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Especial Transición: La Continuidad, por Popota

Hace unos años, la TV emitió un anuncio de un juego que consistía en nombrar palabras con una inicial determinada que respondieran a una categoría determinada. En el anuncio, el propietario del juego amenazaba con no dejar jugar a nadie si no le aceptaban, como animal de compañía que empieza por la letra “P”, la palabra “pulpo”. En la transición se aceptó pulpo como animal de compañía. La ferocidad del aznarismo nacional-católico consintió en no aceptar perro como animal de compañía, y la clave de su éxito fue que es difícilmente creíble que un PSOE que ha aceptado pulpo pueda defender que un perro es un animal de compañía.

Con motivo de la conmemoración de la Constitución Española, las juventudes de ERC rompieron ejemplares del sacrosanto texto constitucional. Vaya por Dios. Los constitucionalistas del PSOE no tardaron en rasgarse las vestiduras. Pobrecitos. Según ellos, este tipo de acciones de los republicanos catalanistas sirven de munición electoral a lo que ellos no quieren llamar extrema derecha nacionalista. Y esto es falso. De hecho, en los últimos años el PP no ha tenido ningún problema en usar el nacionalismo español como su principal argumento electoral, utilizando la sangre de las víctimas de eta con la total complicidad del propio PSOE, que ha sido el que ha engordado hasta su tamaño actual al muy pre-constitucional movimiento constitucionalista. Claro que eso es un problema del PSOE, y yo me limitaré a constatar el doble significado de la voz “constitucionalista”. Así, un constitucionalista puede ser un estudioso de la constitución, si bien la acepción que se ha impuesto ha sido la que define a un constitucionalista como al partidario de la constitución, esto es: un fanático creyente que defiende con todo el dogmatismo posible algo que no se ha leído. En este ámbito cabe situar a los numerosos socialistas a los que, defendiendo la constitución, no se les ha escuchado jamás hacer una pública defensa de su primer artículo –eso del Estado “social” claramente incompatible con el liberalismo Proud Friend of Enron que tanto le gusta al cajero Alberto Recarte-.

Sin duda, el surgimiento de ese movimiento nacional-constitucionalista ha colaborado en la potenciación de actitudes como las de las juventudes republicanas. Al fin y al cabo, si de forma constante se usa un texto legal con la única finalidad de excluirle a uno de la vida pública, únicamente un juancarlista podría sentir la menor simpatía por dicho texto. Pero eso no es todo. Cabalmente, un republicano, sea de ERC o de la Ponferradina, tiene un montón de motivos para no desarrollar sentimientos jipis hacia el texto del 78. Vayamos con un poco de teología y geometría.

Son muchos los que defienden la constitución como un “punto medio” pactado por “todos”. Más allá de la manifiesta falsedad de ese “todos”, preguntémonos hermanos por lo que para tantos es el “punto medio”. Unos pocos ejemplos prácticos, a saber: a), b), y, por supuesto, c).

Apartado a). En un lado, una foto del Rey Juan Carlos I, nuestro jefe de Estado por la gracia de la Ley de Sucesión del caudillo y de sus derechos históricos. En el otro, una foto de una urna, que representa simbólicamente la conveniencia de elegir al jefe del Estado de forma democrática. Pues bien: los yonquis del punto medio nos alientan a aceptar que el punto medio entre esas dos fotos es otra en la que se ve al Rey Juan Carlos I leyendo –o intentando leer- su mensaje de Navidad, y todas las cadenas retransimitiéndolo para hacer gala de pureza patriótica.

Apartado b). En un lado, una foto de una cruz, ese bello símbolo de la Iglesia Católica. En el otro, el logotipo de los Bad Religion, que consiste en una cruz con la señal de prohibición encima. Los yonquis del punto medio dicen que el punto medio entre esas dos fotos es otra en la que se ve al monseñor de turno con los pactos del concordato, y las relaciones de cooperación con la secta católica establecidas en la Constitución.

Apartado c). En un lado, una foto en la que se ve al Jefe del Estado Mayor de turno, presto a defender la unidad patria con los tanques. En el otro, un quebequés votando en el referendum de autodeterminación. Los yonquis del punto medio, por supuesto, sacan su metro, reivindican lo inmaculado de la concepción y dicen que el punto medio es el artículo octavo, que faculta al jefe de tanques a cepillarse lo que sea en aras de la no-nacionalista “nación indisoluble” y la “patria indivisible”.

Pero hay que dejar de lado los peculiares métodos de cálculo de distancias, en el sentido de que cualquier persona mínimamente cuerda sabe que la tierra no es plana y que ni existe ni existirá diferencia alguna, en el fondo, entre el “patriotismo constitucional” y el “diseño inteligente” que patrocinan los integristas cristianos de Arizona para desacreditar a Darwin. Como bien decía Miquel Bauçà, tampoco el vergonzoso origen del texto constitucional es aquí el punto fundamental. Al fin y al cabo, una vaca –ciega o no- puede llevar una mierda seca pegada al culo durante una semana, y ser perfectamente feliz. Lo fundamental aquí es la continuidad. No únicamente la continuidad de la legalidad emanada del 18 de Julio de 1936, que tengamos en el Tribunal Constitucional a un Jefe Provincial del Movimiento o las peculiares opiniones de la máxima autoridad judicial española. La Continuidad como categoría, como objetivo, como fin en sí mismo.

