Exclusivas Maketo: Ya hay informe policial sobre el homenaje a Arnaldo Otegi

Sí amigos, es cierto: el blog maketo ha conseguido el informe de las FSE sobre el homenaje que el pasado Sábado se reindió al batasuno Arnaldo Otegi en Elgoibar. El Estado de derecho nunca descansa, y no podía perder tan señalada ocasión de recopilar un material que puede valer su peso en oro si los jueces y fiscales del PPSOE necesitan construir nuevas imputaciones, por usar un lenguaje impecablemente democrático, constitucional y propio de un estado garantista como el que tenemos la dicha de disfrutar y olé.

Fuentes que han preferido permanecer en el anonimato han indicado al blog maketo que el susodicho fue visto después del homenaje en un bar de pintxos tomando unos zuritos. Al parecer, en un momento dado el político entró en el baño del local, para salir al cabo de cerca de un minuto con la bragueta abierta, en un flagrante delito de exhibicionismo. Fuentes del TOP, perdón, de la Audiencia Nacional, han hecho notar que los jueces no tienen las herramientas adecuadas para luchar contra el delito a causa de las leyes acomplejadas que rigen en el Reino de España, por lo que sugieren que se incluya en el código penal, además de un aumento de cinco años en la pena mínima a cumplir por todos los convictos por delitos de terrorismo entendido a la metafórica manera -ya saben, entrañas, corazón, etcétera-, el delito de exhibicionismo terrorista, además del de poner el intermitente terrorista, comprar el pan terrorista y descargar mp3 terrorista, entre otros, con el objeto de que el estado de derecho gane musculatura democrática.

Después de salir del baño, Otegi se dirigió a la barra, donde pidió una ronda sin decir “por favor”, lo que constituye un posible delito de amenazas, chantaje y robo a un tiempo. Por si fuera poco, el político abertzale seguía con la bragueta abierta cuando en el txoko entró un niño de 8 años acompañado por su aita, lo que podría provocar nuevas imputaciones en forma de corrupción de menores, pederastia y otros delitos de contenido sexual.

Acto seguido, Otegi se encendió un pitillo en una zona no habilitada para ello, resultando de su acción posibles delitos contra la salud pública, vertido de agentes tóxicos, contaminación del medio ambiente y conspiración para asesinar a los nacionalistas españoles que se hallaban a su alrededor.

Además, cuando abandonaba el local el político vasco pisó a uno de los clientes que se hallaba en su interior pidiendo a continuación disculpas por ello, disculpas que podrían ser usadas como atenuante si finalmente el líder batasuno se ve es juzgado por la agresión previa.

“Los jueces evocan el fascismo ante la reforma judicial de Berlusconi”

Ese, amigo lector, es el titular con el que el día 23 de Agosto el periódico monárquico y nacionalista El País encabezaba su crónica sobre la reforma de la justicia que planea el malvado filofascista y xenófobo Berlusconi. El muy malvado pretende introducir “miembros políticos en el Consejo de Gobierno de la Magistratura” (CSM, equivalente al CGPJ del Reino de España), lo cual fue calificado por el portavoz de la Magistratura como un “paso hacia un sistema autoritario”.¿Qué fuerte no?

Berlusconi, además, pretende la separación absoluta de jueces y fiscales, algo que hace temer a los magistrados que la Fiscalía pueda “ser reconducida a la órbita del Ministerio de Justicia”. Halaaaaaa…

Un escándalo, vaya, propio de un tipo de la calaña de Berlusconi. ¡Será malo, malo y requetemalo!

_________________

Por suerte, en el Reino de España contamos con nuestra democracia avanzada parida por los héroes de la milagrosa transición española y sus sacrosantos consensos. Así, el PPSOE y los nacionalistas conservadores han dado un paso adelante en la consolidación del estado de derecho al pactar la composición del nuevo Consejo del Poder Judicial, en el que no algunos sino todos sus miembros son de estricta obediencia partidista. Y en la Fiscalía sigue Cándido, el malo, el que a las órdenes del Gobierno y de su Ministerio de Justicia ha construido nuevas imputaciones, se ha opuesto a investigar el asesinato del periodista José Couso o a investigar el genocidio fascista en España.

No se sabe si los nuevos nombramientos servirán para que el Reino de España consiga superar a Togo, Botswana, Nepal, Malasia o Uganda en independencia de la justicia e imparcialidad de los tribunales, pero seguro que servirán para que los protagonistas del acuerdo puedan salir en los papeles admirados por la capacidad de pacto, consenso, etc. de sus jefes.

Lo mejor de la semana 1

El PP se opone a la nueva garzonada, consistente en fomentar que se sepa algo de la verdad del genocidio perpetrado por los fascistas españoles. Teniendo un presidente de honor responsable de los asesinatos de los obreros de Gasteiz y que se sentaba en consejos de ministros en que se firmaban sentencias de muerte contra anti-fascistas, la cosa es poco sorprendente. La semana que viene, eso sí, habrá más sobre el tema: el PSOE, Cándido, cortinas de humo,  etc.

Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo e Inmigración, ha recuperado un clásico: “los inmigrantes nos quitan el trabajo”. Por ello, ha manifestado su xenófoba y racista intención de impedir la contratación de inmigrantes en el extranjero. Y recuerden: los que se queden aquí a pesar de que el generoso gobierno socialista les paga el billete de ida a su país a condición de que no vuelvan, no solo nos quitarán el trabajo, sino que querrán quitarnos el dinero.

El PPSOE se ha puesto por fin de acuerdo para renovar el CGPJ y el TC. Aún no conocemos los nombres de los afortunados que harán de recaderos de los partidos en los mencionados órganos, pero sí cabe estar seguro de una cosa: empeorarán a los presentes y serán mejores que sus sucesores, porque ningún jurista capacitado y con ganas de trabajar se rebajaría a entrar en los trapicheos del PPSOE y su simulacro de Justicia.

Según el periódico monárquico, taurino, nacionalista y nobiliario, los partidos catalanes han alcanzado un acuerdo para defender una posición común en el debate sobre la financiación autonómica. Dicha posición consiste en una reducción del expolio fiscal al que nos somete el Reino a sus ciudadanos de segunda residentes en la comunidad autónoma catalana-actualmente en un 10% del PIB- en cerca de un 2% del PIB. Una cosa es que todos sepamos que mienten cuando piden a Solbes que cumpla ese Estatut que día a día acredita su perfecta inutilidad, y otra bien distinta que, como sucedió hace dos años, incumplan sus obligaciones de defender los intereses de la gente que les pagamos el sueldo: ¡No en mi nombre!

El preso político anarquista Amadeu Casellas, sin delitos de sangre y en la cárcel desde hace más de veinte años, lleva cerca de ochenta días de huelga de hambre para denunciar las cadenas perpetuas encubiertas con que las que el derecho penal de autor que impera en el Reino de España imposta un estado de derecho de ínfima calidad.

José Couso: mirar para otro lado

Mientras el gobierno español sigue oponiéndose con todas sus fuerzas a que se haga justicia en el caso del periodista José Couso -ciudadano español asesinado en Irak por las tropas invasoras- usando a sus monos amaestrados de la Justicia -sector fiscalía- para evitar el juicio, se siguen conociendo detalles del caso. Queda claro que una cosa es ir a hacerse fotos con pancartas para meterle el dedo en el ojo y prometer que se investigará el asesinato de ciudadanos españoles, y otra cosa bien distinta es gobernar: entonces hay que impedir que se investigue la muerte de ciudadanos españoles y, eso sí, mover a los soldados de sitio para que vayan a freír infieles en nombre de la desatinada Guerra Global contra el Terrorismo iniciada por la Administración Bush. Embrazados y femeninos a poder ser, eso sí: que se vea que las cosas han cambiado.

A través de DemocracyNow, de puede consultar la entrevista a la exsargento  estadounidense Adrienne Kline, que desempeñó tareas de inteligencia militar durante la invasión y hoy es miembro -o miembra, según prefieran según su nivel de alfabetización- de Iraq Veterans Against the War. En ella, entre otras violaciones de las leyes estadounidenses e internacionales, dice lo siguiente:

Pero ocurrieron ciertas cosas a lo largo del tiempo que estuvimos movilizados que pensé que estaban muy mal, y las recuerdo con mucha precisión. Uno de los casos fue el hecho de que estábamos escuchando a periodistas que se alojaban en el Hotel Palestina. Y recuerdo que, concretamente a causa de que, durante la intensificación de la operación Shock and Awe (Impacto y Terror) por la que gente de mi unidad estaba muy nerviosa, se nos dio una lista de posibles objetivos en Bagdad, y el Hotel Palestina estaba catalogado como objetivo potencial. Y recuerdo esto concretamente porque, sumando dos y dos, había periodistas alojados en ese hotel y estaba incluido como objetivo potencial, acudí a mi oficial al mando, y le dije que hay periodistas alojados en ese hotel que creen estar a salvo, y lo tenemos catalogado como objetivo potencial, y de algún modo aquí no se está estableciendo una relación, ¿no deberíamos hacer un esfuerzo para que las personas adecuadas conozcan esta situación? Por desgracia, mi oficial al mando, de forma parecida a cuando le expresé mi preocupación acerca de ciertas cosas que estábamos recopilando o sobre información de inteligencia que estábamos proporcionando, me dijo básicamente que no era mi trabajo analizar. Mi trabajo era recopilar información y pasarla y que alguien en un nivel superior de la cadena de mando sabían lo que estaban haciendo.

No estamos solos

En ocasiones, uno echa la vista al resto de estados europeos y parece, con la notoria y felizmente breve excepción de UK, que nuestra democracia avanzada, con sus valores progresistas y un gobierno que opta por ponerse del lado de los más débiles, es una suerte de rara avis en Europa.

Sin embargo, arriba esa moral. El Partido Nacional Checo, que es no-nacionalista como el PSOE-GAL, ha tenido la deferencia de copiar a Celestino Corbacho su plan de inmigración, consistente en pagar a los inmigrantes billetes de ida a su país siempre y cuando se comprometan a no volver. Los checos, eso sí, han reducido su espíritu progresista al trato con los gitanos, en lugar de extenderlo a todos los inmigrantes como defiende el más cosmopolita y universalista gobierno español.Para compensar, eso sí, los que se acojan a su generosa oferta podrán volver al país en 2010, mientras que los beneficiarios de la generosidad de Corbacho deberán esperar como mínimo un año más.

