Entrevista a Lluís Pérez Lozano
Pueden leer aquí el blog de Lluís Pérez Lozano.
¿Por qué militas en ERC?
Porque soy republicano, de izquierdas y catalanista, pienso que estos tres idearios solo son hoy aplicables en los Países Catalanes por la via de la independencia, y considero que Esquerra es la mejor herramienta política de que se dispone para impulsar ésta y aquellos.
¿Por qué apoyas a la corriente Esquerra Independentista?
Yo entré en Esquerra en el año 2006, poco después del pacto Mas – Zapatero y una semana y pico antes de la multitudinaria manifestación del 18 de febrero, que de facto se acabó convirtiendo en una manifestación contra ese pacto y los recortes estatutarios que implicaba. En ese momento Esquerra conservaba una imagen de partido fresco y con ideas firmes, que estaba en el Gobierno para hacer política y no simplemente para gestionar el día a día sin norte ni proyecto. Ya en el momento en que yo empecé a militar Esquerra empezó a perder esa imagen debido a las dilaciones con las que se resolvió el dilema de qué había que votar en el referéndum del Estatut y por su errática solución final.
Después de la formación del Govern d’Entesa (que en su momento apoyé y que ahora sigo apoyando, aunque con mucho más escepticismo viendo los resultados), Esquerra pareció atrapada por el falso complejo de creerse la destructora del primer tripartito, y empezó a confundir ser un partido “responsable” con ser un partido callado y que no creaba problemas al hermano mayor socialista. Resultado: Esquerra aún perdió más imágen como partido comprometido y diferente. Y el resultado de esta progresiva pérdida de credibilidad ha sido una bajada electoral tras otra, hasta la derrota incontestable de las pasadas generales.
Yo creo que las razones de que Esquerra haya actuado así son dos. Primero, la estrategia de Esquerra anterior a 2006 (reformar el Estatut como paso previo hacia la independencia) fracasó a medias, y digo “a medias” porque su fracaso ha servido para abrir los ojos a muchísimos catalanes y para provocar un crecimiento del independentismo sociológico sin precedentes en la historia de nuestro país. Pero el caso es que fracasó, y a partir de ahí Esquerra se queda sin objetivos políticos concretos a conseguir en el corto-medio plazo, de manera que la aspiración a la independencia se convierte en una promesa vaga y poco creíble y nuestro partido en una especie de PSC sin referente en Madrid y que sueña con la independencia pero no explica como pretende conseguirla. Segundo, porque el hecho de tener a toda la dirección del partido en el gobierno provocó que nadie se quedase fuera de la actividad institucional definiendo y defendiendo la línea política del partido.
Por eso apoyo a Esquerra Independentista: primero, porque tiene una hoja de ruta clara y con etapas bien definidas hacia la independencia, que no es una fórmula mágica sino un proyecto político puesto sobre la mesa y que permite a la gente saber qué nos pueden reclamar que cumplamos en el futuro, de manera que votarnos no se convierte en darnos un cheque en blanco. Y segundo, porque propone un modelo de partido más democrático, federal e independiente de las instituciones, con una dirección política que actúa fuera (que no al margen) de ellas.
Bueno: por eso y porque es la única candidatura que mal que bien sigue defendiendo que Esquerra ha de ser un partido de izquierdas en un sentido fuerte, frente a un Carod que dice que cuanto menos Estado mejor, un Puigcercós que se confiesa fascinado por un derechista teñido de rojo como Tony Blair, y un Carretero que afirma que los que simpatizamos con Evo Morales no deberíamos formar parte de la Esquerra con la que él sueña.
¿Es justo y conveniente que una persona, por el mero hecho de pertenecer a una dinastía que lleva siglos viviendo a costa de sus conciudadanos, tenga la jefatura del estado garantizada por ley, y sea inviolable frente a la misma?
