J’accuse!

Yo acuso: Cada vez es más difícil escribir artículos sin decir nada.

Yo acuso: En los tiempos que corren, cada vez cuesta más hacer de fan del PPSOE.

Yo acuso: En estos tiempos raros, cada vez que publicas el artículo de rigor explicando lo listo y campechano que es el borboncito, te miran raro.

Yo acuso: Se está poniendo todo perdido de radicales incapaces de agradecer los ímprobos esfuerzos de las elites políticas, sociales, económicas y culturales del Reino de España por el bienestar de los súbditos.

Yo acuso: Los jóvenes de ahora no son como los de antes, y no hacen caso de las sesudas advertencias de los tontulianos y columnistos de la CT contra los peligros de la nefanda ideología.

Yo acuso: Si se hace oposición al Gobierno que vela por el bienestar de todos nosotros, como todos los gobiernos que hemos tenido en los últimos 76, perdón, 36 años, es un ejercicio de nefasto populismo.

Yo acuso: Cada vez es más difícil parecer presentable cuando uno larga una serie de vacuidades reaccionarias agitando como espantajo a los neonazis griegos entre alegatos a favor de la moderación, el consenso, la responsabilidad y el resto de ceros conceptuales CT con los cuales se justifica la ampliación de las tragaderas del personal ante los desmanes que la clase dirigente perpetra contra los pringados.

Y por último: Yo acuso a todos esos rencorosos, incapaces de admirar por lo que valen los épicos esfuerzos de las élites políticas, sociales, económicas y culturales españolas por situar la marca España a la altura que le corresponde, de ser los culpables de que todo esto se acabe.

Y no estoy sólo. Y aunque cada vez seamos menos, más risibles y más, snif, pobres, acusaremos hasta que las ranas tengan pelo y los peces, barba.

13 Comentarios en “J’accuse!”

  1. Joder, lo del link al artículo de Elvira Lindo se avisa Popota! Se avisa!

    A las 8:15 de la mañana y encontrarme con la musa “gafotas” de la CT…

  2. No sé Pop, estaría muy bien poder creer que “ésto se acaba” y que “los jóvenes de ahora no son como los de antes, y no hacen caso de las sesudas advertencias de los tontulianos y columnistos de la CT contra los peligros de la nefanda ideología”, pero… la realidad que se percibe cuando uno no se rodea casi exclusivamente de intelectuales anti-CT es otra.

    Ésto *no* se acaba. La CT es como el neoliberalismo, el capitalismo y la financiarización de la economía: cadáveres todos que no sólo gozan de excelente salud sino que nunca han estado más cachas. Sí que existe un cierto peligro para la CT, pero no viene del 15M, ni de los movimientos asamblearios, ni de nada que huela remotamente a no-subnormalidad. Viene, como es lógico y natural –y más en un país con una tradición fascista casi milenaria– del peperismo –el único que muestra alguna intención de romper con la CT, pero para *volver a los orígenes*– y de jóvenes que son *más* como los de antes y sí hacen caso de las sesudas advertencias de los tertulianos… de intereconomía.

    Saludines

  3. dantesco el artículo de Elvira Lindo. no sé en qué momento la socialdemocracia se pensó otra cosa y se creyó realmente que alguien les necesita para todo esto.

  4. Hombre, decir que el neoliberalismo o el capitalismo son cadáveres cuando es la doctrina imperante en el mundo occidental de 1973-79 en adelante o cuando tras la caida del muro se quedaron con el mensaje de “there is no alternative” de la Thatcher es un poco aventurado. De 1991 a hoy el neoliberalismo no ha hecho sino ponerse más cachas que nunca, porque ya no hace falta disimular nada. Y a los jefes economicos de arriba el paro o los salarios les importa una mierda: Quieren contener la inflación y la productividad, y para ello lo importante es incentivar la oferta. Un paro relativamente alto (Que no necesariamente el 23%-25% del que disfrutamos algunos PIGS) o salarios mínimos famelizantes no son tan importantes para los economistas neocons como lo eran para los economistas keynesianos, los que hubieron de salir de “sus” crisis con la estimulación de la demanda, aquel paraiso donde se llegaban a ver cosas como vacaciones pagadas que dio en llamarse estado de bienestar. Como siempre en el liberalismo sin intervención estatal, y con un estado organizado desde hace bastante como una red de blindaje al latrocinio como el caso del español, las diferencias entre el 10% más rico y los pringaos son cada vez más fuertes. Es un inicio del siglo XXI sombrío que reclama las luchas obreras de nuevo, porque la clase politica ya no siente ninguna necesidad de disimular.

