Europeos con Constitución
Una vez aprobada la Constitución Europea, el problema sigue estando ahí. Debe ser motivo de satisfacción para el objetivo de una unión política que se haya acordado por fin un texto que, si lo ratifican los ciudadanos, sirva de marco impulsor de la propia construcción europea. Pero al margen de las críticas que se le podrían hacer, queda la impresión de que el escepticismo con que los ciudadanos de la UE acogen los pasos dados por los estados de la UE tiene causas profundas que habrán de ser abordadas. Es demasiado evidente el alejamiento de las instituciones y políticas europeas de la voluntad popular: todo parece estar en manos de estructuras estatales que defienden los intereses particulares sin darse cuenta de la crisis en la que sumen al mismo proyecto sobre el que trabajan. ¿Dónde queda el interés general de esta Unión? Manuel Castells apunta hacia dos crisis que afectan a la UE, aunque una de ellas tiene su origen en el estado de opinión sobre la representación democrática.
En el artículo “¿Europeos contra Europa?” señala que «la Unión Europea tiene una profunda crisis de legitimidad como consecuencia de una crisis de identidad y una crisis de representatividad». La importancia formal de la Constitución deberá trasladarse a los hechos, que actualmente demuestran que el concepto de ciudadanía europea va despacio: «Crisis de identidad: con los datos del eurobarómetro, en el 2003, cuando se pide a los ciudadanos europeos que definan su identidad política primaria, en promedio un 40% señala como identidad exclusiva la nacional y otro 44% primordialmente nacional, mientras que sólo un 4% se declara sólo europeo y un 8% primordialmente europeo». Dice Castells que «los ciudadanos europeos no se sienten políticamente europeos, sino que transitan por sus canales nacionales». Y en éstos nace la crisis de representatividad: «Muchos ciudadanos piensan que su país “está dirigido por unos cuantos grandes intereses que sólo se cuidan de sí mismos”».
Lo que «pasa en Europa», sucede para la mayor parte de la gente en un ámbito extremadamente distante de su idea de configuración de la voluntad colectiva. La solución a las crisis de legitimidad democrática es más democracia. En la UE hace falta lo mismo: más mecanismos para que la participación esté presente en los engranajes de las instituciones supranacionales. Más democracia y menos consensos intergubernamentales. Va siendo hora de que las propuestas acordes con una demanda ciudadana tomen la delantera al escepticismo. Remata Castells el artículo reconociendo que nadie tiene la varita mágica del europeísmo: «¿La solución? Por favor, señores eurodiputados recién electos, no querrán que además de identificar el problema también les facilitemos la respuesta. Pero algo tendrán que pensar, si les queda tiempo entre tanto aeropuerto».

Si, todo muy bonita que si deficit de representatividad, que sin patatan, que si europa burocrática, pero nadie señala a los culpables que son nada más y nada menos que los Estados, ellos son los que deciden en europa el consejo de la UE es la que toma las decisiones más importantes y si no quieren dar más poder al parlamento es para ellos tener controlado el sambenito, y ahi los culpables son todos con su avaricia y su miopia nacionalista, prevaleciendo intereses nacionales a un interés europeo.
Asi que hay veces que se infravalora el papel de los eurodiputados que intentan hacer lo más posible de lo que le deja los tratados y los acuerdos de los estados.
Lo que pasa con Europa es que los diferentes estados lo utilizan para conseguir cuotas de poder. Dejan a un lado la visión de una Europa y la utilizan para negociar un voto más y un voto menos.
Hasta que desaparezca el Consejo Europeo como está formado actualmente (Jefes de Estado y/o de Gobierno) y no se le dé al Parlamento un verdadero poder de decisión, no haremos nada.
Tampoco se puede hacer nada serio cuando todas las instituciones de la Unión trabajan en 20 idiomas y casi la mitad del presupuesto de un Parlamento que solo codecide se va en traductores.
