21RS
Aparece en los quioscos una revista católica que no parece que reciba mucha publicidad de la radio de la Conferencia Episcopal, cuyos profesionales andan más preocupados por recopilar y amplificar los sucesos que dan forma a la “campaña” en su contra. En Religión Digital la presentan así: «Con 87 años de historia, 881 números en la calle y más de 43.000 suscriptores, la revista Reinado Social cambia su cabecera a la de “21RS”, queriendo conectar con estas siglas el pasado de la revista, que nació en 1918 con un claro “compromiso social”, y el futuro de la publicación, que pretende seguir ofreciendo “una mirada cristiana de la actualidad” a comienzos del siglo XXI. En esta nueva andadura, la revista pretende ser como “una bombilla en la noche informativa religiosa española”, “abierta a la realidad actual, plural, tolerante y sin olor a sacristía”, al tiempo que ofrece “una mirada solidaria hacia los más necesitados”.»
También tienen un blog en Periodista Digital: El blog de 21RS, la revista cristiana de hoy.
La educación y el consenso
Una nueva reforma educativa está en el centro de la confrontación entre los dos partidos mayoritarios. En las últimas décadas, cada gobierno se ha lanzado a promover una ley de educación que sería posteriormente modificada por un gobierno con otra orientación política. El despropósito legislativo ha hecho que esta cuestión vital no haya sido consensuada y alimente debates que no fructifican en un acuerdo amplio. En algunas de las sucesivas reformas, como en la actual, se focaliza absurdamente la polémica en temas colaterales como la religión. La opinión pública tiene claro que resolver los problemas de la educación es una prioridad fundamental, pues determinará la sociedad que tengamos en el inmediato futuro. Los mismos partidos que ensalzan el consenso, que en determinados asuntos se convierte en mero pasteleo partidista, parecen incapaces de dialogar una ley estable sobre el sistema educativo. No merece la pena hacer más reformas basadas en tópicos de las tradiciones políticas de la izquierda y la derecha: debe alcanzarse un consenso básico para que la educación responda a lo que demanda la ciudadanía. Mientras se distrae la atención con las peleas partidistas, el problema adquiere mayor dimensión, nuestro país aparece a la cola de la UE en informes sobre la calidad educativa y los partidos siguen sin tomarse en serio la necesidad de una ley aprobada por todos.
Asignatura de religión a la medida
Ahora que algunos protestan por el espacio que otorga la nueva reforma legal a la religión en la escuela, bien podríamos empezar a definir cuáles son los contenidos que de verdad nos gustaría que tuviera esta enseñanza en tanto asignatura. Hay quien pediría clases de ateísmo, igual que existen de catolicismo, y tampoco faltaría la propuesta de sacar definitivamente las religiones de los colegios y enseñar las diferentes alternativas ante el hecho religioso en una asignatura común para todos los alumnos.
Por si sirve para definir qué doctrinas podrían contar para la enseñanza, dejo aquí este test un tanto ’sui generis’ que sitúa a cada cual en dos ejes (fe-razón y espiritual-científico). En mi caso, salgo humanista y equilibrado en el segundo de los ejes. Si existieran clases de religión a la medida, habría tenido en el colegio humanismo como asignatura. No sé yo si esa opción sería más divertida que las clases de budismo, agnosticismo o cienciología, ya puestos.
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El estreno de Cuatro
Hay quien hasta ayer no se había enterado de qué botón tenía que tocarle al televisor para ver la nueva cadena en abierto. Pero incluso el más despistado se habrá dado cuenta de que donde antes estaba el Plus ahora está Cuatro. La tele generalista del Grupo Prisa había generado cierta expectación, a pesar de que la campaña publicitaria de lanzamiento no era masiva y en todos los soportes. Los anuncios de Cuatro se han concentrado sobre todo en el mobiliario urbano de las principales ciudades y en los periódicos gratuitos del 7 de noviembre, además de en El País o la Ser. Tienen claro el famoso ‘target’ del público que les interesa para ser rentables: audiencia joven, urbana, habitual de otros medios del grupo. Paralelamente, la inauguración de las emisiones de Cuatro quizás sean también una evidencia de que Polanco pretende dominar nuestras vidas a través del poderoso instrumento de la ‘caja tonta’, después de conseguir ser el que manda en España, según el análisis de reputados periodistas independientes. En Antena 3 y Telecinco estuvieron además un tiempo enfurruñados con la insolencia de Sogecable de querer tomar un poco de su mismo pastel, pero parece que pueden terminar hasta cogiéndole el gusto a la competencia.

Iñaki Gabilondo abrió el telón de la cadena con ese informativo de autor que debía sorprender. Por ser el primer día, casi todo salió mal. Sin embargo, los mimbres están ahí para que las noticias de las 9 se conviertan en el programa estrella de Cuatro. En los estrenos, no hay nada que esté libre de ser arruinado por los nervios del primer día. Algo así se pudo ver en las primeras horas de emisión del canal de Prisa. Aunque el negocio de la televisión comercial tiene algunas ventajas en este aspecto: las críticas o los palos que se reciben al principio -y comentarios de todo tipo son los que ya ha recibido Cuatro- no importan nada si se tiene el ’share’ a favor. Las audiencias del estreno del canal han sido muy buenas, por encima de cualquier previsión optimista. Seguramente serán más altas ahora por la novedad y después se estabilicen en los objetivos que han señalado los expertos: alrededor del 7% de cuota de pantalla. Por el momento, la curiosidad hizo que hasta dos millones y medio de espectadores no quisieran perderse a Iñaki en su nuevo trabajo.
El tema de la semana
Esta ha sido la semana del Estatut, con el acto central del miércoles en el Congreso. No escuché en directo el histórico debate, pero me informé gracias al completo seguimiento que hizo Daniel Tercero. El trámite será largo. Habrá ocasiones más interesantes que esta para tomar el pulso a la opinión, con encuestas menos disparatadas que las que se han publicado por encargo de algunos periódicos. Y, sin embargo, el mundo sigue girando a pesar de estar ya el Estatut en la Comisión Constitucional. Martí Saballs enumera en su blog de Expansión temas que ahora preocupan en otros países y «que demuestran como al lado de eso, lo del Estatut, sinceramente, apenas es relevante».