La Continuidad, la Continuidad, la Continuidad…

Haro Tecglen o Campany muriéndose literalmente en sus columnas son la Continuidad. Ussía, Pradera, Sopena o Del Olmo son la Continuidad. Ana Patricia Botín y la finca de Ses Salines son la Continuidad. Samaranch y el “més que un club” son la Continuidad. Todos los medios apuntándose a las mentiras, perdón, a las vías de investigación del Gobierno después del 11-M son la Continuidad. El nuevo Fin de la Historia y los presidentes autonómicos que duran décadas son la Continuidad. Gabilondo y su deseo de “que [el hijo del príncipe] sea niño” para estrenar su “Noticias Cuatro” y Jiménez Losantos ejerciendo el talibanismo constitucional son la Continuidad. El bloqueo en el Congreso de la Ley de la Memoria Histórica y el boicot al cava son la Continuidad. Permitir a los bancos devaluar o no devolver los depósitos a sus clientes, como pasó hace poco en Argentina y como no pasó en EUA en 1929, es la Continuidad. El peix al cove y las parrillas de las cadenas generalistas son la Continuidad. Las verbenas que montan los periodistas deportivos nacionalistas a cuenta de la selección española y la paella de los Jueves son la Continuidad. “Hay que dejar las cosas claras: la Constitución la pactamos todos” es la Continuidad. Las manifestaciones de los payeses y las de los agricultores son la Continuidad. Los obispos en la calle defendiendo sus fueros y el “No podemos conducir por ti” son la Continuidad. El debate de las tribus con su mal llamado “no-nacionalismo” y la demagogia anti-americana con su peor llamado “liberalismo” son la Continuidad.

No es extraña la adicción a la Continuidad. Un país que ha dedicado 40 años a la persecución implacable de toda disidencia del “Una, Grande y Libre” es una máquina de producir reaccionarios de todo pelaje. Lo incomprensible es que personas cabales –esto es, exclusión hecha de “nosotros-los-demócratas”- no solo tengan pavor a describir ese cóctel genético que es garante de nuestra estabilidad, sino que se sientan tan obscenamente cómodos con la Continuidad. Parece mentira que se dediquen a su defensa activa, y que no tengan una hostilidad contra nada mayor a la que sienten por los que no se apuntan a la Continuidad. Parece mentira.

Parece mentira que hayan existido Machado, Unamuno y Ortega. Parece mentira que hayan existido Baroja, Maeztu y los estudiosos de heterodoxos. Parece mentira esta Continuidad. Hay en catalán una palabra que explica la Continuidad a la que me refiero: es pixera. La pixera son las ganas de mear, si bien agradeceré a cualquiera que me enseñe una palabra mejor para la traducción. Concretamente, a las que le entran a uno cuando está tomando pintas en un pub británico o irlandés, y tiene que soportar la cola que forman los esnifadores multi-producto en el baño cada dos por tres. Me refiero a ese tipo de Continuidad, que es la nuestra.

