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Cinco cosas que mejoran España, Aún más.

1- La discriminación de los castellano-parlantes, una auténtica bendición. Me refiero, obviamente, a los castellano-parlantes que serán expulsados gracias al endurecimiento de las políticas de inmigración del gobierno ZP y la UE.

2- Que los intelectualoides presuntos defensores de los derechos individuales y la ciudadanía no hayan tenido un segundo para hablar de estos subciudadanos que van a ser expulsados o a quienes se va a impedir el ingreso en España.

3- Que la Brunete mediática defienda simultáneamente que las balanzas fiscales no significan nada, que demuestran que los madrileños son los más solidarios, que demuestran que los vascos roban, que demuestran que los catalanes son unos llorones y que demuestran que la solidaridad funciona y que las cosas van como deben ir.

4- Que un tipo del PP vasco, un ultra llamado Abascal firme partidario de mandar los tanques a la CAV desde hace unos cuantos años, diga que la cadena perpetua cabe en la Constitución.

5- La coalición contra el derecho a decidir de los ciudadanos vascos, con el PPSOE, sus garbanceros, la cúpula de la iglesia, la cúpula de la patronal, la cúpula judicial, los militares y un largo etcétera, da gusto ver que el Caudillo no murió en vano.

Cinco ideas para mejorar España. Aún más

Está bien que el Gobierno proponga reformas legales para que Iñaki De Juana no viva en la misma calle que las víctimas de la eta, pero ¿no sería mejor derruir su casa al modo israelí?

Está bien que cerraran el Egin bajo la consigna aznarista -ese fan de la separación de poderes, sí- del “se creían que no nos atreviríamos”, pero ¿qué hay del excelente blog que, diez años después, explica lo sucedido?

Está bien que la Ministra De La Vega aclare que no hay concesión de papeles por naufragio refiriéndose a los inmigrantes que sobrevivieron hace unos días, pero ¿debe una España en crisis costear los cuidados sanitarios de esos aprovechados?

Está bien que el extrovertido Ministro de Justicia se proponga suspender la autonomía de la CAV, pero ¿para cuándo una estatua ecuestre de su egregia figura y de su danzarina mujer?

Está bien que otra persona honesta, demócrata, tolerante y respetuosa como el Conde de Godó reciba la distinción de Grande de España, pero ¿y Rouco?

El no-nacionalismo, versión serbia

Memorandum de la academia serbia de las artes y las ciencias, setiembre de 1986:
“There is no need to say that separatism and nationalism are both at work on the social scene, but there is not enough awareness that such trends were made ideologically possible by the 1974 Constitution. The constant strengthening and synergetic effect of separatism and nationalism have cut the national groups off from one another, to a critical degree. Machinations with language and the caging of academics and cultural personalities in republican and provincial enclosures are depressing signs of the burgeoning strength of particularism.”

“The large sections of the Serbian people who live in other republics, unlike the national minorities, do not have the right to use their own language and script; they do not have the right to set up their own political or cultural organizations or to foster the common cultural traditions of their nation together with their conationals. The unremitting persecution and expulsion of Serbs from Kosovo is a drastic example showing that those principles which protect the autonomy of a minority [the ethnic Albanians] are not applied to a minority within a minority [the Serbs, Montenegrins, Turks, and Roms in Kosovo]. In view of the existing forms of national discrimination, present-day Yugoslavia cannot be regarded as a modern or democratic state.”

Texto completo, aquí.

Yugoespaña, de Alfons López Tena:

“En 1986 la Academia Serbia de las Artes y las Ciencias denunciaba que los únicos que no tenían derecho a usar su lengua eran los serbios que vivían en territorios bilingües, reclamaba la primacía de la lengua serbia como lengua común de todos los yugoslavos, atacaba a los ‘particularistas’ como antidemocráticos, y protestaba ante la opresión económica de Serbia por Eslovenia y Croacia. Desencadenó un proceso de imposición de la mayoría serbia sobre las minorías nacionales que incluyó la limitación y recuperación de las competencias ‘autonómicas’, la supresión de la autonomía, el blindaje de la supremacía serbia, condenas judiciales a los desafectos, agresiones verbales y físicas, y, cuando las naciones minoritarias optaron por la independencia, el ataque militar. Ya vemos cómo ha concluido: Serbia no ha podido impedir ninguna independencia, se ha estancado económicamente, está aislada internacionalmente, y se debate entre la miseria moral y la pobreza.
Algunos españoles están iniciando este camino y de la actitud agresiva y los insultos han pasado a las amenazas y los incidentes violentos rojigualdos. Son un tigre de papel, sólo conseguirán el colapso de su nación.  Estamos en la Unión Europea y no pueden utilizar ni la violencia militar ni golpes de Estado o legislativos, España tiene demasiado que perder y no puede ganar, ni por las buenas ni por las malas, contra la voluntad democrática de las minorías nacionales. Lo hicieron con Primo de Rivera y Franco, ahora no pueden.”

