El caso de Terri Schiavo
Una mujer mantenida artificialmente con vida desde hace 15 años. Un conflicto familiar en el que interfiere sin mayores reparos la política y la opinión de partidarios y detractores de la eutanasia. Un caso convertido en bandera del radicalismo conservador de EEUU, con el presidente Bush al frente de la manifestación. Unos congresistas que aprueban apresuradamente una ley que anula decisiones judiciales previas. Un culebrón informativo que puede servir para que la gente conozca el testamento vital. Un profundo desconocimiento de las circunstancias concretas por parte de los agitadores de la cruzada contra la regulación de la eutanasia, que ignoran el aval ético de la limitación del esfuerzo terapéutico y su situación legal en muchos países. Unos estrategas republicanos que siguen aprovechando toda oportunidad de acercarse al fundamentalismo religioso que les aporta importantes réditos electorales, aunque sea a costa del dolor de una familia.
UNA INTROMISIÓN POLÍTICA
NÚRIA TERRIBAS
Directora del Institut Borja de BioéticaEl caso de Terri Schiavo en el Estado de Florida es una muestra de la confusión reinante en el plano ético y jurídico sobre el Estado Vegetativo Persistente (EVP) y también del intento de sacar provecho político de una tragedia, que debería haberse resuelto hace ya años con la retirada de todo tratamiento, en un contexto de decisión médica junto con su tutor legal, su esposo. La circunstancia a la que se agarran políticos y jueces para justificar su intromisión es que Terri no había dejado por escrito su testamento vital…
No se trata de discutir entre defensores y detractores de la eutanasia, ya que no es un caso de eutanasia. La alimentación e hidratación artificial en un paciente con un diagnóstico clínico claro y explícito de EVP, debe considerarse como un tratamiento fútil, cuya retirada es una correcta práctica médica.
ABC (22-03-2005)