La pregunta se responde, creo yo, a sí misma: of course not. Al menos no si creemos que la igualdad entre todos los ciudadanos. Otra cosa es si creemos que es el mayor problema que tenemos, o que el republicanismo se reduzca a pedir que el jefe del Estado no pertenezca a dinastía alguna. Y yo no creo ni lo uno ni lo otro.
¿El republicanismo que propugna EI se reduce a la oposición a la monarquía como forma del estado?
No. Ese no es el aspecto central del republicanismo histórico, que modestamente intentamos recuperar para nuestro partido. Los ideales de republicanos como Rousseau, Maquiavelo, Robespierre o Thomas Paine tienen un correlato mucho más cercano en un país nominalmente monárquico cómo Suécia que una “república” como la de Corea del Norte, por poner un ejemplo extremo. El republicanismo histórico nos habla de la república como comunidad de ciudadanos y ciudadanas libres (en el sentido de “socialmente independientes”, un sentido muy alejado del que maneja el liberalismo) que se garantizan mutuamente derechos y libertades.
Para que podamos identificar una comunidad política como “república”, en éste sentido, se deben dar condiciones como que todos los ciudadanos tengan un sustento básico garantizado que no dependa de ningún particular; que el Estado esté controlado colegiadamente por todos los ciudadanos; que las decisiones de éste sean contestables por la ciudadanía; o que se luche contra la existencia de poderes privados (económicos o de cualquier otro tipo) que puedan llegar a ser más fuertes que el de la misma república. El sufragio universal, las leyes antimonopolio, la legislación social, la división de poderes… son medidas que forman parte central de la cultura política occidental y que derivan de los principios del republicanismo. Dame a elegir entre una comunidad así con un jefe de Estado hereditario y una comunidad con un jefe de Estado elegible pero con amplias desigualdades sociales, con un Estado incontestable y con sufragio censatario, y preferiré sin duda alguna la primera. Aunque, por supuesto, idealmente en una república no hay rey. Pero repito que eso no es lo más importante
¿Qué relación tiene el republicanismo que propugnáis con valores que, como la participación, están en las antípodas de la democracia española salida del 1978?
Pues concretamente con la participación tiene una relación muy concreta y fácil de entender. El republicanismo entiende que la libertad es un valor a proteger, y que solo somos libres cuando no dependemos de nadie para vivir en sociedad. Una de las amenazas a nuestra independencia social es que el Estado, que es quien tiene el monopolio de la violencia, pueda actuar sin tener en cuenta nuestra opinión, es decir, de manera arbitraria. Para evitar éste peligro no basta con que haya textos legales que digan que el Estado no puede hacerme tal o debe garantizarme pascual: se requiere, también, que la ciudadanía participe activamente de la dirección de la política. En caso contrario, finalmente el Estado acaba siendo dirigido por una elite (aunque sea una elite escogida) que tiene sus propios intereses y que acaba identificándolos con el interés general.
¿Qué opinas del “republicanismo cívico” que dice defender el Presidente Zapatero?
Que es la típica operación de compra, por parte de un político profesional, de un proyecto intelectualmente interesante y de conversión en un simple artilugio de marketing. El republicanismo que teóricamente inspira a Zapatero, que es el que podemos leer en el interesante Republicanismo de Philip Pettit, exigiría para su verdadera puesta en marcha de un giro de 180 grados en la política española que Zapatero no ha tenido voluntad de dar más cuando se ha visto obligado a ello. Pettit habla de redistribuir la riqueza para que ningún ciudadano dependa de otro, pero Zapatero ha aplicado una de las reformas fiscales más conservadoras que se recuerdan. Pettit nos dice que el Estado republicano tiene que ser federal para evitar que unos territorios reduzcan a otros a la servidumbre, pero Zapatero no ha hecho más que amagos federales cuando ha dependido de Esquerra para gobernar, y ni aún así. Y, una vez libre de compromisos, ya ha empezado a decir que el Estado de las Autonomías está cerrado y que Extremadura siempre va a recibir más dinero que nadie, en un alarde de sentido de la justicia y la equidad. Nada, puro marketing, lo que yo te diga.
