Vuelve el Estatut

Dice al artículo 23 de la Ley del Tribunal Constitucional, que enumera los motivos por los que un miembro del tribunal puede ser cesado, que uno de esos motivos es “violar la reserva propia de su función”. La semana pasada pudimos leer en el periódico nacionalista, monárquico, nobiliario y taurino La Vanguardia las primera filtraciones de la sentencia sobre el Estatut refrendado por el pueblo catalán.

No vamos a ponernos estupendos exigiendo el cese del bocazas que se dedica a violar la ley desde un órgano de la naturaleza del TC: conociendo como funciona la justicia española, empezando por el franquista que preside el Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, bien pudiera ser que algún tipo con toga, nombrado por el Rey y aupado por el PPSOE, llegara a la conclusión de que “violar la reserva propia de su función” es andar piando sobre el tanga de la presidenta, el calibre de las pistolas que tiene el ex-gobernador civil fascista de Almería o si al magistrado de más allá le huele el aliento. No, por supuesto, filtrar a la prensa el contenido de las deliberaciones sobre un caso del que aún no se ha dictado sentencia.
Lo que sí es relevante es que ya empiezan a aparecer las primeras voces en favor del consenso. Según esas voces, los miembros del simulacro de tribunal que tiene que redactar una sentencia sobre lo que votó el pueblo catalán, ya están empezando con sus pasteleos: yo quito esto si tú quitas esto, pero si no lo quitas entonces yo añado esto, etc. En resumen: el texto aprobado por el pueblo está siendo sometido a una mutilación por parte de once sujetos que han protagonizado en los dos últimos años una sucesión de situaciones que les invalidaría no ya solo como miembros del TC sino como miembros de la carrera judicial -los que lo son, que esa es otra- y que, además, ocupan el puesto que ocupan por el único mérito de su fidelidad a unas siglas, mérito que deben aumentar si cabe con tal de poder seguir comiendo del lucrativo mundo de la justicia de partido que hace que tengamos una independencia del poder judicial peor que la de Botswana.

4 Comentarios en “Vuelve el Estatut”

  1. Vaya, pues estoy bastante de acuerdo. Aunque bastaría ver algunas ecisiones anteriores para determinar que la formación jurídica de esta gente es bastante rara. Pero incluso así, a saber si quién ha filtrado eso ha sido un juez o el último mono que hay por allí, que tambié podría ser…

  2. Nótese la presencia del concepto pueblo en su acepción romántica y falangista. Si el pueblo decide colgar a popota de los eggs y popota se niega, este será un antidemocrático porque va en contra de la voluntad sagrada del pueblo. Si el pueblo catalufo, o eso, con un tanto por ciento elevadísimo de charnegos asimilados y traidores a sí mismos, decide unilateralmente que sus empresas usufructúen todo el mercado español y coticen sólo en Cataluña, al triste de maquetopower esto le parecerá escrupulosamente democrático.

    ¿Y los derechos? ¿Y los principios democráticos de ciudadanía, igualdad? No esos nunca están presentes en el pueblo sacralizado de algunos. Recuerdan al caudillo hablando con esa voz de reina de los mares de la pluralidad de los pueblos de España. ¿Franquista, dices? Franquista eres tú. ¡Cómo se puede estar tan lleno de rabia social y ser tan pijo! ¡Cómo se puede ser un facha y tenerse por todo lo contrario es algo que me asombra! Misterios de Apaña.

    Maquetopower, con unos superpoderes que ni el camaleón. Al menos esos se limitan a modificar solamente el color de las células de su epidermis, los apañoles mimetizáis hasta los sesos. Con esas opiniones supongo yo que no tendrás enemigos, son unas opiniones muy sociables, y eso es lo que os interesa realmente. Un audio para hacer amigos. Estética banal, en eso sí que tenéis superpoderes.

  3. “Traidores a sí mismos”. Localicen la retórica. Igualdad ante la ley para todos, no leyes iguales en todo.

  4. “Nótese la presencia del concepto pueblo en su acepción romántica y falangista.”

    Grullo, uno cosa es que defiendas en público que España no participó en la guerra de Irak, y otra cosa es que no alcances unos mínimos de comprensión lectora. cuando hablo del pueblo catalán, me refiero obviamente a todos los ciudadanos que tuvieron la ocasión de pronunciarse sobre el Estatuto-patena. Esto es, no estoy hablando ni de nación indisoluble ni de patria común e indivisible ni de toda esa retórica ultra que tan dura os la pone a los nacional-constitucionalistas.