Zapatero: a la mesa con los caníbales…
De Rafael Chirbes vía sinpermiso.info:
El miércoles 12 de mayo, José Luis Rodríguez Zapatero anunciaba en el Parlamento español una serie de medidas anticrisis que incluían: congelación de las pensiones de los jubilados, bajada de salarios a los funcionarios, restricciones en los pagos de las ayudas a ancianos y enfermos, y en el uso de los medicamentos; y el fin de su oferta estrella de las elecciones: el cheque-bebé (una medida por la cual quien engendrara un hijo o lo adoptara, fuese cual fuese su salario o posición económica, recibiría automáticamente un aguinaldo de dos mil quinientos euros). Como colofón, auguró también el presidente un notable recorte de las inversiones en obra pública, y –esto ya fuera de discurso- filtró a la prensa la caducidad de los cuatrocientos euros mensuales que el Estado concede a los parados de largo alcance. En cinco minutos, dinamitaba su retórica de presidente de los derechos sociales. Apartaba de un manotazo a los caníbales del liberalismo, y se sentaba él a la mesa para comerse a los débiles con un apetito más que notable.
Una semana antes, había declarado que jamás tomaría ninguna medida que implicara recortes sociales. “Por razones ideológicas”, dijo. Pero, la ideología es una materia moldeable, y, entre tanto, había viajado a Bruselas y se había encontrado con las larguísimas caras de los jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo que le habían dicho que se buscara otra nueva retórica (el lenguaje que entiende el mercado) y que, a partir de ese instante, la economía de su país ya no iba a dirigirla él, porque había mostrado una incapacidad manifiesta. El propio Obama le telefoneó unas horas antes de su intervención parlamentaria, al parecer preocupado por la situación española. Desde ambas orillas del océano, se nos enviaba a los españoles el mensaje de que no somos un país soberano, sino intervenido; que somos algo parecido a lo que fue Marruecos para España a principios del pasado siglo: un protectorado (nos lo temíamos desde el mismo día que entramos en el euro; o aún antes, cuando empezó a llegarnos una lluvia de millones para que desmantelásemos nuestra modesta economía productiva). El presidente que, hace tres años, se preció de haber adelantado en PIB a Italia y amenazaba a Sarkozy con que pronto dejaría a sus espaldas a Francia, se tragaba amargamente sus palabras. No le quedaba más remedio que acudir al parlamento español a dar cuenta de la nueva situación en esa lengua comprensible para los mercados: como han dicho algunos periódicos, se hacía su propia enmienda a la totalidad, o lo que, en la mecánica parlamentaria española, se llama su propia moción de censura. Mientras hablaba, tenía la triste cara de los suicidas.
En pocos minutos se venía abajo todo el armazón ideológico sobre el que se ha sostenido durante seis años esta variante contemporánea de la socialdemocracia, que se ha creído a salvo de los avatares económicos, gracias a una estrategia por la cual los problemas de la vida cotidiana se retiran de la escena pública y son sustituidos –en una cuidada estrategia- por la juguetería de lo que algunos han definido como Cultural War: es decir, por la puesta en primer plano de conflictos más o menos intrascendentes, amortizados, silenciados u olvidados, y cuya dramática escenificación le ha servido para mantener la ficción de una política progresista; de que hay una diferencia esencial entre democristianos y socialdemócratas, obviando que el meollo del progresismo tiene que ver, sobre todo, con la forma en que uno se gana el pan de cada día (y si puede ganárselo o no), y con la estrategia con que se reparte la gran tarta nacional entre los ciudadanos. El prestidigitador Zapatero ha conseguido ocultar durante años esa primacía de lo económico, gracias a que, en España, la lista de conflictos que pueden extraerse de la guardarropía y sacarse a escena es numerosa: clericales contra laicos; abortistas contra antiabortistas; españolistas contra nacionalistas; defensores de la negociación con ETA y partidarios de la mano dura; ecologistas contra negacionistas; partidarios de los trasvases de agua contra partidarios del caudal natural de los ríos; machistas contra feministas y homófobos; e incluso, y sobre todo -sí, setenta años después-, herederos de las víctimas de la guerra civil contra herederos del franquismo. Si a ello añadimos el manejo político de los tiempos judiciales en los escándalos de corrupción que afectan al partido de la oposición, el despacho en el Palacio de la Moncloa parecía asegurado durante unos cuantos años. Como le dijo Zapatero en vísperas electorales a un locutor amigo, y recogió un micrófono indiscreto: “A nosotros nos conviene tensionar”. Según los cálculos del líder socialdemócrata, en medio de este agitado guirigay nacional, podía seguir caminando sobre las turbias aguas de la economía sin mojarse ni las zapatillas: sólo faltaba que Europa se recuperase en un par de años, es decir, en vísperas de las próximas elecciones españolas: el tapón español flotaría de nuevo sobre el mar de riqueza continental y él podría seguir presentándose como adalid del progresismo.
