Montilla
Que digo yo que está muy bien eso de llegar al cargo prometiendo “hechos y no palabras” y vendiéndose como “un gestor”, pero entonces no pidas en el discurso de la Diada nada menos que “actitud positiva”, “confianza”, “que la preocupación y el enojo justificados no lleven al pesimismo” y “disculpas una vez más”, además de afirmar que “no hay motivos para desfallecer”, “hay motivos para la esperanza”, y todo ello para lograr que “Catalunya sea más fuerte”.

Que a mí ni me va ni me viene porque todo la demagogia de la gestión y el sentido común me recuerda al Mussolini prometedor de trenes -por no hablar de sus hermanos alemanes- y no soy demasiado fan de esa metodología de acción política basada en la concepción del ciudadano como un menor de edad, pero por comentarlo…