Se acabó el expoli

Habida cuenta de que ha sido largamente tratado en este blog, y que forma parte además de uno de los argumentos principales en favor de la independencia de los catalanes, aprovecho para comentar que con la crisis y el desplome de los ingresos el déficit fiscal catalán ha terminado, al menos en términos de caja. Así, ahora ya no estamos poniendo entre el 8 y el 10% de nuestro PIB en la Hacienda del Reino, sinó que estamos recibiendo de ella un 0.5%. Eso sí, el dinero que recibimos no se genera en el Reino, sinó que su fuente son los mercados de deuda que mantienen con vida al pufo gigantesco que es hoy el Reino de España.

Así, en términos de permanencia en el Reino, la cosa no es muy relevante, ya que la permanencia implica que vamos a pagar esa deuda -que no es nuestra, sinó del Reino- con el 8% del PIB pero si afecta, en cambio, a la viabilidad de una Catalunya independiente.

Así, un estado catalán sumaría, al 0.5% proveído por el estado, el déficit de la Generalitat, que estará sobre el 2.5%. Siempre y cuando el proceso de transición a la independencia sea dialogado, sería factible -de hecho, estaría dentro del 3% de déficit que piden los malos-, pero únicamente con los brutales y sociópatas recortes que están aplicando los Millets. Si el proceso no fuera dialogado, la realidad sería muy otra, si bien en última instancia la Generalitat siempre tendrá en su mano una baza negociadora cachas: no hacerse cargo de un céntimo de la deuda del Reino, lo que supondría aligerar -hasta un 60%- la deuda del nuevo estado catalán, y quebrar el Reino de España, que vería disminuir un 20% su PIB y, en consecuencia, vería como su deuda pasa del 80% del PIB al 100% en un momento que, en fin, no parece el mejor para hacer tal cosa.

35 Comentarios en “Se acabó el expoli”

  1. Con lo fácil que sería hacer las cosas por las buenas, mejor no nombrar la bicha de ir a lo bruto. Lo de los tanques no se lo creen más que los extremistas de ambos lados del Nogera Ribagorzana, pero si Cataluña se negara a su parte de la deuda, Restospaña se podría negar a pagar las pensiones que hayan cotizado durante toda su vida a los nuevos ciudadanos catalanes. Creo que es una espiral de estupidez que no beneficiaría a nadie.

  2. Armin,

    Coincido en que lo mejor es una solución acordada. Poniendo números a lo que comentas, en el fondo de las pensiones hay unos 15.000 M€ que corresponderían a cotizantes catalanes (sobre un total de 70.000) que se perderían si no asumimos los 120.000 millones de euros de deuda sobre el total del Reino.

    Saludos,

  3. No se trata del fondo de reserva, sino de los “derechos adquiridos” por los trabajadores a cobrar su pensión. Supongo que Armin se refiere a que la SS española se podría negar a abonar esas pensiones (derechos adquiridos) como represalia.

    También, supongo, que dependerá no sólo de que haya voluntad de pagar o no, sino de si se da el caso de que quede un céntimo para pagar algo a alguien.

    Salduos

  4. Asertus,

    La clave es tu segundo párrafo, las pensiones se pagan con lo que cotizamos los pringados sin cuenta en Liechestein o Suiza, y esto no variará haya o no independencia. Vamos, que se puede reconocer esos derechos igual que -je- se puede reconocer el derecho a la sanidad pública que tenemos hoy en virtud del marco jurídico-político del Reino.
    Lo que sí puede variar es que los bwanas nos levanten nuestra parte del fondo de reserva. Ante esa y otras putadas, la baza negociadora es no asumir un céntimo de la deuda del Reino.

    Saludos,

  5. “Restospaña se podría negar a pagar las pensiones que hayan cotizado durante toda su vida a los nuevos ciudadanos catalanes.”
    Ahí esta la clave, junto a la fuga de empresas( Lara & co) que no estan dispuestos a hacer de pagafantas de CIU & co.

    Eso por no hablar de que se puede suspender de sueldo a TODOS los funcionarios que trabajen en Cataluña e incluso quitarles el puesto.
    ¿Se imaginan TODOS esos puestos de trabajo adjudicados en unas oposiciones express a restoespañoles ?

