Llega el acuerdo en la batalla por la televisión digital
Las piezas se habían colocado sobre el tablero para jugar una partida definitiva entre varios grupos mediáticos y el gobierno de ZP. Sería una reedición de anteriores “guerras de medios” en las que el poder político había intervenido sin complejos. Pero, al parecer, no habrá un enfrentamiento como auguraba aquel comunicado conjunto de hace unos meses contra la ley audiovisual y la actual “batalla digital” se va a saldar con un acuerdo entre el gobierno y las empresas del sector. La clave es la nueva televisión digital en abierto, la TDT a la que ningún grupo quiere llegar en condiciones desventajosas. La televisión comercial privada en España es ahora prácticamente cosa de dos: Antena 3 y Telecinco. En el futuro más próximo vamos a ver cómo este panorama se amplía a seis operadores. En un primer momento, la reacción de los medios citados fue una pataleta contra la apertura a la competencia. Ahora se han resignado a compartir el pastel publicitario y se habrán dado cuenta de que sus televisiones son las que tienen más experiencia y, por ende, serán también las que se beneficien de una ampliación de la oferta.
Junto a la reforma de la ley audiovisual, el principal foco de interés de los planes del gobierno era el Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre, que es la norma que establece el reparto de canales hasta el “apagón analógico” de 2010 y cómo quedara el panorama de la televisión a partir de entonces. Gracias a las posibilidades tecnológicas de la digitalización, el gobierno va a poder diseñar una semi-liberalización del sector, lo que libraría a los medios de estar continuamente mendigando favores al gobierno de turno, y además podrá hacer efectiva desde este mismo final de año una mayor competencia y pluralidad en las emisiones en abierto. El plan acordado entre el Ministerio y el sector habla de 21 canales para el lanzamiento comercial de la TDT este año y de un reparto entre los seis operadores que se han perfilado: los que se podrían llamar de “primera generación” (Antena 3, Telecinco y Sogecable) y los de “segunda generación” (Net TV, Veo TV y la nueva licencia analógica que todos dicen que será para el grupo Zeta). Los primeros dispondrán de dos canales adicionales y los segundos de un canal más antes del “apagón”; después cada uno tendrá un canal múltiple (cuatro emisiones distintas) para él solo. Y la pública TVE se quedará con dos canales múltiples.
Este diseño del gobierno ha logrado convencer a todos, seguramente porque resta incertidumbre conocer a priori cuántos serán los competidores en el mercado de la publicidad. Además, otorga a cada operador la posibilidad de hacer uso de armas distintas con los nuevos canales, previsiblemente temáticos y por tanto dirigidos a audiencias que permitan la rentabilidad de las emisiones. La segunda parte de la guerra mediática entre las huestes del Periodismo Independiente y los aliados del Imperio del Monopolio ha sido abortada por el “efecto talante” y la negociación del hábil ministro Montilla. El reto de este Plan es que culmine con éxito el cambio a la tecnología de la TDT lo antes posible y se amplíe la competencia en un mercado de la TV más plural.
En Filipinas no triunfa Berdún
La historia de las relaciones de España con sus ex colonias es peculiar. Dejémoslo ahí. Profundizando un poco, nos encontraríamos con que existe una conciencia en estos países de que la herencia que les dejó la Madre Patria no es como para tirar cohetes. Pero hete aquí que, al margen de los fuertes lazos culturales que mantenemos y demás cursiladas que dicen los diplomáticos, los filipinos tienen hoy día un grave motivo por el que quejarse ante España. En concreto, por lo que desde la antigua metrópoli les enviamos vía satélite a los hogares filipinos que disfrutan de televisión de pago. Cuentan los titulares que Filipinas suspende la emisión de TVE por ‘inmoral’. Y a mí me da por pensar que alguien ha encontrado en un manual de Economía Pública alguna teoría sobre la moralidad del gasto de fondos del Estado que se dedican a producir programas de televisión en vez de a otras necesidades más urgentes. Pero no: la cosa no va por esa inmoralidad, sino por los contenidos de nuestra TVE.
Lorena Berdún, en proceso de autoestrangulamiento
tras conocer la decisión filipina
Existe en el país asiático un Buró de Revisión y Clasificación de Cine y Televisión, que es la forma larga de llamar a la oficina de censura. Los funcionarios encargados parece que no han encontrado nada mejor que hacer que ordenar a los operadores de cable la suspensión de TVE por la emisión de contenidos inmorales. A saber, el programa ‘Dos rombos’ de Lorena Berdún, algunas películas y los desfiles de moda que aparecen en diversos programas. El origen del pecado que se extiende por Filipinas está en tales emisiones, sin duda. Menos mal que tamaño atropello a la libertad de expresión ha generado la protesta española, en concreto de la Cámara de Comercio. Los intereses y la influencia de nuestro país en Filipinas están en juego si se censura el canal español. Aunque la reacción más sentida, por el relieve que le otorga la noticia de EFE, parece ser la del cónsul honorario de Estonia en Filipinas, que es colombiano y se llama Juan Peña, quien se queja ante los burócratas por suspender la emisión de TVE. Al hombre le habrán hecho una faena, nos figuramos: quedarse sin poder ver cada semana el Grand Prix.