Especial sobre la Transición: Queda inaugurado este pantano

En su momento, LPD creó la sección de “Debate sobre los nacionalismos”. Cuando lo hizo, no necesitó explicar por qué lo hacía, por lo muy familiarizados que estamos tanto españoles como antiespañoles con el debate sobre tribus para ver quién consigue hacer más sombra con su boina. Después del fracaso del proyecto del Estatut, habrá tiempo de sobras para que los tertulianos yonquis del boinismo sigan comiendo, snif, y comiendo bien.
A diferencia de entonces, sí son necesarias algunas líneas para explicar de qué va a ir esto, al menos al principio. El objeto del debate no es aporrearse sobre la guerra civil o sobre la dictadura fascista, ni tan siquiera sobre las muy oscurecidas cosas que sucedieron durante la transición –que también-, sino sobre lo que es España hoy. No es, tampoco, llegar a consenso alguno. El consenso, como su nombre indica, es un sustitutivo de la democracia, que es esa cosa basada en el debate y en la discrepancia tan extraña a la tradición española. La cultura española prefiere el consenso para algunos temas –esto es: el silencio y la ausencia de preguntas-, y la sustitución de la discrepancia del “yo le he dejado hablar, ahora déjeme usted hablar” que más arriba de los Pirineos se traduce “yo le he escuchado, ahora escúcheme usted”. Recuerden eso de que el que alguien piense diferente no significa, al menos necesariamente, que sea una mala persona, y es por eso que por aquí van a pasar gentes con un montón de discrepancias sobre una infinidad de temas. En este sentido, es necesario aclarar los vínculos que unen a los participantes en este debate, esto es: ninguno.
El debate sobre la transición nace siendo un ensayo, en el sentido honrado de la palabra, sobre la manera de contestar preguntas sobre un tema en el qué estamos en pañales, esto es, igual que un seleccionador español preparando una fase final de un mundial. Las preguntas son muchas y difíciles de organizar, al ser este debate lo más parecido a un salicornio girando en el muy árido terruño del debate sobre las tribus, sobre “la derecha” o sobre “la izquierda”.
Por ejemplo, dos puntos: ¿Cuáles son los límites de nuestra cultura –los geográficos, pero también los intelectuales- ? ¿Por qué se entienden esos límites como una meta –en este caso, una columna desde la que devolver favores con unas reglas del juego que le encaminan a uno a un enanismo mental de lo más obtuso-? ¿Por qué son palabras fetiche “solidaridad”, “consenso”, “cohesión” o “estabilidad”? ¿Por qué se permiten debates sobre las tribus, las víctimas del terrorismo o sobre la inmigración y se silencian debates sobre la monarquía, las víctimas del franquismo o nombres concretos, perennemente sustituídos por los muy cobardes “algunos dicen”? ¿Por qué la transición ha permitido algo tan asqueroso como la preponderancia de los sentimentalismos sobre las políticas –desde los nacionalismos al juancarlismo-? ¿Por qué en nuestro analfabetismo democrático confundimos la democracia con una especie de franquismo con votos en el que están vetadas las discrepancias en partidos y gobiernos en favor de concepciones autoritarias? ¿Por qué cada vez que cambia un gobierno cambia todo el país, empezando por los medios y acabando por los presis de las grandes empresas? ¿Por qué cada vez cuesta más encontrar esos muy dignos “Este medio no se responsabiliza de las opiniones de sus colaboradores”, divisa por cierto de esta página heroica? ¿Por qué la generación que hizo la transición sigue, si biológicamente puede, ocupando los mismos sitios en los que se sentó hace 30 años, cuando hasta instituciones sin tradición democrática como el MEMYUC han cambiado de nombres? ¿Por qué aquí la extrema derecha es marginal, si es que ello es cierto? ¿Tiene algo que ver que aceptáramos pulpo como animal de compañía con que hoy la extrema derecha, con ideología manifiesta y evidentemente preconstitucional, se niegue a aceptar perro como animal de compañía? ¿Por qué aquí no hay prensa sensacionalista, si es que ello es cierto? ¿Por qué los nacionalistas conservadores no pueden confesar que no son independentistas? ¿Por qué la derecha española no puede confesar que es franquista? ¿Por qué el PSOE no puede confesar que no es republicano? ¿Por qué el Rey no puede confesar que no es demócrata? ¿Por qué cuesta tanto huir de dogmatismos que venden la transición como ese paraíso terrenal que vende la mitología o una derrota monumental, y hablar en su lugar de las cosas buenas que sacamos sin autocomplacencia y con el espíritu crítico imprescindible para mantener un mínimo rigor? ¿Por qué son tan extraños artículos como el que escribió aquí álvaro (Castilla saluda a Stalin) analizando el caso de los papeles de Salamanca en términos de propiedad privada en lugar de apuntarse al carro de analizarlo como un choque de boinas? ¿Por qué, en una palabra, la futbolización?
Estas y otras preguntas son las que vamos a poner sobre la mesa en este debate, al que están invitados todos aquellos que deseen intervenir (pueden mandar sus colaboraciones a ppsoe2000@yahoo.com o hacer comentarios en el blog Maketo). Tratar de responderlas es un asunto complejo, por lo que yo sugiero que no nos hagamos los lloricas y prioricemos el razonamiento y la problematización por encima de la queja y el “todo es una mierda”, manteniendo por supuesto el “eres un gilipollas que mereces la muerte, la violación y que te rocíen la picha con ácido” consustancial a la internet política española. A mí en la escuela me enseñaron que el trabajo de un ingeniero consiste en convertir un follón en un problema. Es por ello por lo que propongo tratar de lidiar con el follón de preguntas sin perder de vista el cuadro, con el objeto de pragmatizar sobre los puntos que se reiteren en las respuestas, y problematizarlos, esto es: modelizar la realidad.
No está de más recordar que, a pesar de que esta sección nació a rebufo del impulso republicano que alentaba el Estatut que se cargó Zapatero con la colaboración de Mas -y por tanto con vocación de sustituir al debate sobre los nacionalismos-, la sección del debate de tribus sigue abierta. Es sí: si están atentos, comprobarán encantados que, a pesar de que el liberal-leninismo enroniano ha disminuído la capacidad del marxismo para garantizar a sus dominadores una vida sexual plena y gratuïta, no va a poder competir con largas peroratas sobre las extravagantes singularidades de nuestra entrañable transición, sobre todo teniendo en cuenta que, después de lustros de juancarlismo feroz, el 80% de las féminas menores de 30 años desconocen que fue el Caudillo en persona el que designó Jefe de Estado a Su Majestad el primero de los españoles. Yo mismo, si ir más lejos, pude comprobarlo con una amiga bisexual, y doy fe de que, si bien tengo tantas opciones de moverle la silla al Campechano como de formar parte del draft de la NBA, el debate sobre “las luces y las sombras” de la transi funcionaba más y mejor que el curso de sexo de LPD.
A título de aclaración, no me he cortado un pelo a la hora de intertextualizar libros con el permiso de sus autores y sin citar, con el objeto de que las ocupaciones por las que les pagan no supusieran impedimento alguno para su presencia aquí. Al fin y al cabo, LPD no va a ser menos que Ramonet. Por último, mi agradecimiento a los que se han apuntado al bombardeo, y mis disculpas por los retrasos y los incumplimientos de plazo a todos ellos.

¡Karakoles con Cebrián!

�Karakoles kon Zebri�n!