Exclusivas maketo: ya hay informe de las FSE sobre Otegi

Arnaldo Otegi, malonchi-malonchi, ya está en la calle una vez ha cumplido su condena por un delito de opinión. Como esto es intolerable en un estado de derecho como el que tenemos la dicha de disfrutar gracias a una larga lista que empieza por Su Majestad el Rey, los fiscales del Gobierno ya se han puesto manos a la obra para “construir nuevas imputaciones”, por usar un lenguaje exquisitamente democrático y constitucional. El blog maketo, siempre a la caza de la noticia, ha podido conocer las opciones que maneja la fiscalía después de conocer los informes de las FSE:

1) En 1990 copió en un examen del instituto, de matemáticas para ser más preciso.

2) En 1992 se fumó un porro.

3) En 1994 devolvió una cinta al videoclub sin rebobinar.

4) En 1997 dejó a deber 200 pesetas en una panadería de Elgoibar.

5) En 1999 cruzó tres semáforos en rojo.

6) En 2000 planificó la ejecución de una caricatura de S.M. la Reina Sofía, si bien se echó para atrás en el último momento.

7) En 2002, cuando asistía a un partido de la Real en Anoeta, se levantó de su asiento e insultó al colegiado.

8) En 2004 se coló en la cola del autobús.

9) En 2005 trató de presentarse a las elecciones.

10) En 2006 devolvió con dos días de retraso un libro a la Biblioteca Municipal de Elgoibar.

Aurrera Bolie!

Después de unas cortas y felizmente improductivas vacaciones, reactivo el maketo agradeciendo las colaboraciones de Lluís que espero sigan en el futuro. Para reactivar el cotarro, nada mejor que una tregua temporal en el intento de genocidio del castellano y en el odio a lo español.

Por ello, el blog Maketo recomienda la lectura de “El saqueo de la imaginación. Como estamos perdiendo el sentido de las palabras” (Debate, 2008), escrito por la periodista Irene Lozano. Lozano, periodista del diario monárquico y nacionalista ABC, analiza el lenguaje político y periodístico, esto es, la manipulación de la realidad, tomando una frase como divisa: “lo primero que falta en una inundación es agua potable”. Así, la periodista analiza lo que ha sucedido con palabras como “libertad”, “democracia”, “progreso” o “liberal”, como han cambiado de significado y por qué de unos años a esta parte cada vez cuesta más usarlas sino es con una retahila de matizaciones delante.

Lozano atribuye el “mérito” de esta manipulación a la derecha neocon estadounidense -especialmente a raíz del 11-S y todo ese inmenso desatino llamado “Guerra contra el terrorismo”-, si bien deja traslucir cierta admiración por la manera como los seguidores de los neocon de por aquí abajo han conseguido cotas similares de éxito habiendo obligado a las izquierdas a ponerse a la defensiva, cuando no a volverse directamente conservadoras o a asumir la realidad creada por la manipulación del lenguaje de las derechas.

En todo lo anterior, Lozano se merece un diez, y lo único que se puede oponer es que se pare antes de llegar a la meta, esto es, a tratar lo que ha sucedido aquí con términos como no-nacionalismo o bilingüismo, por no hablar de la mucho más interesante relación entre la respuesta de Bush al 11-S y la política anti-terrorista española, cuando el diseñador de esta última se ha jactado por escrito de las evidentes similitudes entre ambas.

Por último, y a mala uva, no sé si habría que agradecerle a su autora, que además de escritora y periodista es licenciada en Lingüística Hispánica, que haya escrito el libro utilizando lo que supongo debe ser un lenguaje inculto. De este modo, permite que los que ella llama “amenazados por no poder aprender un castellano culto”, como es mi caso al haberme educado en catalán, también nos podamos dar el gustazo de aprender con un libro que exige una segunda parte.

Intelectual orgánico, por Lluís

Oficios para el recuerdo (4): intelectual orgánico

Después de considerar unas actividades sin demasiado futuro, en el escrito de hoy vamos a centrarnos en otro oficio que, si bien puede llegar a ser bastante despreciable por lo que obliga, por lo menos es bastante lucrativo. Y no implica matar a nadie.

El alto mando de los partidos políticos está demasiado ocupado en arrebatarle la poltrona al que está por encima y que no se la quite a él algún subalterno listillo; también tienen que destinar esfuerzos a sus negocios particulares (que ni siquiera una dictadura garantiza el cargo de por vida) y colocar a una legión de parientes y conocidos que, de lo contrario, pasarían hambre. Y de vez en cuando tienen que sacar tiempo para inaugurar alguna carretera o hacer algún acto de gobierno o oposición. En definitiva, que no tienen tiempo ni capacidad para ocuparse del ideario político que en teoría defienden, por lo que necesitan el apoyo de especialistas en redactarlo, defenderlo y defender lo contrario sin ruborizarse cuando las circunstancias políticas obligan a un viraje de 180 grados (creo que todos recordamos el famoso “OTAN, de entrada no” de cierto partido que, a las tres semanas de llegar a la Moncloa, ya estaba envainándosela).

