Ya no se hacen costillas como las de antes…
Lo que sí queda, afortunadamente para los españoles normales, son los Ministros del Interior de toda la vida, las tópicas versiones que va sacando el Estado -que si se dio con la puerta del coche, que si fue al perseguirlo para detenerlo, que si el guardia civil hacía culturismo y “si se te cae encima te desmonta”…-, el rencor de los malos españoles de Amnistía Internacional y, como no, la valiente y decidida aportación de la prensa española.
En la misma semana, además, hemos podido ver como caminaban juntas en los periódicos y radios las expresiones “brutal paliza” y “posibles malos tratos”. La segunda se refiere al presunto etarra Igor Portu, con un parte médico que incluye, entre otras cosas, “fractura del arco costal posterior de la novena costilla izquierda, una importante entrada de aire en la parte inferior de debajo de los pulmones y entrada de aire en el pulmón izquierdo, rotura pulmonar, hematomas en tórax anterior y posterior y en la columna vertebral”.
La segunda se refiere a una vecina de Medina del Campo, cuyo parte médico incluye “múltiples contusiones en las costillas, hombro, pecho y espalda, la rotura de uno dedo de la mano izquierda y la luxación de otro, arañazos y magulladuras”.
Y es que las costillas ya no son como las de antes, no, pero las cloacas del Estado siguen en buena forma.
“una importante entrada de aire en la parte inferior de debajo de los pulmones”
Quien ha redactado ese parte, J.J. Anaut?
Por lo demás, ya lo dice la sabiduría popular: Mismo perro, distinto collar…
Aunque en mi fuero interno me gustaría ver a los etarras comidos vivos por las ratas, sucesos como estas lesiones no deberían ocurrir en un estado garantista.
Pero bueno, ahora que lo pienso Rubalcaba es incapaz de mentir a los españoles, así que ¿a qué tanto escándalo? Seguramente el etarra debío tropezar en las escaleras de un proyecto de zulo. Si lo de la T-4 de Barajas sólo fue un accidente esto no pasa de roce fortuito.
No saben ustedes lo que sufrimos los ejpañoles leyendo estas cosas que les ocurren a los pobres etarras…