Más continuidad

Una semana después de que Zapatero ganara el congreso del PSOE-GAL con el 98% de los votos, Artur Mas gana el de CDC con un 95% de apoyos. En el congreso del PSOE, la prensa más servil hacia el partido y la más ultra-montana coincidió en señalar un giro a la izquierda que eran los padres. Mutatis mutanids, en CDC venden la moto de un giro soberanista. En efecto, también es los padres.

Leídas las ponencias, CDC sigue en el intento, de momento frustrado, de reeditar la transición y retomar los pactos con los partidos nacionalistas españoles por la estabilidad, el bien de Catalunya y el resto de motivaciones periódicamente aducidas. Y es una lástima: las carencias del tripartito 2.0 -la primera, la ambición; la segunda, la confianza; y de ahí todas las demás- exigen, por el bien de los catalanes, que se encuentre en frente con una oposición de verdad. Los nacionalistas catalanes han sido incapaces de convencer a nadie que no estuviera previamente convencido, lo que se traduce en alegría incontenida por parte de los fans del pujolismo y el desdén y la indiferencia de todo el electorado menor de cuarenta años al que CDC renunció cuando su líder le quitó al impostor el marrón del Estatut a cambio de que este le regalara la presidencia de la Generalitat.

Los fichajes estrella del congreso, cuyo horizonte se mezcla con la construcción de esa Casa Gran con cada vez más forma de ministerio, son Àngel Colom, un militante dado de alta en pleno idilio entre Ansar y Pujol, Agustí Colomines, un acérrimo psoevergente, y Josep María Cullell, un político jubilado por un caso de tráfico de influencias del que acabó siendo absuelto. Sin embargo, CDC va a tener tres problemas. En primer lugar, el incumplimiento del Estatuto -en todos los apartados, pero especialmente en el de financiación- va a dificultar los acuerdos con los socialistas, al menos mientras para acceder a la presidencia de la Generalitat se siga teniendo que cumplir con el penoso trámite de presentarte a las elecciones para que te voten los catalanes. En segundo lugar, el nuevo recorte al Estatuto que, cuando se pongan de acuerdo de una vez en la reforma de la justicia los próceres del PPSOE, dictaminará esa peña de monos amaestrados que son conocidos por el gran público con el nombre de Tribunal Constitucional. Por último, con la crisis, perdón, con la recesión que viene, que ya está aquí, y que va a poner en su lugar al “milagro económico” español, habrá que pensárselo muy bien antes de aparecer en ninguna foto aprobando los presupuestos con Solbes, Zapatero y el resto de los responsables de que la economía española funcione.

Se hace camino al andar

Ya está en la Audiencia Nacional la querella presentada por varios ciudadanos españoles y descendientes de ciudadanos españoles contra cuatro integrantes de las SS. Los querellantes, asimismo, han pedido al gobierno que de instrucciones a la fiscalía para que solicite la extradición de los cuatro nazis, de acuerdo con las sentencias del TS que dicen que la Justicia española sí tiene jurisdicción para juzgar actos criminales cometidos contra ciudadanos españoles.

No parece muy probable que el gobierno del Reino se avenga a perseguir nazis como han hecho todos los países civilizados, pero no dejará de ser curioso ver como se las apaña la Audiencia Nacional para denegar las democráticas peticiones de los querellantes, y para hacerlo sin que se note demasiado el clásico embudo -recuerden a los Albertos o a Botín- que debería figurar en las más altas instituciones judiciales españoles en lugar de caducas representaciones de la justicia.

Sin embargo, si salta la sorpresa y se acepta la querella nos encontraríamos ante el hecho de que por fin españoles víctimas del fascismo podrían reclamar sus derechos en los tribunales, lo cual existiendo la jurisprudencia que existe a nivel europeo supondría un meneo espectacular a la modélica democracia española y a su modelo de impunidad para los autores de crímenes contra la humanidad.

Una de las cosas más agradables de viajar es poder estar en sitios que, a diferencia del Reino de España, sí respetan las leyes internacionales en materia de crímenes contra la humanidad. Por eso mismo, es muy de agradecer a todas las personas y asociaciones que, junto al Equipo Nizkor, están tratando de quitarnos ese placer.

No estamos tan mal

Un mes después de que Zapatero incumpliera su promesa de publicar las balanzas fiscales -con la excusa del típico paleta que lo mismo es capaz de suspender un viaje a Polonia porque está cansado que de decirte que no te vas a enfadar por el retraso después de quince meses justo ahora que va a acabar de arreglar el desastre que te ha hecho en la cocina-; un mes antes de que Zapatero incumpla el Estatuto de autonomía aprobado por el Congreso -y que exige resolver el tema de la financiación antes del 9 de Agosto-; un día más tarde de que el gobierno catalán suspendiera una reunión con sus homólogos españatarras al carecer la misma de contenido más allá de la foto; una semana más tarde que el congreso del PSOE, y una semana antes que el congreso del PSC, los expertos del gobierno catalán han publicado su estimación del déficit fiscal en el período 2002-2005. Según el criterio del beneficio -las inversiones en Barajas o el Teatro Real son inversiones para todos, ya que nos benefician a todos-, el asunto se dispara a más del 6% del PIB superando los 12.000 millones de euros en 2005. Según el criterio del flujo, según el cual habrá que contar de alguna manera que el 15% del PIB de la CAM es generado por el susodicho aeropuerto, la cosa se queda a las puertas del 10%, superando los 16.000 millones en 2005. Y cada año más, no sólo en términos absolutos sino porcentuales, esto es, en porcentaje del PIB. Y lo que es aún más sorprendente: el gobierno catalán, en una muestra de africanismo vergonzosa, se niega a que dichos cálculos deban influir en el debate sobre la financiación autonómica, exactamente lo contrario de lo que hacen los países civilizados en la UE.