La proliferación de partidos en un sistema oficialmente democrático eleva el número de personajes que pueden optar a la intelectualidad orgánica bien remunerada y, en tiempos de crisis, es una posibilidad profesional buena para muchas personas. Para ayudar al lector necesitado a encontrar una salida, daremos una serie de consejos que le pueden ayudar a triunfar en esta campo. La competencia es grande, casi tanto como en un concurso oposición a personal funcionario subalterno de la administración del estado, pero el premio a conseguir es elevado: casa en barrio elegante, vacaciones en EEUU, invitaciones a yates, buenos restaurantes, presencia mediática,…

1) Un nombre y/o apellidos singulares ayudan bastante a destacar: nombres como Aquilino Polaino, Ludolfo Paramio, Agapito Maestre o Germán Yanke, superada la primera fase de risa tonta al oírlos, son mucho más comerciales que un Pepe Fernández o un Manolo Martínez. Eso si, no me seais frikis, con nombres como Álex Cremento o Elena Nito no llegareis muy lejos. Aprovechad bién lo que tengais, que Sánchez es una cosa y Sánchez Dragó es otra muy distinta.
2) También conviene combinarlo con alguna característica personal estrafalaria. Antes vendía la homosexualidad o una vida personal disipada (que se perdona incluso dentro del ala dura del PP); hoy día, en cambio, ya ha pasado de moda, casi sería preferible reconocerse heterosexual y fiel a su pareja tras 20 años de matrimonio y 3 hijos. Aún así, hay varias posibilidades: combinaciones curiosas con la indumentaria (ojo: tampoco vale cualquier cosa, si os ven entrar vestidos de Elvis no llegais ni al ascensor), pertenencia a alguna secta religiosa autorizada pero rara (opus, cienciología, presbiterianismo, legionarios de Cristo,…), alguna opinión radical que va más allá de la línea del partido (por ejemplo, la defensa que Pío Moa hace de devolver a la mujer a su rol tradicional de ama de casa), algo chocante (por ejemplo, la afición a los toros si se pretende vivir de ERC), reconocer alguna costumbre curiosilla (como beberse medio litro de orujo cada mañana en ayunas),… Hay muchas posibilidades por explorar, y aquí se demuestra la imaginación del candidato.
3) Unos orígenes en las antípodas de la ideología que se va a defender ayudan mucho. Entre la izquierda o el nacionalismo se cotiza la procedencia falangista, mientras que desde el PP se valora haber empezado en la izquierda radical o incluso en ETA. Con las dosis suficientes de jeta, lo que es un simple cambio de chaqueta para poder comprarse un chalet en la costa se puede convertir en un largo proceso de evolución ideológica que ha permitido superar los errores de juventud y ver la luz. Muchas de las mejores plumas al servicio de PRISA o la COPE serían irreconocibles 30 años antes. Y como a falta de nietos a los que machacar con batallitas ya me servís vosotros, puedo hablar del máximo exponente de “animador cultural” al servicio del nacionalismo/independentismo en mi pueblo, ahora un abuelete simpático (cuando no le da por dar la tabarra condenando el escaso vigor independentista de ERC), y del que personal vinculado al PP local hizo circular hace años una fotocopia de un periódico de 1972, en el que nuestro héroe era entrevistado celebrando lo orgulloso que estaba de haber sido nombrado Jefe Local del Movimiento. Evidentemente, ese no ha llegado muy lejos (había que ser bastante tonto para intentar empezar la carrera en el Movimiento en los años 70), pero ahí queda el ejemplo.
4) No hace falta haber triunfado profesionalmente. Entre otras cosas, porque en este caso ya no se necesita para nada ir a buscar los garbanzos en una tarea de esa. Cualquier mediocridad lo puede conseguir. A la hora de la verdad, cuenta tanto el apoyo de Ramoncín como el de Julio Iglesias, el de Ventura Pons como el de Almodóvar o el de Sánchez Dragó como el de Cela. Alguien que no ha vendido un disco en los últimos 10 años, que ya no encuentra editor para sus libros o financiación para sus películas siempre se puede presentar ante el mundo como un genio, un visionario o alguien que prefiere preservar la pureza de su concepción artística antes que rendirse a las demandas puramente mercantiles de la industria. Y es de suponer que el empleador prefiera alguien que no tenga donde caerse muerto, no porque confíe en la gratitud humana, sino porque siempre se le puede dar a entender que los mismos que le han sacado del arroyo pueden volver a meterle en él.
5) Si se puede elegir, mejor hacerse de derechas, como más a la derecha mejor. Allí es donde hay más carencias, están los que tienen dinero y es donde se presentan las mejores oportunidades. Bibliotecarios elevados a la categoría de figuras de la historiografía, profesores de secundaria que hoy tienen audiencias (e ingresos) millonarios o individuos a los que nadie contrataría siquiera para filmar la primera comunión de sus hijos que se las dan de directores de culto. Porque eso si, cuando se tiene el sello de proveedor oficial del partido, tanto los militantes de buena fe como los trepas que aspiran a elevarse a puestos más elevados no dejarán de comprar tus obras o asistir en primera fila a tus estrenos. Y aplaudirán aunque se trate de verdaderas bazofias.
6) Lamentablemente, es un mundo reservado en gran medida a los hombres, y no hay ministerio de Igualdad ni ley de cuotas que lo arregle. Siempre existirán las Pilar Bardem, Ana Belén o Norma Duval de turno, pero son minoría y acostumbran a figurar en segundo o tercer plano. O sea, amiga lectora, no es que yo tenga demasiados prejuicios al respecto, pero la realidad es la que es, y no quisiera ponerte la miel en los labios y que luego te encuentres con la ruda realidad. A vosotros, en cambio, os digo que aprovecheis, que eso es una selva y que si vais a defender la igualdad de oportunidades, primero arregleis lo vuestro, se lucha mejor dentro de un BMW que en un Panda.
7) Trabajad en solitario. Hoy día, los partidos con posibles acostumbran a montar sus fundaciones y laboratorios de ideas. A falta de nada mejor, se puede buscar ocupación en las fundaciones del PP, del PSOE, del PNV o de CDC, pero el principal cometido de éstas es proporcionarles un retiro dorado a los dirigentes que se han jubilado más o menos voluntariamente y conseguir donativos de empresas y particulares que tengan cosas que agradecer. O sea, buena parte de los recursos que obtienen esas fundaciones sirven para tener contento al “ex” de turno, no sea que le dé por publicar sus memorias y no deje títere con cabeza. A los empleados de a pie que atienden teléfonos o preparar vídeos insultantes para la competencia se les paga poco y tienen pocas posibilidades de destacar. ¿Alguien recuerda algún becario de la FAES que haya progresado mucho? Lo mejor es ir por libre, si hace falta ya te vendrán a buscar para que colabores, sea para la Fundación Pablo Iglesias o la Fundación Nacional Francisco Franco.
8) Se valora también un timbre de voz potente. En defensa del que le paga el jornal, el orgánico puede tener que acudir de vez en cuando a debates públicos, muchas veces emitidos por los medios. Y como todo el mundo sabe, vence el que es capaz de berrear más fuerte que sus adversarios. Ya se sabe que todos van con la idea preconcebida y que no la variarán fácilmente (de momento, queda el suficiente fair-play como para no “convencer” en directo a la competencia arrojándole un fajo de billetes), no queda más remedio que apabullar mediante los típicos argumentos de “facha”, “asesino”, “vendepatrias” o “insolidario”. Tampoco hace falta tener demasiada idea del tema que se va a tratar, esos debates se emiten por las cadenas secundarias y, al discutirse con argumentos en la mano, no interesan a casi nadie. Si os mandan a uno de esos debates, es que os consideran muy poco.

