Diario de un aspirante a tertuliano

Estimando el coste

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 23 de October, 2005

El debate sobre el Estatuto catalán está pasando de ser asunto omnipresente en la prensa a materia permanente en la agenda política. No se puede dejar de hablar de las reuniones, las posiciones de unos y otros, las especulaciones sobre lo que ocurrirá en el trámite parlamentario, etc. Si hay alguien que aún no está saturado del desenfreno opinativo sobre la cuestión, lo estará en poco tiempo. Con todo, se echa en falta un poco de análisis serio sobre lo que se está cociendo y menos consignas partidistas. El artículo que firma hoy Javier Pérez Royo en la edición andaluza de El País trata de dibujar escenarios posibles que bien pudieran anticiparnos la situación que dentro de poco se va a vivir en las Cortes. Parte de un planteamiento rotundo: «…los errores que cometen o pueden cometer los partidos políticos en este terreno reciben una sanción por parte de los ciudadanos de consecuencias extraordinarias. No hay error que se pague tan caro como el que afecta a la posición de un determinado partido respecto de la estructura del Estado». La previsión que realiza coloca en posición muy delicada tanto al PSOE como al PP, pues estarían ambos partidos -no sólo el gobierno- a un paso de incurrir en errores de gran coste electoral.

Esta es la razón por la que hay tanta tensión en el debate sobre la reforma estatutaria catalana. Los dos partidos de gobierno de España, PSOE y PP, saben que se la están jugando. Quien se equivoque va a pagar un precio terrible.

La parcialidad territorial es el error en el que puede incurrir el PSOE. Fue el error de UCD. Considerar que el problema de la estructura del Estado era un problema básicamente catalán y vasco, que tenía que tener una respuesta claramente diferenciada para esas dos comunidades autónomas respecto de la que tuvieran las demás. Esa parcialidad territorial fue la que deslegitimó a UCD como partido de Gobierno de España. No se puede decidir la estructura del Estado español en clave catalana y vasca, sino que hay que decidirla en clave española. Esto era así en 1980 y lo es todavía más en 2005. Lo que le ocurrió a UCD puede ocurrirle al PSOE. Tanto en el debate de la reforma del estatuto catalán, como en la del estatuto vasco que vendrá después. Todas las cautelas que tome son pocas. Porque una vez que los ciudadanos se forman su opinión acerca de la parcialidad territorial del Gobierno de la nación, es casi imposible que la corrijan. De ahí la importancia del discurso que el presidente del Gobierno tendrá que pronunciar en el Pleno del Congreso de los Diputados el 2 de noviembre, en el debate de toma en consideración del proyecto de reforma aprobado por el Parlamento de Cataluña.

El PP no puede incurrir en parcialidad en este momento, pero sí puede cometer el error de quedarse fuera del debate estatutario y marginarse, en consecuencia, de lo que puede ser el marco en el que durante los próximos decenios se va a desarrollar la vida política. Si el PP no consigue que el Congreso de los Diputados rechace de plano el proyecto de reforma, como está proponiendo, va a tener que decidir si participa en la negociación entre la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados y la delegación del Parlamento de Cataluña, que se desarrollará durante dos meses, previsiblemente, a partir de febrero de 2006.

Si el Partido Popular se margina de la negociación de la reforma del estatuto catalán y éste finalmente se redacta en unos términos que son aprobados en referéndum por los ciudadanos catalanes y a continuación es ratificado por las Cortes Generales y promulgado y sancionado por el Rey, ¿qué puede hacer el PP a partir de ese momento? El estatuto únicamente será modificable en los términos previstos en el propio estatuto, es decir, con una mayoría de dos tercios en el Parlamento de Cataluña, que jamás serán alcanzables para el PP. ¿Cómo puede hacer política un partido de Gobierno de España que rechaza frontalmente una norma tan importante como es un estatuto de autonomía, que no puede reformar?

