Hablando de corrupción
Una cosa es que el PPSOE se ponga de acuerdo para poner fuera de la ley a la izquierda abertzale. Entonces vale que las filtraciones de sumarios secretos, las cenas y conchaveos entre jueces y políticos y un largo etcétera sean práctica habitual. Por lo que se ve ante esta nueva intervención del brazo judicial del PSOE-GAL en campaña electoral, con el PP no vale.
Pero no es el tema del que quería hablar hoy. No sé si tendrá mucha publicidad en los medios o tendrá la misma repercusión que el informe del relator de la ONU sobre el GAL judicial contra la izquierda abertzale -el habitual corralito informativo-, pero ayer sucedieron cosas que tienen su qué en Bruselas.
Allí, la Comisión de Peticiones, ante la cual los ciudadanos europeos pueden protestar por la violación de derechos medioambientales, sociales o laborales en los estados de la Unión, se reunió para, entre otras cosas, votar y enmendar el “Proyecto de informe sobre el impacto de la urbanización extensiva en España en los derechos individuales de los ciudadanos europeos, el medio ambiente y la aplicación del Derecho comunitario”. Huelga decir que el blog maketo sugiere encarecidamente la lectura del informe -son únicamente diez páginas, y lo pueden leer aquí en cristiano-, así como de las enmiendas al mismo presentadas por los diferentes eurodiputados -aquí-.
Es también relevante reseñar que el informe se aprobó con 23 votos a favor, 11 en contra y una abstención. Al igual que sucedió con la Directiva de la Vergüenza, el PPSOE votó como un solo hombre oponiéndose al informe, que denuncia la escandalosa corrupción sobre la que se ha asentado el milagro económico español. Item más, sus enmiendas dulcificadoras del duro texto fueron derrotadas una tras otra, mientras aquellas que endurecían el contenido del informe fueron aprobadas. A cuatro meses de las elecciones europeas, no está de más saber qué hará la gente que mandamos a Bruselas.
El texto del proyecto informe no tiene desperdicio. Respondiendo “al número ingente de reclamaciones recibidas“, además de hablar de las “desastrosas repercusiones de la urbanización masiva“, expresa su “preocupación y desaliento” ante el hecho de que las “autoridades jurídicas y judiciales españolas” no están “debidamente preparadas” para hacer frente a los abusos, insta una vez más a los poderes públicos “a que consulten a sus ciudadanos” sobre su actuación en materia urbanística, la cual “ha dañado considerablemente la imagen de España y de los amplios intereses económicos y políticos que tiene en Europa“.
Pero lo más relevante viene en el apartado de peticiones. En él, se recuerda que la Comisión “está facultada (…) a interrumpir la provisión de fondos estructurales” a un Estado miembro por incumplir las disposiciones legales europeas, y que el Parlamento “puede decidir colocar en reserva los fondos destinados a políticas de cohesión” en caso de “graves vulneraciones de la normativa y los principios que [un Estado de la Unión] está obligado a respetar“. Sobran comentarios.


El Gobierno del Reino planta cara a la visita del Vaticano. Ya se sabe: fachas, carcas, vota PSOE, etc. Con disfraz y todo, confirma los privilegios financieros y educativos, los acuerdos del Concordato y el carácter decorativo de la futura ley de libertad religiosa.




