Quince minutos de gloria
No me parece mal la petición de Rajoy de que la sesión de control al Gobierno dure quince minutos. Pero ocurre que valoro también la síntesis. Habrá que ver cuál es el conjunto de propuestas para mejorar la actividad parlamentaria. Porque en lo del debate semanal, no me disgustaba que fuera un pregunta-respuesta, con réplica y contrarréplica, ágil y directo al grano. Recordaba en una tertulia Luis Ignacio Parada lo que solía explicar Churchill: «Si tengo que preparar un discurso de dos horas, empleo diez minutos en su preparación. Si se trata de un discurso de diez minutos, entonces tardo más de dos horas en prepararlo». Creo que siempre será mejor comunicar bien algo en cinco minutos que hablar media hora sin decir nada.
Por cierto, esta noche (a las nueve y diez, en Telecinco) hay un cara a cara entre candidatos a las elecciones: Borrell y Mayor Oreja. Por fin, un debate. Hemos tenido que esperar 11 años. No sé cuántos minutos durará ni si los participantes demostrarán capacidad de síntesis. Pero importa poco: los fallos que haya en el debate se los achacaremos a la inexperiencia. Uno por década.