No s� pierdan, estimados lectores, una bella conferencia pronunciada por el Kamarada Konsejero Delegado, con link al video inclu�do, que se puede consultar aqu�. En ella trata de asuntos tales como los “cambalaches” inherentes a todo proceso de transici�n, la tibieza revolucionaria de los gobernantes suramericanos y aporta dos novedosos conceptos dos: 1) el trabajador “malo” -peor cuando se presenta en manadas de un millar de cabrones- y 2) el trabajador “obst�culo” a la independencia del periodismo.
Yo me he quedado un poco sorprendido, la verdad. Por suerte, esta tarde he podido ver en el telediario a dos espa�oles integrantes del “senile power” decir, en un acto del Campechano en Francia, que ellos eran muy republicanos, pero m�s de Juan Carlos I.
Y es que menos mal que quedan periodistas “buenos”, amigos lectores. Si no, no s� que iba a ser de nosotros los inmaduros integrantes del pueblo espa�ol.
Apartado de consignas: �”Libertad sin ira” no, gracias!
Firmado: Popota, a Proud Friend of Juan Aranzadi.

El preámbulo-patena

El Pre�mbulo-patena

Socialistas y convergentes, con la complicidad de Saura, han conseguido, como en el 78, evitar la guerra civil y llegar a un consenso en torno a la reforma del Estatut catal�n. Todo ello, claro, agitando el espantajo del PP ante ERC, del mismo modo que hace 25 a�os fue necesario aludir al peligro de �involuci�n� para que el personal tragara con la Monarqu�a o los Pactos con el Vaticano. El Estatut catal�n era, cuando sali� del Parlament, un Objeto Pol�tico No Identificado. Incumplida la promesa del presidente Zapatero ��Apoyar� la Reforma del Estatuto de Catalunya que apruebe el Parlamento de Catalunya�-, en ninguna parte como en el pre�mbulo-patena se manifiestan los cambios sufridos por el texto en las Cortes.

El texto laminado ofrece todas las garant�as a los que durante 25 a�os han vivido de la mezcla de los sentimientos con la pol�tica. Es una bicoca para los que gustan hablar de nacionalismos rom�ntico-sentimentales: los catalanes, pero tambi�n los espa�oles. Por el contrario, todas las partes del estatuto republicanas �por ejemplo, el traspaso de la competencia de convocar consultas populares- han sido borradas del mapa: esas partes, como la plurinacionalidad, eran la garant�a de acabar con el debate identitario que monopoliza el debate pol�tico espa�ol, y que lo seguir� monopolizando. Como sucedi� en el 78, la mayor�a de los partidos catalanes han puesto manos a la obra para vender como un triunfo un Estatuto cuya lectura confirma est� por debajo de las enmiendas presentadas por Piqu� en la tramitaci�n en Catalunya.

Llegados a este punto, es conveniente constatar que el Estatut ha supuesto un fracaso. Y conviene constatarlo no hablando de sus consecuencias ni sum�ndose a la pol�tica de alcachofa con la que se chatajea a los republicanos para que se sumen al Estatut-patena, sino ley�ndolo.

Catalu�a se ha ido construyendo�� es la manera en como empieza el pre�mbulo-patena. La diferencia con el original es la sustituci�n de �la naci�n catalana� por �Catalunya�. Pero el zombie, el ser colectivo, sigue presente en el texto, como la apelaci�n a la lengua, a la tradici�n, a la cultura. Porque todo ello es lo constitucional.

El segundo cambio relevante es la inclusi�n en el texto de una falaz equiparaci�n entre Constituci�n y democracia. Donde dec�a �el estatuto del 79, en el cual se establec�a que Catalunya quer�a ejercer, entonces como ahora, su derecho inalienable al autogobierno�, el estatut-patena dice: �el estatuto del 79, nacido con la democracia, la Constituci�n y el Estado de las autonom�as�. Se apela, adem�s, al �esp�ritu� del pre�mbulo del 79, algo que recuerda a las vergonzantes apelaciones al �esp�ritu de la transici�n� con las que se suele esconder la pretensi�n de anteponer fotos y consensos logrados en opacas reuniones con desconocidas contrapartidas al debate libre y democr�tico.

El tercer cambio relevante es la desaparici�n de la memoria y, m�s concretamente de la menci�n a los �exiliados� a causa de la Guerra de Franco y de la posterior Dictadura. Dicha menci�n es, huelga decirlo, plenamente defendible por cualquiera que juzgue de un modo m�nimante honesto el siglo XX espa�ol, y su retirada, mientras siguen en el pre�mbulo los muy constitucionales derechos hist�ricos, es un claro ejemplo del presunto republicanismo del presidente Zapatero.

El cuarto cambio relevante es casi imperceptible. All� donde el Estatut republicano dec�a �este Estatuto establece que:�, el Estatut-patena reza �este Estatuto asume que:�. Probablemente en ning�n punto como aqu� se pone de manifiesto el car�cter de derrota, de fracaso total y absoluto, del intento que supon�a el Estatut de darle un tute republicano a Espa�a. La chapuza de una ley que en lugar de establecer se dedica a asumir, del mismo modo que el 78 los dem�cratas espa�oles tuvieron que asumir no pocas cosas ante el peligro de �involuci�n�, es la m�xima expresi�n de la gigantesca renuncia en que se ha convertido el Estatut.