¿Qué relación tiene el republicanismo tal y como lo entendéis con el federalismo, y qué consecuencias tiene ello en el modelo de organización territorial que defendéis para la Catalunya soberana?
El federalismo entiende que en el mundo existen grupos territorialmente asentados que forman comunidades políticas con conciencia de sí; grupos que pueden unirse políticamente por dos vías. Una, por la tradicional, es decir, por cojones. La otra, la civilizada, consiste en el pacto, en la federación. En el primer caso, un grupo vence al otro y lo reduce a un estado de dependencia que es incompatible con la libertad republicana. En el segundo caso, nadie depende de nadie porque la comunidad política que a todos une es fruto del acuerdo de todas las partes, con lo cual nadie se ve reducido a la dependencia y, además, el poder permanece distribuido en vez de estar concentrado en un solo centro que controla todo el Estado. Ésto tiene dos consecuencias para el proyecto independentista republicano. Primero, que los Países Catalanes no pueden ser una república con Cataluña y más concretamente Barcelona como centro absoluto del Universo y ombligo de la Creación. Por el contrario, tal república debe ser fruto de la unión voluntaria y federal de Cataluña, País Valenciano y las Islas. Y segundo, que debemos empezar a predicar con el ejemplo y que no se puede poner al mismo nivel, dentro del partido, a ERPV y a la federación regional del Camp de Tarragona. Esquerra debe ser la imagen de los Países Catalanes que quiera, y ha de ser fruto de la suma entre iguales de una federación principatina, otra valenciana y otra isleña.
¿Cómo se deben plasmar en la práctica los principios republicanos en el modelo de partido que defendéis?
Pues haciendo con el partido lo que el republicanismo quiere hacer con el Estado: convertir a los que mandan en simples agentes fiduciarios de los militantes (en el caso del partido) o ciudadanos (en el caso del Estado). Esto significa que la militancia ha de estar implicada en todas las decisiones importantes (como la política de pactos); que la gente no ha de poder perpetuarse en los cargos y que por tanto debe haber límite de mandatos; que no debe haber un único centro de poder en el partido sino varios, cosa que lleva a la organización federal y a la separación entre liderazgo orgánico y liderazgo institucional; y que los cargos importantes (el secretario general, el presidente, los candidatos a las presidencias autonómicas) deben ser escogidos de la manera más democrática y libre posible por parte de los militantes.
¿Con quién, dentro y fuera del partido, tiene espacios de colaboración EI para impulsar su proyecto republicano?
Dentro: con todo el mundo. A veces la gente olvida que por muchas diferencias que tengamos con las otras candidaturas de hecho militamos en el mismo partido, y que por algo será. En el caso concreto de EI, tenemos de hecho puntos de contacto con todas las sensibilidades. No resulta difícil imaginarse a Uriel Bertran y a Jaume Renyer pactando cosas con los tándems Carretero/Carandell, Puigcercós/Ridao o Benach/Niubó. En cambio, ¿a alguien se le ocurre a qué acuerdo podrían llegar por si solos tándems tan enconadamente enfrentados como Carretero/Carandell y Puigcercós/Ridao?
Fuera: con la sociedad civil progresista y soberanista y con la nueva intelectualidad independentista. De hecho, muchos de los intelectuales que cerca de 2003 se acercaron a Esquerra y que poco a poco se han ido alejando del partido, han acabado viniendo con nosotros. Ahí tienes a López Bofill o a Elisenda Paluzie.
¿Podrías citar tres aspectos positivos de las otras tres candidaturas?
ERCFutur: tienen el aval de alguien de la importancia, la significación y el éxito político (hasta hace no mucho) de Carod-Rovira; tienen con ellos a Rafael Niubó, un auténtico zorro (en el buen sentido); y sin duda saben usar Internet para hacer campaña
Rcat: fueron sin duda los primeros en avisar públicamente de que el partido empezaba a ir mal; tienen a un excelente candidato a presidente como Joan Carretero; y aportan al partido una sensibilidad que ha de servir para conectar con aquel electorado al que le pesa más el ideario nacional del partido que el social.