La idea de una Unión Europea con fuerza en el mundo es válida y me gusta, pero no como está actualmente, pq al final todo el mundo va por libre
el problema de la unión europea es que es un montaje para facilitar los negocios a las multinacionales. Lo del europeísmo viene después, como una coartada para vender a la gente el tinglado.
Siendo realistas, ¿Alguien se considera a sí mismo en primer lugar como “europeo” -o es más exacto decir “comunitario” o incluso “unioneuropeíno”-? ¿En serio? En este país la gente se llama a sí “española”, salvo en el caso de algunos nacionalismos (vasco, etc.), Incluso esa clase de gente que se autodenominan como “ciudadanos del mundo”, a la hora de la verdad tienen muy claro que “los franceses nos vuelcan los camiones”, que “gibraltar es español” y un laro etcétera.
Seamos serios, lo de la UE, es como el anuncio de ese coche que no nos vamos a comprar -bien porque nos falta dinero, bien porque nos sobra status, bien porque no nos gusta el color, bien porque todavía no lo han sacado en diesel-, lo que quiero decir es que nos lo venden como un rollo muy bonito, como una forma de construír un mundo con menos fronteras, democrático, pero al final es un club de tenis en el que somos los recogepelotas, en algunos casos, o los camareros del bar en otros.
En cualquier caso está por ver el verdadero talante democrático de esta Europa. yo estoy deseando que me pregunten cuál es mi opinión sobre esa famosa constitución de la que nadie sabe lo que dice, pero de la que todos hablan. Estoy deseando escribir en mi papel un NO más grande que mi cabeza. ( En todo caso estoy dispuesto a dejar a los políticos que intenten convencerme, lo digo en serio; lo que ocurre es que me temo que ni tan siquiera lo intentarán: Funcionan mejor las consignas para los incondicionales).
Totalmente de acuerdo con eso de que el Parlamento Europeo está muchísimo más lejos de nosotros que los mil y pico kilometros que nos separan de Estrasburgo (porque es ahí donde está ¿no?). Ahora bien, teniendo en cuenta que las Cortes me pillan casi igual de lejos en este sistema narconstitucional en el que reside nuestra soñolienta voluntad pop, pues casi que siga la juerga por la vía de los hechos. Y las próximas elecciones, a votar por mi equipo o contra el otro.
LOs Estados, como constructores de la estructura europea, son responsables de esto que tenemos ahora.
Yo achaco la disparidad de objetivos que cada estado tiene respecto a la UE, toda vez que la CEE (la parte mercantil) ya está superada y ahora se trabaja a favor o en contra de nuevas estructuras representativas (y por tanto poseedoras de poder político).
Yo agradecería mucho tener un “mapa de intenciones” de cada estado:
¿Qué pretende el Reino Unido? A todas luces, su visión e sun acuerdo de mínimos en todo aquello que no sea la parte de libre mercado comercial. Es decir, estar en Europa como mal menor, ya que no somos Imperio, y d epaso mover lo que haya hacia nuestros intereses.
¿Y Francia? Para mi que su ideal es todo aquella Europa que haga a Francia más poderosa. Solo hay una UE, aquella en la que Francia es imprescindible para todo.
¿Alemania? Aparte de expiar sus culpas colectivas del tercer Reich y financiar la consolidación d emercados para sus productos, Alemania parece dejar todo lo demás (política, exteriores) en manos de Francia siempre y cuando el peso demográfico y económico de Alemania se demuestre colocándola en el Segundo País Más Poderoso de Europa. Triste, porque a todas luces Alemania es el primero, pero vista la Historia casi que mejor.
¿y nosotros? ¿Estamos en la UE como muchos de los nuevos, porque si estás fuera es peor que si estás dentro, por muy perjudicial que sea el ser miembro? ¿Qué queremos de Europa? ¿Qué podemos dar a Europa? ¿Europa mercado? ¿Europa potencia mundial? Pues ni uno ni lo otro, para empezar tendremos que ver qué europeísmos posibles hay, y cuáles pueden ser mejores para nuestro futuro individual, y por suma el colectivo.