Huelga decir que la cosa podría estar meridianamente justificada si el 33% del dinero que recauda el Reino se dedicara en efecto a la solidaridad. Pero no es el caso: desde los emolumentos de la vedette Marlaska a las campechanas cacerías de osos borrachos, pasando por las facturas falsas del Ayuntamiento de Sevilla; desde la línea caliente de la Presidenta del Tribunal Constitucional a la erección de alambradas racistas en Melilla, pasando por la crosta nacional-católica de ese consejo de estado que brama que no se pueden hacer consultas -y que los homosexuales no se pueden casar-; desde el coste de alfabetización de las quotas ministeriales a las mentiras del Ministro de Economía, pasando por la amnistía fiscal de las SICAV y la legalización de los fondos basura.

No es una cuestión de si hablas en catalán, en castellano o en los dos. No es una cuestión de si vas con la selección catalana, con la española o con las dos. No es una cuestión de si te sientes catalán, español o los dos. No es una cuestión de si te has tragado el glorioso reinado de Jaume I, el glorioso reinado de los Reyes Católicos o los dos. No. Ya lo dice López Tena: catalanes, vayámonos.

Tres ideas sobre la crisis del Barça

1- Laporta es un genio,.

2- La melé de subdesarrollados intelectuales que conforman la masa social del Barça merecen conocer Siberia.

3- La prensa deportiva de Barcelona aconseja la necesidad de pensar en cómo reeditar la Glavit.

Visto para sentencia, de Rafael Reig

El blog maketo abandona por un día su radical apoyo al genocidio del castellano para dar cuenta de la publicación de una excelente guía de lo que es la literatura en España hoy. Se trata de “Visto para sentencia”, de Rafael Reig, y está editado por Caballo de Troya. La parte del león de “Visto para sentencia” está formada por los artículos de Reig en el Cultural, el suplemento literario del periódico monárquico y nacionalista El Mundo.

Con el uso del humor -lo contrario que la simpatía- como bandera y huyendo de los ladrillos especializados, Reig homenajea merecidamente al santoral de la literatura española y a los usos y costumbres patrios: la sustitución de la crítica por la publicidad, la proliferación de premios, la falta de debate, la incapacidad para usar nombres propios si no es para la práctica desvergonzada de felaciones, en fin: el penoso funcionamiento del sistema literario en España.

A continuación, tres muestras: Juaristi, Pérez-Reverte y Gamoneda.

“Han sido vistas las diligencias seguidas contra Don Jon Juaristi y ha sido probado y así se declara como:

HECHOS PROBADOS

1. -Que D. Jon, apreciable poeta y ensayista y director que fue de la Biblioteca Nacional y el Instituto Cervantes, ha escrito y publicado la novela La caza salvaje, con la que obtuvo el premio Azorín 2007. Que dicha novela cuenta la historia de un cura vasco, llamado Martín, que está presente en “momentos estelares” de la historia de Europa, desde la guerra civil a la oposición a Franco, pasando por el búnker de Hitler o la Yugoslavia de Tito. Que el tal Martín deambula por guerras y despachos sin otra ocupación que la de servir de recipiente para que D. Jon nos endose sus reflexiones sobre el nacionalismo, el fundamentalismo y el totalitarismo.

2.Que el tal Martín y el resto de los acartonados personajes de la obra hablan por los codos, a veces durante páginas, en diálogos tan inverosímiles como somníferos, con la única finalidad de permitir a D. Jon una exposición aun más prolija e insufrible de sus ideas. Ítem más: que la sedicente novela está escrita a vuelapluma y repleta de personajes que “copularon hasta quedar rendidos” o empeñados en “mascullar frases sin sentido”, para no hablar de los “burros con las albardas grávidas de pimientos verdes”.