  6. Sobre el tema de las empresas, lo más razonable -y justificado con números- que he leído es lo de Pol Antrás, que estima el coste de la independencia en algo menos del 0.5% del PIB catalán -equivalente al Fondo de competitividad que los bwanas no piensan pagar-:
    http://www.fedeablogs.net/economia/?p=25300

    En cuanto a los funcionarios, estamos con lo de siempre: si hay solución dialogada, serán traspasados al estado catalán. Si no lo hay, el Gobi español, además de comerse un aumento de la deuda del 25% del PIB de golpe, tendrá que seguir pagando a funcionarios sin ningún trabajo.

    Saludos,

  7. Todo el resentimiento de unos y de otros vestido de numeritos es patético.

    Ojalá aquello de “tengas pleitos y los ganes” se haga realidad para todos.

  8. Oygan, esto de las pensiones o no me entero de nada o les están haciendo lo que Laporta pedía que no les hicieran: embaucarles.

    ¿Qué derechos adquiridos ni nada? Las pensiones en España (quitando el fondo de las pensiones, invertido al 90% en deuda de, glups, España) es un esquema piramidal de aúpa. Mi pensión se pagará con las cotizaciones de mis hijos. Así que que dichos hijos lo paguen a una SS.SS. sita en Madrid o en Barcelona es irrelevante. Igualmente, las pensiones actuales se pagan con mis cotizaciones, por lo que el parámetro relevante es como evolucionaría el ratio pensionistas / trabajdores activos.

    Si baja en una CAT indepe, la sostenibilidad será menor. Si sube, mayor. Idem para Restospaña.

    Tema funcionarios: no se olviden que una Cataluña indepe debería de contratar a mogollón de funcionarios (hay que crear una hacienda propia, un ejército, un cuerpo diplomático…). Cierto que la transición podría ser abrupta, pero me da a mi que, en global, los catalufos acabaríamos con más funcionarios a este lado del Ebro.

  9. La cosa promete con estos trazos a la gruesa.
    Estamos en la fase de yo me tiro un pedo en el ascensor y el catalán o español que se suba después que se lo coma. Pero hete que te pillan en el rellano.

    ¿En el tema del funcionariado alguien ha pensado en estas dos cuestiones?:

    – La nacionalidad española ( o de miembro de la Unión Europea) es un requisito para el acceso a la función pública en España, así a bote pronto y a grandes líneas…. y si se pierde ya se sabe… ( los laborales sería harina de otro costal).

    – La única opción que se me ocurre para solventar la cuestión es un acuerdo sobre doble nacionalidad ( catalán y español, ya véis) y lo veo chungo por el cariz que toman las cosas.

    El pifostio va a ser de aúpa para todos y por favor, a ver si nos enteramos, que España está en quiebra ( incluyo a Cataluña) y entre deber 800.000 millones de euros y 1 billón como que da más o menos lo mismo.

    Nos podemos poner de perfil, envolvernos con la bandera, cantar marchas militares o dar volteretas pero la realidad es tozuda.

  10. Asertus tiene razón en lo que digo. Me pongo en la piel de un tío que haya cotizado treinta y tantos años, se declara la independencia y pide la nacionalidad catalana. ¿Cómo se le garantiza que va a cobrar su pensión? En justicia, debería cobrarla porque tiene derecho, pero si las cosas se hacen por las malas, a saber por dónde sale la SS.

  11. Armin,

    Como a un español, CusCus lo explica perfectamente, aunque le falta el fondo de reserva que está en unos 70.000 M€ (total de España). La cosa va más o menos así: si se pacta la independencia, el jubileta cobrará su pensión exactamente igual que ahora. Si no se pacta, el jubileta perderá lo que ha dado a la SS, si bien el nuevo estado, al no hacerse cargo de la deuda del Reino, tendrá más dinero para poder garantizarle el derecho a su pensión.

    josé luis,

    Lo que dices de las nacionalidades lo anduvimos discutiendo por aquí, y es lo de antes: la solución más razonable para los dos es una ruptura dialogada, pero si no se da el ordenamiento jurídico español no prevee ninguna manera de retirar la nacionalidad, por lo cual tendría que seguir pagando a los funcionarios si bien estos no harían ningún trabajo.