Gent d’Esquerra: como en el caso de Rcat, tienen a un excelente candidato a presidente, Joan Puigcercós; reúnen a buena parte de los cargos institucionales y cuadros territoriales de Esquerra, cosa que les dota de un capital humano importantísimo; y han tenido (como ERCFutur) la valentía de copiar y adoptar (a medias, eso sí) algunas de las propuestas de Esquerra Independentista.
No es ponerme quisquilloso, pero el cargo de presidente de Corea del Norte es vitalicio y hereditario, lo cual creo que lo cualifica como monarquía (¡bravo, una monarquía comunista!). Vamos, que suspenso en trivial para el del entrevistado.
No es exacto, anonymous. El cargo de Presidente de Korea del Norte es “eterno”, y lo sigue ostentando un señor que murió en 1994.
En cuanto a la entrevista valoro tres cosas tres:
1) La doble capacidad de EI para, de un lado, propiciar que el resto de militantes de ERC no se areen entre ellos en el futuro, y del otro, marcar el discurso ideológico del partido a pesar de su condición minoritaria.
2) El republicanismo a la hora de encarar la organización interna de los partidos de forma democrática, esto es, permitiendo la participación en la gestión en lugar de reducirse a un club de fans del líder de turno.
3) Sí discrepo en lo de restar importancia a lo que supone el Campechano por aquí abajo. Esto no es equiparable al ejemplo sueco, y no creo que dé lo mismo que esté él o no. Por su pasado totalitario, por sus relaciones bien glosadas por un señor de IU que va camino -también- de los tribunales- y por un largo etcétera que incluye al Ejército y la política exterior.
Saludos,
Me encantan las primarias.
Ojalá existieran en todos los partidos.
No hay nada como ver pelarse a candidatos del mismo partido, pero desde la “lucha de las ideas” no como en mi partido…
Lluis Perez Lozano….
Catalan viejo con mas de 7 generaciones a sus espaldas.
Otro “xarneguet” al que le han vendido la burra de que puede ser mas catalan que la moreneta y el Josep Pla juntos.
Y luego ERC se queja de que al PSC le votan los hijos de los castellanos del extrarradio de Barcelona…
Totalmente de acuerdo contigo Garganta.
Propongo anular las elecciones, pa qué. Yo miraría simplemente el censo, y eso que nos ahorramos. 2 apellidos castellanos = 1 voto al PP, 2 castellanos y nombre catalanizado = 1 voto al PSC, 1 apellido castellano + 1 catalán = 1 voto a CiU, 2 apellidos catalanes = 1 voto a ERC, excepto si el nombre está castellanizado, en cuyo caso el voto va pal PP. A ICV nada, que no aprecian tanto el valor del parentesco.
Así se obtendría un mejor reflejo de lo que en verdad conviene a la gente según su origen, no nos arriesguemos a que voten que igual no se comportan como les dicta sus genes, animalitos.
Estimados Sres:
Mi miembro viril finaliza con una inmolación prepucial que deja el sexual elemento en forma de verga enhiesta coronada por una barretina semi-escarlata, cual un bálano republicano preocupado por su identidad nacional específica.
¿Me confiere este hecho la calidad de Catalán?
¿Si es así, cuántas generaciones han de pasar para que mis descendientes dejen de ser charnegos?
Caso de eyacular, ¿es menester que recoja el fruto del pecado de Onán en algún recipiente con denominación de origen, o vale un recipiente cualquiera?.
Se despide
Un Capullet.
Pep71.
Señor Garganta, que yo sepa, para entrar en ERC no te someten a ningún análisis racial de sangre…
“Dame a elegir entre una comunidad así con un jefe de Estado hereditario y una comunidad con un jefe de Estado elegible pero con amplias desigualdades sociales, con un Estado incontestable y con sufragio censatario, y preferiré sin duda alguna la primera.”
