Reporteros graciosillos
Quienes escriben artículos en una publicación dominical de papel tienen que hacerlo con cierta antelación y, por tanto, contar con que hay temas de actualidad que pueden dejar de serlo de una semana para otra. Pero el azar puede hacer coincidir artículos como el de Arturo Pérez Reverte de este domingo en El Semanal y lo que le sucedió a Tom Cruise en Londres hace unos días con un bromista a sueldo de una cadena de televisión. Escribe el académico sobre la tropa de reporteros con micrófono en ristre y su propia experiencia en un acto de la RAE: «Nunca me gustó hacer el payaso, ni que los payasos ganen su jornal a mi costa. Quizá por eso me irrita cierta clase de periodismo basura que se hace en televisión, a base de reporteros provocadores que se plantan en actos oficiales o en situaciones más o menos serias y, bajo pretexto de una divertida y sana informalidad, impertinencia tras impertinencia, procuran dar un tono grotesco a la información. Eso, que en el mundo rosa tiene un pasar –quien vive de dar espectáculo, con su pan se lo coma–, se extiende también, sin escrúpulos, a asuntos más serios como la cultura, o la política. Rara es la tele que no dispone de un programa donde sus reporteros ponen la alcachofa, no para solicitar información, sino para el intercambio de supuestas ingeniosidades o tonterías a palo seco, siendo el objetivo real ridiculizar al entrevistado. Siempre que me toca estar en público eludo prestarme a ese tipo de canutazos, que rara vez favorecen a nadie, y sólo sirven para que el reportero se apunte haber logrado una chorrada más y que la gente pueda reírse a gusto. Ni siquiera en la etapa pionera de esa clase de programas, cuando Wyoming y su brillante equipo realizaban Caiga quien caiga con humor y extrema inteligencia, fulanos simpáticos como Pablo Carbonell o Sergio Pazos consiguieron arrancarme más que un saludo cortés. A veces, ni eso.» “Canutazos impertinentes”.

En el fondo del artículo estoy de acuerdo, pero me toca las narices una cosa; sé que es batalla perdida y espero no parecer pedante… ¿por qué leches para insultar a alguien se le llama “payaso”, cuando es una de las profesiones más nobles y difíciles que existen?
Es lo que tiene cuando se quiere ser más chulo que nadie y supermegaguay, que es algo en lo que Pérez-Reverte cae una y otra vez en sus artículos semanales. Para mi gusto, que se quede en las novelas, la verdad.
Saludos.
¿Qué dices, hombre? Si su borderío es lo mejor del universo… Me encanta como falta a diestro y siniestro.
A mí no especialmente, camarada… siempre he pensado, cuando lo leo, que lo que tiene es una falta de recursos galopante. No hay artículo en el que no suelte algún “gilipollas” o “imbécil” así de manera casual, que desde luego es de todo menos casual.
Millás lo hace mucho mejor. Marías lo hace mucho mejor.
Saludos.
Le tenía yo una tirria absoluta a Marías, de estas inexplicables, porque apenas había leído un par de libros suyos. Era algo más “personal”: me ponía a parir esa cara de intelectualillo sabelotodo que le veía. Desde que leo sus artículos de última página en el suplemento de El País (lo confieso!) me está empezando a caer bien. Es un pedante insufrible, de acuerdo; quiere vivir en un mundo de gentlemen redichos, le molesta absolutamente todo lo que le rodea y tiene un punto de aristócrata venido a menos que me jode bastante. Pero al menos escribe bien. Y es del Madrid. Así que bueno, para leer bazofia como la de articulistas de otros lados (y del propio El Pais) prefiero leer esto. Inmensamente mejor que Pérez Reverte, con ese estilo pandillero-pendenciero, cual Capitán Alatriste del XXI.
Reverte a menudo me da la impresión de que también hace un poco el payaso. La gente ya espera que suelte alguna de sus gracietas y el se rinde miserablemente. Además es cierto que se repite y mucho tanto en recursos como en temas. Cada vez que veo un artículo suyo que trata de historia dejo la revista y me pongo a hacer otra cosa. Al final casi siempre termina diciendo lo mismo.
Marias, para mí también es mejor. Y eso que cuando empecé a leerle en el semanal (Cuando todavía escribía allí) le consideraba el segundón de Reverte. La rueda de repuesto. Que puedo decir, me conquistaron la elegancia con que escribía y la diversidad de temas de sus artículos. Daba la sensación de ser una persona con la que sería muy agradable conversar. En cambio Reverte… Lo dicho que parece más de los que sueltan su monologo en el club de la comedia…
Don Cliché MArías es un cuentista. LE debo mucho a sus novelas, pero ningún logro mayor que acabar con mi insomnio congénito. Lo intenté todo: valeriana, Redes, Diario de Sesiones del Prlamento, pero hasta que no cogí “Mañana en la batalla, piensa en mi” no supe lo que es la fase Rem, ni la ram ni la rum.¡¡Gracias Don Javier!! ¡¡¡Ahora si que sueño con Daisy todos los días!!!
