Javier Ortiz
Aún con la sorpresa por la noticia de su fallecimiento la pasada madrugada, debo dejar constancia que con Javier Ortiz se va una de las voces más lúcidas e independientes de los columnistas patrios. Periodista de larga trayectoria, cultivó el género de la opinión en la red con un blog que ya se actualizaba diariamente antes de que existiera la palabra blog. Tuvo fieles lectores, entre los que me encuentro, que acudían a su página cada mañana para leer la columna del día. A pesar de no coincidir muchas veces con sus opiniones, la racionalidad y la ironía que aplicaba a sus escritos son elementos que echaremos mucho de menos. Dejó escrito su propio obituario:
Falleció ayer de parada cardio-respiratoria el escritor y periodista Javier Ortiz. Es algo que él mismo, autor de estas líneas, sabía muy bien que sucedería, y que por eso pudo pronosticar, porque no hay nada más inevitable que morir de parada cardio-respiratoria. Si sigues respirando y el corazón te late, no te dan por muerto. Así que en ésas estamos (bueno, él ya no).