¡Coño, por fin un republicano con cerebro! Creí que no existían…
Que desparpajo, que inventiva, que imaginacion…
Para mi gustirrinin, falto alguna pregunta sobre su opinion acerca de “Tierra Libre”, el bilinguismo en cataluña, … y otras muchas, pero como dije: con su inventiva, su imaginacion, su arrojo, y su falta de miedo y verguenza, puede ir por la vida con la frente alta, creyendose poseedor de la verdad absoluta, entre otras cosas.
creo que evitare todo tipo de comentarios a partir de ahora sobre la secta de iluminados esta.
A todos los comentaristas:
1) Realmente el ejemplo de Corea del Norte fue mal buscado. Quizá para buscar un ejemplo extremo que cuadrase mejor hubiese tenido que poner el de la China, Vietnam o alguna “república” dictatorial de África.
2) Por si alguien lo duda: en Esquerra a nadie le hacen un test étnico-racial para entrar. Ahí tienen ustedes a su presidente en funciones, que ha dirigido el partido durante doce años y que es hijo de un guardia civil aragonés. En realidad, los que más obsesionados están con la etnia y los orígenes son especímenes políticos como los de Ciutadans, que creen que representan a los descendientes de la inmigración castellanohablante cuando (por si alguien lo duda) solo se representan a ellos mismos y a quienes les votan.
3) No, no me creo más catalán por ser independentista, ni creo que nadie lo sea ni lo deje de ser en función de su credo político. Sin duda habrá quién sostenga eso, pero no es mi caso. Y no me siento más “integrado” en la sociedad catalana desde que soy independentista. Antes al contrario: donde yo vivo, hablar catalán habitualmente y ser independentista es más bien una rara avis. Claro que eso estropea el relato de la Cataluña gobernada por una dictadura nacionalista catalana que todo lo invade, pero es lo que tiene el contrastar los titulares sensacionalistas con la realidad.
A Popota:
Por supuesto que en el caso concreto de la monarquía española el asunto es grave en cuanto a orígenes y fondos, pero no en cuanto a impacto real sobre la vida política. Una Tercera República en los años 90 seguramente hubiese estado dirigida por un Aznar, así que en fin, sigo diciendo que si me preguntan prefiero que el jefe de Estado (en España o en una futura Cataluña independiente) sea elegible y no hereditario (aunque sea un Aznar), pero sigo diciendo que no es lo más importante que se le plantea a alguien comprometido con la defensa de la libertad republicana.
Y a manolito:
En fin, yo creo que tengo razón cuando defiendo lo que defiendo (de hecho, no conozco a nadie que crea que las ideas que sostiene son erróneas -me parecería alguien sumamente idiota, si lo llegase a conocer), pero estoy dispuestísimo a admitir que me equivoco si alguien o algo me lo demuestra. Lo digo por aquello que dices de que me creo poseedor de “la verdad absoluta”. Por supuesto que para convencerme de que me equivoco se me tiene que discutir con razones y no con gracietas ni gargajos. Llámame dogmático.
Dogmatico.
he de decir que no eres de lo peor en ese grupo humano, pero que ese grupo humano si que es - para mi - malo, malo, malo…
Prometi no escribir mas en la serie que popota os va a dedicar, al fin y al cabo, yo en mi region ya tengo bastantes problemas. Y lo cumplire despues de este mensaje, pero mis gracietas y grajajos son una valvula de escape aqui, en los comentarios de un foro, que no se me permiten en publico en mi pueblo. Unos fascistas echaron a mi familia hace decadas, y otros tratan de echarnos ahora de nuevo… y yo me lo sigo tomano con sentido del humor, aunque es mas ironia y rabia que otra cosa
Disculpa si te hiere mas de la cuenta, pero al fn y al cabo, de mi solo recibiras palabras… como estas: Dogmatico. No se puede decir:
- “que solo somos libres cuando no dependemos de nadie para vivir en sociedad.”… sin tener en cuenta que vivir en sociedad implica la dependencia de unas normas de convivencia con otras personas. A no ser que sea una sociedad unipersonal aislada.