    CusCus,

    un matiz: no es que cuando seamos indepes pagaremos hacienda, diplomáticos o ejército, es que los estamos pagando ahora. De lo que se trata es de redimensionar a la baja esas partidas al estilo estado pequeño, rollo austríaco, y no mantenerlas al estilo imperial que pagamos -más que Alemania sobre PIB, por ejemplo-.

    Saludos,

  12. por cierto, eso de que es lo mismo deber 800.000 millones o un 25% más no sé yo…

  13. Cataluña podría negarse a pagar su 20%…otra cosa es que los acreedores de Ex-españa se lo tomaran a bien y pasaran por ahí.
    Vamos , como si uno pudiera largarse de una sociedad – SL ó SA – a las bravas, y dejarle las deudas al resto, mientras el se queda tan tranquilo con el 20% del negocio. Vale si te vas a dedicar a vivir de las rentas de lo robado, pero cuando quieras pedirle un credito a la Banca Merkel lo llevas claro.
    Por esa teoría, nos cambiamos de nombre los del lado occidental del Ebro y dejamos el nombre de España para los madrileños – tienen todos los simbolos del gobierno: Parlamento, TS, TC, Banco Central…- y hacemos un simpa homérico….

  14. Galaico, es que jurídicamente es eso. Por ese motivo, y por la presión de los acreedores, creo probable una solución negociada. Solo digo que si no es así, la parte negociadora catalana tiene esa baza.

    Sobre lo de los del lado Occidental del Ebro no sé como lo verás tú, pero para mí cada minuto que pasa sin darse de baja en el Reino dificulta más, como en el caso catalán, salir del pozo.

    Saludos,

  15. Tambien me resulta sorprendente, Popota, como te tomas todo esto como si fuera todo algo que se pudiera realizar en un instante. Y más avisando que o se traga ó un simpa.
    Para mi tiene toda la pinta de que o hay alguien que haga encaje de bolillos o se va a una mutua suspensión de pagos a lo bestia, somalizando el pais y dejando de pagar a todo quisqui salvo a los encargados de repartir estopa..
    Luego lo de la nacionalidad no se si es para reir ó para llorar. Podemos cambiar la Constitución en un cuarto de hora si hay que contentar a los alemanes pero no podemos suspender la nacionalidad a los natos en Cataluña y Pais Vasco y dejarlos en suspensión de empleo si nos peta. Es como si en una partida de cartas unos jugadores pudieran decir que el dos manda sobre el as, mientras que los otros tuvieran quie seguir las reglas…

  16. Bueno, pues si juridicamente es posible, reducimos España a Madrizzz, Madrizzz se da a la quiebra, lo compra Adelson y hacemos un simpa homerico…

    Y en la negociación yo contaría con lo contrario. Si alguien va a hacer fuerza es para que Cataluña se coma su 20%, sucat ó sense sucar. Para un acreedor es del genero gilipollas favorecer que la sociedad se rompa y disminuya aun más las probabilidades de pago del principal

  17. Galaico,

    No digo que se deba o se pueda hacer en un instante, digo que el proceso debe empezar mañana por la mañana. Y digo también que la solución menos mala es la dialogada, con todo dios haciendo encaje de bolillos y, en fin, esos acreedores que comentas haciendo presión para cobrar lo suyo y también para que sus acreedores sigan en europa y toda la pesca.

    Saludos,

  18. Pues nada, cuando aparezcan esos fieras capaces de cortar ese traje sin desperdiciar un metro de tela, en absoluto secreto y de manera que a ambas partes les parezca que los haga más guapos y más acomodados, nos los vas presentando.
    Otrosi: Te veo muy convencido de que todos en Europa le estan tejiendo una alfombra roja a Cataluña. No veo a los italianos puestos a ello, dispuestos a crear una Austria del Sur con el Milanesado, por ejemplo.

