Las cartas de Esquerra
El escándalo de las cartas recaudatorias de ERC, “o me pagas o te despido”, dirigidas a trabajadores de la Generalitat ha levantado la consiguiente polvareda. Pero no parece haberse aclarado lo suficiente, pues se trata de un caso que linda el más flagrante delito y supone, en cualquier caso, un polémico sistema de financiación del partido que merece más de una explicación. Juan Francisco Martín Seco: «En tiempos ya lejanos, el PSOE pretendió que sus altos cargos contribuyesen al partido con un porcentaje de su sueldo, pero tal intento no debió de tener mucho éxito y, desde luego, iba dirigido exclusivamente a sus militantes y siempre que éstos ocupasen puestos políticos. Lo inédito en el caso de ERC y de la Generalitat es que el requerimiento se dirige también a los no militantes y a técnicos, administrativos y hasta telefonistas. Las explicaciones dadas por Vendrell de que todos están en sus puestos por tener la confianza del partido tan sólo contribuyen a agravar la situación, porque manifiestan bien a las claras que el empleo público se ha concedido por fidelidades políticas y no por mérito y capacidad, tal como debería ocurrir aun tratándose de interinos o contratados.» “Simonía política”.