El quinto cambio acaecido al Estatut del Parlament es la desaparici�n de �La Generalitat restablecida en 1931 nunca ha dejado de existir, en tierra propia o en el exilio�. Manda huevos, como dir�a el poeta, que entre tanta alusi�n a los derechos hist�ricos no hayan encontrado un peque�o rinc�n en el que, en lugar de hablar de 1714, se pusieran en su lugar no pocas de las monstruosidades cometidas por la Espa�a nacional-cat�lica. La desaparici�n de esa menci�n no solo realza los min�sculos l�mites de la Transici�n que ha puesto de manifiesto este Estatut �tanto en lo que es aceptable, como en lo que es inaceptable-, sino que entierra las lecturas m�s civilizadas de la transici�n, esto es: las que defienden que hubo que ceder ante la real y evidente peligrosidad de la extrema derecha, para adoptar una estrategia gradualista. Si un cuarto de siglo m�s tarde todos esos avances no sirven ni para que un pre�mbulo recoja que la Generalitat existi� exiliada durante la Dictadura, es que algunos nos hemos equivocado.

Esta mel� de laminaciones del estatuto culminan, como no pod�a ser de otro modo, en el ignominioso desprop�sito que resume todo el estatut-patena: �El Parlamento de Catalunya, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadan�a de Catalunya, ha definido, de forma �mpliamante mayoritaria a Catalunya como naci�n�. Una vez m�s, el sentimiento.

Una vez m�s, la continuidad.

La Continuidad, la Continuidad, la Continuidad…

El fascismo y el CGPJ

El CGPJ y el fascismo

Dice la prensa que m�s lucha por la continuidad de la Continuidad, la Continuidad, la Continuidad que el CGPJ est� politizado y sus resoluciones obedecen a intereses pol�ticos, debido a que la mayor�a de los miembros fueron nombrados por el PP. El �rgano oficial de la Continuidad, la Continuidad, la Continuidad dice eso para no decir lo que es obvio para cualquier persona con un m�nimo cociente intelectual: Francisco Jos� Hernando, el “eminente jurisconsulto” e “imb�cil” -habla Gregorio Mor�n– que preside el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo es, como dijo el vocal del CGPJ Josep Alfons L�pez Tena, un “franquista“.

Pues bien: el problema del CGPJ no es que sirva a intereses pol�ticos, del mismo modo que el problema de los propagandistas nazis no es que sirvieran intereses de un partido, sino que eran, en como su nombre indica, nazis. El problema del CGPJ es, en palabras del mismo L�pez Tena formuladas en el voto particular contra su reprobaci�n por vago(*), el siguiente:

Entre cacer�a y cacer�a, y en los ratos libres que dejan el boato, la molicie, y las ocupaciones caribe�as, podr�a ese grupo [la mayor�a conservadora presidida por Hernando, en la que figura un ex-gobernador civil franquista] cumplir sus obligaciones constitucionales, y quiz� as� no hubieran nombrado como alto cargo judicial y jurisdiccional a un posterior presunto inocente de colusi�n con narcotraficantes y venta de sentencias. Aunque quiz�, presunta e inocentemente, crean que haberlo nombrado con anterioridad es cumplir con sus obligaciones.
Hay una basta conspiraci�n de extrema derecha que amenaza la democracia, y de la que forman parte un pu�ado de jueces renegados y corrompidos que ensucia a la inmensa mayor�a formada por los jueces dignos, trabajadores, competentes, honestos, dem�cratas y constitucionales. No prevalecer�, porque los ciudadanos, jueces incluidos, lo impediremos. En cuanto a m�, cumplir� el mandato que defini� Garrison:
�I am in earnest � I will not equivocate � I will not excuse � I will not retreat a single inch � AND I WILL BE HEARD.�

�Un imb�cil puede ser juez?“Tengo entendido que ustedes, los del PNV, no estiman mucho al anterior Jefe del Estado, pero puedo asegurarle que Franco respet� escrupulosamente las actuaciones de la Justicia”

En un pa�s aplastado por la Continuidad, leer a personas como L�pez Tena hace que uno recupere la confianza en el g�nero humano.

Apartado de consignas: �El Sr. Hernando ya ha sido llamado �Tejero sin tricornio� en el Congreso de los Diputados, quiera Dios que no se deslice por la pendiente pinochetista de practicar corruptelas, ocultarlas o encubrirlas. Cumpla con su obligaci�n, sr. Hernando, entregue la documentaci�n solicitada y dimita!

