Kingdom (Netflix, 2019)

De los zombis ya hemos hablado en esta su página amiga. Y realmente, queda poco nuevo que decir, porque los zombis son muy básicos: comer y… volver a comer, no hacen otra cosa. De modo que el interés tiene que estar en lo accesorio. En esta serie, lo accesorio es la ambientación: año 1595 en Corea, lo que implica el uso de ese recurso barato, apto solo para naciones inseguras de si mismas, que es la monarquía. Desde el propio título, lo que representa toda una declaración de intenciones. ¿En serio que los coreanos la echan de menos? ¿Pero quién la usa todavía? Sus vecinos japoneses (no estoy muy al día de prejuicios intra-asiáticos, ¿aún es cierto lo de “todos temen a los chinos y odian a los japoneses”?), bastantes moros y calvinistas (que adoran falsos profetas y nos odian), escandinavos (a.k.a. gente capaz de hacer cualquier cosa para combatir el aburrimiento de las largas noches invernales) y piratas (si bien los piratas, como las putas, se vuelven respetables si aguantan lo suficiente). Y bueno, ese país del que usted me habla.

Corea siempre fue un reino (como todos, ¿no?, que en la edad Media aún no había facultades de Ciencias Políticas para generar Vacíos Significantes), con los Joseon gobernando 500 años, nada menos. Pero en 1897 decidieron que lo de ser reyes era poco, que directamente iban a ser un imperio, como sus vecinos chinos, rusos y japoneses. Quod licet iovi non licet bovi: el imperio duró 13 añitos ná más, hasta que los japoneses se hicieron con el cotarro. Tras unos añitos un poco movidos, lograron la independencia, y desde entonces son una república. O mejor dicho, dos repúblicas, la del Sur y la del Norte. Usadas respectivamente por el Komentariado español para demostrar que el capitalismo es lo mejor cuando Estados Unidos te inyecta masivamente fondos y te otorga privilegios comerciales a saco, y que una monarquía siempre es mejor que una república, porque a ver, donde prefieres vivir, ¿en Suecia o en Corea del Norte? Porque Corea del Norte, ya saben, es el país menos democrático del mundo. Sí, Corea del Norte, cuyo jefe de estado es hijo del anterior jefe de estado, que a su vez era el hijo del anterior jefe de estado; y si muriese el actual jefe de estado todas las porras indican que su hermana sería el nuevo jefe de estado. La dinastía Kim, 72 años en el machito. Sí, ya les oigo, el nombre del estado es República Democrática Popular de Corea, pero si por esa regla de tres es una república, también es una democracia. No sé, yo creo que un sistema político donde la jefatura del estado se adquiere por derecho de nacimiento en una misma familia es una monarquía, por muy maoísta-estalinista que sea esta en concreto. Y más exitosa, debe decirse, que la española, que no ha logrado encadenar tres reyes seguidos desde el siglo XVIII. Será que no tienen miedo a reformarse.

 

En honor a la verdad, en algunas clasificaciones Siria gana a Corea del Norte. Pero claro, la dinastía alAssad solo lleva en el trono desde los años 70, solo suman dos monarcas, y solo lo han logrado gracias a un golpe de estado que nunca recuerdo si fue en 1936 o 1963. El caso: ¡advenedizos!

 

Encima, para culminar paralelismos y hacer felices a los lectores del ABC, la llegada de la república a Corea fue seguida a los cinco años por una guerra civil. Solo que no la llaman Guerra Civil Coreana, sino Guerra de Corea, porque pese a los numerosos componentes intra-coreanos de dicha guerra, las intervenciones extranjeras la convierten en campo de batalla un poco caliente de la Guerra Fría. Aquí ya te entra la duda de porqué en España se habla de Guerra Civil y no de la Guerra de España (como, de hecho, se hacía en los años 30). ¿Habrá gente que no quiera ver este Horroroso Conflicto Entre Hermanos Donde Todos Fueron Iguales como tal, sino como parte del Campo de Batalla Contra el Fascismo? ¿Qué va a ser lo siguiente, Enaltecimiento de la Tortilla con Cebolla?