De hecho, desde que se inició la crisis, el enredo ideológico ha permitido que los sindicalistas hayan seguido haciéndose enternecedoras fotos con el presidente del gobierno mientras las cifras oficiales hablan de cuatro millones seiscientos mil parados, y las reales superan con creces los cinco millones. Los líderes sindicales han apoyado sin fisuras a un gobierno cuyas únicas medidas anticrisis se han sustanciado en la concesión de ayudas a las empresas automovilísticas y en una entrega de decenas de miles de millones a la banca, ejecutada sin ningún control, con la excusa ideológica de que esos millones iban a servir para que las entidades dieran créditos a las familias y a los pequeños empresarios en apuros. Pero la banca, entre tanto, se ha dedicado a comprar firmas extranjeras, a conceder jubilaciones fastuosas a sus directivos y a mostrar unas brillantes cuentas de resultados fin de ejercicio. Los sindicatos (engrasados con donaciones multimillonarias) no han movido un dedo por los que veían desaparecer sus puestos de trabajo, los que perdían sus pisos y los que tenían que cerrar sus empresas. Durante los últimos meses, la única batalla sindical visible –siguiendo la estrategia del gobierno- ha sido la defensa de un juez que lleva veinticinco años intrigando en política. Zapatero y su ministra de economía han podido presumir ante la oposición de paz social en esa línea postmarxista de que la socialdemocracia es la mejor gestora del capitalismo, y que, por lo demás, cuenta con tan buena tradición en España: en los ochenta fue el gobierno del socialdemócrata Felipe González el encargado de llevar adelante la durísima reconversión industrial que solicitaba el implacable capitalismo europeo; de multiplicar los despidos empresariales hasta elevar el paro a tasas antes nunca imaginadas, de domesticar a varazos a los sindicatos, y de meter al país en la OTAN.
Zapatero ha estado trabajando en sordina a favor de la gran banca y de los especuladores a los que de cara a la galería ataca con demagogia populista: Las vicepresidentas del gobierno (hay dos) llegaron a amenazar con llevar a la cárcel a quien difundiera bulos acerca de la crisis para beneficiarse. Al parecer, acababan de descubrir que la esencia del capitalismo es la especulación: comprar barato y vender caro. Palabrería. En sus actuaciones, ni una sola referencia a tocar el estatus de unos bancos que, según leo en la prensa, son las entidades europeas que más cobran a sus clientes por servicios y las que menos pagan por rendimientos; bajo su mandato, se ha suprimido el impuesto de patrimonio y no se han gravado los bienes suntuarios, tampoco se ha mirado hacia las sociedades de inversión, esos refugios de grandes fortunas que se conocen con el nombre de SICAV, Sociedades de Inversión de Capital Variable, escondites financieros, para entrar en los cuales hay que contar con un mínimo de 2.300.000 euros, y que cotizan al uno por ciento. El discurso del 12 de mayo, levanta el telón de la retórica y, en escena, aparece la amarga realidad. El excitante ajetreo del dinero. Bambi (así se le conoce a Zapatero, por su discurso buenista) tiene agudos colmillos con los que da dentelladas, incluso a sus ingenuos votantes. Empiezan a oírse las voces de altos cargos del partido socialista que ven su sillón en peligro: no se quejan de que el presidente sea injusto al tomar estas medidas, sino de que los deja sin discurso político ante la derecha. Quieren otro guión que sirva para echar de nuevo la manta por encima de la realidad. Y él mismo ha creído necesario anunciar precipitadamente que pronto llegarán impuestos que gravarán a los que más tienen: a la banca, a la Iglesia, a los ricos (se les llena la boca, salivan al decir la banca, los ricos, la iglesia: cultural war en estado puro). La batidora populista vuelve a girar. A lo mejor queda alguien que se crea algo. No lo sé.