3.QUE en la novela los personajes históricos son predecibles y el humor digno de un programa de televisión: hay un psiquiatra de Córdoba que se llama Astilla del Fresno (je, je) y frases como “Franco puso cara de franco asombro” (je, je). Al final de la novela, el propio autor, Juaristi, aparece como personaje y se enfrenta a su criatura, Martín, a quien le dice: “Usted no puede morir, porque tampoco ha vivido”. Ítem más: que no nos evita D. Jon en este trance la mención de Unamuno, Pirandello y las nivolas.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
Los hechos probados son constitutivos de un delito de trivialidad y fraudulento menosprecio de la historia. D. Jon es muy libre de exponer sus ideas, con cuanta prolijidad considere conveniente, en libros de ensayo, como a menudo lo ha hecho y así, si le place, “desvelar los sustratos míticos del terror”. Sin embargo, ¿qué necesidad tenía de perpetrar una novela? Peor aún: una novela de las históricas al uso, en las que un personaje no demasiado atractivo da la casualidad de que habla con Unamuno, d’Ors, Hitler y el mariscal Tito, que también pasaba por allí en el momento apropiado y que le confía un mensaje para que el protagonista se lo transmita al Papa de Roma. Los diálogos son como cabría esperar: “¿De qué leches me habla? –preguntó Goebbels, sinceramente sorprendido”. Aunque no tan sorprendido como el indefenso lector, que debe soportar al jerarca nazi diciendo: “Me suda la polla […] ¡Y dale con las etnias de los cojones! –Goebbels se iba sulfurando”. Esta clase de novelas en las que las grandes figuras históricas aparecen por casualidad en relación con el protagonista se han constituido en una plaga cuya finalidad manifiesta es la abolición de la historia, que se ve remplazada por una serie de viñetas y estereotipos que impiden toda reflexión adulta. En estas obras, si aparece Julio Caro Baroja en 1936, lo hará “con traje gris y pajarita”, conforme a la más convencional imagen que de él tenemos; si los personajes han de desplazarse en un automóvil, nada podrá evitar que sea “un enorme Hispano-Suiza”; y si alguno no tiene más remedio que escribir, lo hará “en la vieja Olivetti requisada a los italianos”. La historia europea queda de esta forma convertida en una tira cómica adecuada para ser llevada al cine por Walt Disney y el “trepidante ritmo narrativo” del que alardea la contraportada no es en realidad sino un adormecedor traqueteo ferroviario.

ACUERDO
Que debo condenar y condeno a D. Jon, como autor de un delito de trivialidad y fraudulento menosprecio de la historia, a la pena de traducir al vascuence la Decadencia y caída del imperio romano, de Gibbon y convertirla en un guión de cine en el que todos los personajes sean interpretados por animales domésticos, sin que por ello deje de ser una “historia de aliento ambicioso y trepidante ritmo narrativo”.

Así lo pronuncio, mando y firmo,”

“Han sido vistas las diligencias seguidas contra Don Arturo Pérez-Reverte y ha sido probado y así se declara como:

HECHOS PROBADOS 1. Que D. Arturo ha escrito una novela titulada Corsarios de Levante, de su serie Alatriste. Que se trata de una obra de hazañas bélicas para jóvenes lectores. 2. Que se ha acusado a D. Arturo de describir una España decadente y derrotada, denostando así la grandeza de la patria. 3. Que el propio D. Arturo, con la humildad que le caracteriza, ha expuesto: “No es justo poner a Alatriste en la estela de la novela popular de aventuras […] Va más allá que Dumas […] Hay en Alatriste una cantidad de información, reflexión y trama complejísima que trasciende el género. El lector lúcido constata que hay un trabajo ímprobo de creación de un lenguaje”. (Babelia, 2-XII-2006). Ítem más: ha dicho que “a los españoles nos destrozaron la vida reyes, aristócratas, curas y generales […] hoy es la clase política la que ha ido organizándose el cortijo” (El Semanal, 3-XII-2006). Ítem plus: que sobre la adaptación cinematográfica de sus obras anteriores, D. Arturo ha dicho que se trata del “retrato fiel, trágico, conmovedor, de la España de antaño y de siempre. Una España infeliz, feroz, a trechos heroica, a menudo miserable, donde es fácil reconocerse. Y reconocernos.” (El Semanal, 20-VIII-2006)

FUNDAMENTOS DE DERECHO Los hechos probados han sido calificados por la Fiscalía como constitutivos de un delito de lesa patria. Dejó dicho el Ausente que “ser español es una de las pocas cosas serias que se puede ser en la vida” y esta frase resume el espíritu de la obra de D. Arturo. No habla de la España circunstancial, secuestrada por politicastros y chupatintas, sino que nos revela la esencia de la España eterna, el verdadero espíritu de la españolidad que trasciende la historia y cualquier circunstancia externa. Los soldados españoles (depositarios de la esencia nacional) son arrogantes, temerarios, pendencieros, nobles y generosos. Los ingleses, en cambio, son mercachifles calculadores y en definitiva “hijos de puta”, como se dice en el bronco y castizo estilo de D. Arturo, que ha aclarado en Babelia que los ingleses “vienen de fuera, a robar […] Al moro lo conoces bien. Si tiene reaños, se le admira […] Se le odia, se le degüella, pero con un respeto”. En la novela, entre los moros hay alguno hasta bueno, como Guarramón, que es de remoto origen cristiano (por supuesto), y que “moriría ante nuestros ojos, al cabo, como buen infante español”. ¿Hay acaso muerte más dulce y más honrosa o mayor privilegio para un moro o ser humano en general? La novela nos recuerda que: “Como españoles, nuestra familiaridad con la muerte nos permitía aguardarla de pie y nos obligaba a ello”. Durante la vista oral, los peritos del Juzgado hubieron de interrumpir la lectura en varias ocasiones, rompiendo todos a una a cantar el himno de la Legión. Según su informe, la gesta de la Mulata (un barco) nada envidia a la del Alcázar de Toledo; la prosa de D. Arturo recupera un casticismo viril y patriótico sólo comparable a Cela o García Serrano. Hay escenas de honda emoción (mozalbete al abordaje con el nombre de su amada en los labios) y “gentil camaradería” entre compañeros de armas, con un españolísimo desprecio por la vida y la muerte que enorgullecería al propio Millán Astray. No hay aquí, en efecto, patriotismo al estilo de los políticos, ese blandengue patriotismo constitucional; sino un patriotismo testicular, el de la España eterna, mística y guerrera, esa patria que defienden un puñado de valientes y “el muro de los cojones de España”. Pardiez, un libro para santiguarse al abrir la primera página y lanzarse a leer gritando: “¡Santiago! ¡España! ¡Cierra! ¡Cierra!”