Firmado: Popota, a Proud Friend of Josep Alfons L�pez Tena

(*): A m�, la acusaci�n de la mayor�a liderada por Hernando, me hizo recordar el bochornoso episodio del informe de 26 de Enero de 2005 -dos meses despu�s de las elecciones americanas- sobre el matrimonio homosexual, equiparado por el CGPJ a la zoofilia. En su voto particular, se�alaba L�pez Tena lo siguiente:
S�lo al sectarismo y al cinismo pol�tico corresponde reclamar en el pseudoinforme ilegal �una m�s profunda reflexi�n y debate� cuando quienes lo reclaman no lo practican, pues s�lo ellos han redactado y decidido sin debate ni participaci�n alguna de los dem�s Vocales, a lo largo de meses (v. Pg. 12, que se refiere a las elecciones americanas como �las pr�ximas elecciones de noviembre�). No se pueden aceptar lecciones de reflexi�n y debate de quienes, por no practicarlos, no tienen autoridad moral.
Es por ello que, ante un pseudoinforme ilegal, no es pertinente argumentar sobre su contenido, pues s�lo el voto de los Vocales propuestos por el PP en el CGPJ, y de su Presidente, ha dado la apariencia de Informe del Consejo a un pseudoinforme ilegal que usurpa un �rgano constitucional para hacerle adoptar unos pronunciamientos con un contenido constitucionalmente ignaro, jur�dicamente falaz, intelectualmente deshonesto, ideol�gicamente integrista, pol�ticamente sectario, y humanamente indecente.

p.s: Mientras el sistema de comentarios siga como un estatut republicano despu�s de una reuni�n Mas-ZP, pueden vitorear a Francisco Jos� Hernando en el Foro Aer�pago de LaPaginaDefinitiva.

Peces Barba, los iogures y la Continuidad

Peces-Barba, los iogures y la Continuidad

Hace unos d�as Peces-Barba escribi� un art�culo en contra del Estatut. En el peri�dico mon�rquico El Pa�s, por supuesto. En �l, Peces-Barba elogiaba sin l�mites la Continuidad, la Continuidad, la Continuidad. Lo hac�a en tanto que padre fundador de la Continuidad, la Continuidad, la Continuidad. A m�, ese art�culo me provoc� a�oranza por la iron�a socr�tica que me caracterizaba antes de hacerme espa�ol, esto es, vasco. Adem�s de denunciar que en el Estatut no aparece la palabra Espa�a, Peces-Barba pon�a patas arriba el discurso liberal-constitucionalista que lleva a�os diciendo que no hay entes colectivos sino ciudadanos individuales. En el art�culo, Peces-Barba descubr�a un ente colectivo dotado nada menos que de una soberan�a originaria. El ente se llama Espa�a. Espa�a, dec�a Peces-Barba en su alarde de nacionalismo, es lo �nico pre-existente a la Constituci�n.

Esta noche he visto en la tele un anuncio de iogures. Sal�a Jos� Coronado, que dec�a algo as� como �Soy Jos�. Soy Coronado. Soy Jos� Coronado, pero los nombres no importan tanto. Lo importante es lo que llevamos dentro. A partir de ahora, el BIO se llama ACTIVIA, porque te activa�. Jos�, Coronado, Jos� Coronado o Coronado Jos� no dec�a nada de las regulaciones recientemente aprobadas que impiden el uso de la part�cula BIO en productos que contienen determinados componentes, regulaciones adoptadas para favorecer que a los consumidores nos tomen un poco menos el pelo.

Y aqu� vuelvo a a�orar la iron�a socr�tica. Porque los que estuvieron all� saben que el papel de Peces-Barba en la redacci�n constitucional fue de una relevancia equiparable a la de Robinho en el MEMYUC. Con todo lo complicado perfectamente decidido �en algunos casos, como el art�culo octavo, por los propios militares, que lo entregaron en un sobre cerrado a los ponentes-, aparec�a la filigrana de un Peces-Barba que aportaba los toques irrelevantes que se hab�a fusilado de otras constituciones.

El BIO eran los padres“S�, �ste tambi�n hace cagar”

Parece mentira que la palabra Espa�a no aparezca en el Estatut. Y lo es. Solo en el pre�mbulo aparece dos veces.

Pero como dir�a Jos�, Coronado o Jos� Coronado, lo importante es lo que llevamos dentro. En este caso, lo que llevamos dentro no es que Espa�a precede a la Constituci�n. T�cnicamente, lo que precede a la Constituci�n es la Ley de Reforma Pol�tica. Antes de ella, la Ley de Sucesi�n de la Jefatura del Estado por la que Franco coron� a Juan, Juan Carlos I o Juan el �Breve� como Rey de Espa�a. Y antes de ella, los principios fundamentales del Movimiento que tanto le gustan al presidente del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial. Antes que ellos, por �ltimo, la legalidad emanada del alzamiento fascista acaudillado por el dictador Franco en contra del leg�timo gobierno republicano.

A m�, todas esas leyes y la fuente de la que emanan no me parecen Espa�a. Desde luego, no la Espa�a por la que la gente medianamente civilizada puede sentir algo diferente que el asco. Son la otra Espa�a. La que ayudaron a construir los fascistas, el ej�rcito, la Iglesia y los mon�rquicos. La nacionalista.

A pesar de todo, lo importante no es el origen del engendro, ni el nacionalismo paleto e indocumentado que emana del art�culo de Peces-Barba. Lo importante es la Continuidad, la Continuidad, la Continuidad a la que se aferran los Peces-Barba, sin la excusa del miedo a una involuci�n de la mano de los militares como la que muy fundadamente pudieron esgrimir en otro tiempo los que aceptaron los avances que supuso nuestra Constituci�n, y en lo dem�s cedieron frente a las nada veladas amenazas fascistas. Pero todo eso est� ahora caducado, y huele exactamente igual que un iogur caducado.

Apartado de consignas: �No a los recogenueces de la Transici�n y el 23-F!