“Precio terrible” (EL PAÍS, 23-10-05)

Revanchismo

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 21 de October, 2005

En plena crisis sanitaria por la gripe aviar, un grupo de ciudadanos de bien ha querido reivindicar la devaluada figura del pollo y la ha sacado de paseo pegada a la bandera. El momento de exaltación patriótica con pollo incluido, como se puede apreciar en la fotografía, tuvo lugar a la entrada del mismo edificio universitario en el que Santiago Carrillo era investido “Honoris Causa”. Los incidentes que se produjeron, tan lamentables como ridículos, fueron motivados por la protesta de estos honrados compatriotas que no tenían otra cosa que hacer que llamar asesino a un ex líder político de 90 años. Si hay quien se pregunta qué es el guerracivilismo, ahí está la respuesta.

El espectáculo de una pandilla de ultras intentando boicotear un acto no pasa de la anécdota si no es porque se detecta por ahí cierto mar de fondo a cuenta de odios pasados y rencillas presentes. Y no se entiende que, treinta años después de enterrar a un dictador, haya tanto interés por resucitar bandos y revanchas que se creían finiquitados tras lo que se conoció por reconciliación nacional. Porque no me creo que nadie de la generación que creció con la Constitución tenga en la cabeza la idea de las dos Españas. Porque yo tampoco comprendo que Carrillo sea aún hoy para algunos el símbolo de una cuenta pendiente que hay que saldar. Y todo ello alimentado desde el rencor. Definitivamente, no puede ser que los fantasmas de la guerra civil estén todos los días en la calle y en los medios para beneficio de intereses sectarios.

La última columna de Haro Tecglen

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 19 de October, 2005

El lunes anunciaba su mujer en el blog que estaba en coma. Hoy se da la noticia de la muerte de Eduardo Haro Tecglen, uno de esos periodistas que dejan huella por la legión de seguidores y de enemigos que se ha creado con los años. Sus opiniones representaban la memoria de esa izquierda que veía en él al “niño republicano” que no se resignaba a cambiar. Fiel a su condición de “rojo”, según se definía, irritaba a la derecha contra la que, en ocasiones de manera obsesiva, lanzaba sus pullas literarias en El País. Se va otro articulista octogenario, después de la muerte de Jaime Campmany, antagonista en más de un aspecto de Haro Tecglen a pesar de que ambos rehuirían la comparación. La de Eduardo es una voz irrepetible por su trayectoria y experiencia que se echará de menos en la prensa de papel. Su última columna en el periódico trataba sobre Cuba.

Cuba
EDUARDO HARO TECGLEN

Todo bloqueo, embargo, cerco o castigo a un país está fuera de la moral. Incluso la contradicción de términos que llamamos moral de guerra. La ficción de que así se ayuda al pueblo de ese país a desprenderse de un régimen odioso no se sostiene: es un segundo castigo, a veces tan grave como el primero. Una dictadura no se desea: se soporta. Ah, y si se desea por el pueblo como mejor medida que otras cosas, habrá que dejarla vivir. No creo que la mayoría del pueblo cubano prefiera la dictadura comunista, pero quizá teme más la guerra civil o las venganzas con que se pudiera modificar esta situación. La reunión iberoamericana de Salamanca ha rechazado el bloqueo a Cuba, pese a las advertencias de Estados Unidos en contra: su rechazo procede de esa moral falsa de que el castigo a un régimen deba amenazar a todo un pueblo: el castigo de EE UU y su mundo subordinado a Afganistán y a Irak era ya condenado antes de la invasión, y ahora lo es más.

Un poco de sentido común bastaría para comprender que una democracia a la fuerza es una dictadura, que una constitución impuesta es un código, y que muchos países pobres viven bajo dictaduras tan sangrientas e inmorales como pueda ser la de Cuba, mientras se llaman democracias y sus presidentes visten elegantes trajes y se intercambian condecoraciones brillantes y coloristas. Pero son obedientes a una disciplina internacional y un orden económico, prefijado. Muchas veces he pensado que sin esa presión aciaga del bloqueo y de la amenaza de invasión o terrorismo desde Miami, Cuba habría cambiado ya su régimen y Castro estaría descansando. En realidad, todo se está preparando para que el régimen de Cuba termine al tiempo que la vida del dictador; pero hay intereses de restauración del sistema anterior de propiedades y de negocios, de venganzas y de castigos, que es muy difícil que el régimen actual y las poblaciones actuales se rindan ante esta situación. Nacen del poder extraparlamentario, extrapresidencial, de EE UU, y no creo que ningún cambio en el Gobierno de Washington lo acepte. Eso no quita la valentía de la declaración de Salamanca contra la posición de EE UU. No sirve para cambiar la situación, pero sí para negar la existencia de una justicia y de una defensa de libertades que pretende EE UU.