ACUERDO Que debo absolver y absuelvo a D. Arturo, con todos los pronunciamientos favorables, del delito de lesa patria que se le imputa. Otrosí, que debo recomendar y recomiendo que este libro se constituya en texto básico para la edificación de una nueva y auténtica juventud española conforme al eterno espíritu de la patria, el del soldadito español. Se recomienda, por lo tanto, la obra para la asignatura de Formación del Espíritu Nacional, alternativa a Religión y evaluable para los varones (por supuesto; las hembras seguirán leyendo vidas de santos y misioneros en África).

Así lo pronuncio, mando y firmo.”

“Han sido vistas las diligencias seguidas contra Antonio Gamoneda y ha sido probado y así se declara como:

HECHOS PROBADOS

1.- Que D. Antonio escribió un prólogo para la antología de poemas de D. César Antonio Molina titulada El rumor del tiempo. Que dicho prólogo ha sido calificado en informe pericial como “infumable galimatías”. Ítem más: que no se entiende una palabra de lo que dice. Otrosí: que nada aclara o explica sobre los poemas, su autor o su contexto, salvo el hecho de que D. Antonio es muy amigo de D. César Antonio y que, cuando le conoció, no le pareció que escribiera poemas, sino que “la poesía emanaba de él”.
2.- Que en apenas seis páginas D. Antonio acumula tal cantidad de abstrusas trivialidades y pretenciosas flatulencias que el lector siente mareos repentinos y un deseo invencible de salir de inmediato a tomarse una caña. Verbigracia: D. César Antonio escribe poemas sin signos de puntuación ni mayúsculas y semejante pamplina (¡a estas alturas!), según D. Antonio, “le da una ‘esbeltez’ poemática que insinúa un ahilamiento perpendicular”. ¡Toma ya: ahí queda eso! Ítem más: “los accidentes, las corporeidades naturales, convertidos en símbolos de sí mismos, provocan la creación de lo que no era”, “la libre asociación lingüística crea relaciones que deponen la causa, poéticamente dudosa, de la verosimilitud informativa en beneficio de la comprensión poética, tan parcamente denotativa como afiladamente expresiva” (estas cursivas a boleo, rimas internas y multiplicación de adverbios en mente son características de la prosa de D. Antonio), “bien entendido que la noción de aura no ha de considerarse externa a la poesía, dado que tiene un poder y una dirección intrarreferentes”, etc.
3.- Que el propio D. Antonio parece ser consciente de su incapacidad para expresarse, como lo prueban los continuos “quiero decir que”, “mejor me explico un poco”, “está clarísimo: ¿no lo ven ustedes?”, “estas páginas que llaman prólogo, por un error avalado por la amistad”, etc.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
Los hechos probados son constitutivos de los delitos de estafa mayúscula y rimbombancia esotérica. Leídos los poemas de D. César Antonio, el tribunal comprende (si bien no excusa) el aprieto en que se ha podido ver D. Antonio, toda vez que no parece concebible decir nada muy sensato de versos como: “abandonado / a los rascacielos de / man / ha / ttan” o “antes de / pensar / hay que / estudiar/ los / filósofos / que piensan / al
principio / y poetas / que velan / velan/ velas / si la vela / desvela / el duermevela
”. Cualquiera que sea el motivo (o desorden metabólico) que haya impulsado a D. César Antonio a escribir Manhattan separado en tres versos y en minúscula, el comentario de D. Antonio incurre en ilícito penal: “Versos cortos, encabalgamientos y aliteraciones, así como encadenamiento de poemas, conforman un decir que penetra con acerados filos en la comprensión que se da a partir de la sensibilidad visual”. Si bien en los prólogos la ley tolera un cierto grado de ditirambo y adulación gratuita, así como de vacuidad maquillada de espesor filosófico, el perpetrado por D. Antonio transgrede todo límite y merece el calificativo de “deposición taurina” (el llamado bullshit de la legislación anglosajona, conocido en román paladino como yuxtaposición de inconexas banalidades pretenciosas). El daño que alevosamente se inflige al indefenso lector, al que en esta clase de prólogos se apabulla con abstracciones prestigiosas, paradojas, ahilamientos perpendiculares, auras, cursivas y otras ruedas de molino, merece sin duda el más severo reproche penal. Se aprecian, empero, en la conducta del culpable, la atenuante de compromiso amistoso y la de arrepentimiento, como queda patente en sus disculpas por no alcanzar a explicarse.

