna més opció als valencians. No s’ha de posar fronteres, sinó tot el contrari. Avui en dia que no hi ha fronteres no és normal que hi hagi aquest tipus de fronteres polítiques perquè tot el tema bé per política i no és normal que la gent no pugui veure la televisió que vulgui.

Com sempre la política es sobreposa a les opcions de la gent. Es hauria de poder prescindir de la política i que els valencians puguin veure la TV3. Ells es queixen molt d’aquesta polèmica sobretot quan hi ha partits que es televisen per la TV3 del Barça perquè ells no poden veure el futbol i hi ha molts valencians que són del Barcelona o simplement els interessa el partit i no el poden veure perquè es transmet per TV3. Per tot això crec que és injust que no es pugui elegir l’opció televisiva que es vulgui.

#26 Comment By galaico67 On 15 mayo 2011 @ 11:18 pm

En Oropesa de Aznar se siguen viendo todos los canales catalanes. Debe ser que Catalonia alcanza hasta el Desert de les Palmes. Podrían haberse estirado un poco y alcanzar la linea XYZ…..