  19. Galaico,

    No veo ese todos ni ese apoyo entusiasta, lo que digo es que si la banca X quiere cobrar racionalmente tratará de impedir todos esos escenarios apocalípticos a los que favorecería una separación no negociada.

    Saludos,

  20. Ya, Popota, pero sugieres implicitamente que a donde van a enviar los matones con garrote es a Madrizzz, mientras van a dejar pasar las amenazas de simpa que explicitas, día si , día tambien, en caso de que Madrizzz no trague.

    De todas maneras, suerte. Yo por lo menos tengo asumida la ostia. Tu quiza, pero solo ves un ligero coscorrón. Y la mayoría de tus conciudadanos solo ven un futuro, incluso cercano, d eleche y miel.

  21. Galaico,

    Pues será que la cago al explicarme, porque creo que los matones van a aparecer en los dos sitios. De hecho, la semana pasada escupí un vaso de agua cuando Junqueras salió por la tele diciendo que la deuda la pagamos en cuatro años. Por lo demás, el post de hoy, sin ir a buscar otros, ni es de leche y miel ni es de ligero coscorrón. Lo que no significa, empero, que la alternativa unionista no sea peor.

    Saludos,

  22. Con todos mis respetos, no comparto esa opinión sobre las nacionalidades. Una cosa es que no se pueda privar de la nacionalidad a ningún español de origen por el Estado y otra bien distinta que se opte por otra renunciando voluntariamente.

    Si hay dudas se podría preguntar a algún guineano ecuatorial o algún saharaui.

    Pero aún si no se acepta este argumento, la cosa sería mucho más cachonda: el próximo presidente de la república independiente catalana sería español, al menos en parte, confirmando que se puede ser catalán y español.

    Cap problema.

    Es “más” ( sin coñas) podría ser cuatro años presidente de Cataluña y cuatro años presidente de España ( si consigue los votos).

    Ni Berlanga, oigan.

  23. Galaico67, qué pasmosa es la realidad cuando le quitas toda la poesía.

  24. Debo de ser el único que ha escuchado la entrevista del follonero con el Sr. Más.

    De ejércitos nada: mercenarios que es mucho más moderno. Además con insulto gratuito a la OTAN.

    Y lo de mantener los peajes es de tralla.

    Si es simplemente una cuestión de dinero la mejor opción es sentarse y llegar a un acuerdo equitativo sin que se rompa lo que quieran llamar que sea esto. Todo lo demás es una ostia en condiciones para todas las partes.

    En cualquier caso no creo que sea una cuestión de dinero, lo del dinero es una excusa ( otros lo llaman argumento) para atraer adeptos y que tapa otras cuestiones sentimentales de mayor calado ( en eso el Sr. Más es sincero).

    En cualquier caso no soy yo el que dije eso de vixca Catalunya y vixca la República Federal.

  25. Si por un estornudo cualquiera sube la prima de riesgo, no quiero pensar qué pasaria con la declaración de independencia de un 20% del deudor. Precisamente, la tremenda deuda española se revela como el principal obstáculo para que el proceso salga adelante; todos sabemos que el apoyo y reconocimiento internacional es fundamental para ello. Claro está que se podría negociar, por ejemplo, ya que al ser sistemas nuevos, podrian ser directamente privados, la sanidad catalana podría ser propiedad del Deustche Bank, el sistema educativo del Credit Lyonnais, las calles de Acesa and so on. De hecho, lo que cabe esperar de una geopolítica botiguera es esto. Además, nuestro anelo de modernidad nos llevará a ser capdavanters en este nuevo mundo globalizado, donde los estados son una rémora del pasado y lo que conviene a “los mercados” son miniestados y nacioncitas -si nacen endeudados, mucho mejor-, como explican muy bien los socios de la Sociedad Mont-Pelerin.

    Yo me sumo a la visión de Pasqual Maragall: es una situación triste y que no está suficientemente madura.

    Me aterra la visión de un futuro Ministro de Economía de Catalunya reunido en foros internacionales vestido con chaquetas de leopardo o colores imposibles, será que me estoy volviendo conservador !qué paradoja!