Publicado en EL PAÍS (17-10-05)

Insisten con la “huelga” del transporte

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 18 de October, 2005

El lenguaje da forma a la realidad. Y su mal uso es la semilla de la manipulación. Están empeñados los medios de comunicación en llamar ‘huelga’ al paro de transportistas. Como ya ocurriera con el conflicto de las grúas, el tratamiento informativo impone una denominación incorrecta que hace creer a la gente que existe tal huelga en el transporte. Lo que existe es un paro patronal convocado por la Confederación de Transporte de Mercancía (CETM) y del que, por cierto, se ha desmarcado otra organización empresarial del sector, Fenadismer. La medida de fuerza busca la negociación con la otra parte del conflicto, que en este caso es el gobierno, al que los transportistas han realizado una serie de reivindicaciones. Hasta que no lleguen a un acuerdo, el paro empresarial indefinido que se inició ayer amenaza con dejar desabastecido a todo el país. Y mientras tanto, los medios continúan insistiendo en la palabra huelga. La confusión en los términos, incluso cuando no es intencionada, puede llevar a la más completa desinformación. La más que habitual imprecisión en el uso del lenguaje que se detecta a diario, en periódicos y otros medios informativos, es una de las causas de esa mala imagen que arrastra el periodismo y de la que se quejan muchos de sus profesionales.

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El pollo de la gripe del pollo

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 16 de October, 2005

Pocas cosas necesitan las autoridades para difundir una señal de alarma, pues los medios de comunicación están siempre dispuestos a encender las luces rojas al primer aviso y hacer llegar el mensaje a la población. Con la advertencia sanitaria de la OMS por la gripe aviar, los gobiernos están aprovechando la atención mediática por el riesgo incierto para poner en guardia a todo el mundo y que nadie les acuse a posteriori de minimizar el daño, como ocurrió en el caso de las vacas locas. Pero queda la duda de si hay razones para tanto escándalo. El pollo que tenemos montado con la gripe de marras es, hasta este momento, una grave crisis veterinaria que empieza a llegar a Europa. Si el virus pasa a los humanos y muta, el riesgo de pandemia será cierto y el alarmismo actual estará justificado. También ocurre que, ante una crisis sanitaria que puede adquirir una gran dimensión, hay quienes se alarman precisamente cuando ven a los políticos responsables de la salud decir que todo está controlado. El ministro de turno sabe que poco se puede garantizar, excepto que habrá antivirales preparados, pero necesita poner la venda antes que la herida y la vacuna antes de que estornude el pollo.

Sin embargo, el mayor detonante de la alarma es el criterio de los expertos. Las autoridades se preparan siempre para lo peor, pero los científicos tratan de ajustar la alarma a la realidad del riesgo. Y hay una cosa cierta, en palabras de David Nabarro, que es el que más sabe en la OMS de la lucha contra la gripe aviar: habrá una pandemia de gripe tarde o temprano, y el virus que ahora ataca a los pollos tiene todas las papeletas para protagonizarla. En la prensa podemos leer estos días las previsiones de los responsables de la salud mundial, que hablan de contagios en Asia que en poco tiempo se extenderían por todo el planeta. La psicosis por la gripe del pollo puede llevar a cuarentenas y a restricciones en los viajes. No será como la “gripe española” de 1918, que se cobró la vida de millones de personas, pero tampoco es como para tomárselo a broma. Dentro de poco, el estornudo puede ser un arma de destrucción masiva.