Italia. E Inglaterra.
Italia I: el gobierno saliente va y, con un par, hace públicas las declaraciones de la renta de todos los contribuyentes. Qué risas el día que veamos aquí la de Pedro Jota. O la de los sufridos muchachos de lazeta.
Italia II, frase de un observador italiano sobre las izquierdas y las derechas del último siglo:
“En el siglo XXI, las derechas son lo que somos. Las izquierdas lo que queremos que piensen de nosotros. Eso es quizás lo contrario de lo que eran las derechas y las izquierdas en el siglo XX. De vez en cuando te da igual lo que opinen de ti, te entra prisa y votas a la derecha”.
El blairismo sigue su tarea de destrucción de la izquierda británica. Después de haber expulsado del labour a la mitad de la militancia en una década caracterizada por una sucesión de renuncias casi tan impresentables como las que hizo el PCE de Carrillo durante la transición, batacazo en las elecciones locales. Asusta pensar la de años que serán necesarios para que la izquierda británica resucite.
Como colofón de todo ello, un artículo de Bachelet -El nuevo -sic- progresismo -resic-- en el marco de la cumbre de gobiernos progresistas en el que se jacta orgullosa de la pérdida de todo el discurso izquierdista:
“los progresistas podemos gobernar eficientemente en la era de la globalización, los progresistas no tenemos que rendir credenciales de buen manejo económico a nadie”.
El que los diputados tengan que representar a los diferentes sectores sociales que les votan, hace que la tradicional división entre izquierdas y derechas deje de tener mucho sentido. Primero porque los sectores sociales que votan a un determinado partido son pluriformes, hay gentes en ellos de buen pasar, de mediano pasar y de pasar dificultoso. Derecha e izquierda no tienen que ver ya con las capacidades adquisitivas de la gente sino con cuestiones tan peregrinas como que Rajoy sea gallego, Zapatero leonés o Montilla charnego. Y esto es así se pongan como se pongan esos bienintencionados olvidadizos de la condición identitaria de cada uno. La identidad manda, queridos amigos.
A eso se une el hecho insoslayable de que luego en el Parlamento todos los diputados son iguales en nómina, todos cobran lo mismo, independientemente de que luego haya pluses por distancia, dietas, participación en comisiones, portavocías y demás, pero esas distinciones ya tampoco afectan a la condición de derechas o izquierdas de cada diputado, sino que afectan a todos por igual.
Las diferencias entre PP y PSOE, actualmente, que las hay, querido Popota, se refieren fundamentalmente a las cuestiones sociales y ahí el PP tiene todas las de perder: está demasiado escorado hacia las posturas de la iglesia católica, y ese lastre lo va a pagar caro si no logra desvincularse de ello. La Iglesia católica en España es un gran paquidermo que se mueve por la inercia de los siglos y de las catedrales afectadas todas por el mal de la piedra, que es el mal de los siglos. En lo demás, esto es, en las cuestiones económicas, pues bueno, no veo diferencias muy notables. Lo que desde la izquierda son políticas progresivas, a favor de los que menos tienen, desde las derechas son políticas favorecedoras del consumo. Para el caso pata.
Y por último, para que nadie me diga que hoy no meto mi temita, me referiré a las intervenciones de benjamingrullo, que han aparecido por aquí y siempre son muy interesantes. ¿Se han fijado los lectores cómo una y otra vez dice maqueto power, en lugar de maketo power? Pensarán que esto es inocente, o que no tiene mucho sentido.
Evidentemente, los que acuden a esta página por puro esnobismo y para dar caña al PPPSOE no comprenden el significado de maketo. Para eso hay que vivir en el País Vasco. Ya lo he dicho aquí alguna otra vez y no me voy a repetir (en este caso, en otros sí me repito, como las morcillas, eh Antonio Pan?).
El caso es que benjamin grullo utiliza el término maqueto porque cree que con la k los maketos nos sometemos a los dictados del nacionalismo sabiniano y con la q nos salimos de ese dominio y nos reivindicamos mejor a nosotros mismos, no nos traicionamos, ¿me equivoco benjamin?