 

Primera temporada: el artículo 57

En fin, el caso es que hemos venido a hablar de una serie. Una serie, ojocuidado, casi “de pensar”. A mi en concreto me ha hecho replantearme el adagio de que “los vampiros son de derechas y los zombis de izquierdas”, ya expuesto en esta su página amiga cuando analizamos The Walking Dead, porque madre mía que apología de la monarquía como forma del estado, representada por Lee Chang, un príncipe tan guapo y preparado que los Borbones españoles, a su lado, parecen… bueno, Borbones. Al mismo tiempo, al pueblo llano se le presenta como simple y estúpido. La escala para medir la simpleza parecen ser los modales a la hora de comer: cuanto más guarros, más plebeyos; de hecho, ahora mismo no recuerdo que el príncipe aparezca comiendo, y si lo hace seguro que es con un exquisito control de los palitos. Claro, este pueblo estúpido y sin modales de mesa necesita de buenos dirigentes, como el príncipe. Incluso es difícil no ver a los zombis como unos plebeyos un poco descontrolados, o a los plebeyos como unos zombis un poco adecentados. A ratos la cosa es tan exagerada que no sabes si la serie la ha encargado el pretendiente al trono, o el Comisariado de Propaganda de Pyongyang, en plan “mirad, esto es lo que piensa la burguesía sobre la organización política del estado”.

La serie empieza con que el príncipe real sufre mucho porque su padre está malito. Bueno, por eso y porque el padre se casó, cosas de establecer una alianza política con el poderoso clan Haewon Cho, en segundas nupcias con una chavala de 18 añitos del mentado clan, que ahora está en estado de feliz esperanza. Y como los coreanos no son tan afortunados de tener una CONSTITUCIÓN que diga a las claras que “el que llega prime se la lleva, aunque vale máh una pisha que un shosho” (la Constitución del 78 lo dice más fino, pero esencialmente es eso), pues va a resultar que le van a quitar a Lee Chang la posibilidad de sacrificarse por sus súbditos.

 

Aquí, sufriendo por sus súbditos. Que nos hemos reído mucho con esta foto, pero ¿y si el elefante era zombi? ¡El color gris lo tiene!

 

El príncipe no termina de entender que no le dejen hablar con su padre, y en flagrante violación de la Ley Orgánica de Protección de Datos va a buscar a un doctor para ver el historial médico de su progenitor. Resulta más o menos que a su progenitor intentaron curarle con una planta mística y mágica de las montañas, pero el Pablo Simón k-poper la ha administrado mal y le ha convertido en un zombi: sí, el rey se ha convertido en un devorador de vidas, incapaz de pensar por si mismo y que duerme todo el día, pero mi limitado conocimiento del coreano no me permite discernir si esto es una metáfora de la institución monárquica, o si bastará con un “lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir” para que todo vuelva a la normalidad. Y por cosas de mantenerlo todo en secreto, la epidemia se ha escapado de palacio y ha estallado en una ciudad del norte, donde se amontonan cientos y cientos de coreanos que han abrazado entusiastamente el estilo de vida monárquico, y también se dedican a dormir como muertos todo el día para salir por la noche a darse un festín.

Hay que decir que esto plantea un interesante reto a los juristas: ¿un rey zombi sigue siendo un rey? No está vivo, pero tampoco muerto, y es precisamente la muerte lo que desencadenaría irremediablemente el “hecho sucesorio”. Preguntarán ustedes: ¿y la incapacidad manifiesta? Bueno, parece que por ahí sí cabría decir que hay que pensar en un relevo. Pero ¡ay! esta incapacidad debe ser reconocida por las Cortes Generales Coreanas, y dado que Castilla y Chungcheong elige un número desproporcionado de senadores con respecto a su población, es muy posible que esta región rural y algo conservadora (dominada, además, mecachis, por el clan Haewon Cho, los enemigos del príncipe) junto con otras similares lograse bloquear una eventual Regencia de Lee Chang. Por otra parte, la zombificación tampoco debería afectar a las funciones regias: lo de comerse a gente quedaría cubierto por el hecho de que su persona es inviolable y no está sujeta a responsabilidad, y sus actos los refrenda el Consejero General del Reino (que es además el líder de los Haewon Cho y el padre de la Reina Consorte, aunque por supuesto que esto no constituye un conflicto de intereses ni afecta a la monarquía como forma de estado, que esto siempre hay que separarlo de las personas concretas que ocupan los cargos).

 