  26. Como niños todos.

    Un poco de seriedad compañeros:

    Demos la voz a Rafael Poch:

    Y en eso asoma Catalunya…

    El potencial de conflicto entre naciones que la crisis introduce en la Europa de la Gran Desigualdad es considerable. La España devaluada está en el centro

    Escena estival en un comercio de electrodomésticos gerundense. El cliente dice, “quiero un lavaplatos, pero por favor que no sea hecho en Alemania”. La dependienta explica luego que le ocurre con cierta frecuencia. El potencial de mal rollo entre naciones que introduce la eurocrisis –ahora algo aliviada por el nuevo esquema de compra de deuda aprobado por el BCE- es considerable. Es un guión que viene muy a la medida de la actual reacción, de la Gran Desigualdad que se está aplicando entre nosotros. La España venida a menos, ofendida ante el feo retrato de su devaluada posición, está en el centro de ese guión. Que la gente se pelee desde su identidad nacional en lugar de afirmar el internacionalismo social, en cuyo seno cabe la genuina “primavera de los pueblos”, el necesario 1848 que la Europa actual precisa para emanciparse de la oligarquía empresarial que la asfixia y estafa… En ese contexto asoma en Catalunya, un nuevo independentismo socialmente muy significativo, dicen que hasta mayoritario. Una nueva esperanza.

    Frases que retengo en lo que se publica al respecto en los últimos días. “El único nuevo estado europeo se diseña en Berlín, Bruselas y Francfort”, recuerda Andy Robinson. El día después de nuestra independencia, “¿quien será el enemigo?”, dice un lector de este diario que se pregunta también, “¿de quien y de qué vamos a ser independientes, y, sobretodo, para crear qué y cómo?”

    Otra frase, ésta de Carles Castellanos, vicepresidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), un veterano luchador del espectro de la izquierda independentista. Dice que en la ANC “hay todo un sector que cree que la Assemblea se tiene que posicionar de manera regular junto a las movilizaciones populares, y otro que no quiere que se diga nada más aparte de la independencia, es una lucha constante”. Eso me lleva a la duda de si el nacionalismo en Catalunya, los diferentes acentos, matices e identidades del catalanismo, no dividen a la izquierda y si eso va a debilitar su acción social contra la ofensiva neoliberal. Si eso es así, el independentismo puede ser más un handicap y un Ersatz que una ventaja para el movimiento social de quienes quieren transformar las cosas en dirección a una mayor justicia social, democracia y libertad.

    Al lado de todo esto aparece, con toda su claridad, la legitimidad y el pleno derecho de Catalunya a replantearse su relación con España. Eso es así desde el siglo XVIII cuando Castilla cambió el contrato “federal-austracista” de la monarquía española por métodos militares. Desde entonces catalanes y españoles tuvieron muy pocos y muy breves momentos de libertad que se saldaron con esos “enormes retrocesos” de la historia española citados por el maestro Ramón Carande. El último de ellos fue el de Franco, una verdadera desgracia nacional para la España plurinacional. De esa desgracia salimos hace 35 años, una generación y media. Entonces se resolvió la situación con una fórmula provisional de “café para todos” y una monarquía borbónica de nuevo cuño austracista, vaya paradoja. Todo ello diseñado para contener la amenaza golpista de unos generales fascistas, cuya sombra vimos el 23-F y que sigue ahí en el artículo octavo de la Constitución.

    Después de 35 años todos los sujetos de aquellas autonomías tenemos derecho a replantear el asunto. Eso debe ser aceptado en el conjunto de España ¿Ya es imposible convencer de ello a la derecha española? ¿Al PSOE que dijo insensatamente no al federalismo de Pascual Maragall? La crónica de los últimos años, la lectura de la caverna mediática madrileña, y las reacciones a la gran manifestación popular de Barcelona (“algarabía”) así lo sugieren, pero, ¿se acaba ahí el mundo?