Pues te diré una vez más que maketo sólo tiene sentido con k. Con q lo utilizaba Unamuno (tengo un texto al respecto recogido en mi blog), porque, entre otras cosas, él no se consideraba “ni maqueto ni antimaqueto”. Con q también aparece en el diccionario de la RAE, para referirse a un significado erróneo a todas luces (saber o no euskera). Pero con k fue como el término maketo adquierió todo su sentido histórico. Así lo utilizaron siempre los nacionalistas, tanto Sabino como sus seguidores. Sin ese significado no tiene sentido.
Cuando lo utilizas con q, amigo benjamin, que estás en todo tu derecho por otra parte, lo que haces es reprocharles a los maketos (con k) el hecho de que no sean maketos con todas las consecuencias, el hecho de que prefieran pasarse al otro bando, al bando que precisamente les recrimina su condición maketa. Te olvidas que un maketo que se pasa al otro bando, que se convierte en maketo abertzalizado, automáticamente deja de ser maketo, por lo menos nadie se lo recrimina (aunque un nacionalista vasco de apellidos siempre lo siga pensando), pero de hecho se convierte en un maketo domesticado, en un útil elemento para servicio de la ideología nacionalista. Entonces sí tendría sentido hablar de maqueto, como tú dices. Porque tú te refieres a los maketos desde la ideología opuesta al nacionalismo vasco, que fue la que creó ese concepto denigratorio. Tú denigras a los maketos porque se pasan al nacionalismo vasco, y entonces les llamas maquetos. Pero sólo entonces.
Yo, créeme, amigo benjamin una vez más, no me siento identificado con el término maqueto. NO estoy en ese campo. Quiero ser maketo como me definía Sabino. Sabino jamás habría consentido que yo me incluyera entre sus seguidores, me habría echado directamente o me habría puesto en los trabajos menos lucidos, por supuesto sin optar a ningún cargo representativo. Sus sucesores de todas las ideologías nacionalistas, en cambio, los aceptan de buena gana… ¿o no?
Saludos.
Hace años, cuando empezaba a visitar LPD, leí un fabuloso escrito, que por desgracia no conservé, creo que lo firmaba Álvaro, sobre cómo se sentía, que sin haber variado en sus ideas, él, más bien moderado, se percibía como de extrema izquierda y llegaba a la conclusión de que era el significado de izquierda y derecha (y su eje, el centro) lo que se habia desplazado hacia la derecha, dejándole a él y al parecer a muchísima gente, completamente fuera de juego. Ruego a Popota que aproveche su influencia en el comité central de LPD para que nos recupere aquel texto.
Cierto es, Pedro José, que lo identitario tiene un peso mayor de lo que debería. Quizá esto ocurre cuando no quedan -o no se quieren- argumentos sobre lo que realmente es lo importante. Pero eso no quiere decir que va a ser siempre así. De hecho, que un negro como Obama tenga posibilidades reales de llegar a presidente en los EEUU permite aventurar que puede superarse el mamoneo de lo identitario si se es capaz de articular un discurso rompedor e ilusionante.
Un fraternal saludo.
mr pan.. ser negro es tambien es una custion identitaria. y parto de la idea de que la identidad no tiene tanto peso como afirma chacon. el voto es fundamentalmente ideologico, y por tanto irreflexivo, como quien es de un equipo de futbol.
Evidentemente, lo ha dicho laló. Como cuando te “identificas” con un equipo de fútbol. La política es identidad en tanto en cuanto te identificas con alguien a quien vas a dar tu voto. Porque si no te identificaras con alguien entonces daría igual y evidentemente no da igual. Quienes votan (dejaremos para otro día los que no votan, recordemos casos palmarios donde la gente passa como el del último Estatut) votan a alguien “con quien se identifican”. Y no por cuestiones ideológicas, como dices tú, laló, que esas sí que serían reflexivas, de darse, sino por cuestiones de identidad.