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Mientras tanto, el ideólogo del Presidente, el diputado Torres Mora, se sigue haciendo la autocrítica encima.
Y no tenemos nada más que añadir.
Bueno, sí.
Amén, que es lo que se dice cuando entierran al finado, ¿no?
Plas, plas, plas. Qué bueno.
Popota (de ayer):
1-) No se trata de acciones políticas del Barça, sino de la proyección política del que ocupa la presidencia aprovechando el soporte mediático que ofrece el Barça. Luego, añádele una enfermedad común en los jerifaltes de este país, al estilo de “el Estado soy yo”, que tratan ataques a su persona como si se tratara de ataques a la insticución que dirigen.
2-) Respecto al desarraigo, no es racismo. Pero la mayoría de los jugadores más jóvenes del Barça duermen cada noche en sus casas, el club les pone un taxi que les recoge en su pueblo para ir a entrenar y les devuelve después. Saben que lo mejor para un niño (que aunque lleve la camiseta del Barça sigue siendo un niño) es provocar el mínimo de rupturas posibles, así pues se busca que pueda estar en su casa y en su escuela.
3-) El tema de la falsificación de partidas de nacimiento es, por ahora, algo exclusivo de ciertos países del África subsahariana y, a la larga, los perjudicados son los propios jugadores. No es una leyenda urbana, yo mismo he podido ver que una persona me ha traído, en dos años, dos pasaportes distintos, con dos fechas de nacimiento distintas. La única diferencia es que en el primero se ponía más años, supongo que le interesaba tener los 18. Tranquilo, no le he deportado ni lo he gaseado.
4-) Finalmente, el problema gordo de integración/desarraigo es al revés, cuando te devuelven a tu país porque un menor de edad lo tiene difícil para quedarse solo en España, en la calle. Aparte de tener que asumir el fracaso (que eso lo tienes igual tanto si eres de Ghana como de l’Eixample), posiblemente regresarás a una situación bastante peor. Pensar en esas cosas no es ser Anglada, creo.
Sobre lo de hoy, no deja de ser curiosa tanta rapidez cuando se trata de congelar pensiones y tanta lentitud cuando se trata de grabar rentas altas o recuperar el impuesto de Patrimonio.
Encarrilada la reforma laboral, que gracias al Mundial y las elecciones del Barça está pasando prácticamente desapercibida, la prensa afín ya está preparando a la gente para el copago en la sanidad. Esos mismos medios, hace unos años, la rechazaban porque decían que las tareas administrativas necesarias para cobrar un euro por visita costarían más de lo que se iba a recaudar por eso.
Tengo curiosidad por ver qué vendrá luego, más que nada porque no quedan demasiadas cosas de esas por recortar.
Sobre lo de hoy, hombre lo que se comenta sobre la union europea y la lluvia
de millones en subvenciones… no se, siempre que he leido eso no tengo bien
claro a que se refiere, aunque siempre he entendido que se refiere al sector agricola (corregidme si me equivoco) ¿Se refiere a que hay cuotas y que no se puede vender
por encima de esa cuota?
Nada que no estuviera antes y que se utilizaba para que los precios no se hundieran.
¿Que se subvencionan unas cosas y otras no? Tampoco me parece mal, es más ¿cuantos paises en desarrollo se quejan de ayudas al sector agricola?
Ademas, se supone que las fabricas y demas tendrian que ser cosas minoritarias en paises desarrollados, que aqui lo que tendriamos que trabajar
con la cabeza y no competir con los talleres clandestinos a conseguir todo a mas bajo precio, ¿no?