Supongo que el avispado lector podrá añadir más consejos, pero servidor es un simple becario, no una agencia de colocación. Y lo último que deseo es arrojar piedras sobre mi propio tejado, que uno tampoco aspira a jubilarse de becario.

Etarras, por Lluís

Oficios para el recuerdo (3): gudari salvapatrias (usease, etarra)

Como artista que se debe a su público, voy a dedicar unas líneas a otro Movimiento, en ese caso el de Liberación Nacional Vasco. Viene a ser como el otro (es imposible negar la tradición española), sin camisa o boina roja pero con pañuelo palestino para los miembros de base y pasamontañas para los VIP. Aprovecho para pedir la solidaridad de los lectores, si el artículo molesta a determinados personajes y doy con mis huesos en Soto del Real, que alguien se acerque de vez en cuando. Ya sé que un humilde becario no es digno de que le organicen concentraciones de apoyo en la puerta de la penitenciaría como hacia el PSOE con la cúpula del GAL, pero que me trajesen tabaco de vez en cuando se agradecería.

La esquizofrenia era la base de la ideología de la banda terrorista ETA (para abreviar, BTE a partir de ahora). Hablo en pasado porque me temo que los que eran capaces de sostener algún tipo de debate ideológico (que a veces a uno se le olvida la pistola en casa y tiene que defender su opinión de otra forma) ya hace tiempo que no pintan nada. Pese a que presuntamente es un movimiento revolucionario de extrema izquierda, sus fuentes ideológicas están en el carlismo y en el PNV más que en el camarada Stalin. El libro “ETA nació en un seminario” cuenta una teoría curiosa sobre la aportación de la Iglesia Católica al nacimiento de la BTE. Eso, aunque en primera instancia sea chocante, no debe sorprender demasiado. Ninguna organización sobrevive 2000 años a base de apostarlo todo a un único caballo. Aquí, mientras el Invicto Caudillo entraba bajo palio en santuarios y catedrales, las sacristías servían de guarida a los conspiradores de la oposición clandestina, y el dueño del garito acostumbraba a colaborar activamente.

Respecto a lo que decía antes, un buen ejemplo es la trayectoria de una de las peores pesadillas que han atormentado al español de bien durante los últimos 20 años: Xabier Arzallus. Descendiente de carlistas orgullosos de su habilidad con el trabuco, hijo de un Cruzado entusiasta, abandonó la orden jesuita y se rumorea que envió su currículum a ETA que, tras meditarlo, lo rechazó (no se sabe si por pies planos o por no comulgar con el marxismo). Luego, ya se sabe, optó por recoger nueces, oficio más agradecido que el de sacudir el árbol.

