Raikkonen y el juego de la gallina
Está claro que los aficionados españoles a la Fórmula 1 viven con alborozo la victoria de Kimi Raikkonen en el mundial de pilotos, consumada tras la intensa carrera de Brasil esta tarde. Dos circunstancias concurren: pierde Alonso, que se lo tenía muy creído y para colmo es español, y al tiempo hace un monumental ridículo el hasta ahora líder Hamilton, cuyo equipo había menospreciado al piloto asturiano con la actitud propia de la Pérfida Albión. Pero la principal lección de la victoria del finlandés de Ferrari aparece con el revés sufrido por la escudería McLaren. Tener a Alonso y a Hamilton en lo más alto durante todo el campeonato, compitiendo entre sí, lo ha terminado pagando con una humillante derrota en Brasil de manos del competitivo Kimi.

El desastroso desenlace para los británicos nació de la falta de espíritu de equipo dentro de McLaren. Jugaban con dos bazas pero sólo querían que ganara uno, hasta que la presión sobre el líder termina por colocar con ventaja al outsider que contempla la estrategia suicida de los supuestos compañeros de equipo. Mejor explicado, desde la perspectiva de la teoría de juegos, en Gurusblog unos días antes de la última carrera. En el juego de la gallina, si ninguno opta por cooperar, terminan los dos estampados contra su falta de sentido común. Como ahora estarán los estrategas de McLaren, dándose chocazos contra la pared por no querer ver la pared que levantaron para impedir que Alonso ganara.

Bueno, está bien el resultado, primero porque Rakonen se lo merece, segundo porque no me parece bien que se repitan los campeones y tercero porque ha quedado por los suelos la escudería Mc Laren, por su codicia, ambición y por el juego de la gallina.
je,..
Lo que ha pasado es que Fernando Alonso de tanto vivir en el extranjero ha perdido la reciedumbre hispana… Cualquier otro de nosotros huibiera tuneado su bólido de Formula 1 hasta convertirlo en una vehículo más mortal que las cuádrigas de Ben Hur o los de Mad Max y hubiera hecho la salida más memorable de la historia pasando por encima de Raikkonen, Massa y Hamilton… Además debería de haber llevado una piedra encima para tirársela a Ron Dennis cuando estuviese cerca…