A destajo
Tal y como se apuntaba juiciosamente en el irrintzi monárquico de hace un mes en El País, a Su Majestad no se le reconoce lo suficiente lo mucho que trabaja. En la medida de lo posible, el blog maketo va a tratar de combatir esta injusticia.
Mientras los políticos se dedican al pressing catch prometiendo árboles, policías y dinero para ganarse un sueldo gracias a la elección ciudadana, el Campechano sigue tirando de la laboriosidad que siempre le ha caracterizado. Mientras otros se llevan las fotos, las noticias y la notoriedad, él sigue tratando de sostener el país con su ética del trabajo.
Después de un fin de semana de merecido descanso -¡Bang!- después de su visita a su hermano demócrata egipcio -descanso que por cierto se prolongaba desde el pasado miércoles-, Su Majestad empezó el lunes con una audiencia con la Junta de Gobierno de la Comunidad de Regantes, Sindicato Agrícola del Ebro. Agotador, uf. Acto seguido, dio por terminada su jornada de trabajo.
El Martes lo empezó con una visita a las instalaciones del periódico “El Ideal” de Granada, donde nada menos que puso en marcha una rotativa y descubrió una plaquita. Agotador 2, uf. En lugar de echar una cabezadita o pillar un par de días libres, el Rey siguió con su frenética actividad visitando un centro de investigación, donde no solo tuvo que descubrir otra plaquita sino que además se vio obligado a culminar su jornada laboral echando una firmilla en el Libro de Honor, todo ello acompañado por un auténtico enjambre de funcionarios de las administraciones estatal, andaluza y extremeña que, en lugar de estar haciendo aquello para lo que se les paga, optaron por dedicar un ratillo al sano peloteo.
Casi nada.
Ya sé que con este comentario me puedo cubrir de gloria en este blog pero, como decía Alcaudon, no me resisto a hacerlo.
¿Qué es un trabajo agotador para ti? ¿La mina, la pesca, segar de sol a sol? Hoy en día, en España, trabajos agotadores cada vez hay menos, como bien sabes. Y si quieres entramos en el tema de qué trabajos pueden resultar agotadores y en qué condiciones se hacen y quién los lleva a cabo.
Y en cuanto a la figura del monarca, tan denostada por toda la izquierda “consecuente”. La verdad, en España, mientras sigamos tratando con frivolidad y con alegría determinados temas no vamos a salir nunca de la zafiedad en la que vivimos. El republicanismo histórico, el de la primera y la segunda repúblicas para entendernos, nunca ha salido con bien de la experiencia, por unas razones u otras. Y no vale ya que invoquemos a la derecha y al reaccionarismo constantemente, que su responsabilidad también la tienen, y no seré yo el que les disculpe. Pero la izquierda que protagonizó aquellos acontecimientos, el republicanismo en su conjunto, algo también habrá hecho mal entonces para no salir con bien de las experiencias que intentó llevar a cabo, ¿o no?
En este sentido, las alternativas a la monarquía que tenemos más próximas, culturalmente hablando, son la francesa, la italiana, la alemana y la norteamericana. ¿Hablamos de ellas?
Un saludo.
lo que hizo mal la izquierda, los repúblicanos y demócratas en este caso fue perder la guerra y aceptar una transición donde siguen mandando los que ganaron la guerra
“Los que ganaron la guerra” están decrépitos y/o fiambres, mon ami.
Gobiernan los que vote la mayoría, ni más ni menos.
Y yo aceptaría una República como la francesa, centralismo a ultranza, y el que no esté de acuerdo, “a la puta calle” (imaginarlo con la voz de Luis Varela, como el Antúnez de CameraCafé).
He dicho.
Usted aceptaría una república como la francesa, centralismo a ultranza, yo aceptaría una república como la alemana, federación de estados cuasiindependientes. ¿Con cuál nos quedamos y por qué?
Aunque bien pensado, con esa frase de “el que no esté de acuerdo, a la puta calle” casi me dan ganas de aceptar su opción y no estar de acuerdo. Hoyga, una sentida despedida y cada uno por su lado.
Lo que no me gusta una mierda, con perdón, es la situación actual. Y mantenerla porque “ojo, que ya han visto lo que pasó las otras veces”, me parece un despropósito.
Nos quedamos, amigo Controlcé, con la que vote la mayoría en cada una de nuestras “naciones”. Ni más, ni menos. Quicir, dar a votar a cada colectivo (Catalunya, Euskadi, Restospaña, etc.) las tres opciones: a) Francesa, b) Alemana, y c) Independencia.
Por las buenas, of course, nada de sacar tanques ni gónadas a la calle.
Un saludo.
Pedro José:
¿Por qué razón no incluyes entre los pretendidos fracasos de los intentos republicanos los siglos de miseria y guerras -perdidas- de los más numerosos y dañinos fracasos monárquicos, con especial mención para los borbones?
En cuanto al trabajo, un trabajo no es descubrir plaquitas, cazar osos borrachos o ir en barco.
Saludos,
Firmado: Pep, a Proud Friend of pse.
Pretender que lo que pasó en los siglos pasados, con toda la dinastía de los Borbones, por ejemplo, fue algo que hicieron ellos solitos sin que nadie del pueblo les sostuviera o, dicho de otro modo, contando sólo con la fuerza bruta de las armas oprimiendo al pueblo indefenso, como si quienes empuñaban las armas fueran extraterrestres… En fin, todo eso forma parte de una explicación alucinada de la historia. Las cosas fueron como fueron no porque unos pocos, los malos, tuvieran aherrojados contra su voluntad a todos los demás, los pobres buenos. Las cosas fueron, debieron ser, tan complejas como ahora, aunque, eso sí, sin televisión ni móviles. No te olvides del poder de los sermones, tan caro a las Cataluñas y Países Vascos actuales.
Seguiremos, un saludo.
Pedro José:
Digo yo que afearle al republicanismo español, no necesariamente de izquierdas, que las cosas no le salieron bien, sin hablar de cómo les salieron las cosas a los borbones en esos mismos períodos es como mover las porterías a medio partido.
Saludos,
pep
Será tal vez porque me siento más próximo a los republicanos y lo que hagan mal me preocupa más que lo que hagan bien o mal los monárquicos. ¿Lo has pensado así? Me temo que no.
En cualquier caso, la historia del republicanismo español está sembrada de muy buenas intenciones pero de muy malas prácticas. En la primera república para qué decir, personalismos y más personalismos. En la segunda república, extremismos por ambos bandos que no dejaron que cuajaran las buenas intenciones de quienes estaban en medio, intentando capear el temporal. Las condiciones de partida nada tenían que ver con lo que tenemos ahora, todo mucho más duro, más cruel, más extremo, las condiciones del obrero para qué decir, ahí tenemos el trabajo en las minas y en la industria en Bizkaia como ejemplo supremo de lo que había.
En medio de ambas repúblicas, el papel de un Alfonso XIII fue nefasto, como reconocen todos los historiadores, pero los mismos republicanos que ansiaban un cambio de régimen, los herederos del espíritu de la primera república, participaron en el régimen monárquico de mil maneras para poder sacar algo adelante y no precisamente poniendo barricadas sino participando en los diferentes gobiernos y en la administración del régimen. Te podría dar ejemplos muy claros. Desde los socialistas (Prieto) hasta los institucionistas.
Por lo demás, la existencia del republicanismo en España no la puedes remontar más allá, salvo forzando mucho las cosas, buscando antecedentes a mediados del XIX, por ejemplo. Pero nada más.