La banda empezó a actuar a la española, eso es, chapuceramente y con cobardía. Algún atentado aquí y allá, buscando víctimas fáciles, desprevenidas y desprotegidas. Pese a que de vez en cuando podía caer algún pez mediano (léase el poco llorado Melitón Manzanas), solían cebarse con los meros instrumentos del régimen, esos cuya ideología era simplemente llegar a fin de mes sin tener que doblar el espinazo en los campos del señor marqués o una fábrica de Badalona, y que, de haber ido las cosas de modo distinto, hubiesen idolatrado al Carrillo con la misma fe con la que adoraban al Caudillo. Mientras, el principal peligro para la integridad física de éste lo constituían las recomendaciones para su salud que le podía dar su yerno el médico.

Lo único realmente grande que hicieron fue ayudar a Carrero Blanco a batir el récord de salto de altura. Aunque por más que digan algunos, tengo serias dudas sobre si sirvió realmente para algo, en 1970 estaba claro que el régimen tenía los días contados y que, tarde o temprano, tendría que realizarse algún movimiento aperturista. Y fue la propia víctima, con unos hábitos monótonos y regulares, la que facilitó la tarea a sus verdugos, no me los imagino intentando lo mismo contra alguien que se tomase mínimamente en serio su seguridad personal, desde Putin a cualquier capo de la Cosa Nostra. Y también se cuenta que en el atentado intervino la CIA, que dirigió la operación mientras que ETA simplemente puso los pasamontañas.

Total, que llega la transición (que no la democracia). Se aprueban distintos indultos, con la esperanza de que sirvan para tranquilizar al personal, así como una Constitución restrictiva con las libertades que intentaba hacer unas concesiones sin que se lo tomasen demasiado a mal los elementos más recalcitrantes del régimen.

La década de los 80 es muy interesante para cualquiera que desee analizar a la BTE. Una fracción de la misma (ETA PM) decide abandonar las armas e incorporarse al juego político, que prometía cargos y comisiones y la policía, en lugar de perseguirte, te presentaba armas. Se agrupan en Euskadiko Ezquerra, que tras andar por libre durante una temporada, culmina su periplo fusionándose con el PSE, que en época del GAL representaba lo más sano de la españolidad en Euskadi. En este contexto, cabe destacar la brillante carrera de Mario Onaindía, presunto etarra condenado a muerte por el franquismo y que acabaría sus días en coche oficial, presidiendo el PSE en Álava.

Algunos militantes y dirigentes, sin embargo, consideraron esa fusión como insuficientemente española e hicieron algo tan patriótico como escindirse; elementos como Jon Idígoras, Santiago Brouard o Arnaldo Otegui montaron un chiringuito propio: Herri Batasuna. A diferencia de otros movimientos marginales de la extrema derecha o la extrema izquierda, este tuvo mejor suerte electoralmente hablando. Cierto que la presencia en las instituciones obligaba a madrugar para ir allí de vez en cuando, pero lo compensaba un aumento de las emociones: hoy podías estar en la tribuna de oradores del parlamento vasco, mañana en la audiencia, el pasado en Carabachel y a las dos semanas ser recibido como un héroe en Basauri

El núcleo principal de la BTE, sin embargo, decidió continuar operando. Aprovechando la ineficacia gubernamental, el pasotismo de las autoridades francesas que habían calado la calidad de la democracia española y un amplio soporte social que les facilitaba infraestructura y reemplazos cuando sus activistas caían, vivieron sus años más prósperos. El estado español concibió alternativas desesperadas como atacar a la banda usando sus mismos métodos, que –como toda medida que toman los gobiernos de este país para resolver un problema- fracasaron.

De la banda original queda poco. Sus mejores elementos hace tiempo que languidecen en presidio o se han buscado ocupaciones más lucrativas y no perseguidas por la justicia española (léase Jon Juaristi, que ha aprovechado la enorme falta de intelectuales orgánicos de la derecha española para colocarse bien), y los que la mantienen en funcionamiento hoy día son unos marginados para los que atarse los cordones de los zapatos constituye un problema complejo. En la actualidad, la juventud marginal vasca tiene la alternativa de integrarse en el submundo de la pequeña delincuencia (exactamente igual que sus cofrades del resto de España) o intentar ingresar en la BTE a base de demostrar sus habilidades quemando cajeros o autobuses o emprendiéndola contra el mobiliario urbano. La elección es fácil, ambas opciones implican estancias en la sombra pero ser un gudari está mucho mejor considerado socialmente que el comercio al detalle de estupefacientes o trapichear con cable de cobre adquirido de forma dudosa (y practicar la delincuencia de guante blanco o a gran escala queda lejos de las capacidades de ese tipo de personal).

