El Estatut- Point of entry
El Estatut: Point of Entry
�Franco sab�a muy bien que yo no pod�a seguir la mayor parte de sus consejos. En cualquier caso, no todos. Pero me acuerdo de que, cuando ya estaba gravemente enfermo, acud� a visitarle, me acerqu� a su cabecera y entonces me cogi� la mano, la apret� muy fuerte y me dijo en un suspiro: Alteza, la �nica cosa que os pido es que manteng�is la unidad de Espa�a�
Juan Carlos I
Con estas conmovedoras palabras le narraba el primero de los espa�oles al pintoresco Villalonga su �ltima conversaci�n con el que le coloc� en su sitio- previa jura de los principios del Movimiento y asunci�n de la legalidad del golpe de Estado de 1936-. Poco despu�s vino la sacrosanta Transici�n con su Constituci�n Espa�ola �su rey inviolable, sus pactos con la Iglesia Cat�lica, sus apelaciones al Ej�rcito como garante de la unidad patria, su himno espa�ol, su bandera rojigualda, en fin: su amnist�a a los vencidos-, negociada con el manido �ruido de sables� y en la cual el pueblo espa�ol fue meticulosamente apartado de todos y cada uno de los aspectos fundamentales de la negociaci�n.
En ese momento se federaliz� el estado todo lo que se pudo �por ello todas las organizaciones que militaron en contra del fascismo tienen �rganos directivos federales o confederales, en oposici�n a los nacionales-. Todo ese proceso caus� �cansancio� en insignes personajes como el inspector aznar l�pez, qui�n se quej� reiteradamente del exceso de votaciones, debates y dem�s mariconadas democr�ticas que el sufrido pueblo espa�ol tuvo que aguantar durante aquellos a�os. A�os m�s tarde tuvo, de la mano del fascista que preside el TS, con la ayuda de los no menos fascistas integrantes de la Fiscal�a General del Estado y ese Tribunal Especial �eso que prohibe la CE-, la oportunidad de mostrar su sensibilidad democr�tica ante derechos como el de manifestaci�n, asociaci�n, informaci�n, etc.
Trenta a�os despu�s de la memorable despedida de nuestros dos �ltimos jefes de estado, el Parlament de Catalunya se halla ocupado en la elaboraci�n de un nuevo Estatut. A diferencia de lo que sucedi� en la transici�n, no hay motivos para sentir miedo y el debate es p�blico. Existen los que abanderan el cansancio de la ciudadan�a interesada en el debate, y la falta de inter�s de la ciudadan�a a la que el tema se la trae al pairo. Coinciden con los que est�n en contra de las reformas y, lo que es m�s importante, son incapaces de establecer analog�as con la constitucionalizaci�n europea. Una vez m�s, el sentir y el mirar son incompatibles.
Hasta aqu�, el contexto de la reforma. A partir de ma�ana, el contenido, esto es: �tiene sentido, a pesar de que choque con el gui�apo constitucional y con los mem�cratas espa�atarras heredores de la consigna del General�simo, pretender que una instituci�n que gestiona una serie de competencias recaude los impuestos con los que afrontar los gastos de dicha gesti�n? O mejor: �Se puede pretender lo contrario?
Mientras persista la aver�a que imposibilita la formulaci�n de comentarios aqu�, invito a la concurrencia a usar el foro aer�pago de LPD para realizar las preceptivas soflamas patri�ticas.
This entry was posted on Wednesday, September 14th, 2005 at 8:03 pm