Una pieza más de la estrategia yihadista
Fernando Reinares: «La serie concatenada de explosiones ocurridas en Londres se inscribe en el marco de la estrategia del actual terrorismo internacional. Puede que sean obra directa de la propia Al Qaeda, quizá de alguna de sus entidades asociadas, incluso de células locales autoconstituidas a partir de segmentos radicalizados de las comunidades musulmanas de procedencia centroasiática o norteafricana que existen en el Reino Unido, acaso de una combinación variable de esos diversos pero interrelacionados componentes. El caso es que el tan complejo como extendido entramado de grupos y organizaciones que constituyen la yihad neosalafista global persigue la unificación política del mundo musulmán o, en términos utilizados por los propios actores de esta violencia de inspiración religiosa, la instauración de un califato -algo así como un imperio político islámico- que se extienda desde el extremo occidental de la cuenca mediterránea hasta los confines del sudeste asiático. (…) Con el suficiente apoyo o la suficiente aquiescencia popular, las entidades que constituyen el movimiento yihadista global aspiran, en el corto plazo, a instaurar un régimen neosalafista en el corazón mismo del mundo musulmán (…) Desbaratado años atrás el santuario afgano, Irak se ha convertido en un escenario fundamental donde materializar esos propósitos y promover la movilización de lo que definen como nación musulmana. Al Qaeda y sus entidades afiliadas aspiran a conseguir el abandono de dicho país por parte de las tropas extranjeras estacionadas en el mismo o una situación polarizada entre el terrorismo internacional y los soldados estadounidenses. De aquí que desde hace más de dos años atenten o amenacen con hacerlo, de entre sus blancos occidentales, sobre todo contra notorios aliados de Washington.» “¿Qué estrategia tiene el terrorismo internacional?”
En Londres, ahora, el horror
Igual que se eligen ciudades para celebrar acontecimientos como el comentado en la anotación de ayer de este diario; del mismo modo que elegimos una determinada ciudad para vivir, para visitar como turistas o para viajar en metro, en días como el de hoy se descubre que también una infame banda de asesinos le da vueltas al mapa para elegir una ciudad y sus gentes, las que serán protagonistas de la próxima función de su macabro espectáculo. Le puede tocar a cualquiera. Londres vive ahora el horror, como antes le tocó a Nueva York, a Madrid y a una larga lista de ciudades que dejaría el mapa lleno de marcas de sangre. Pero, con este itineario terrorista, lo único que logran sus perpetradores es que nos sintamos, en el dolor compartido, cada vez de más sitios. Como hoy nos sentimos londinenses.

Me he enterado tarde de la noticia y aún se mantenía entonces una total incertidumbre sobre las consecuencias de los siete atentados en Londres. Las últimas confirmaciones oficiales hablan de 33 víctimas mortales, aunque la información difundida por varios medios apunta a más de 45. El número de heridos por las explosiones en autobuses y en el metro se eleva a 1.000 según distintas fuentes.
Y la ciudad elegida es… Londres
La decisión de la ciudad anfitriona de los JJ.OO. de 2012 está al caer. La presentación de la candidatura de Madrid ha dejado muy buena impresión, lo que incrementa aún más el optimismo desplegado por la delegación española desde su llegada a Singapur. Madrid no es favorita, pero la esperanza está puesta en las reñidas votaciones finales y la pugna entre los demás pesos pesados. Se contagia el optimismo del blog de Madrid 2012: «Una presentación apasionada, muy aplaudida, con mucho corazón, directamente mirando a los ojos de los que deciden, los 99 miembros del COI, tratando de llegar a su corazón y a su razón y que ha hecho incapié en diversos asuntos: “Tenemos un proyecto practicamente concluído y con un inmejorable apoyo ciudadano con garantía de seguridad absoluta”… Durante la presentación, se han proyectado cinco vídeos sobre la aspirante y han intervenido, entre otros en un orden muy acertado y lógico Gallardón, la Reina (con despedida en 5 idiomas) y deportistas de elite.» De todas maneras, que vayan preparando los responsables de la candidatura madrileña las excusas de rigor si el COI no toca con su varita mágica a Madrid. Lo importante es participar, etc.
12.42 : Bastante previsible. Madrid es eliminada en la tercera ronda, mientras Londres y París competirán en la final. Como se ajusta a las previsiones más realistas, ahora los promotores de Madrid 2012 tendrán que enfrentarse al gran obstáculo de 2016: los anteriores juegos se celebrarán en Europa.
13.52 : Bueno, pues el caramelo de los JJ.OO. se lo lleva Londres. Hay quien se tomará la derrota de París como un premio de consolación, dada la tradicional francofilia que siempre ha imperado en España. En cualquier caso, la candidatura de Madrid sufre un revés pero no debería perder de vista 2020. Se ha preparado bien y entonces puede ser su momento. Otra cosa es que el entusiasmo se acabe enfriando y los políticos tengan que enfrentarse a la realidad de proyectos más trascendentes para una ciudad que la celebración de un gran evento. Tendrá más tiempo Madrid para hacer cuentas y valorar cuánta de la ilusión invertida en el sueño olímpico se traduce en beneficios para los ciudadanos.