ACUERDO
Que debo condenar y condeno a D. Antonio, como autor de un delito de estafa mayúscula, a la pena de pasar a limpio su prólogo y reescribirlo a la manera de Mairena: “lo que pasa en la calle”, en lugar de “los acontecimientos consuetudinarios que acontecen en la rúa”. Se le conceden para ello dos renglones (uno más de lo que en justicia necesita).
Que debo condenar y condeno a D. Antonio, como autor de un delito de rimbombancia esotérica, a la pena de escribir cien veces en la pizarra el consejo cervantino:
“Llaneza, muchacho, y no te encumbres, que toda afectación es vana”, con la accesoria de fotografiarse sonriendo.

Así lo pronuncio, mando y firmo.”

Leire Pajín y la generación de la Bola de Cristal

Mientras el bottox que Mariano pretendía -infructuosamente- aplicar al Congreso del PP catalán en el que la ganadora ejemplificó su giro al centro lanzando vivas a la Guardia Civil mientras chorreaba sudor en una apabullante estampa, el PSOE-GAL celebraba su congreso.

Lo más reseñable del mismo, además del ambiente librepensador marca de la casa, es el ascenso de Leire Pajín a la secretaría de organización. A continuación, un artículo de Santiago Alba Rico respondiendo a otro de Pajín en el que ésta se reivindicaba como perteneciente a “La Bola de Cristal”, el extinto programa de RTVE, manipulando la realidad con la desvergüenza intelectual que caracteriza a lo peor del socialismo español.

La generación de la Bruja Avería

“Me parece coherente que el PSOE y el PP se disputen la bandera española y la defensa de la monarquía y que se entreguen al potlach electoralista de rivalizar sobre quién de los dos debilita más la democracia en favor de la unidad de España. Pero por eso mismo me extraña verme en la tesitura de tener que disputar a un miembro relevante de la ejecutiva del PSOE el patrimonio político y moral del mítico programa de TVE “La Bola de Cristal”, del que fui guionista entre 1984 y 1988. El disgusto que me ha producido la lectura del artículo de Leire Pajín Iraola (Público, 30 de octubre) sólo puede compararse al que ella sentiría si, despabilada la memoria, fuese capaz de recordar el legado del que con tanta ligereza se reclama heredera: por debajo de la música de Alaska y Radio Futura, escucharía cosas que le pondrían los “baudios” de punta y le harían “rebobinarse” de terror, por evocar precisamente el lenguaje de los Electroduendes. Aunque tanto la directora del programa (Lolo Rico) como sus otros guionistas (Carlo Frabetti, Carlos Fernández Liria e Isabel Alba) comparten sin duda mi desazón por el malentendido de Leire Pajín, me ceñiré a la voz de la bruja Avería y sus compinches eléctricos, porque es la mía y porque está recogida y puede ser consultada en dos volúmenes de título muy significativo, “¡Viva el mal! ¡Viva el capital!” y “¡Viva la CIA! ¡Viva la economía!”, a los que la dirigente socialista puede acudir para comprobar que no me inspiraba precisamente en el programa de su partido.

En La Bola de Cristal -recordaré a Leire Pajín- se hacían campañas a favor de la lectura y de la amistad, pero por eso mismo también contra los bancos, cuya potencia destructiva se encarnaba en la famosa Caja de Ahogos y Tensiones: “antes se nos llamaba usureros y ahora banqueros, pero seguimos quedándonos con su dinero”. La Bola de Cristal invitaba a la solidaridad y a la rebeldía, pero por eso mismo enderezaba su humor brechtiano contra la alienación laboral y la codicia empresarial, representada esta última en un personaje de la serie, Amperio Felón, cuya “electrocutante” biografía ilustraba de manera pedagógica y divertida el proceso de “acumulación originaria” descrito por Marx en El Capital (“la empresa que da plusvalor no es facha ni roja ni tiene color”, cantaba en algún momento un coro de proletarios enajenados). La Bola de Cristal clamaba por un mundo nuevo tras 40 años de franquismo, pero por eso mismo no dejó nunca de satirizar las políticas del PSOE. La jocunda bruja Avería, cruce fantástico de Santiago Carrillo y José María Cuevas, “fundió” y “gripó” con su rayo a toda clase de inocentes bajo las figuras más variadas (militar, mafiosa, funcionaria, reina, incluso Dios), pero fue la mayor parte del tiempo la presidenta de la República Electrovoltaica de Tetrodia, de cuyo gobierno formaban parte Narciso Radar, ministro de Misiles y Humanismo, e Invatios Barriobaudios, ministro de Expiación y Vergüenza Ajena. Todos recordarán el pseudónimo que usaban Radar y Barriobaudios cuando formaban parte de la realidad y del gobierno de Felipe González.