-”Una de las amenazas a nuestra independencia social es que el Estado, que es quien tiene el monopolio de la violencia, pueda actuar sin tener en cuenta nuestra opinión, es decir, de manera arbitraria.” ¿El monopolio de la violencia la tiene el estado? si te crees esto, tienes un problema grave. Aunque los que tienen un problema grave son los que saben que no solo el estado tiene monopolio de la violencia. Hay unos personajes que llevan reventando el monopolio estatal mucho tiempo, los hay que se forran gracias a ello, y los hay que no dicen nada al respecto, los hay que no lo ven… y los hay que ni siquiera consideran que exista tal problema, verdad?
lo dicho, disculpe usted mi ironia, que oculta mas rabia que otra cosa.
Manolito:
Sí, el monopolio de la violencia lo debería tener el Estado, al menos según el contrato social definido por Max Weber, que todavía nos creemos, e incluso tras sus revisiones por Rawls. No es la única atribución del Estado, pero sí la más importante. Y si no te lo crees, sí que tienes un problema.
El concepto de “monopolio de la violencia” se refiere a la legitimidad de la violencia (es el único que puede ejercerla legítimamente), no a quién la ejerce en la práctica (por más que el Estado tenga el monopolio moral, seguirán existiendo crímenes)
Manolito:
Primero de todo, en tus respuestas va una explicación sobre por qué piensas que estoy equivocado (que ya es más de lo que hacías en la anterior intervención; vamos mejorando), no sobre por qué soy “dogmático” o “me creo con la verdad absoluta”. Que esté equivocado en cuanto a mi idea de que ser libre implica no depender de nadie o mi otra idea de que el Estado es quien tiene el monopolio de la violencia implica, a lo sumo, que estoy en el error. Mi dogmatismo se revelaría en el hecho de, primero, no querer moverme de esas ideas, y segundo (y esto es lo importante), no explicar el por qué (o explicarlo recurriendo a argumentos que ya han quedado evidentemente desacreditados por tu argumentación).
En segundo lugar, que el Estado es quien tiene el monopolio de la violencia no lo digo yo. Es la definición estándar que las ciencias sociales dan del Estado, y que viene de Max Weber: “un Estado es una comunidad humana que reclama, con éxito, el monopolio de la violencia legítima sobre un territorio”. Por supuesto que hay grupos que se la disputan, pero eso no quiere decir que tengan éxito en su empresa y que con ello el Estado deje de ser Estado.
Y en tercer lugar, reitero que el sentido intuitivo que le damos a la palabra “libertad” es el de no depender de nadie. Al menos no en el sentido fuerte de la palabra “depender”. Por supuesto que todos “dependemos” en alguna medida de los demás. Pero hay una diferencia entre depender de que haya alguien más por ahí y depender de alguien en concreto para vivir en sociedad. Por ejemplo, yo dependo de que haya alguien más por ahí para poder simplemente conocer a alguien más, y hacer amigos, y tener pareja, y encontrar socios para montar una empresa, y cosas por el estilo. Pero dependo de mi patrón cuando es él el que decide si me sumo en la miseria (lo cual me aparta de la sociedad) o sigo a flote. Como dependo del cura de mi pueblo si es que su ascendencia sobre mis paisanos es tal que puede hacer que estos me marginen sistemáticamente. Cómo dependo del funcionario o del político en un Estado dictatorial. Es en esos caso que digo que no soy libre. No lo soy porque antes de tomar decisiones tengo que pedir permiso a alguien para hacerlo, so pena de acabar fuera de la sociedad y, por tanto, no poder llevar a cabo de todos modos tales decisiones.