Firmado: Popota, a Proud Friend of Financial Times.



p.s: Mientras siga sin funcionar el sistema de comentarios, pueden ustedes aporrear a qui�n deseen en el foro aer�pago de LPD.

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ERC y la Constitución

ERC y la Constituci�n

Con motivo de la conmemoraci�n de la Constituci�n Espa�ola, las juventudes de ERC rompieron ejemplares del sacrosanto texto constitucional. Vaya por Dios. Los constitucionalistas del PSOE no tardaron en rasgarse las vestiduras. Pobrecitos. Seg�n ellos, este tipo de acciones de los republicanos catalanistas sirven de munici�n electoral a lo que ellos no quieren llamar extrema derecha nacionalista. Y esto es falso. De hecho, en los �ltimos a�os el PP no ha tenido ning�n problema en usar el nacionalismo espa�ol como su principal argumento electoral, utilizando la sangre de las v�ctimas de eta con la total complicidad del propio PSOE, que ha sido el que ha engordado hasta su tama�o actual al muy pre-constitucional movimiento constitucionalista. Claro que eso es un problema del PSOE, y yo me limitar� a constatar el doble significado de la voz �constitucionalista�. As�, un constitucionalista puede ser un estudioso de la constituci�n, si bien la acepci�n que se ha impuesto ha sido la que define a un constitucionalista como al partidario de la constituci�n, esto es: un fan�tico creyente que defiende con todo el dogmatismo posible algo que no se ha le�do. En este �mbito cabe situar a los numerosos socialistas a los que, defendiendo la constituci�n, no se les ha escuchado jam�s hacer una p�blica defensa de su primer art�culo �eso del Estado �social� claramente incompatible con el liberalismo Proud Friend of Enron que tanto le gusta al cajero Alberto Recarte-.

Sin duda, el surgimiento de ese movimiento nacional-constitucionalista ha colaborado en la potenciaci�n de actitudes como las de las juventudes republicanas. Al fin y al cabo, si de forma constante se usa un texto legal con la �nica finalidad de excluirle a uno de la vida p�blica, �nicamente un juancarlista podr�a sentir la menor simpat�a por dicho texto. Pero eso no es todo. Cabalmente, un t�o de ERC tiene un mont�n de motivos para no desarrollar sentimientos jipis hacia el texto del 78. Vayamos con un poco de teolog�a y geometr�a.

Son muchos los que defienden la constituci�n como un �punto medio� pactado por �todos�. M�s all� de la manifiesta falsedad de ese �todos�, pregunt�monos hermanos por lo que para tantos es el �punto medio�. Unos pocos ejemplos pr�cticos, a saber: a), b), y, por supuesto, c).

Apartado a). En un lado, una foto del Rey Juan Carlos I, nuestro jefe de Estado por la gracia de la Ley de Sucesi�n del caudillo y de sus derechos hist�ricos. En el otro, una foto de una urna, que representa simb�licamente la conveniencia de elegir al jefe del Estado de forma democr�tica. Pues bien: los yonquis del punto medio nos alientan a aceptar que el punto medio entre esas dos fotos es otra en la que se ve al Rey Juan Carlos I leyendo �o intentando leer- su mensaje de Navidad, y todas las cadenas retransimiti�ndolo para hacer gala de pureza patri�tica.

Apartado b). En un lado, una foto de una cruz, ese bello s�mbolo de la Iglesia Cat�lica. En el otro, el logotipo de los Bad Religion, que consiste en una cruz con la se�al de prohibici�n encima. Los yonquis del punto medio dicen que el punto medio entre esas dos fotos es otra en la que se ve al monse�or de turno con los pactos del concordato, y las relaciones de cooperaci�n con la secta cat�lica establecidas en la Constituci�n.

Apartado c). En un lado, una foto en la que se ve al Jefe del Estado Mayor de turno, presto a defender la unidad patria con los tanques. En el otro, un quebequ�s votando en el referendum de autodeterminaci�n. Los yonquis del punto medio, por supuesto, sacan su metro, reivindican lo inmaculado de la concepci�n y dicen que el punto medio es el art�culo octavo, que faculta al jefe de tanques a cepillarse lo que sea en aras de la �naci�n indisoluble� y la �patria indivisible�.

Pero hay que dejar de lado los peculiares m�todos de c�lculo de distancias, en el sentido de que cualquier persona m�nimamente cuerda sabe que la tierra no es plana y que ni existe ni existir� diferencia alguna, en el fondo, entre el �patriotismo constitucional� y el �dise�o inteligente� que patrocinan los integristas cristianos de Arizona para desacreditar a Darwin. Como bien dec�a Miquel Bau��, tampoco el vergonzoso origen del texto constitucional es aqu� el punto fundamental. Al fin y al cabo, una vaca �ciega o no- puede llevar una mierda seca pegada al culo durante una semana, y ser perfectamente feliz. Lo fundamental aqu� es la continuidad. No �nicamente la continuidad de la legalidad emanada del 18 de Julio de 1936, que tengamos en el Tribunal Constitucional a un Jefe Provincial del Movimiento o las peculiares opiniones de la m�xima autoridad judicial espa�ola. La Continuidad como categor�a, como objetivo, como fin en s� mismo.

La Continuidad, la Continuidad, la Continuidad�

Pero mejor lo dejo para ma�ana.