    Incluso cuando los bancos eran nuestros amigos, el crédito salia por las orejas, y nos llamaban constantemente para ofrecernos caprichines que integrar en la hipoteca, con el pelotazo in crescendo y con las mieles de un auténtico lider de la Libertad y la prosperidad como Ánsar, aqui seguíamos con los salarios mínimos más bajos de toda Europa y con un paro flotante que nunca bajó de los 2 millones de personas, y entonces eso no parecía importar demasiado a La Casta. Los políticos ejpañoles de Felipón en adelante eran buenos alumnos de las políticas económicas neocons….

  5. “Yo acuso: Cada vez es más difícil escribir artículos sin decir nada.”

    ¡Exagerado!

  6. Quebec , el paro en este pais se mantuvo en dos millones porque aqui entraron unos cuantos millones de trabadores en ese periodo. Mucho quejarse de que se estaba todo poniendo perdidito de ilegales pero los ilegales han copado – con salarios en negro y por debajo- o casi- de la susbsistencia muchas veces- sectores completos de la economía.

  7. Teodoredo,

    No sé, yo lo diferenciaría. Una cosa es el neoliberalismo, que está más bien cachas, y otra es la CT. Con el estado arruinado y la democracia bajo mínimos, la CT carece de combustible ideológico y económico para seguir funcionando. A mí me parece que los hemprendedores de por aquí abajo están actuando con mucha torpeza, porque la CT -lo mismo que los servicios públicos que se están cepillando, o los ewoks de los sindicatos amarillentos a los que están poniendo a caer de un burro- era muy efectiva como blindaje para que pudieran seguir con las actividades de partenariado público-privado que tan buenos resultados les están dando desde el 36.

    Saludos,

  8. yo acuso que siendo como son verdad todos y cada uno los “yo acuso “, nunca pasa realmente nada, aunque cada semana que pasa la barbaridad que cometen nuestras muy sabias , muy eficientes, y muy decentes clases dirigentes, es mayor. Nunca pasa nada. O mejor dicho, de lo que pasa, nunca pasa lo que debia de empezar a pasar

  9. Casiopeo,

    Si, pinta que al final tendrán más éxito los del 1% que los del 99% a la hora de conseguir que las cosas se muevan. Eso sí, tampoco es sencillo voltear dinámicas que llevan décadas funcionando.

    Saludos,

  10. Vaya, parece que va a funcionar una de las pocas vías que las democracias liberales –socialdemocracias, subnormalcias– dejan abiertas para la redención del subnormalismo, y que consiste en que un bastardo hijoputa poderoso se ponga a malas con otro que es igual de bastardo e hijoputa, sólo que dadas las circunstancias un poco menos poderoso.

    Y es que estaba claro que sólo un partido con una mayoría totalitaria podría osar romper el CT-consenso y atacar al gran mafo.

    En fin, ya tengo curiosidad por saber de cuánto va a ser la jubilación. En buena lógica no debería bajar de 100 millones de euracos.

    Saludines

  11. Teodoredo,

    Yo, como Lluis, espero que se lo paguen en preferentes o subordinadas como las que supervisa el pobre. ¿Crees que MAFO se va a rebotar y contraatacará? Los periodistas sociatas ya andan repitiendo el mantra de lo del GAL y el Borbón, el “que viene la derecha” y tal.

    Saludos,

  12. Ya está tardando en empezar a hablar de “caza de brujas” y de “odio cainita”.

    Lo del Borbón me lo he perdido yo.

    Saludines

  13. A medio artículo he pensado “Elvira, ¿eres tú? ¡a mis brazos!” Cuando he visto lo de los neonazis, ya tenía claro de qué iba la cosa.
    Joder, qué ascazo da la tía. Pero un poco de pena también, ella y toda la CT, al fin, son como los nostálgicos de finales de los 70-principios de los 80… no entienden nada y están condenados a vivir resentidos en un mundo que les da la espalda, cada vez más.