    Para mi generación el catalanismo fue una causa diáfana: pura sociedad civil e impulso democrático. Hoy con nuestra autonomía institucionalizada, intervienen en la situación factores nuevos. Entre ellos, nuevos intereses políticos y ambiciones burocráticas carreristas. Funcionarios de tercera que la independencia convertiría automáticamente en “ministros” y “embajadores”, por poner un ejemplo que multiplicó el independentismo institucional en la antigua URSS. Agitar la misma bandera que en nuestra época conducía directamente a comisaría es hoy algo “institucional” y hasta provechoso para algunos. Eso no retrata al actual independentismo pero también forma parte de él, y marca una gran diferencia y novedad en cuanto a impulsos éticos. También hay nuevas generaciones educadas en la lengua normalizada, que nosotros escribíamos con defectos, y en el pujolismo cultural (un catalanismo conservador, más provinciano que universal), para las que España es, naturalmente, algo extraño y extranjero. Esa juventud nacionalista, ya no es necesariamente progresista, como era el caso antes, frecuentemente es conservadora en el peor sentido (y no conservacionista). Para mi que he vivido treinta años fuera de Catalunya, ese es un gran cambio, una verdadera mutación.

    Junto a esos aspectos negativos y nuevas realidades, hay también un claro y glorioso progreso: nuestros restablecidos derechos como catalanes que empiezan a ser históricamente reconocidos. Pero hay que ser conscientes de que esa gloria contiene miserias y peligros muy reales, que antes eran irrelevantes, pero que ahora crecerán cuanto más Estado seamos. Hoy siendo Catalunya un cuasiestado, ya disponemos de una administración, tan corrupta, ineficaz y ladrillera como la española, ambas retratadas en su común miseria en el asunto EuroVegas. Los acentos y los vectores han cambiado: hoy tenemos aquel “Madrid” que simbolizaba todos los defectos administrativos, plenamente instalado en los despachos de Barcelona y en nuestros ayuntamientos. Hemos perdido mucha de nuestra antigua inocencia y pureza, si se me permite la expresión.

    Desgraciadamente, lo que no ha cambiado es el carácter “postfranquista” de nuestra cultura política. Siguen ahí la intolerancia y esa capacidad tan ibérica de convertir las disputas y debates en ofensas imperdonables y cuestiones de vida o muerte. Esa cultura es resultado de la brevedad histórica de nuestras libertades, y, como decía Nikolai Berdiayev, no solo se refiere al amo dominador, sino también al sujeto oprimido que lo sufre.

    La Catalunya institucional está diciendo de España cosas muy parecidas a las que Alemania dice de los manirrotos del Sur. Algunos políticos catalanes compiten con el Bild Zeitung alemán en su falta de respeto a los meridionales, andaluces y extremeños en un caso, griegos en el otro. Naturalmente, la carretera del insulto y la falta de respeto es de dos direcciones, lo que no sirve de consuelo.

    ¿Seremos, por fin, capaces de discutir de una forma razonable y civilizada en plena crisis económica? ¿Podremos llegar a una Carta Magna catalana que incluya unos mínimos de respeto para las diversas identidades que contiene el catalanismo, incluida la realidad de la minoría que se siente más española que catalana en Catalunya? Todo eso es extremadamente delicado y la mala administración que a veces hacemos de ese tema en España, en toda ella, en condiciones normales es una advertencia. En condiciones de crisis, recorte y degradación social aún será más difícil. Soy pesimista.

    Seguimos muy marcados por aquella desgracia nacional franquista, a izquierda y derecha, aunque en mi opinión mucho más en la derecha. Así pues, todo esto debe ser manejado con mucho cuidado. Conscientes de los malos rollos de nuestra historia.

    El ideal catalán enarbola la independencia de forma similar al “más Europa” que enarbola el romanticismo alemán. Pero de la misma forma en que no existe una “identidad europea”, tampoco hay “independencia” posible en la Europa de la Gran Desigualdad. Por lo menos una independencia y una Europa que valgan la pena.

    La discusión, sobre Catalunya y sobre Europa, sobre las relaciones entre las naciones de Europa y de España, no tendrá gran interés, ni alcance, ni verdadero calado, si no se enmarca en un proyecto social y ciudadano. Sólo lo social puede hacer universal, abierto y generoso ese debate, que es completamente legítimo y necesario.