Y en fin, me sabe mal tu tragedia personal de que unos fascistas echasen de tu pueblo a tu familia o que lo estén intentando ahora. Pero eso tiene poco o nada que ver con lo que pasa en Cataluña. Aquí a la gente no se la echa fuera por sus ideas y, de hecho, los pocos casos en los últimos 10 años en los que se ha “echado” a alguien (por la via directa de asesinarlo) los “echadores” han sido nacionalistas españoles. Lo digo porque me veo que lo siguiente que me vas a decir es lo de la dictadura nacionalista catalana y demás etcéteras.
Yo, en todo caso, de momento ni he echado a nadie ni pretendo hacerlo.
En mi humilde opinión, Cataluña quiere la independencia por dos razones:
1) Porque la quiere el País Vasco.
2) Porque se piensan que siempre serán segundos por detrás de Madrid, cuando en realidad son diferentes: León es bastante más bonita y vivible que Madrid, y con diferencia.
Ojo, es una opinión como la entrevista. Porque el xiquet éste no aporta ni un dato, ni un razonamiento, ni una cifra, que justifique los beneficios de una supuesta independencia.
Todo son loas a la libertad, a las diferencias, a la lengua, al nosequé… pero vamos, que chicha, chicha, ná de ná.
Qué país:
Si en la entrevista no aporto “ni un dato, ni un razonamiento, ni una cifra que justifique los beneficios de una supuesta independencia” es porque en ningún momento se me pregunta que por qué soy independentista. Por no explicar, no explico tampoco por qué soy de izquierdas o por qué estoy a favor de la discriminación positiva, pero es que en ningún momento se me pregunta.
A partir de aquí, y resumiendo muy mucho: soy independentista porque creo que España obstaculiza más que ayuda a la tarea de garantizar a los ciudadanos de Cataluña una sociedad más libre, más justa y más próspera. Por poner algunos ejemplos:
1) Las infraestructuras que funcionan mal en Cataluña están siempre bajo control de alguna empresa u organismo que lleva la “E” de España: REE, RENFE, AENA, etc. Cualquiera que viva en Cataluña sabe que, en cambio, el metro de Barcelona, los autobuses o los ferrocarriles de la Generalitat funcionan razonablemente bien.
2) Cada año, 3000 euros por cabeza se marchan de Cataluña y no vuelven. Y eso se mantiene a pesar del desastroso estado de muchas de nuestras infraestructuras (las que dependen de España, ya digo), de que llevamos años creciendo menos que autonomias tan económicamente “dinámicas” como Melilla, y de que somos en cambio de las comunidades que más han crecido demográficamente. Con este déficit fiscal, no solo no podemos disponer del dinero necesario para asegurar la buena marcha de nuestra economia, sino que tampoco tenemos el dinero necesario para implementar políticas sociales progresistas.
3) España lleva ya firmados más de 100 tratados internacionales bilaterales en materia de navegación aerea que limitan o directamente prohiben la posibilidad de que los vuelos procedentes de los países firmantes puedan aterrizar en el Prat sin pasar por Madrid.
4) En España se supone que todos somos iguales porque todos somos igual de españoles. No obstante, resulta que un señor de Madrid puede ser atendido en castellano en las instituciones públicas de Barcelona y, en cambio, un señor de Barcelona no será atendido en catalán en las instituciones públicas de Madrid. Por no hablar de la cantidad de instituciones del Estado que, aun estando en Cataluña, viven de espaldas a la lengua catalana.
5) Desde el poder mediático y político español siempre se mira con lupa (cuando no se echa abajo por “inconstitucional”) toda política de normalización lingüística del catalán por tímida que sea, mientras que en España existe una multitud de normas positivas que obligan al uso del castellano de una manera mucho más descarnada de lo que lo han hecho las sucesivas leyes de política lingüística respecto al catalán. Puedes encontrar esas normas aquí: http://www.contrastant.net/llengua/obligatori.htm
Y podría seguir, pero siendo ésto un comentario y no un libro, no está mal para abrir boca. Digo yo.