¡Campeones!
Oigan, voy a confesar una cosa. Ahora muchos dicen que lo veían venir. Pero yo, hace tres semanas, ni de coña habría apostado por la foto de esta noche. El fútbol no es lo mío, pero el pronóstico no podía ser más errado. Porque el dominio de la Selección en esta Eurocopa ha sido impresionante. Ya tocaba.

El ‘no’ irlandés
Es una suerte tener a mano escritos tan interesantes como el artículo que ha publicado hoy Jesús Gómez en La Insignia para recomendar en este blog cuando no hay tiempo para profundizar en asuntos de actualidad. Un certero análisis de la situación de la UE y un diagnóstico sobre la “parálisis” política que más ha de preocuparnos de entre las que se manifiestan en la Unión:
Es lógico que un sector de la izquierda europea se alegre del ‘no’ irlandés al Tratado de Lisboa; si alguien necesitaba salir de dudas sobre la deriva de la UE, las directivas de inmigración y jornada laboral le habrán aclarado las ideas. Pero de ahí a interpretar la postura irlandesa como una actitud ‘de progreso’ o siquiera acorde a un malestar vagamente crítico, como se está haciendo desde determinados partidos y tribunas, va un mundo. Porque se piense lo que se piense del Tratado, ese ‘no’ es propiedad de la derecha.
“El no irlandés”, La Insignia (18-06-2008)
Always look on the bright side of life
Los aconteceres de estos primeros meses de legislatura están rayando en la caricatura en no pocos ámbitos. No hay mejor muestra de ello que la recurrente referencia a la inconmensurable obra de los Monty Python en comentarios recientes. La Vida de Brian como espejo donde se refleja la vida política española. Aludía a una escena de la película Javier Ortiz en un artículo sobre la crisis del PP hace unas semanas: el Frente Judaico Popular contra el Frente Popular de Judea. Sobre la particular batalla ligüística que libra la ministra Aído, trae Javier Pueyo en su blog a colación otra escena memorable de los Monty Python. Para cerrar el círculo de la realidad que parodia a la ficción, no podemos olvidarnos de la escena final de La Vida de Brian, en la que un presidente del gobierno crucificado por la crisis se pone a cantar aquello de “mira siempre el lado bueno de la vida”.
En Youtube:
Ya tenemos un Héroe
Cuando ya parecía que España había perdido la ilusión por su Selección, el primer partido en la Eurocopa ha vuelto a generar la esperanza (la misma de todas las ocasiones anteriores en que nos apearon en cuartos) de vernos como favoritos para la final. Ante el enemigo ruso, ha brillado con luz propia el “hat trick” de Villa. La actuación del delantero de la Selección lo convierte en un nuevo líder que guiará a España a éxitos sin igual. Ante tal euforia colectiva en torno a Villa, el Héroe ya ha sido llamado por el presidente Zapatero, que además de felicitarle, le ha pedido que en los días que median hasta el próximo partido acometa dos importantes misiones: ponerse al frente de las negociaciones que buscan el final de la huelga del transporte y dedicar unos minutos a escribir las próximas declaraciones del presidente del gobierno sobre el euribor y el Banco Central Europeo. Villa, no nos falles, eres nuestra última esperanza.

Gallardón hace campaña en el juzgado
Jiménez Losantos y Ruiz Gallardón están hechos el uno para el otro. El alcalde de Madrid presentó una querella por injurias contra el locutor de radio que desde hoy está siendo juzgada. La respuesta del propagandista de la Cope ha sido, lógicamente, una defensa de su libertad de expresión. Cualquiera que sea el resultado, el espectáculo organizado en torno a las declaraciones a favor y en contra coloca la pugna política entre dirigentes del PP y periodistas especializados en marcarle la agenda al partido conservador en su momento más agrio. Pero, en el fondo, se trata de una guerra entre contendientes que se necesitan mutuamente.

Gallardón asume que para seguir siendo minoría dentro del PP y tocar poder tiene que obtener, a la vez, el apoyo de la corriente mayoritaria del partido y la aversión del sector ultra. Losantos, por su lado, está desde hace años en su lucha por radicalizar las posiciones del PP con el referente del “gallardonismo” como el enemigo interior a batir a toda costa. Mientras las tensiones precongresuales empiezan a hacer peligrar la continuidad de Rajoy, el alcalde aprovecha el juicio para ensayar el gesto de pararle los pies a la derecha que insulta y convoca manifestaciones en la calle Génova. Y Losantos, dispuesto a pelearse por esta causa con todo el PP si con ello incrementa su poder (es decir, audiencia y capacidad de influencia).