Puede decirse quizás que La Bola de Cristal era incompatible con la componenda, el equilibrismo, el eufemismo, la corrección política y la ambigüedad, pero por eso mismo nadie podrá decir que era compatible con el PSOE. Puede incluso decirse que era un panfleto y que adoctrinaba en el odio de clases, pero por eso mismo nadie podrá decir que era el camino más rápido y seguro hacia las Juventudes Socialistas. Casi todo en el mitificado y olvidado programa de TV estaba orientado a denunciar a ese PSOE que había recibido y malversado el mayor capital político de izquierdas de la postguerra europea; el PSOE monárquico que seguía acariciando a la Iglesia; el PSOE de la OTAN que mantuvo las bases estadounidenses; el PSOE de la reconversión industrial y la reforma laboral; el PSOE que estableció relaciones con Israel y traicionó al pueblo saharaui; el PSOE de la escuela concertada y la desmovilización juvenil; el PSOE de las privatizaciones y la corrupción; el PSOE que destruyó la televisión pública; el PSOE de la Ley de Extranjería y la rendición sindical; el PSOE que dejó expedito el camino a la derecha más radical, ultramontana y reaccionaria desde la guerra civil. El PSOE, en fin, que promovió y aplaudió la guerra sucia y el terrorismo de Estado. Dos de los guionistas de La Bola de Cristal, recordaré también, nos sumamos en mayo de 1988, junto a otros 102 ciudadanos decentes, a la acción popular contra el GAL que permitió procesar y condenar a José Barrionuevo y Rafael Vera, altísimos funcionarios del gobierno de Felipe González, el cual -se entenderá- tiene tanto que ver con La Bola de Cristal como la casa Coca-Cola con el precepto evangélico de dar de beber al sediento.

Se dirá que sólo bajo el gobierno del PSOE fue posible hacer un programa así, pero digo también que sólo bajo el gobierno del PSOE se suspendió su emisión. No por casualidad fue en 1988, el mismo año de la Ley de Televisión Privada. El hecho de que se haya idealizado un espacio televisivo imaginativo y valiente, pero en cualquier caso bastante chapucero, demuestra básicamente que lo que vino después fue mucho peor. El que debía ser el primer programa de una nueva estirpe se convirtió en su último descendiente y esto también es responsabilidad del PSOE, que obró el milagro de llevarnos aceleradamente a los españoles, sin etapas intermedias, de un Renacimiento malogrado a una Edad Media de colores.

Pero hay, sí, una generación de La Bola de Cristal como hay una generación del GAL y una generación de las Azores. Sus miembros están tan lejos del PP como del PSOE y me siento muy orgulloso de reconocer en su voz la de esos mismos Electroduendes que me hablaron a mí tantos años antes: son locos solidarios con Palestina y Venezuela, chiflados activistas antiglobalización, extremistas militantes ecologistas, zarrapastrosos okupas, agresivos pacifistas, infantiles anti-imperialistas, lunáticos marxistas. Sinceramente, no creo que Leire Pajín, gran defensora de la “modernidad” de España, se sintiera cómoda en su compañía.”

Zapatero en The Economist

No sé si tuvieron la ocasión de seguir el vergonzoso pleno sobre la no-crisis en que el Impostor no tuvo más remedio que explicar la situación económica, cosa que hizo a base de insultos a Rajoy-”No, señor Rajoy, usted que ha hablado de coraje, que me ha dicho a mí que tenga coraje, tenga usted coraje para decir que perdió las elecciones porque los españoles lo quisieron, no porque las previsiones económicas sean de una manera o de otra manera”-, Llamazares -”Yo no le voy a decir lo que ha perdido usted (Risas.), no se lo voy a decir porque no me sale con usted; no me sale, señor Llamazares. Rumores.) Le tengo mucho aprecio como para decirle que haya perdido algo. Para mí desde que le conozco siempre ha ido ganando, y cuanto más le conozco más mejora mi opinión sobre usted, me ha enriquecido y me alegra mucho que pueda seguir en esa actitud”- y el resto de los líderes políticos. Se puede descargar en la web de las Cortes, si bien es verdad que no dijo nada nuevo.

El semanario británico The Economist, sólido apoyo del gobierno socialista en la primera legislatura del Impostor, trata el tema económico en el artículo Crisis, what crisis?:

SUCCESSES in soccer and politics do not always go together. Even as euphoric Spaniards revel in their team’s Euro 2008 win on June 29th, they know that the real party, celebrating a decade of fizzy growth, is over. The Socialist prime minister, José Luis Rodríguez Zapatero, would prefer them to focus on sport, not the economy. But even though he was elected to a second term in March, his popularity is now tumbling, in line with the economy.

The litany of bad news has become interminable. Growth is slowing sharply and unemployment is rising. The housing bubble has burst and residential construction has seized up. Prices of petrol, electricity, food and a host of other things Spaniards buy have all gone up sharply, as (on July 3rd) did euro-area interest rates.

