República
Jesús Gómez Gutiérrez: «Muchos españoles y no pocos amigos de otros países recuerdan la fecha de la proclamación de la II República; pocos, la de su rendición. Es lógico, porque la república no llegó a ser derrotada. Podía perder en los campos de batalla, abandonada a su suerte por Inglaterra, Francia y Estados Unidos, vendida definitivamente con los acuerdos de Múnich de 1938, pero no podía perderse en la cultura. Ni el millón de muertos de la guerra ni los cientos de miles de exiliados y fusilados tras la entrada de las tropas franquistas en Madrid significaron otra cosa que un paréntesis y -eso sí- la destrucción de las vidas de varias generaciones de españoles, incluidas las de aquellos que nacieron con el franquismo y arrastran la carga. Todavía hoy esperamos que se haga justicia, que se cierre ese círculo en concreto con una investigación exhaustiva de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por un puñado de obispos y generales que debieron sentarse en el banquillo de Núremberg. Sin embargo, la mirada histórica y la recuperación de la memoria, con ser fundamentales, no son el único espacio de este 14 de abril. He mencionado rápidamente la Institución Libre de Enseñanza porque explica ese día, pero sobre todo porque no habrá una tercera republica en España, si por tal entendemos algo más que la vulgar definición administrativa de un Estado sin rey, en ausencia de los valores y de los objetivos de la ILE.» “14 de abril”.
El gobierno de los gilipollas
Qué gran pérdida para el mundo del espectáculo. Tras la derrota de Berlusconi, cae irremisiblemente todo el atractivo que tienen las corresponsalías de los medios de comunicación en Roma. Ahora, los periodistas allí destinados, tendrán que conformarse con el aburrido Prodi y el insulso papado de Ratzinger, que desde que tomó posesión del cargo ya no es lo que era. Aunque por la mínima, el viejo profesor se hace con la presidencia del consejo de ministros, gracias a la articulación de una mayoría heterogénea que pedía a gritos el cambio. Los ‘gilipollas’ han decidido el futuro de Italia, y han elegido entrar en una nueva etapa, que sin duda estará caracterizada por la llegada del comunismo, la crisis económica provocada por el gobierno y la subordinación de los italianos a los deseos de unos gobernantes que se comen a los niños crudos. En resumen, parecerá que Italia la gobierna el mismísimo ZP. Y lo peor no es eso, sino que el bueno de Silvio va a tener cinco años por delante para arrepentirse de la aprobación de la ley electoral que permitirá a su rival gobernar con mayoría absoluta, gracias a un sistema proporcional que establece un “premio a la mayoría”.

Movimiento de piezas en el tablero
El anuncio de hoy es la sorpresa política del mes, aunque una sorpresa más bien relativa. Los rumores de ‘remodelación’ del primer gobierno Zapatero eran insistentes. El comentario más agudo de la jornada, entre tanta interpretación interesada, el de Alsina en Onda Cero: hoy ha vuelto a nacer la ministra de Vivienda, Trujillo es una mujer feliz. Si ha sobrevivido a un cambio de ministros, puede estar tranquila. Los movimientos no han ido prioritariamente a desplazar a ministros ‘quemados’, sino a cubrir el hueco político que deja el ‘verso suelto’ Bono. El manchego abandona el gobierno para esperar otras oportunidades de relanzar su carrera. Se cansó de estar a las órdenes de quien le ganó un congreso socialista. Pero la noticia no está solo en quién sale sino en quién entra. ¡Rubalcaba en el Ministerio de Interior! Los admiradores que tiene este hombre en el PP deben estar encantados con el material que les proporcionará a partir de ahora para el ‘remake’ de El Príncipe de Maquiavelo que le están escribiendo. Por lo pronto, ese ejemplo de ‘finezza’ política que es Martínez Pujalte ha descrito a Rubalcaba como el portavoz del gobierno de los GAL. Todo sea por el ansiado consenso en política antiterrorista, que gracias a declaraciones como esta lo intuimos cada vez más cerca.
Propuestas para Marbella
Tras la detención y el procesamiento de la alcaldesa y varios concejales del Ayuntamiento de Marbella, el gobierno ha decidio iniciar el procedemiento de disolución del Consistorio. La imputación de delitos de corrupción a más de la mitad de los representantes elegidos en las últimas elecciones municipales, como residuos del ‘gilismo’, ha llevado a esta salida que desembocará en nuevas elecciones. Mientras tanto, se baraja la idea de constituir una gestora con el objetivo, obviamente, de gestionar el ayuntamiento hasta la cita electoral. Habida cuenta de que todos los alcaldes que ha tenido Marbella en los últimos quince años han terminado ante los tribunales, las autoridades están recibiendo diversas propuestas para reunir en la gestora individuos que difícilmente vayan a verse tentados de continuar con la corrupción institucionalizada en el Ayuntamiento.
“Por una Marbella sin corrupción”