Ni siquiera en un país de chapuceros como España esos personajes tendrían demasiado futuro, pero hoy día existen grupos organizados más interesados en la subsistencia de la banda terrorista que los propios etarras, que ya no saben ni para quien trabajan. A bote pronto, se me ocurren los siguientes:

1) El nacionalismo vasco de derechas. Aparte de lo de las nueces, la existencia de una banda ligada al nacionalismo de izquierdas les convierte a ellos en los únicos interlocutores válidos con el nacionalismo español. La existencia de un nacionalismo vasco de izquierdas dentro del marco político legal les quitaría esa exclusividad.
2) La propia Batasuna. Su ilegalización les permite asumir el papel de mártires y no enfrentarse al hecho de que buena parte de sus partidarios ya les está dando la espalda. Hay algo peor que la ausencia de los abertzales en las instituciones por ilegalización, y es la ausencia porque nadie les vota. Mientras estén ilegalizados, se ahorran esa papeleta.
3) El PP. Mantener su demagogia de identificar con la BTE a todos los que no piensen exactamente como ellos dicen que se debe pensar (es decir, que serían proetarras el 70 % de los españoles) les ha permitido buenos rendimientos electorales. Se han mostrado más hábiles que nadie a la hora de capitalizar políticamente las actuaciones de la banda, en la que han basado su estrategia política durante años. En sus peores pesadillas figuraba que ZP consiguiese la desaparición de ETA. Huelga decir que, bajo su gobierno, tampoco resolvieron el problema
4) El PSOE. Parte de su electorado es tan ultranacionalista como el del PP y, si bien necesita diferenciarse en algo, le interesa más mantener su imagen de firmeza y dar a entender que ha sido la BTE la que ha roto toda posibilidad de acuerdo pacífico que resolver realmente el problema. Durante los dos últimos decenios ya ha quedado claro que las medidas exclusivamente policiales pueden poner en aprietos a la BTE pero no van a acabar con ella.
5) Carod-Rovira. Por un tiempo, consiguió desplazar al mismísimo Arzallus en el papel de hombre del saco con el que en Castilla las madres amenazan a sus hijos para que se coman la sopa. Su reunión con la BTE en Perpiñán y la posterior campaña que le organizó el facherío casposo es impagable. Jamás había sido tan popular en Catalunya, y desde el 36 que ERC no conseguía tantos votos.
6) Los partidarios del actual modelo de Estado. Ahora mismo, tienen la excusa que cualquier tipo de reforma descentralizadora sería una victoria de la BTE obtenida mediante el chantaje terrorista. Este debate deberá mantenerse algún día, y el nacionalismo español sabe que deberá resolverse con otro modelo estatal.
7) Los partidarios de la restricción de libertades. Con la excusa del terrorismo se puede cerrar periódicos o restringir derechos políticos a los ciudadanos, así como la realización de prácticas policiales que vulneran la intimidad o los derechos fundamentales. Eso es algo de lo que, como españoles, debemos enorgullecernos porque es una práctica que ha sido adoptada y desarrollada por las potencias más liberales de nuestro entorno (EEUU, Gran Bretaña, Francia,…). Por primera vez en muchos años hemos podido demostrar al mundo como ciertas prácticas propias del castrismo son compatibles con la democracia. El compañero Fidel debe estar alucinando.
8) Como no, los que se ganan la vida reponiendo los destrozos de la lucha callejera. En más de cuatro hogares españoles se come gracias a la actividad de los chicos de la gasolina, que obligan a reponer autobuses o contenedores de basura, reparar cajeros o cabinas de teléfonos o reconstruir pisos.

Finalmente, lamentaría mucho que algún miembro de la judicatura o los abogados a sueldo de la AVT hubiesen tenido que tragarse todo este rollo y no tengan pruebas concluyentes para presentar una querella por enaltecimiento del terrorismo. Me siento buena persona y les voy a echar una manita. Ahí va: VIVA OTEGUI!!!! VIVA!!!!!

Falangistas, por Lluís

Oficios para el recuerdo (2): falangista

Después de dedicar un artículo a los carlistas, sería un acto ofensivo de no hablar del falangismo. Aún cuando ese movimiento no tenga la solera y el encanto del tradicionalismo, hay que reconocerle sus logros en la difusión de la mala leche y el odio caínita entre españoles. Un número elevado de muertes violentas avala su españolidad.

Lo más criticable del falangismo es que no se trata de un producto genuinamente español, aunque eso, siendo razonables, no debería importar: basta con echarle una mirada a la estantería de los supermercados, al parque automovilítistico del país o a la alineación de nuestro equipo de fútbol para ver en qué situación estamos. Y por lo menos hay que reconocerle al falangismo el mérito de haber dado una impronta típicamente española al fascismo de importación.

Así pues, el falangismo nace en el contexto europeo de los años 20 y 30, donde en los países con cierto complejo de inferioridad (Alemania, Italia, Austria, España) surgen movimientos de enaltecimiento nacional basados en la supremacía de la raza, el menosprecio a todo lo demás y el uso indiscriminado de la violencia: se les ha etiquetado con el término general de “fascismo”, es de suponer que en honor a Italia, país donde el invento llegó antes al poder y de una forma más genuinamente fascista (el propio Hitler tuvo que pasar por la humillación de concurrir a unas elecciones tras fracasar la opción directa) y, cosas de la vida, en donde todavía hoy goza de buena salud. Se adaptó a la particular idiosincracia de cada país, y su principal reto (todavía no resuelto hoy, por lo menos de una forma coherente) consistió en llegar a un entendimiento con los movimientos afines de otros países; por ejemplo, a un ario alemán, rubio y de metro ochenta, debía atragantársele bastante su camarada español, moreno, bajito y con un bigote ridículo. Hoy día, se ha resuelto parcialmente esto con la moda de la cabeza rapada, así cuesta un poco más descubrir quién no es rubio, y unas gafas de sol ocultan el color de los ojos, pero ciertos símbolos (bandera nacional, chaqueta militar, enaltecimiento de la figura de Franco, José Antonio, Hitler, Mussolini, Le Pen o Haider) todavía delatan a la persona.