It is no surprise that half of all Spaniards now consider their personal financial position to be worse than in March. This may not be all Mr Zapatero’s fault, but he is the man they are blaming. Striking truck-drivers caused chaos on the roads and left supermarket shelves empty for a week in June. The four-point lead that the Socialists had over the People’s Party (PP) opposition in March has now evaporated.

It does not help that the government keeps denying that it faces a crisis. The finance minister, Pedro Solbes, refuses to utter the word “crisis” at all. Mr Zapatero told the daily El País that its use was “a matter of opinion”. They are supported by Banco Santander’s president, Emilio Botín, who compares the fraught state of the economy with a child’s fever: dramatic, but short-lived. Yet crisis may be too bland a word: many economists think “recession” will soon be more appropriate. Mr Solbes admits that second-quarter growth will be below the first quarter’s paltry 0.3%. His prediction of 2008 growth is now somewhere “below” 2%. On July 2nd a defiant Mr Zapatero told parliament he did not believe recession was coming.

A por ellos, oé

In his first term, a smiling Mr Zapatero rode the crest of the economic wave, with a feel-good image of optimism and positive thinking. From regional devolution to gay marriage, he spread a message of goodwill to all. The economy was given little attention as it turned in growth rates well above 3% every year. Cures for every social or political ill seemed possible, as there was plenty of money around.

Things started to go wrong when Spain’s frothy construction industry began to deflate last year. A healthy budget surplus, a promise that the grey but trusted Mr Solbes would run the economy and a pledge to return €400 ($630) to every taxpayer helped the Socialists to win the election. In effect, Mr Zapatero got back before voters realised how bad things were. His €400 rebates will pump some €6 billion into consumers’ pockets. Yet much of it has already been swallowed up in higher mortgage payments and soaring petrol and food prices. The budget surplus has gone. This year Mr Solbes promises only “almost balanced” accounts.

What else can Mr Zapatero do? He has no control over interest rates, international finance or commodity prices. More infrastructure spending is touted as one answer, but with the Socialists pledging not to cut social spending, it will mean either more borrowing or finding offsetting spending cuts. More privatisation may help, as will a cut in the numbers of bureaucrats and a freeze on senior civil-service pay—but the amounts are not huge.

What the economy really needs, says the Bank of Spain, is to rein in wage growth and make the labour market more flexible. Mr Zapatero has called on unions and employers to start talking. But Mr Solbes has said that making it cheaper to fire workers is not a priority. Cuts in corporate-tax rates have also been ruled out. Other supply-side reforms, for instance to education, will have little immediate impact.

On the political side, too, Mr Zapatero is set for a bumpy second term. The PP leader, Mariano Rajoy, has at last shifted his party towards the centre after a long ideological battle. His reward, according to one poll, was to become more popular than Mr Zapatero for the first time. Mr Zapatero heads a minority government that is seven seats short of an absolute parliamentary majority. The small nationalist parties from Catalonia, the Basque country and elsewhere hold the balance of power. They are already playing tough over supporting next year’s budget.

If the economy offers him no respite, where can Mr Zapatero turn to boost his flagging image? Step forward the Basque regional premier, Juan José Ibarretxe, who has called a double referendum on talks with the armed separatists, ETA, and on a vague Basque “right to decide”. Mr Ibarretxe, a nationalist, is pushing the limits of devolution and seeking votes in the regional election due this autumn. But he may also have handed a gift to Mr Zapatero. The referendum gives him a chance to be hard on ETA and devolution—both areas where voters thought he was too soft in his first term. Mr Zapatero has said he will get the referendum banned by the constitutional court before it can take place.

This is not the only example of Mr Zapatero’s deciding that being tough can pay. Spain’s immigrants, most of whom arrived in the past seven years, have accounted for a big chunk of the economy’s growth. Now they are starting to lose their jobs. Immigrants make up 11% of the workforce, but half of those who are newly unemployed. The government is offering to pay them a lump-sum unemployment benefit if they go home. A plan to stop them bringing over parents or adult children may discourage new immigrants. Both measures appeal to voters who fret that immigration has been too rapid.

Mr Zapatero has spotted a problem that many Spaniards now confront for the first time, as they compete with immigrants for scarce jobs. In his second term, Spain’s so far relaxed race relations may be tested. Fixing the economy would be the best answer. But getting tough on immigrants may prove an easier way to stay popular than promoting unloved economic reforms.

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Isaac Rosa (Si lo hubiera hecho el PP):

“Un ejemplo: la semana pasada la policía hizo una redada en un pueblo murciano: peinaron la localidad, detuvieron a decenas de inmigrantes y los concentraron durante horas en un parque para identificarlos, en otra muestra del cambio en la política migratoria. Hemos denunciado lo sucedido, sí, pero ¿con suficiente contundencia? Para saberlo, basta aplicar la fórmula propuesta: imagínense si se hubiera producido siendo Acebes ministro de Interior. ¿Qué habríamos dicho? ¿Hasta dónde habría llegado nuestra indignación? ¿Qué diríamos hoy de los Centros de Internamiento, el apoyo a la ampliación del período de detención o el endurecimiento del reagrupamiento familiar?”