Tic-tac-tic-tac…
Ya hace más de medio año que el gobierno monárquico del Impostor aprobó, con la ayuda de sus secuaces de IU e IC, la aberrante y filofascista Ley de Memoria Histórica. Entonces, tanto Llamazares como Herrera, no se sabe si por ignorancia jurídica o por mala fe, dijeron a todo aquel que quisiera oirles que la ley de memoria histórica permitía la anulación de las sentencias dictadas después de los juicios-farsa del fascismo español.
Ya hace más de medio año y, sin embargo, el Conseller Saura, a cuyo cargo está el Memorial Democràtic, no ha movido un dedo para presentar contra el Reino de España la demanda que, según apuntó su partido en el momento de la aprobación de la norma, debe servir para anular el juicio-farsa al President Companys y su asesinato con cobertura pseudo-legal.
¿A qué espera? ¿No es consciente de que toda dilación en esta materia tiene como consecuencia directa que el resto de afectados por los crímenes totalitarios -que no cesaristas, como defiende el retrasado intelectual Antonio Elorza- del Estado terrorista instaurado el 18 de Julio de 1936 no se va a atrever a iniciar sus pleitos con el Estado sin una mínima garantía de poder hacer justicia?
Más en el blog del diputado republicano Joan Tardà.
¿De dónde sale este sentimiento antisistema tan fiel al sistema? ¿Cómo un jovencito puede hablar con tanta pasión de hechos ocurridos hace casi 70 años y callar con tanta sumisión ante acontecimientos que, están pasando, los estás viendo? Esa pasión es la terapia que utilizan los cobardes para autoconvencerse de que no lo son. La fe es la única forma de conocimiento de la que son capaces los idiotas. Porque si Franco tuvo la culpa yo no soy un cobarde apañol que se somete a las normas nacionalistas de un entorno podrido. ¿Lo entienden?
El maquetopower somete su memoria a las exigencias de sus amos.
En fin, os entiendo, los apañoles estáis en territorio de sumisión y os comportáis con total previsión. Estas señales de obediencia con apariencia rabiosa es exactamente lo que el entorno que os somete espera de vosotros. Lo hacéis bien, el ridículo, digo.
Un saludo, hipopota, cuida esa obediencia, la llevas niquelada.
*Pedro José, lo prometido:
http://blog.eitb24.com/vascos/?blog=257&page=1&disp=posts&paged=4
El blog completo te gustará, pero sobre todo una intervención que se titula ¿De qué hablamos cuando hablamos de choque identitario?
Un saludo
Gracias Benjamin por el enlace.
Me quedo con esta frase: “Digámoslo con claridad, los emigrantes no son el problema. Los que se enfrentan al proyecto nacional vasco son los que están en situación y tienen capacidad de proponer si no imponer el proyecto nacional español o francés. Y éstos son muchas veces identitariamente vascos.”
¿Por qué puede tener razón?, que no lo digo que la tenga, pero ¿por qué podría? Porque tradicionalmente los que aquí y -ojo- también en Madrid han decidido siempre sobre la relación España-País Vasco son los étnicamente vascos, que a día de hoy representan una minoría dentro del propio País Vasco.
Y esta frase también es mundial: “¿Se refieren a esto los que dicen que en Euskadi hay “dualidad de sentimientos identitarios”? En todo caso, habría más de dos, y seguramente, uno, mayoritario a mi juicio, mestizamente vasco.”
¿Por qué dice que hay un sentimiento mayoritario mestizamente vasco? Si es mestizo no es vasco, una de dos. Si es mestizo es mestizo de vasco y de otra cosa ¿qué cosaaaa? No se quiere reconocer, evidentemente, que el mestizaje es con lo español, muy pero que muy mayoritariamente. Pero es que lo español es yuyu, es kaka. Y en esas estamos. Es lo de la intervención del otro día de “Ya os gustaría a los españoles ser como los vascos”. Todavía estoy con la resaca.