En España, ya puestos a añadirle algún hecho diferencial para evitarse complicaciones con la SGAE, optaron por el nacional-catolicismo. En el ideario falangista, el caballero español auténtico es alguien mitad monje y mitad soldado. Mientras Hitler trataba con desdén al catolicismo y el protestantismo del Reich o Mussolini se mostraba respetuoso con el catolicismo en Italia para evitarse problemas con la opinión pública, en España el falangista era de misa diaria.

A nivel de implantación política, el falangismo era sustancialmente distinto del carlismo. Mientras éste era fuerte en algunas regiones, el falangismo estaba presente en prácticamente toda la geografía nacional (y era un fenómeno urbano) pero su presencia era muy minoritaria. Como buenos españoles, durante la II República decidieron organizarse para pasar a la acción, eso es, agruparse en comandos y ejercitarse en el uso de las armas para su aplicación a otros españoles. No tuvieron una estructura militar centralizada y de ahí que, durante la guerra, mientras los carlistas integraban las brigadas navarras de Mola, los falangistas no consiguieron que el invicto caudillo les autorizase a encuadrarse en una unidad militar propia. El tío Paco, que no estaba para perder el tiempo con payasadas, enseguida decidió que lo mejor era unir a todos los grupos que presuntamente le apoyaban en uno de solo, que por supuesto lideraría él. Como expresó el concepto en un idioma que todos entendían (las pistolas), no tuvo demasiados problemas para imponerse; a los que abrigaban alguna suspicacia, se les dio a elegir entre un despacho y una celda, apostando masivamente por lo primero.

Así, el famoso “movimiento” (como se denominó a la Falange Española Tradicionalista) llegó a ser un engendro donde confluían falangistas, carlistas, derechistas varios y cualquiera con pocos escrúpulos que deseara hacer carrera en el país. La ventaja para los trepas de tener un partido único es evidente, si hay varias opciones es más fácil equivocarse, como han podido comprobar los que en su día se involucraron con finalidades arribistas en el CDS, al PCE, el Partido Reformista o Unidad Alavesa. Y no cabe la menor duda que los que han apostado por medrar con Ciutadans, UPyD, el PAR o la Chunta no van por mejor camino.

En cambio, el falangismo, insignificante a día de hoy, ha sido la mejor cantera de políticos españoles durante las últimas décadas. Presidentes del gobierno, ministros, líderes autonómicos, alcaldes, concejales de urbanismo e incluso nacionalistas antiespañoles vistieron orgullosamente en su día la camisa azul (y no digo nada de cierta persona para evitarme minutas de abogado y multas por injurias a la corona). El mismísimo Aznar no sólo proclamó su ideología ya en sus años mozos, sino que incluso se había tomado la molestia de leerse las obras de José Antonio, que templaron su espíritu para afrontar la gran misión a la que Dios le había destinado.

A día de hoy, en cambio, dan un espectáculo muy triste. Del carlismo, únicamente se ha producido la escisión entre los apostólicos y los rojos. En cambio, no ha pasado lo mismo con los herederos del Movimiento. Es casi imposible, a día de hoy, saber cuántas falanges existen: la Auténtica, la Española, la Tradicionalista, la de las JONS, la Única, la Legítima,… El ideario viene a ser básicamente el mismo (Arriba España, por el Imperio hacia Dios y un tipo de política social y económica que –sotanas aparte- les aproxima bastante más a la izquierda extraparlamentaria que al PP), lo único que varía es el nombre del “jefe nacional” y sus ayudantes. Da la sensación que, cada vez que se reúnen más de cuatro para hablar de sus cosas o renovar los cargos de la junta, acaban en algún tipo de escisión.

Como anécdota personal, todavía recuerdo el panfleto que repartieron hace años por el barrio de Barcelona en el que residía cuando hacía creer a mis padres que estaba estudiando. El grupúsculo, cuyo nombre no consigo recordar, intentaba reclutar militantes ofreciendo el cargo de “jefe de escalera” que, dependiendo del “jefe de calle”, tendría la muy patriótica misión de controlar a toda la vecindad y elaborar informes sobre el personal residente. No concretaban si se podía proponer candidatos para el patíbulo, pero como pagaban menos que Popota para hacerle la suplencia veraniega, ninguno de los que compartíamos piso se apuntó. Otra duda que quedó en el tintero es saber qué pasaba si en una misma escalera salían dos para jefe de la misma. ¿Se echaría a suertes? ¿Quince días cada uno? ¿Se repartirían los pisos?

Ignoro si todavía los mantienen, pero hace unos pocos años alguna facción todavía organizaba campamentos juveniles en verano (para los nostálgicos de “educación y descanso”), donde la juventud se solazaba mientras forjaba el espíritu patriótico necesario para luchar por España en estos tiempos tan aciagos.