Me uno a los aplausos y ovaciones enfervorizadas. Aunque más que el artículo en sí me mola la sección “Deflación competitiva” del primer y estupendo link:
“Deflación competitiva: sentar las bases de una carrera hacia el abismo
Lejos, sin embargo, de sentar las bases de un espacio político-económico común, apto a permitir políticas fiscales expansivas antirrecesivas del conjunto de la UE (inversiones públicas, estímulo público de la demanda efectiva, etc.), lo que la reunión del ECOFIN comenzó a instituir oficialmente a escala europea es una política de ahorro y austeridad del gasto público incentivadora de una especie de concurso suicida de deflación competitiva entre los países de la eurozona: recorte de las inversiones públicas, recorte de los salarios de los funcionarios públicos, congelación de las pensiones, destrucción de los salarios privados por la vía de ulteriores ―flexibilizaciones‖ del mercado de trabajo, aumento del IVA, etc. (Algo así como si el Gobierno Federal de los EEUU, en vez de pagar, como lo hace, los cheques de la seguridad social y otros gastos públicos del quebrado estado californiano, impusiera a los californianos más austeridad e hiciera, además, que el resto de los estados federados compitieran entre sí y con California en austeridad.) El dumping fiscal y social y la deflación competitiva pueden tal vez funcionar en un solo país (ha funcionado en Alemania, catapultando sus exportaciones en los últimos años), pero a condición de que los demás se abstengan de hacerlo. Es una evidente falacia de composición pensar que todos o muchos pueden hacerlo a la vez: el 60% de las exportaciones alemanas van a parar a países de la UE; la depresión de la demanda efectiva a escala europea no puede dejar de afectar negativamente a las exportaciones alemanas (y de cualquier otro país miembro).”
Y más adelante:
“Por otro lado, prisionero de la ―paradoja de Minsky‖ [5] todo el plan de salvamento de la deuda europea, lo único que se conseguía era ganar tiempo para ver la eficacia, o falta de ella, de la terapia de choque de la deflación competitiva, es decir, con un ajuste a través de las caídas de los salarios, el recorte del gasto social, la drástica caída de la inversión pública y el sostenimiento de los pagos de la deuda a través del incremento de la exportación. ¿Exportación de quién hacia quién? En el caso de la UE, de los países de la periferia europea hacia Alemania, pero a condición de que se produjera un aumento de la demanda interna alemana –que no es la política del gobierno liberal-conservador presidido por Merkel—, así como un aumento de las exportaciones alemanas a un mercado mundial con salarios deprimidos al estilo chino. Todo, en una jerarquización de las consecuencias de la crisis ―hacia abajo‖, tanto en términos sociales como de centro-periferia geopolítica. Lo cierto es que ambas ―debilidades‖ se alimentan en la ilusoria lógica neoliberal: se fantasea con que la depreciación del euro a causa de los ataques especulativos pudiera ayudar a ganar ―competitividad‖ exportadora mundial a la locomotora europea, lo que, a su vez, vendría a reforzar las terapias de choque.”
Aiss las contradiccioncillas del capitalismo…
Saludines
esto es lo que hace falta , alguien que encienda la luz, aunque el espectaculo sea feo, feo.
Lluis,
“Tengo curiosidad por ver qué vendrá luego, más que nada porque no quedan demasiadas cosas de esas por recortar”
Podríamos recortar por la ayuda a la emancipación. (otra politica populista), o incluso, como en la época medieval crear un impuesto especial sobre cereal.
Por otra parte, las declaraciones ayer del estadísta de España, Duran i Lleida (eterno aspirante a ministro de algo), donde acusa a dirigentes del PSOE ( entre los que se encuentra Hipólita de Benidorm) de presionar a CiU para que hagan de Poli malo en la aprobación de la reforma para salvar la cara ante los sindicatos.
Estos, convocando Huelga General para… Septiembre, los muy estúpidos. SI la convocan en septiembre no tendrán la excusa de que los pocos currelas que quedan se han ido a la playa en lugar de la mani, y demostraran el porque no han movido ficha hasta ahora: porque no tienen capacidad de movilización, ya no son más que una sombra de lo que fueron, un mal recuerdo que amenaza pero que en realidad es solo eso: un mal recuerdo del pasado, de lo que podían haber sido y no son. Si convocan la huelga, alzan el telón y demuestran que ya no hay interés social: la gente pasa de ellos.
Jordimercado,
No sé, pero sin que sirva de precedente, creo que Duran dice la verdad, al PSOE le iría muy bien poder justificar ciertas cosas con la presión de la derechona, y así poder lavar su cara ante su cada vez más cabreados seguidores, y así seguir vendiendo la moto de que ellos son los únicos que garantizan los logros sociales.
Es casi tan ridículo como oír a la del PP decir que ellos son el partido que garantizan los derechos de los trabajadores.