Lo vasco tiene un problema. Es como una reserva txerokee, digamos así, un grupo de gente, me refiero sólo a la inmaculadamente vasca, que guarda celosamente las señas de identidad de unos ancestros rodeadas de la aureola imposible de lo desconocido, adornadas con todas las virtudes, carentes de todos los defectos. Que Cearsolo trinca en el Guggenheim: no podemos decir que por un chorizo todo el museo se venga abajo (Azkuna dixit). Nada, no hay corrupción, sólo algún choricillo. Todo así.
Desde fuera de aquí, desde Allendelebro también se ha asumido este concepto inmaculado de lo vasco. Lo tienen metido en el tuétano y lo vasco sólo es lo que dicen los Iñakis Gabilondos y compañía.
En España se arrastra el mito de lo vasco desde que las minas y la acumulación de capital convirtieron este pequeño territorio en un polo de atracción de mano de obra y en un adelantado de la industrialización (protegida) en todo el país. Y lo vasco entonces se identificó con lo laborioso, lo emprendedor, lo moderno: y toda la mano de obra maketa pues nada, eran una cuadrilla de vagos que venían a Vizcaya a comer caliente por primera vez en su vida.
Y este mito de la laboriosidad lo empalmaron con el mito histórico de la pureza de sangre, por el que los vascos trincaban oficios en las secretarías de Madrid e iban con preferencia a ocupar puestos a América.
La mezcla ha sido siempre muy explosiva y generadora de xenofobia a más no poder. En España se ha mirado siempre con veneración a lo vasco por representar siempre la quintaesencia de lo español, lo que todo español quisiera ser, como decía el otro día el de “Ya os gustaría…”
Pero todo es un mito, un mito interesado evidentemente. Y que ha dejado víctimas en la historia: los maketos, en primer lugar.
Ahora a los maketos viene Benjamín y nos llama maquetos, porque no sabemos quitarnos el victimismo de encima y ser sólo españoles viviendo en el País Vasco. Yo prefiero tener mi propia identidad, Benjamin. Siendo maketo me puedo diferenciar de todos los demás españoles, siendo uno más de ellos al mismo tiempo y al mismo nivel que ellos, porque todos los españoles tienen también su propia denominación de origen. Siendo sólo español que vive en el País Vasco seguiría sin saber quién soy, sobre todo, sobre todo, porque aquí hay unos señores que dicen que para vascos ya están ellos.
Saludos maketos.
Pedro José, no nos salís caros ni nada los maketos al resto de habitantes del Estado. Queréis que el Estado ejerza de contrapeso y proteja vuestra identidad frente a los euskaldunes, pero por lo que se, tanto PP como PSOE piden el mantenimiento estricto del concierto económico, es decir, protección gratis. Vaya chollo, tú!! A mí me parecen mucho más coherentes los abertzales, siempre que sean sinceros en su deseo de independencia. Si la gente estuviera bien informada, los únicos que quedarían defendiendo la permanencia de Euskadi (y Navarra) en España serían los españolistas vascos y navarros. Si este país estuviera un poco más evolucionado las alternativas sería: federalismo plurinacional (con equidad en lo económico, no la chapuza de hora) o constitución de Estados independendientes para quien no quiera entrar en el juego. Y tan amigos oye, y las identidades, básicamente la maketa, que por lo que se ve es la más cara, que se la pague quien quiera.
Releyendo mi post, cámbiese maketo por vasco-españolista, que no haya malentendidos. Hablo de identidad, no de origen.
Arnau, muy interesante tu post, sin coñas.
Pero en primer lugar, infórmate mejor sobre el tema de la singularidad vasca. Me extraña, por la contundencia que manejas y por el estilo, nada convencional, que no sepas que la singularidad fiscal vasca no es obra de los nacionalistas precisamente. Cuando se firma el primer concierto económico, en 1878, el nacionalismo vasco no existía ni como proyecto (la primera noticia que nos da Sabino de cuando empezó su conversión es de 1882).
Ese concierto económico quien lo firmó fue Cánovas con el liberalismo vasco, que recién salido de la última carlistada quería seguir manteniendo una singularidad cifrada entonces en los privilegios económicos. Sabino Arana, precisamente, despreciaba esa singularidad porque decía que eran cosas administrativas, porque en el fondo España seguía esquilmando a Bizkaya (¿te suena?).