Segunda temporada: armas químicas

Vamos, que el pobre Lee Chang se come los mocos, además de la desgracia de que, en el transcurso de dos minutos, tiene que decapitar a su padre y ver como matan a su maestro. Esto, que en España pasaría por “la sucesión normal al trono, al menos en términos históricos”, en una sociedad tan jerárquica y con tanto respeto por los mayores le destroza el corazón. Metafóricamente, claro; físicamente, el príncipe tiene que cumplir con unos cuantos montajes personajes-corriendo-que-se-las-pelan, parte esencial de los productos audiovisuales coreanos (cuyo conocimiento en mi caso no se limita a esta serie – ¡durante el confinamiento también vi “Parásitos”!). Por suerte para el Reino, encuentra numerosos aliados con los que hacer frente a la terrible pandemia que asola a su país. Pandemia, nos enteramos en la segunda temporada, que ya estaba ahí tres años antes, usada por generales coreanos para crear un ejército de zombis con los que rechazar la invasión japonesa de Corea. Sí, por alguna razón esta serie tan monárquica y patriota de repente tiene el irreverente gesto de explicar una de las mayores gestas militares de su historia, comparable a la batalla de Bailén, con “es que teníamos zombis en nuestro bando”. En fin, que los zombis van por ahí asaltando a los coreanos de bien, y sitiándolos en ciudades donde rápidamente se acaba la comida, menos mal que llega el bueno de Chang con comida para todos.

 

Dando de comer al pueblo.

 

Al final, como no podía ser de otra forma, el Príncipe Preparado derrota a los malos y aplica la cura de la epidemia. Como la serie a estas alturas ya es más facha que una ducha helada, no les extrañe que la cura a la epidemia sea… una ducha de agua helada. Resulta que la planta mística y misteriosa de las montañas realmente no es el problema, sino unos gusanos que dejan en ella sus huevos, y que si te los tragas (o si te muerde un infectado) te llegan al cerebro y te convierten en zombi. Pero como el gusano no soporta el agua fresca, si te tiras al estanque el bicho se sale de tu cuerpo y santas pascuas.

 

Perroflautas, zombis, o zombiflautas: la cura es siempre la misma.

 

Pero en la trama principesca (trama tan importante que incluso hay episodios enteros sin zombis, parece que los productores se han dicho Vamos a convencer a las nuevas generaciones de que los reyes molan, para ello hay que captar su atención, ¿qué les gusta a los jóvenes de hoy? ¿Zombis? ¿Cosplay? ¿Drones? Pues una serie de zombis con trajes de época y planos aéreos) lo mejor aún está por venir: resulta que la Reina Consorte no estaba embarazada, era todo fake. La arpía va por palacio con un cojín bajo el vestido, mientras sus minions han reunido a una docena de embarazadas, esperando a ver si alguna pare un varón (sí, al final lo de pisha>shosho transciende fronteras nacionales, fundiendo a los fachas del mundo en una Internacional Rancia) para hacer el cambiazo. La embarazada afortunada, además, resulta ser la mujer de Mu-yeong, ayudante del príncipe que acaba traicionándole “porque tienen a mi mujer”. Total, que al final de la serie tenemos al Príncipe Preparado Probado por un lado, y por otro al bebe real fake, y todo el mundo le dice al Preparado es un vástago de los Haewon Cho, mientras viva el clan intentará volver, tienes que matarlo. Pero Preparado renuncia a la corona (en un primer momento me creí que iba a cometer sepukku), dejando el trono al bebé del hombre que le traicionó, y se va con sus fieles acompañantes al norte, a buscar el origen de la pandemia y rodar una tercera temporada, o al menos un spin-off apañado.

 

Valoración

A nivel de producción, impecable, aunque cada vez que veo los gorros no puedo dejar de pensar en las telillas de parasol que se pegan con ventosa en los cristales de los coches. Sobre las vestimentas, si bien es cierto que las de los coreanos resultan un poco ridículas, tampoco desentonarían junto a los uniformes militares europeos de la época.

 

Muy vistosos y graciosos, pero entre 1618 y 1648 esta gente se cargó a un tercio de la población de Europa Central.

 

Lo que sí lamentamos son ciertas ausencias: por desgracia, no llega a salir el alcardeteño Gregorio Céspedes, presunto primer occidental en pisar Corea, que debía andar por ahí en esas fechas. Y también es una pena que no salga 영노, alias Yeongno, el monstruo que se come a los ricos (aunque dado el tono general de la serie, tampoco nos extrañaría un giro Yeongno ha dejado de perseguir a ricos y se ha unido temporalmente a los ejércitos coreanos para expulsar a los pérfidos invasores japoneses, porque Yeongno será de izquierdas, pero responsable).

 

La serie se ha vendido por el mundo como muy espectacular (que lo es: nadie como los coreanos para coreografías de peleas con patadas voladoras) y con muchos medios para lograr una recreación, pero el mensaje parece dirigido a gente más allá del 8 en la escala de auto-posicionamiento político. Casi parece que esta serie y “Parásitos” se han coordinado para salir justo al mismo tiempo, y así todo el mundo pueda hacerse la imagen que quiera de Corea.

 

“Legítimo matador de zombis de la dinastía histórica.” “Eso se puede interpretar semánticamente de dos formas. ¿Cuál es la correcta?” “Sí.”