Pienso que ZP debería dimitir, que lo sustituya su propio partido. Ni presidencia europea ni leches, mandar ese espantajo por allí dando lecciones de economía a los alemanes es tan patético como cuando iba su antecesor en plan camorrista tabernario. Y si quieren quedarse a gusto, que convoquen elecciones anticipadas y entonces sean Rayoy y Durán los que hagan la reforma laboral y capitalicen los beneficios de la misma. Total, de diputado de la oposición también se cobra y, encima, si no quieres trabajas menos que un funcionario de la Diputación.
Popota: lamento haber interpretado mal tu opinión respecto a MI fobia nº 7, el conflicto israel-palestina. Mis disculpas.
Al final resulta que vamos a pensar lo mismo…..
Buenísimo lo de hoy. La perspectiva es: Todos al abismo (pero con el puño abierto y los capullos rampantes). El panorama es desolador.
Saludos.
Respecto a la huelga, coincido también en que si la convocar para el 15 de agosto, no van a ir ni los “liberados” .
En cualquier caso, con o sin sindicatos, si a los currantes nos la endiñan por detrás y encima sonreímos, es que ya nos va bien.
El gobierno actúa por turnos. Primero, las pensiones. Como yo no soy pensionista, no voy a sacrificar un fin de semana en la playa por otros. Tampoco soy funcionario, y son unos golfos, o sea que pringuen, si no quieren que se vayan al sector privado. Como tengo 48 años y 27 de antigüedad, lo del despido gratis no me afecta. Como soy autónomo, por mi como si eliminan el subsidio de desempleo. O como tengo 24 años, mientras papá me dé pasta para el botellón del sábado, por mi como si se hunde el país…
Cada uno defiende únicamente lo suyo, y el sentimiento de solidaridad no existe. O sea, que nadie va a mover el trasero por los demás, y de esta forma el que gobierne lo tiene muy fácil para irnos machacando, por grupitos, sin que se oigan demasiado las protestas.
jordimercado,
Para mí en eso los sindicatos no se han equivocado. Todo el mundo dice, ¡anda, después del verano!, pero así se coincide con movilizaciones en toda Europa. Una economía aristocrática europea exige protestas al mismo nivel.
Por otro lado, esto que no hay interés social… Más que no haya interés es que no hay canales sociales para demostrarlo, ya que como bien has dicho la vía de los sindicatos está agotada. Pero la gente se mueve.
Sobre lo de hoy,
al final lo que pasa es que nos damos cuenta de que somos un país a medio camino entre África y Europa… La flexibilidad en el trabajo en Suecia o Dinamarca sólo parece dar ventajas al asalariado, pero claro, aquí en España con el tejido productivo que tiene lo único que haces es ir contra el trabajador.
Un curso de universidad cuesta alrededor de 800e. En Italia llegan al doble. Pero en Alemania al menos hace dos años eran gratis y en Francia llegas a cobrar más de 1000e en becas más exención de matrícula si eres de clase baja, y cada año van subiendo las becas.
Además de que en España, aunque los universitarios tengan menos paro, no deja de haber una grandísima sobrecualificación para el trabajo que hay… Y no por culpa de la universidad, que obviamente se tiene que reformar… sino por el tejido productivo, que en Catalunya son coches, turistas y ladrillo. ¿Con esta economía, para qué se necesitan universitarios? ¿Para qué trabajadores con derechos? ¿Así es cómo vamos a llegar a una economía competitiva y robusta?
Simplemente es que vamos más atrasados en todos los niveles y punto, algo que tanto el poder económico como el político proclamaron a los cuatro vientos de haber superado y el pueblo llano, creyéndoselo, fue a hiperconsumir y a sobreendeudarse como cerdos.
Lluis,
O como tengo 24 años, mientras papá me dé pasta para el botellón del sábado, por mi como si se hunde el país…
Uhm. El pasado sábado salió en el Telediario de TVE1, “la cadena de televisión más imparcial, objetiva, informativa y de mejores contenidos” (según los españoles del CIS), una secuencia de noticias a lo Riefenstahl:
- primero, cómo nuestro grandioso Ejército se prepara para Afganistán.