  27. Eskerrik asko, auskalo.

    josé luis,

    Sí, esa era la conclusión. La cosa es cómo le quitas la nacionalidad española a ese funcionario que no va a renunciar a ella y que preferirá no optar por la catalana, y al que vas a tener que seguir pagando para no hacer nada.

    Antonio,

    No sé si GS quiere mini-estados, yo no los veo nada incómodos con Draghis i Geithners, pero a lo mejor me equivoco. En cuanto a si la situación está o no madura, lo suyo es que se vote, como votamos para miles de cosas que nadie se pregunta si están suficientemente maduras. En cuanto al transitorio post-separación, estamos en lo de siempre: hacerlo acordado será menos malo que hacerlo por las bravas.

    Saludos,

  28. Popota,
    Esa es la gran paradoja, nadie puede oponerse a algo tan radicalmende democrático como un referéndum, aunque sea un disparate, que diria Rajoy. Lo que me da miedo no es el referendum ni la independencia, que podrían ser una gran oportunidad, sino los locos -y mala gente- que están al volante, además de lo borregos que mis conciudadanos son… será que veo el vaso medio vacío…

    Auskalo,
    Gran, gran artículo de Poch, que debiera ser de obligada lectura.

  29. Antonio,

    Yo lo que no veo es que esos locos dejen de estar al volante si no hay independencia. De hecho, hoy están. Vamos, que en esta materia la independencia es neutra.

    Saludos,

  30. Popota,
    Sí, tienes razón, los locos están igualmente, pero ocurre que viendo como están el resto de fuerzas, mi temor es que en medio del resplandor de un nuevo amanecer los locos se cocinan juanpalomamente una Consti irreformable, modelo estado mínimo, además de perpetrar una acumulación por desposesión que diría Rosa. Contando que controlan TODOS los medios, ya tenemos una CT 2.0

    Para los hegelianos de izquierda, nuestro peor enemigo son los hegelianos de derecha…

  31. Antonio,

    No sé, yo diría que por eso sólo están Mas y Junqueras, y saben que no suman lo suficiente como para hacer eso.

    Saludos,

  32. “La cosa es cómo le quitas la nacionalidad española a ese funcionario que no va a renunciar a ella y que preferirá no optar por la catalana, y al que vas a tener que seguir pagando para no hacer nada.”
    Simple, al independizarse Catalunya, la plaza que ocupa se amortiza, y tendrían que reasignarlo en otra en territorio español. Si no acepta…excedencia forzosa que te crió.

  33. Borratxo, más razón que un santo. De hecho sin independencias ese supuesto se da más habitualmente de lo que se piensa ( expectativas de destino y posterior excedencia forzosa). Aún así se van a dar situaciones de lo más curiosas, si al final esto acaba así.

    Ahora, convendría que los independentistas catalanes no se autoengañaran en determinadas cosas: UE, aduanas, moneda… etc, etc.

    En cualquier caso sigo manteniendo que el tema económico no es más que un argumento que oculta las verdaderas razones.

    Yo no tengo ninguna duda de que tenéis CIU para rato, con un Sr. Mas ya no sólo ayudando a cruzar la calle a viejecitas sino a todo un pueblo el Mar Rojo.

  34. Tema funcionarios/laborales

    Un asunto. En Cataluña hay decenas de miles de empleados públicos del estado que prestan sus servicios en cataluña.
    Cataluña tendrá que crear plazas en sus nuevas estructuras de estado, plazas que no realizarán función alguna, porque esa función por competencia correspondería al estado. ( competencia como la gestión, recaudación, inspección de impuestos como el iva, irpf, sociedades, etc…, seguridad social etc…). A que irían esos funcionarios catalanes cada mañana, ¿A dormir?
    Y si cataluña no crea esas plazas, hasta que consigue la independencia, y cuando la consigue el estado no le da a esos funcionarios. Que pasaría durante ese intervalo de tiempo, en el cual no habría trabajadores públicos para ejecutar esas competencias.

    En fin, que no veo yo esto nada claro…

  35. […] demuestra dos cosas de las que se deduce una tercera. La primera, que Junqueras desconoce los datos actualizados del déficit fiscal catalán. La segunda, que desconoce también los importantes problemas […]