Pues precisamente ese debate, ese aprendizaje se nos ha sustriado, mediante la conversión del proceso de redacción de la Consti Europea en un COÑAZO de menearse. Y para ayudar en el proceso, qué mejor que unos candidatos aburridos, que no debaten sobre europa, capaces de redactar ladrillos infumables, pero con la secreta convicción de que nos nos intereses, no vaya a ser que nos dé por exigir respuestas y plantear ideas. Que luego hay referendos constitutivos y arrasa la abstención como expresión de nuestra postura…
saludos
A mi me parece imposible que la unión europea avance más haya de la unión económica. Basta ver la eurocopa para darse cuenta que ser europeo es una cuestión llanamente geográfica. Que tienen que ver un Ingles con un polaco, un español con un alemán???
soho,
todos ellos tienen en común que ganaron, ganan o ganarán a la Selección Española de fútbol.
Si es que España es el cemento de Europa.
(perdón por el mal chiste off-topic)
Afectuosamente,
Echos Bones
El problema de la UE no es su lejanía física sino psicológica de las preocupaciones de os ciudadanos, y la cuestión, institucionalmente, no es tanto dar todo el poder al Parlamento, porque en cualquier estado compuesto hay un órgano que representa a los miembros, sino la vital circunstancia del nombramiento de la Comision por los gobiernos. Se ha avanzado en la codecisión aunque la realidad es que en asuntos polémicos o susceptibles de utiización por sus oposiciones respectivas los jefes de gobierno prefieren reservarse el veto para evitar lastrar su carrera política.
Por tanto la lacra de la Unión es que no hay realmente una opinión pública ni una comunión de intereses, no porque no haya bases para ello sino por el egoísmo de quienes las crean, que prefieren mantener su cuota de infuencia antes que someterse a una decisión conjunta. Es la misma idea que les hace atribuirse los méritos (en las ayudas p.ej.)y desviar hacia Bruselas y los odiosos comisarios, como Fischler, las causas del malestar. Se desea el desconocimiento de hasta qué punto muchas leyes están basadas en normas comunitarias vinculantes, para evitar la percepción de una pérdida de liderazgo o influencia.
Todas las naciones se han forjado por la convexión de intereses compartidos…pero también por la presencia de un enemigo externo, real o frecuentemente imaginario.
Prefiero abstenerme de hablar sobre esta cuestión.
Debo ser de los pocos que se considera más europeo que español o casi sólo europeo. Pero eso se debe a mi situación personal, ya que vivo y trabajo en Alemania, mi mujer es alemana y mi hijo… europeo. Entre mis amistades hay bastantes parejas binacionales y algunas también tienen niños de doble nacionalidad. La mayoría se conocieron durante un intercambio Erasmus. Me gustaría que algún día esa generación pudiera disfrutar de la nacionalidad europea sin especificar, es decir, que al llegar a los 18 en lugar de tener que optar por una nacionalidad y renunciar a la otra pudiera poner en su pasaporte “europeo” a secas.
En cuanto a la construción política de Europa, imaginemos por un momento que los nacionalistas Vascos, Catalanes, etc. diseñaran el Estado Español a su gusto. El diputado del CHA tendría derecho a veto en el Congreso, por ejemplo. Así es como se está construyendo Europa.
Yo, como emigrante me considero más europeo que español y vivo en españa, solo añadir que mucho de los comentarios aqui vertidos los suscribos más o menos sabemos o podemos señalar los males de la UE el problema es como no los Estados, mientras quieran controlar el cotarro a espaldas de los ciudadanos poco vamos a poder avanzar.
Y la UE hace tiempo que traspasó la Unión Económica ya es una Unión Política en fase embrionaria pero ya esta, esto es algo grande como para echarlo a tierra por causa de visiones nacionalistas.