- segundo, cómo nuestro grandioso servicio de espías se prepara para el terrorismo digital, algo que ni la misma jefa del grupo dice que exista
- tercero, cómo nuestro grandioso Ejército ayuda a preparar a los sacrificados soldados británicos a las áridas condiciones afganas.
- cuarto, en un plot twist inesperado, los líos y peleas de los jóvenes poligoneros que van a las macrodiscotecas de los suburbios pa drogarse y pa meterse de tó.
- quinto, cómo nuestro grandiosa Guardia Civil se dedicará a prevenir el consumo de estupefacientes (ver punto 4) en el festival Rock in Rio.
- sexto, concierto de Rage Against the Machine en Rock in Rio. Obviamente, es rock duro, la gente botando y menéandose agresivamente, seguramente drogados (ver puntos 4 y 5). Después, el locutor habla de cómo el grupo “lucha contra el sistema desde el sistema”, al final obviamente ridiculizando la lucha antisistema o pro-otro-sistema.
Con este lavado de cerebro modélico, no me extraña que termines diciendo O como tengo 24 años, mientras papá me dé pasta para el botellón del sábado, por mi como si se hunde el país…
Parvulesco,
Referente a la universidad, también hay que adecuar las titulaciones y el número de plazas a lo que realmente necesita el país. Con menos oferta, el mismo dinero destinado a becas pueda ser algo más útil…
Porque a nivel de cualificación, el problema de aquí es la pirámide invertida. Al final, un ingeniero no va a encontrar trabajo adecuado a su formación y acabará haciendo lo que debería hacer un técnico de FP, con el consiguiente malestar por parte de él y el derroche que representa “sobreformar” a una persona. Porque aunque tengas que pagar para recibir formación universitaria, en la pública la mayor parte del coste la está asumiendo el Estado.
Zapatero es un subnormal impresentable. Pero no se le puede echar en cara ser un escorpión: ha hecho lo que tocaba:
http://www.moneyandmarkets.com/why-the-fannie-freddie-bailout-will-fail-10815
(ver la sección A Fictional Scenario That’s Coming True)
Chicos, como buenos catalats responsables, os veo extraordinariamente preocupados por Apaña.
Yo, al menos, espero que la crisis se lleve la identidad como sistema de poder. Ya ves, Pop, tanto esfuerzo en ser un pelota identitario para na.
Parvulesco,
Sobre lo del botellón y cositas similares, lo más fácil es darle la culpa de todo al Estado. Si nuestros retoños salen mal, creo que además de darle la culpa a la escuela, a la tele, las malas compañias y al presidente del gobierno, también habría que ver si no hemos hecho nada nosotros, que por algo se pasan unas cuantas horas diarias con su familia.
Nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo hecho y, si algo sale mal, echarle las culpas a otro, a ser posible al Estado.
Rottenführer,
Si nos preocupa Apaña es porque, de momento, estamos ligados a ella y también nos está arrastrando a nosotros al abismo.
Cuando le demos puerta, será otra cosa. Nos seguirá interesando porque todo está interrelacionado y ya has visto que el hundimiento de Grecia iba a arrastrar, en primer término, a la banca alemana y francesa que habían invertido bastante en deuda griega…
Estoy con Lluís en lo de las elecciones anticipadas. De hecho lo sensato hubiera sido no ganar las del 2008, pero el PPT fue más hábil a la hora de perderlas –el golpe de fichar al Pizarro para Economía fue genial.
Espero que tras la victoria del PPT podamos decir aquello de “ahora la vida es mejor, ahora la vida es más alegre”.
En cuanto a lo del botellón no estoy de acuerdo: la inmensa mayoría de los jóvenes están comprometidos, y mucho. Con la monarquía, con la “rojigualda”, con la repulsa anti-vasca, con la repulsa anti-catalana y con el banco al que le deben unos 200.000 eurillos y tal vez más.
Saludines
Lluís,
1) Sobre la universidad, te copio lo ya escrito
“Además de que en España, aunque los universitarios tengan menos paro, no deja de haber una grandísima sobrecualificación para el trabajo que hay… Y no por culpa de la universidad, que obviamente se tiene que reformar… ”
No se necesita universitarios para un país de turistas y ladrillo… Que después se enseñe en la Universidad cosas como Cocina o Ciencias del Deporte, es otro tema a discutir, el decidir qué es educación superior y qué no.