Y la identidad puede adoptar aquí los argumentos que quieras. Pero se ve en el fútbol. Te identificas con tu ciudad, con los colores de tu ciudad. Y si donde vives a tu equipo lo identificas con gentes que no sientes como próximas vas y te haces hincha de otro equipo: el caso del Madrid, que tiene tantos seguidores en Cataluña y también en el País Vasco, y por cuestiones un tanto diferentes, sutilmente diferentes a las que tiene uno de Santander para ser hincha del Madrid, por ejemplo. El caso es que el Barça también tiene muchos seguidores por otras partes de España, y esto yo no sé si lo acaban de entender los culés barcelonistas que votan a Esquerra o a CiU, pero si en lugar de discursos incendiarios como los del limitadito Laporta hubiera otro tipo de discurso, estoy seguro que Cataluña ganaría mucho en imagen por todas partes, gracias a esos hinchas del Barcelona fuera de Cataluña, justamente, que son muchos, como es sabido, por toda España.
Saludos.
El Athletic tuvo una gran afición por toda España. En plena época franquista. Era cuando los equipos grandes, los equipos históricos, Madrid, Barcelona, Atlético, empezaban a fichar extranjeros y el Athletic se mantenía ahí, sin fichar, sólo con jugadores de la casa. Y jugadores de la casa entonces empezaban a ser también los maketos nacidos en Euskadi en los años cincuenta y sesenta, por centenares de miles: Clemente, Rojo, Dani, Sarabia…
Hoy ya no sabemos qué queda por España de aquella afición por el Athletic. ¿La culpa? Al maestro armero.
Saludos futboleros.
Laló, tu afirmación contiene una contradicción flagrante. Dices que el voto es ideológico, es decir, basado en unas ideas ¿es eso irreflexivo?. Uno puede evaluar si un discurso socialdemócrata es más conveniente que uno que promueva un modelo de estado menos intervencionista, pero no resiste comparación con lo de un equipo de futbol. Ha habido muchos que decian ser comunistas en su juventud y hoy votan alegremente al PP. En cambio, no conozco casos de fanáticos del Madrid que se hayan vuelto fanáticos del Barça. Lo del amor a unos colores sí lo veo una cuestión de identidad, irreflexivo. Porque si no, todo el mundo sería del Madrid (por palmarés)
Ahora bien, comparto tu idea de la futbolización en la política, del forofismo, aunque más bien deberíamos llamarlo antipolítica
Respecto a lo de que ser negro es también una cuestion identitaria, claro, pero no creo que los jovenes y clases medias blancas lo voten por esa razón…
Un fraternal saludo.
señor chacon, estas equivocado conceptualmente. lo que se entiende como identificaciom en comportamiento politico y electoral es la identificacion partidista, con un partido. luego esta el voto ideologico que esta unido a la identificacion partidista pero es diferente. en los modelos de voto espacial explican que cada uno tiene una escala ideologica, y vota al partido que sigue esa escala.
en mi opinion, esa escala ideologica con la que evaluamos a los partidos esta adulterada, ya que pesa mas la identificacion partidista, por lo que el voto ideologico se transforma en un voto irreflexivo.
esto se da en todo el mundo, pero yo estoy muy sorprendido de este fenomeno en españa, donde hay una polarizacion radical, y el hecho de no estar de acuerdo con las tesis de un partido te situa automaticamente en las filas del contrario. MI resumen final se resume en dos tesis:
la primera es que tienes razon en la identificaion pero tenias que precisarlo algo mas.
y egunda, la gente es profundamente imbecil y facilmente manipulable.
Lo de que: “no estar de acuerdo con las tesis de un partido te situa automaticamente en las filas del contrario”, que dices no es cierto.
La prueba la tienes en este blog. Para Popota el PPPSOE forma un todo inextricable, no hay desavenencia entre ambos partidos porque ambos luchan al unísono por un ideal común: Ejpaña.