 

En suma, una curiosa mezcla entre serie de zombis y mensajes tan fascinantemente carcas que no puedes dejar de mirar. O al menos yo, que estoy pasando por una cierta fase asiático-oriental. ¡No todo puede ser Alemania y los nazis!


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  1. Comentario de el guru (29/03/2021 18:30):

    Sobre los prejuicios intrasiáticos, tengo entendido que los japoneses son muy suyos. Todo lo que ocurra más allá de sus fronteras les trae al pairo, no creo que les importe ser odiados.

    Por lo visto tras la segunda guerra mundial, la mafia coreana se hizo con el control del tráfico de éxtasis en Japón (sustancia a la que una gran parte de los japoneses se había aficionado durante la guerra para poder hacer turnos de 24 horas en las fábricas), con lo que los coreanos tienen fama de narcotraficantes hasta hoy en día. Y mientras los coreanos aún guardan inquina a los japos por aquellas minucias de la invasión y la esclavitud sexual, fijate que rencorosos. La gente del SEA suele tener menos prejuicios.

    Para continuar con su fase asiática le recomiendo la película Namsanui bujangdeul aka The Man Standing Next, un thriller de estilo setentero bastante apañao sobre el (spoiler) asesinato del presidente surcoreano; con sus corrupciones, sus conspiraciones y sus americanos echando gasolina al fuego. Además, una parte de la película está ambientada en Francia, lo que le da un toque de exotismo a las peleas de coreanos repartiéndose leches en un Citroen Tiburón.

  2. Comentario de emigrante (30/03/2021 09:54):

    Pues sí, la Corea de Arriba es la única monarquía comunista del mundo con permiso de los hermanos Castro. Esto pasa por no llamar a las cosas por su nombre, “repúblicas” que son de facto monarquías hereditarias y absolutas y monarquías constitucionales que en el fondo funcionan como una república. Y es que la frontera no está muy clara, por ejemplo, el proceso de elección del Papa y del presidente de Alemania son muy similares. Con la diferencia de que a la Bundesversammlung no le ponen un candado a la puerta.

    Además del emperador de Corea, los japoneses también provocaron la caída del Hijo del Cielo después de tenerlo como títere en Manchuria. La revolución francesa fue sucedida por dos Napoleones imperiales y fue Bismarck el que trajo definitivamente la república a París. Hace poco más de cien años en Europa todavía había cuatro emperadores. Visto como acabaron todos ellos yo diría que la máquina de hacer repúblicas no es la revolución sino el perder guerras.

    Yo siempre pensé que los zombies más que representar la clase trabajadora (que ya casi no existe) representan a los inmigrantes ilegales. Al fin y al cabo tanto unos como otros son masas de desarrapados y hambrientos que están constantemente intentando asaltar un muro. Algunas imágenes de la ola de refugiados sirios de 2015 parecían sacadas de The Walking Dead. La frontera sur de Europa es como Juego de Tronos pero al revés, en lugar de muro hay un foso con agua, en lugar de caminantes blancos hay caminantes negros y el cambio climático también es en sentido opuesto. Quizá por eso los zombies están tan de moda en estos tiempos.

    Y ésta tampoco es la única peli de zombies coreanos. Hace unos años tuvo un gran éxito la de “Train to Busan”. Y es que el cien coreano está muy potente en este siglo, probablemente la mejor sea “Oldboy” una historia de venganza.

  3. Comentario de devilinside (30/03/2021 12:03):

    A mí me gustó mucho la primera temporada; no he visto todavía la segunda. Coincido con emigrante en que el cine coreano (del Sur, que del Norte, afortunadamente, no he visto nada) tiene cosas tremendamente buenas; yo recomiendo fervientemente The Yellow Sea (no sé si existe versión doblada, yo la ví con subtítulos), toda la trilogía de la venganza de Park Chan Wook, Encontré al diablo, El Imperio de las sombras o la de ültimo tren a Busan

  4. Comentario de Bellver (30/03/2021 12:51):

    2-Una pequeña corrección. Cuando los japoneses pusieron a Puyi de emperador de Manchukuo el Imperio chino ya había desaparecido tiempo ha; de hecho, Chiang Kai-shek estaba en campaña para unificar la república de China (había un montón de señores de la guerra sueltos aquí y allá) y fue por miedo a que los nacionalistas llegaran hasta Manchuria y Corea por lo que crearon ese engendro.

  5. Comentario de Bellver (30/03/2021 12:53):

    Y coincido con los demás: probablemente, el cine surcoreano es el mejor en conjunto de lo que llevamos del siglo XXI.