Me pasa lo mismo que a HAL: lo intento, de verdad que lo intento, pero no hay manera! No consigo pasar de la página 3. Un par conseguí acabármelos, pero hace tiempo que no lo logro. Por eso me sorprende que los artículos de El País me estén gustando bastante. Debe ser porque no le da tiempo a ponerse demasiado aburrido…
La verdad es que reverte cae muchas veces en lo que el critica, siempre intenta meter baza en todos sus articulos, insultar , mediocrizar a la plebe, ect
mmm Yo pensaba antes asi, que la gente era estupida, que veia programas del corazon ect, pero algo he aprendido de la gente “simple”, son ma sfelices que los pobre sintelectuales que s epreocupan por el mundo y sus miserias, porque esta gente no ve la smiserias, solo s epreocupan de satisfacerse.
Que pena da el intelectual, porque no conoce el placer d ela ignorancia
Nunca me gustó hacer el payaso
Pos yo vi la pinícula de la Tabla de Flandes y me pareció lo bastante payasada como para no leer el libro. Y ningun otro, francamente.
En mi superhumilde opinión, es precisamente a tipos como él, que llaman gilipollas a Borges, o que presumen de los libros que venden, a quien deberían lanzar más dardos segun que reporteros.
Marcial Lafuente Estefania o Victor Mora no tienen tantas ínfulas.
Marcial Lafuente Estefanía era un genio comparado con toda esta panda de juntaletras que se les dan de cultos.
Otro listillo, con cuales?
Con los que se las dan de cultos/críticos literarios y pasan de dar coba al insigne Pérez-Reverte?
Con los que se las dan de “yo he vivido, a mi me lee la gente y me tienen envídia los critícos que son unos imbéciles” como el mismo insigne Pérez-Reverte?
me reí con éste:
http://www.clubelsemanal.com/web/firma.php?id_firma=760&id_edicion=123
¿Marías lo hace mejor? Marías es un negado, hombre. Recuerdo un intento suyo de narrar con humor una anécdota que le ocurrió en un supermercado y daba pena. Reverte es bueno haciendo lo que hace, tampoco hay que pedirle más. Marías y Reverte estarán olvidados dentro de treinta años, sólo ocurre que Marías es un coñazo que va de escritor “serio”. Si alguno queda será Reverte con sus artículos y alguna novela suya (”El maestro de esgrima”, por ejemplo).
Yo opino como Otis, en el fondo de acuerdo, hay que tener respeto a la gente, y últimamente muchos periodistas se lo pierden a la gente con la que se topan. Pero de ahí a criticar por extensión a todos los programas que sacan una sonrisa a la audiencia con educación y brillantez, pues no.
Un saludo!
Y yo que me alegro, señorita
De Marías he leído un par de novelas solamente, y eran de las primeras. No estaban mal, tenían reminiscencias de Steinbeck y Capote y se ve que es de ahí de donde bebe un estilo literario que aún no ha hecho suyo. De las novelas más recientes no he leído ninguna, así que no puedo opinar.
De Reverte (Arturo Perez-) he leído casi todo, y tiene el mismo defecto en casi todo: no sabe terminar, aunque plantea y desarrolla sus historias muy bien, salvo por la irritante costumbre de “guiñarse” a sí mismo colocando de vez en cuando una referencia a personajes de sus novelas anteriores (y una vez vale, dos también, a la tercera deja de tener gracia). Me quedo con “La Piel del Tambor”, que es de las pocas con un final coherente, y con el primer libro de la serie de Alatriste, que se lee de un tirón y te deja con ganas de más (aunque los demás no sean tan buenos). Respecto a “La Tabla de Flandes”: el libro, salvo el final, está cojonudo. La película es una basura que no sé cómo dejaron rodarla. Creo que el propio escritor renegó de ella, pero ahora mismo hablo de memoria
Saludos.
Otis: Como ‘El Club Dumas’, otro desastre de adaptación al cine.
Y sí, Millás es cojonudo. Marías, para mi gusto, es un soso…
Carmen: Voy a decirlo estilo Reverte. Casi todos los periodistas son o tan capullos o tan ineptos que merecen ser ejecutados al amanecer.
Es un método ya usado hasta por las televisiones locales, y lo llevan a cabo no sólo con personajes famosos y reconocibles, sino con cualquier anónimo. Hace unos meses me tocó uno de esos reporteros de calle que te asaltan con el micrófono, te cortan el paso, y te preguntan una estupidez para que tú respondas con otra peor. Le solicité 60 euros si quería que le contestara. Se quedó extrañado de mi petición. Pero le expliqué que si él cobra por hacer el idiota, yo también.
Estoy de acuerdo con las apreciaciones de Otis. Y sí, el propio autor renegó de la película (como cualquiera, sobre todo el final es nefasto). Me temo que Marías es mejor articulista que otra cosa.
Saludos.