Los conciertos económicos fueron el gran hallazgo de la burguesía vasca (entran aquí las dos grandes ramas: los dinásticos de Chávarri y los nacionalistas de Sota) para obtener pingües beneficios de la explotación del hierro que empezaba entonces.
Por tanto, si algo no son los conciertos económicos es nacionalistas precisamente. Los españolistas vascos de todo signo pueden reivindicarlos, por tanto, con toda tranquilidad, porque forma parte de su bagaje histórico. Lo chusco, evidentemente, es que el nacionalismo considere que sea cosa suya, como tantas otras cosas que se apropia para sí, pero eso quizás yo, como maketo, no soy el más indicado para decirlo: me refiero a la cultura vasca en general.
Por lo que dices de vasco-españolista para diferenciarlo de maketo, me gustaría que precisaras algo más. Porque yo prefiero que me llames maketo a vasco-españolista. Este término, a mí particularmente, no me gusta mucho.
Veo más como vascos-españolistas a los vascos nativos que optan por España más que por ese proyecto de Euskal Herria. Yo prefiero quedar como maketo: a verlas venir.
Saludos.
Y una vez dicho esto, si quieres, Arnau, podemos discutir qué quieren los abertzales respecto de esta cuestión.
Por eso digo que es muy atinado tu post, porque toca una cuestión clave. A los abertzales lo de la singularidad económica les importa un comino, ellos lo que quieren no es ser singulares dentro de España, ellos lo que quieren es no tener que ver nada con España, que es sustancialmente distinto.
Y tienes razón, una vez más, cuando dices que salimos muy caros. Pues claro que sí. El caso es ver esto como se arregla, pero para mí tengo que en el fondo no es cuestión de privilegios económicos. España, con esto de los privilegios económicos, mantiene atado al País Vasco. Y los nacionalistas de pelas lo que quieren es seguir así: es un chollo, evidentemente que sí.
Los maketos, ¿qué queremos? Pues ya ves, que se aclare España con el nacionalismo y luego ya veremos, mientras tanto… tú me dirás, qué quieres, que renunciemos como maketos a los privilegios que disfrutan todos los que viven en el País Vasco?
Para empezar, puestas así las cosas, cuántos crees que se considerarían a sí mismos como maketos?
Saludos.
Pedro José, sabía que te iba a gustar.
Arnau, vas bien, simplemente tienes que ajustar un poco tu vocabulario. Los nacionalistas vascos son mayoritariamente maquetos. Tampoco todos los euskaldunes son nacionalistas. No es la identidad lo que sale caro a los tontos de los apañoles, sino los territorios forales.
Además “Si la gente estuviera bien informada, los únicos que quedarían defendiendo la permanencia de Euskadi (y Navarra) en España serían los españolistas vascos y navarros.” Falso. Yo no soy nacionalista y soy independentista vasco. No quiero compartir ciudadanía con los arrastrados de los apañoles. Tendrías que ver su comportamiento ante los nacionalistas. Conozco gusanos con más dignidad. Tampoco quiero que, de ser posible un espacio de ciudadanía justa con los habitantes de El Resto estuvieran incluidos en este espacio los catalanes. Yo deseo enormemente vuestra independencia y que os quedéis con todos los charnegos renegados convertidos en caricaturas tipo Carod, Montilla o Chacón. Sé que Cataluña es una taifa perdida para el ideal de igualdad ciudadana. No os quiero dentro de un espacio de justicia e igualdad porque corrompéis toda posible ciudadanía con vuestros lloriqueos. Ahora mismos ya están escenificando su oposición a una nueva ley electoral más justa.
Y te aseguro una cosa, el nacionalismo vasco es todo menos independentista. Todo es un nacionalismo de boquilla para que ciertas empresas estratégicas conserven una fiscalidad privilegiada y que su actividad, o sea sus trampas, se las controlen sus amigos.
Un saludo
Grullo, una cosa es que defiendas que España no participó en la guerra de Irak, y otra es que no controles operaciones aritméticas elementales por lo que comentas de la ley electoral.