2) sobre nuestros retoños, no son nuestros retoños, es mi generación. Y, por razones obvias (“de Estado”), lo único que transmiten los mass media es que nos dedicamos a emborracharnos y a drogarnos todo el rato y no a perder el tiempo discutiendo sobre si Israel es un aliado estratégico o no.
Teodoredo,
no sé qué edad tienes, pero que sepa ninguno de mis amigos tiene hipoteca, a la mayoría la monarquía les da igual si es que no son republicanos y tampoco son españolazos. La verdad es que vemos que el sistema se está derrumbando, que nadie cuenta con nosotros y que hay que cambiar las cosas.
Lo dicho, interés social sí hay, pero no canales de expresión política para movilizar al personal.
Parvulesco,
Sobre las nuevas generaciones, puede que si, que haya gente trabajadora, valiosa y lo que quieras, pero al margen de eso, la sensación que hay, por lo menos entre los de mi generación, es que muchos -demasiados, para que el país pueda ir bien- se han acostumbrado a tenerlo todo hecho, a la buena vida y no les pidas cosas como esfuerzo, sacrificio y cosas de esas. Lo siento, pero es como lo veo.
Lluis,
Exacto, “la sensación que hay”, igual que crece la sensación de inseguridad cuando todos los índices de criminalidad van bajando. Todo esto son mentiras de las teles y punto. Que quizá retratan una parcela de la realidad, sí, pero de un modo totalmente parcial y con el claro objetivo de que el personal se crea lo de Thatcher: “There is no alternative”.
Cuando la verdad es que a lo que no hay alternativa es al cambio.
Respecto a los canales, los hay más que nunca. Tienes móvil, Internet y redes sociales, algo que hace 20 años no existía. Pese a esas carencias, a finales de los 60 la gente era capaz de movilizarse contra un régimen que te podía mandar a la cárcel o romper 4 costillas por pensar de forma diferente. Si te pillaban repartiendo panfletos por la universidad, podías tener problemas. Y así y todo, había mucha más gente comprometida.
El problema no es de medios y canales, sino de gente que quiera realmente luchar por defender sus ideas. O que considere que éstas valen algún sacrificio.
Parvulesco,
Aparte de la “sensación que hay”, es lo que uno ve en la gente de su alrededor, no únicamente lo que dicen en los medios.
¿Alternativa? ¿Qué estamos haciendo, además de hablar, para provocar cambios? Esperar sentados, me temo…
Parvulesco,
la edad que tenga da un poco igual: las hipotecas en la era global se suscriben con veintipocos, empujados por la suegra, la novia, y la muy sensata y racional creencia de que “los pisos nunca bajan, porque siempre suben, así que hay que meterse pero ya”.
Al menos así era antes del estallido, vamos.
En cuanto al resto de cosas, depende un poco de dónde vivas. Fuera de Catalunya, Euskadi y tal vez Córdoba no ser monárquico es una aberración. No ser del PP es una aberración. No odiar a los vascos y a los catalanes es una aberración. No sentirse profundamente “español” –sea lo que sea que eso signifique– es una aberración.
Saludines
Lluís,
Cuando hablo de canales, no me refiero a los de la tele, sino a los canales de acción política a los caminos de propulsar el cambio que tiene la ciudadanía. Si te refieres al envío masivo de cartas o firmas por internet, supongo que es algo, pero ni un paro general ni manifestaciones masivas pararon la guerra de Irak. Al final estas cosas no sirven…
Están cosas como la Democràcia Econòmica de popota, la Xarxa pel Decreixement o las cooperativas de consumo, que al fin y al cabo están planteando en positivo un nuevo modelo económico y no desde las ideas, sino con acciones. Fets, no paraules.
Respecto a nosotros, ahora mismo con bastantes amigos estamos empezando un periódico electrónico/plataforma de acción política en Barcelona, que aúne propuestas e ideas en positivo y acción radical, que no violenta. Mucha gente está ilusionada con el proyecto y puede ser interesante. Y sí, igualmente nos iremos al Sónar y apareceremos en la tele como los yonquis poligoneros de turno.
Teodoredo,
sí, si ya lo sé, pero es que de la mucha gente que conozco entre los 20 y los 30 años no hay nadie con hipoteca, siempre me ha parecido que esto era de la generación anterior (o en todo caso de otras partes). Quizá soy yo el raro es que, dando la razón a Grullo, quizá los catalanes sí somos diferentes.