“Por eso me sorprende que los artículos de El País me estén gustando bastante. Debe ser porque no le da tiempo a ponerse demasiado aburrido…”
Escrito por: che en Junio 23, 2005 11:00 AM
Yo creo que los artículos del país (con minúscula, sí, qué pasa) te molan porque son bastante progres. Por eso, y porque no te veo comprando ningún otro periódico.
Por cierto, El País (ahora con mayúscula, sí, qué pasa) tiene columnistas de rigor… de rigor mortis, vaya. El Pradera ése es más malo, rebuscado y mentiroso que Fraga en sus tiempos mozos (allá por cuando Paquito todavía ponía algo de Ley y Orden).
Pues como que al señor Reverte no puedo verlo ni en pintura. Padece el síndrome “RAE” :1- transtorno obsesivo-compulsivo que lleva al afectado a establecer constantemente comparaciones con uno mismo ante la mediocridad del mundo en el que vive. 2- Petulancia orgánica y tendencia a mostrarse como un hombre del renacimiento cuando uno no sirve sino para escribir best-sellers.
Al lado de Millás o Azúa es un enano intelectual y la clase de escritor que hace que la gente se tire de cabeza a la novela de misterio-aventuras-con-códices-y-secretos-vaticanos cual lemmings ante un despeñadero.
Me pasa como a alguien más arriba. Tengo algo personal contra él.
Yo me quedo sin duda con Vazquez Montalban, como escritor y como columnista. Era un todo terreno, novela, ensayo, periodismo, fútbol, política, cocina, Les daba a todos mil patadas y no iba perdonando vidas por la calle.
Y si era comunista, pero de los de antes, no era un rojo-verde-violenta-amarillo-nacionalista como el jilipollas de Madrazo.
He leido dos cosas de Reverte. “Territorio comanche”, aceptable. Como crónica de periodismo de guerra no le llega a la suela de los zapatos a “Dispatches” de Michael Herr, sobre Vietnam, que es una maravilla. De hecho “Apocalipsis Now” está inspirado en dos libros, este y “El corazón de las tinieblas” de Conrad.
De ficción me autoinfligí “la piel del Tambor” y no he leido un final más tonto y traido por los pelos que recuerde. Puriquita verguenza ajena que me dió, oyes.
Estoy absolutamente de acuerdo con Perez-Reverte respecto a los periodistas (?) payasos. Lo que no quita que considere a Perez-Reverte un escritor pésimo, y que su actitud chulesca en sus artículos se ciña a soltar la palabre cojones de vez en cuando. En realidad es un asustadizo intelectual. En cambio, me quito el sombrero ante Javier Marías que, sin necesidad de soltar ninguna palabra malsonante, arremete con todo lo normalmente aceptado, y lo desmonta.
“En cambio, me quito el sombrero ante Javier Marías que, sin necesidad de soltar ninguna palabra malsonante, arremete con todo lo normalmente aceptado, y lo desmonta.”
Te gusta Marías… si es que no podía ser de otra manera.
Reverte tiene más gracia y dominio del idioma en un taco que Marías en toda su obra. Aunque yo, como Sofía Mazagatos, lo sigo mucho pero sólo he leídos artículos y un libro: “Todas las almas”. Me acuerdo de lo del portero que no sabe en qué año vive y que si un día lo saluda que si la guerra mundial y que si otro día lo saluda que si cuando Churchill se curó las almorranas… y así todo un capítulo imitando a no sé qué escritor que estaría imitando. Una cosa pavorosa, vamos.
rojo de remate, y ahora me dirás que además flipas con “Rayuela”
Pues menudo tostón es Rayuela. Marias tiene dos libros buenos y muchos malos. No hay quien se trague Mañana en la batalla piensa en mí, por ejemplo. Pero si lo comparamos con Perez-Reverte es un chespir el tío.
¿Reverte dominio del idioma? Tanto como el capitán Haddock. Sólo domina tres palabras: cojones, hijo de puta e imbécil. No hay artículo suyo que no ponga alguna, sino las tres. Yo, para leer a un tio que escribe como hablan mis vecinos en el bar, pues me voy al bar.
Tu problema con Marías, intuyo, es que se queja siempre de la gente maleducada.
Me consta la presencia de elementos murcianos entre los reporteros impertinentes de los que habláis. Y, mientras tanto, nuestra acomplejada derecha se resiste a afrontar con firmeza este gravísimo problema para nuestra democracia.
Tres apuntes como clavos que aquí quedan:
- El estilo del Pérez Reverte columnista es barriobajero y arrogante.
- El estilo del Pérez Reverte novelista es el estilo de la hermana de Pérez Reverte.
- El Pérez Reverte académico es una quimera; demuestra que si tienes contactos, amistades y una ambición sin techo, aunque seas un zopo como arquitecto del idioma, puedes llegar a tener derecho a meterle mano al Diccionario. Cebrián y Anson, igualmente periodistas, merecen idéntico análisis.
Me desconcierta la afirmación de Murdoch pues ¿no es menos cierto que Pérez-Reverte es de Cartagena?