Eurovisión mira al Este
El festival de Eurovisión parece que ha girado en los últimos años hacia el Este, hacia los países de esa nueva Europa que acaba de abrirse al mercado y a la fabricación musical en serie. Junto a la canción ganadora este año, que representa a Grecia, alcanzan buenas posiciones las interpretaciones de países que mezclan el sonido comercial de occidente con sus ritmos propios. Eurovisión ha pasado de la ‘eurocaspa’ de la canción ligera, cuando composiciones cortadas por el mismo patrón se diferenciaban por el idioma en que se cantaban, al festival de los ‘eurofrikis’, que aun haciendo uso del inglés amplian el repertorio hacia el folk, el rock étnico y la electrónica matizada por los sonidos locales. El año pasado ganó una canción ucraniana con aire folclórico de los Cárpatos, cuya cantante se convirtió después en una activista más de la ‘revolución naranja’ que cambió el rumbo de Ucrania. La celebración en Kiev de esta edición de Eurovisión se interpreta como un símbolo de apertura a Europa que no ha querido perderse ni el presidente Yushchenko.

El festival de la canción adquiere una dimensión política por su expansión pan-europea. Y sigue siendo una demostración del espíritu que anima la construcción de una Europa unida, pues no hay nada más europeísta que el empeño por “unir en la diversidad”, año tras año, a las canciones más horteras que uno puede escuchar en el continente. En lógica correspondencia con el empuje oriental y el de los países pequeños, las cuatro canciones menos votadas de esta edición han sido las de España, Francia, Reino Unido y Alemania. Los grandes no entusiasman y, al parecer, no tienen vecinos que les voten. Porque lo más curioso de las votaciones sigue siendo que cada país otorga puntos a los países más cercanos geográficamente, lo que siempre infla las expectativas de algún país báltico o balcánico que cuenta con muchos vecinos a su favor. La canción que representaba a España sólo obtuvo puntos de Suiza, Francia, Andorra y Portugal. Nos faltan países vecinos. Sin duda, la reconquista de Eurovisión pasa por la balcanización. O bien por haber enviado a Kiev a las Supremas de Móstoles.

Si alguien es realmente masoca, en mi blog he enlazado varios artículos académicos serios (bueno, es un decir) sobre el voto en Eurovisión.
Sí, hay patrones lógicos. Oh, el horror :-).
Con el voto por SMS, la gracia era adivinar de donde son la mayoría de los emigrantes del pais “rico” que votaba. De esta manera los países “exportadores” de emigración han recibido votos dos veces, de los que pensaban que la canción merecía el voto, y de los emigrantes. (Ejemplo: Rumanía)
En cualquier caso, enhorabuena al “corazón de Europa” de Zapatero. Ultimos y penúltimos.
Pongo el enlace al post, para hacerlo más fácil :-).
Oye, ¿y no hay ningún artículo de un economista analizando Eurovisión desde la perspectiva de los rendimientos decrecientes?
Porque parece que los países ‘emergentes’ lo son incluso en esto. Para Ucrania, o para Turquía que acogió el festival hace unos años, ganar en Eurovisión es como acumular puntos para el ingreso en la UE.
La canción española hubiera quedado mucho mejor sin el rapero ese que salía asustando.
Respecto al peso de los vecinos, está magnificado. ¿Cuales son los de Malta (quedó ayer segunda)? Los más cercanos son Túnez (que no esta en la UER) e Italia (que abandonó Eurovisión hace años para no hacer más el ridículo).
Ei, yo también estoy de acuerdo con que Eurovisión se abre hacia los países del este, pero Grecia parece ser más de lo que podía llamarse “Antigua Europa”. Aun así, los “nuevos” europeos se abren y van desplazando a los “antiguos” cual nuevas generaciones en cualquier empresa familiar. A’veremos cómo evoluciona la cosa
Cuantos cantantes eran nacidos en los países que representaban? El 50%?
De todas formas una cosa es ganar el friki-concurso y otra ser importantes en el “concierto europeo”, no me jodais.
PS. La griega era sueca de nacimiento.
Yo doy 12 puntos a Italia, por no presentarse. Estos festivales son un bodrio, una manipulación política, social, llena de amiguismos, sobre todo, si no ganas.
jo jo jo, oye arturo, con todos los respetos, ¿te apellidas CONEJERO de verdad?, jo jo jo
Si señora, de los Conejero de toda la vida. De la zona del Bierzo. Mi bisabuelo, Herminio Conejero Santorcáz “el conejo”, nunca se casó y tuvo 16 hijos, de los que 7 murieron de enfermedad antes de conocer hembra y 3 en la guerra. Mi abuelo Blas Conejero tuvo 5 hijos y 3 hijas. Blasillo Conejero Horcajo, el mayor, es mi padre. Los conejero han sido labradores, pastores, chamarileros, y la tercera generación, como mi padre, grandes dinamiteros en la zona de Pola de Laviana (Asturias). Los bisnietos de “el Conejo” estamos mas orientados al sector servicios. Mi hermano, Alberto Conejero es maestro en Ponferrada, y yo soy funcionario de prisiones. Yo soy, en la familia, “Conejo XXVIII”. Desde que mi abuelo empezó a montar mozas, nos llamamos así. Estamos muy unidos.
Puedes concer más de mi familia en:
www.bizarreconejos.com