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134 Responses to “ERC y la Constituci�n”

  1. Bostezo Says:
    December 12th, 2005 at 7:40 pm eUaaaahhhh…. -_-
  2. l.g. Says:
    December 12th, 2005 at 10:41 pm eAunque , a mi juicio, hay bastante de cierto en lo que dices sobre la utilizaci�n de la Constituci�n por los partidos pol�ticos y sobre la aceptaci�n acr�tica de la transici�n como proceso perfecto-e-intocable-por-si-acaso,no creo que eso deba servir de excusa para que los miembros de un partido pol�tico se dediquen a arrancar las hojas del texto que, en �ltima instancia, legitima el sistema democr�tico gracias al cual est�n chupando del bote.

    Me parece muy bien que pidan lo que quieran, que quieran cambiar el estatuto, la constituci�n, o la propia forma del Estado, lo que no es admisible es hacer el payaso con s�mbolos que para mucha gente -y no hablo ya de pol�ticos- son importantes. Y una cosa son las ideas pol�ticas y otra faltar al respeto al personal cuando, adem�s, no hac�a ninguna falta. Que ya nos conocemos y en este pa�s nos gusta mucho jugar a ver qui�n mete m�s adentro el dedo en el ojo del vecino, y no estar�a de m�s que eso empezase a cambiar.

  3. Murdoch Says:
    December 13th, 2005 at 10:43 am e… que digo yo que porqu� estos se�ores se empe�an en hacernos cree que el sacrosanto texto de la constituci�n no es sagrado… cuando le irrita sobremanera mover una coma del famoso estatut. Noto cierta inconsistencia en sus posiciones.
    Har� la prueba, me quemar� a lo bonzo en Comte Urgell con un pira hecha de ejemplares del estatut, y al grito de “El estatut es modificable!!!” correr� cual JimmyJump (ese que les chifla a los barcelonistas cuando sale corriendo -mamado?- en el Estadio da la Luz a tirarle una se�era a Figo).
    Al d�a siguiente comprar� Avui, mientras me tomo un tallat con leche naturaaaal en la plaza de mi adorado Francesc Ma�i�

    popota, popota, que cosas dices a tu edad… delirios de juventud!

  4. asertus Says:
    December 13th, 2005 at 11:25 am eRealmente tampoco anda tan desencaminado…, realmente a otros no nos gusta la constituci�n por ser herencia franquista y, por lo tanto, profundamente socialista en lo econ�mico…. As� que puestos a reformarla, pues para todo y todos… “Ni mano en la bragueta, ni en el bolsillo”, a la Sala i Martin…

    P.D.: Menos mal que alguien se mete con Eron, que nos pone un timo como el tratado de Kioto y nadie dice nada…

  5. Swampling Says:
    December 13th, 2005 at 12:08 pm eEs Kansas, no Arizona, ignorante (tan quisquilloso intentando delimitar Euskadi y Castilla y luego vas y ofendes la identidad estatal de los pobres kansinos y arizonicos). Y no te falta raz�n en determinadas cosas que dices, pero no eres m�s que un pobre radical con pocas luces y obcecado y, por consiguiente, con escasa capacidad de realizar un an�lisis objetivo de cualquier situaci�n (eso suponiendo que seas capaz de vislumbrar una situaci�n a analizar, porque andas siempre con lo mismo para hablar de cualquier tema).
  6. popota Says:
    December 13th, 2005 at 3:05 pm eHola, l.g.:

    A mi me parece que decir que no puden estar en contra porque gracias a eso chupan del bote me recuerda a la demagogia de nuestra extrema derecha cuando dicen que si echas gasolina en el cohe tienes que estar a favor de fre�r irak�es o afganos.

    En todo caso, la pol�mica aqu� no es el contenido del acto -romper p�ginas-, sino el hecho de que un partido sea contrario a la constituci�n y a la mitolog�a de la transici�n. Si no, prueba a imaginar una manera que te parezca aceptable de mostrar p�blicamente el discurso de los republicanos en el d�a de la CE sin que, como se ha criticado, “moleste” a los “izquierdistas reales” del PSOE.

    Un cordial saludo.

  7. l.g. Says:
    December 13th, 2005 at 3:20 pm ePopota:

    Me temo que me has malinterpretado. Lo que yo dec�a no era que no puediesen estar en contra de la Constituci�n porque chupen del bote democr�tico. De hecho ya dec�a que pod�an pedir lo que quisiesen (inclu�da la independencia). Lo que me parec�a mal era el acto de arrancarle p�ginas, como forma de expresi�n �ideol�gica?. Eso �ltimo me parece una falta de respeto, pero no hacia la constituci�n, que es un papel, sino hacia los que la valoran positivamente como bien com�n.O sea, el fono lo comparto, o en todo caso lo respeto, lo que me parece condenable son esas formas.

    Dices que la pol�mica es el hecho de que sean contrarios a la constituci�n y a la transici�n. Estupendo. Que lo manifiesten si quieren. No me parece mal. Claro, que si gobiernan con un partido “izquierdista real” en tus palabras, tendr�n que ponerse de acuerdo con ellos, o pasar ol�mpicamente. Eso, en cualquier caso es un problema de coherencia de ERC, o de su coalici�n con un partido como el PSC. Ellos tendr�n que solucionarlo.

    Saludos.