  6. Comentario de de ventre (30/03/2021 13:44):

    Vi Tren a Busan el año pasado, la verdad es que estaba de lo más bien. Creo que han hecho segunda parte.

    Tengo Parásitos pendiente, pero reconozco que las que he visto me han dejado un poco frío. Vi Snowpiercer hace un par de años y a la que todo el mundo puso por las nubes y de nuevo sí, pero no.

    En todo caso, debe ser cosa mía: hace ya casi 20 años, leí una crítica de un festival donde comentaban una peli coreana (que resultó ser la primera, o de las primeras del director de Parásitos). La peli era “Memories of Murder” o algo así (tengo pereza de buscarlo). El crítico decía que había flipado y que era una mezcla de “el silencio de los corderos” y “torrente”. Semejante combinación me hizo arrastrar a mis colegas al único cine de Valencia donde la echaban, a pesar de sus protestas por ir a ver una peli que no es que no fuera americana, es que ni siquiera era europea… Salieron supercontentos y alabando mi buen gusto, mientras yo callaba porque me había parecido una chorrado como un pino: como una mezcla del Silencio de los Corderos y Torrente.

    j

  7. Comentario de Bellver (30/03/2021 15:02):

    Pues Memories of Murder a mí me parece un peliculón, una obra maestra. De hecho, ha tenido una influencia enorme en el cine de otros países. Por ejemplo, se ve en La isla mínima en España. O en la serie True Detective. Pero, en fin, cada uno tenemos nuestros gustos. Aparte de los thrillers policíacos, otros dos de los subgéneros de los que hacen más cosas los subcoreanos, son las pelis de espionaje en relación a Corea del Norte y las pelis de época sobre la ocupación japonesa (para sorpresa de nadie, los japoneses no pueden ser más villanescos y viles en ellas)

  8. Comentario de Intelestual (30/03/2021 16:03):

    Tren a Busan… interesante, medio original, pero extremandamente sentimentaloide e ingenua. Un quiero y no puedo.
    ¿Parasitos? Hypeada y sobrevalorada. ¿Original? Ni siquierda. Y acabada con tanta prisa como cualquier pelicula de ALex de la iglesia.
    ¿Snowpiercer? Una distopia juvenil mal desarrollada en la gran pantalla. Mejor el comic.

  9. Comentario de de ventre (30/03/2021 16:08):

    Sí ya le digo que a todo el mundo al que llevé le pareció magnífica, pero esos cambios de tercio de thriller espantoso a bromas en plan “por el culo te la hinco” me sacaban un poco de la historia. y sí, la ambientación de La Isla Mínima le tiene un aire.

    A finales de 2019 vi US del director de Dejame Salir y también tenía una combinación de peli de terror y comedia muy raro, pero en esta ocasión no me pesó. igual porque era un interludio de comedia familiar a mitad peli que empieza y acaba sin solución de continuidad.

    y esa es mi historia

    j

  10. Comentario de Bellver (30/03/2021 16:28):

    9-Lo de los cambios bruscos de dramatismo y humor es muy del cine asiático, si. Y la comedia asiática, supongo que la comedia en general, es especialmente intraducible de una cultura a otra. Si le quiere dar otra oportunidad a los surcoreanos, pruebe si le apetece con La doncella, una de las últimas pelis de Park Chan-wook, el de Old Boy

  11. Comentario de Djiaux (31/03/2021 21:33):

    Buena review Carlos, aunque esperaba una muucho más larga y desternillante.

    La serie creo que la dejas como ‘bueno, se ve’. Cuando para mí la serie es PSI CO TRO PI CA.

    – Samurais con pequeñas pamelas de redecilla
    – Personajes variados, pero algunos dejan a los malvados de opereta que parecen Hamlet.
    – El puto príncipe parece una parodia de propaganda monarquica. Muchísimas escenas que … LOLZ! Estallaba en carcajadas.
    – Samurais con pequeñas pamelas de redecilla!!!

    Eeeen fin. Una serie muy floja pero deliciosa de ver. Un nivel de bizarría muy, muy, muy gordoncho y magnífico.

    Serie que debe recordarnos que Korea del norte probablemente sí es lo peor, pues están todos muy locos. Exactamente igual que Korea del sur.

  12. Comentario de Asertus (08/04/2021 21:03):

    Pues ya puestos a ver películas coreanas sutiles, supongo que todos habrán disfrutado con Steel Rain… https://www.imdb.com/title/tt6769508/

  13. Comentario de Bellver (09/04/2021 08:36):

    12-A mí me pareció flojita, en comparación con otros thrillers de acción surcoreanos. Si puede, échele un ojo a The Yellow Sea. O si le interesa la relación entre Norte-Sur, a Joint Security Area.

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