Me he dejado dos ‘o’s, disculpad.
solo una cuestioncilla semántica, que leo por aquí y oigo a diario en los “media”:
“… a los trabajadores…”
“la clase trabajadora…”
“si el PP es el partido de los trabajadores, es cuando menos sonrojante…” -L.Pajín dixit-
yo me pregunto, ¿hay NO-trabajadores?¿si no se es trabajador que se es?¿cuantos NO trabajadores hay en España?¿Alguien que gana 80,000 euros es trabajador?¿Que es un barrio de trabajadores?¿Se puede ser rico (60,000 eur/año en Extremadura) sin ser trabajador?
Se empieza con cositas así, y luego se clava el … ¿como era lo del autor del artículo…? Ah si, el “cultural war”
… pues eso, mierda de país.
parvulesco,
A mi modo de ver la gran diferencia que hay hoy día no es la falta de medios, pues como están diciendo, haberlos haylos, sino el hecho de que se está produciendo una desinformación por saturación.
La gente está más pasiva que nunca porque está completamente abrumada por el exceso de información. Antes, cuando los canales de información eran pocos (y muchos de formas ilegales) el efecto era el contrario. La gente ansiaba la información, ansiaba los mecanismos que no tenían. Ahora la gente no ansia sino llegar a casa y descansar. NOs han vuelto grises.
Tengo poco tiempo, se siente.
“hombre lo que se comenta sobre la union europea y la lluvia
de millones en subvenciones… ”
Están también los fondos de cohesión y un largo etcétera, que han supuesto más de un 1% del PIb anual durante un porrón de años (i.e. el AVE con que el PPSOE se pone medallas lo han pagado los alemanes en un 75%)
AC, ¿puedes extenderte? He leído el link y tengo el día pajinista, y no lo pillo.
Saludos, y gracias por los mensajes,
Buff, estos chicos de Europa son insaciables…¡más recortes, más recortes!
http://www.publico.es/dinero/320756/bruselas/pide/espana/mas/medidas/ajuste/2011
¿Pero no habíamos quedado que lo peor ya había pasado? Yo no se ustedes, pero en mi humilde opinión, el corralito argentino está a la vuelta de la esquina…
Por cierto Popota, técnicamente decir que “el AVE con que el PPSOE se pone medallas lo han pagado los alemanes en un 75%” no es del todo correcto. En cierta manera, los alemanes son muchos más listos: te dejan el dinero para que te los gastes en SU mercado. Es decir te prestan la pasta para que te compres un AVE chupiguay, pero mira tu la casualidad de que solo ellos producen esos trenes que van tan lijados, y si no los producen ellos directamente tienen la patente…
Eso, hijos mios, y no otra cosa, es la Unión Europea. Por desgracia los mas jovenes ya han olvidado su nombre primigenio (mucho más acertado, ¡donde va a parar!): MERCADO COMÚN.
Y así es el inefable mercado: uno vende y el otro compra. Alemania ha vendido mucho en los últimos años…el problema es que el “manual” no explica muy bien que pasa cuando los que que compran se han quedado sin un solo BundesMark…
Ok, Garganta. Pero han pagado algo que usamos nosotros -bueno, en algunos casos, que está por ver que la red galáctica de a 100.000 euros/km (el doble si es túnel) de mantenimiento que ha montado el PPSOE pasando del tráfico de mercancías lleve, en efecto, gente-. Lo que quería decir es que la cosa no se limita a las ayudas agrarias, pero hay multitud de casos. Por ejemplo, lo que se embolsaron los hombres de progreso en Santa Coloma, incluyendo falsificaciones de facturas o, por citar algo de esta semana, la decisión del ayuntamiento sociata de Belmez de cepillarse casi 600.000 euros de fondos alemanes en un museo sobre la estafa de las caras de Belmez. Item más, si tan negocio fuera no tengas ninguna duda de que el Gobierno del reino estaría regalando dinero a espuertas a los alemanes a cambio de que nos compren algo -me refiero, claro, a lo que seguimos produciendo a pesar del desmantelamiento industrial que menciona Chirbes, y que también le debemos al PPSOE-.
Saludos,