Pero desengáñate. Tus teorías sobre el voto espacial y el voto ideológico puede que queden muy bien en un manual de politología, pero la realidad es la que es: la gente vota por una identificación de índole cultural, sentimental, racial en el sentido de búsqueda de unas raíces personales, de busca de una comunidad de sentido (al estilo de lo que nos cuenta Macintyre en su clásico “Tras la virtud”).
Lo que dice Antonio Pan en cuanto a los fervores futboleros, que normalmente se mantienen de por vida tiene su interés, y en política es muy cierto: gente de Bandera Roja en la Transición hoy votan PP tan ricamente. Digno de estudio, vive Dios.
Pero en fútbol ya te digo yo, Antonio, que muchos hinchas del Athletic dejaron de serlo cuando empezaron los atentados en la Transición. Son palabras mayores. Si te sirve de ejemplo (tengo mis dudas, perdóname) yo fui del Barça en la época de Cruyff y luego un poco también con Maradona, justo hasta que Maradona se marchó o lo dejaron marchar, pena grande. Los dirigentes del Barça, sobre todo Núñez, me desengañaron del Barça y creo que también del futbol, para siempre. ¿A que no te imaginabas esto, Popota? La vida te puede dar sorpresas.
Saludos postfutboleros.
sr chacon… popota es nacionalista entonces cambia la cosa:nacionalistas - no nacionalistas. buenos nacionaistas malos pppsoe.. no es dificl de entender.
lo cultural no tiene nada que ver con el voto, sino con la cultura politica que son dos temas muy muy dferentes.
ahhhhhhhh y se me olvidaba,, no tiene nada que ver el estudio de la ciudadania con los de la clase politica, la calse politica vende a su madre con total de coger pasta, asi que ellos no valen, porque son los que manejan, para que nos lo creamos todo.
la ciudadania es otra cosa.. no veo yo a un militante catolico votando a iu, pce , etc… donde si pueden existir conversiones es en el sentido contrario, pero hacia la abstencion , por el desengaño.
“… el voto es fundamentalmente ideologico, y por tanto irreflexivo, como quien es de un equipo de futbol.”
Lalo, aunque me gusta tu idea de la futbolización de la política y la comparto, creo que tu frase es un despropósito. Dice bien Pedro José, el voto es fundamentalmente identitario y por tanto irreflexivo. En un país como el nuestro la ideología no existe, y ni siquiera existe ese artificio ortegiano de las creencias diferenciadas de las ideas. En este país la gente es fiel sólo al nosotros imaginario al que cree pertenecer. En este país, y diría que en todos, no existen las ideas ni las creencias, existe sólo la pertenencia. La reflexión es sólo un adorno, un audio que acompaña estéticamente al que cree decir opiniones para socializar.
Y creo que no Pedro José, el mero hecho de que os autodenominéis como maquetos es ya una señal de sumisión y de apañolía. Los negratas que vienen en cueros en la patera nunca serán maquetos. Ello saben quiénes son. Tienen identidad. No vienen aquí a llamar a su hijo garikoitz, ni a decir Aita y ama ni Arrasate en lugar de Mondragón. Ellos no se tunean, aquí los únicos que obedecen son los obedientes maquetopowers. Ese es el power del maqueto, su extraordinaria capacidad de sumisión. Que luego racionalice la sumisión y la disfrace de otra cosa, incluso de rebeldía… es otra historia. Pero leer al maquetopower es leer un manual estético de la obediencia. Todo su discurso está lleno de humillantes signos de sometimiento a la liturgia del régimen. ¿O no?
El athletic es una puerta más a la vasquidad que utilizan los emigrantes, como pueden serlo el euskera, la filología vasca, la etnografía vasca… cualquier instrumento es bueno para que los apañoles suban peldaños en la escala inmoral de la vasquidad. Lo están deseando, babean de sólo imaginarse vascos.
En fin, callo ya.
*Pedro José, tengo un par de cosas para ti que te van a encantar. A ver si las encuentro.