La España Vacía existe

Pedro Sánchez y Albert Rivera habrán tenido tiempo para arrepentirse de su decisión de repetir las elecciones generales en noviembre de 2019. Rivera podría haber sido vicepresidente del Gobierno, condicionando su acción desde la fuerza de sus 57 diputados. En lugar de eso, su partido descendió de 57 a 10 escaños, lo que llevó a la dimisión de Rivera y su reconversión en gurú que da lecciones de liderazgo (“Así perdí 47 escaños y el Gobierno en unos meses”, próximamente en tu charla TEDx más cercana).

Sánchez, por su parte, tenía en abril de 2019 el escenario soñado: podía pactar a su derecha y a su izquierda. Y aunque sólo en Unidas Podemos estuviesen dispuestos a pactar, dicho pacto se habría producido en unas condiciones muy diferentes a las actuales, porque siempre habría estado presente la posibilidad de que el PSOE virase al centro y llegase a acuerdos con los 57 diputados de Ciudadanos. Es decir, el PSOE habría tenido mucho más poder de decisión y más independencia respecto de sus socios (sí, incrédulo lector: incluso más que ahora, aunque sea difícil esbozar un escenario en el que Unidas Podemos tuviera aún menos peso que el que tiene en el actual Gobierno de coalición). Además, las elecciones de abril de 2019 dejaron al PP herido de muerte, con el peor resultado de su historia (sin contar los que obtuvo AP en los años 70): 66 escaños. Y Vox ya aparecía como tercera alternativa en la jaula de grillos de la derecha.

Pero Sánchez, jugando a aprendiz de brujo adicto a las campañas electorales, decidió forzar una repetición de los comicios. Y con ello consiguió tres cambios de calado, al menos los dos primeros netamente negativos para sus intereses: por un lado, el hundimiento de Ciudadanos clarificó el desconcierto en la derecha, con PP y Vox fortalecidos, y dejó al PSOE sin un socio potencial. Por otro, PSOE y Unidas Podemos se estancaron electoralmente. Finalmente, la plataforma Teruel Existe obtuvo la victoria en las elecciones en la circunscripción en la que se presentó, con un 26,7% de los votos, que le permitieron entrar en el Congreso con un diputado (el acta de Tomás Guitarte), así como dos senadores (aunque eso no le importe verdaderamente a casi nadie, salvo a los dos senadores agraciados y sus familias) [acceso al artículo completo]


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  1. Comentario de emigrante (07/12/2021 11:31):

    Yo ya lo tengo decidido, me voy a enterar si se presenta alguna candidatura del estilo de Mi Provincia Existe donde yo voto.

    Tienen razón quienes denuncian el “nefando interés particular territorialista” ya que también ellos lo practican. Porque ahora solo existen dos clases de partidos los nacionalistas y regionalistas por un lado y los madrileños por el otro. Y ninguno de ellos atiende los intereses de mi tierra o de España en general.

    Todos los políticos que hay en el congreso y el gobierno son madrileños, ya sea de nacimiento o de adopción porque allí viven y es donde tienen su trabajo y su familia. Salvo excepciones como Durán i Lleida que vivía en un hotel de cinco estrellas. La mayoría de los candidatos que encontramos en las listas de otras provincias son kuneros. Gente que tendría dificultades para situar en el mapa a la provincia en que se presentan.

    Esta pequeña rebelión se la han ganado a pulso aunque me temo que ya es demasiado tarde

  2. Comentario de Lluís (07/12/2021 15:46):

    #1

    Durán Lleida no tenía residencia fija en Madrid porque el cuartel general de su partido seguía estando en Barcelona, y tenía miedo -y durante años, con algo de razón- de que si estaba un mes seguido sin aparecer por allí, le habrían cambiado incluso la llave del despacho. O si no se la jugaban los suyos. La diferencia con PNV, CDC, ERC y similares es que los jefes se quedan en casa y a Madrid mandan a segundones. Rufián será el rey del twitter, pero en las reuniones de la ejecutiva de su partido hace poco más que servir los cafés.

    No veo mal que un diputado defienda el interés de su terruño. Si te eligen diputado por Cuenca, Soria, Teruel o incluso Lleida, se supone que lo primero que deberías hacer es defender los intereses de los votantes de tu circunscripción, aunque eso implique romper la disciplina de partido. Igual si que iría bien un sistema como el inglés, con circunscripciones únicas. Y dejar claro que pedir que mejoren las infraestructuras en Teruel no es ser antiespañol.

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