Diario de un aspirante a tertuliano

Las mezquitas en el punto de mira

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 4 de May, 2004

Un atentado como el ocurrido el 11 de marzo en Madrid basta para que muchas cosas cambien en una sociedad. Cambian las circunstancias en que tiene que ordenar sus prioridades, pero no han de cambiar los principios por los que se rige. El terrorismo propaga el miedo al tiempo que aviva el recelo hacia el ‘otro’, siendo en este caso el otro aquellas personas que comparten origen, únicamente la nacionalidad, con los asesinos. En España se ha podido evitar en gran medida un crecimiento de la xenofobia a raíz de la aparición en escena del terrorismo islamista. El objetivo terrorista no pasa únicamente por su estrategia de terror: implica además la fractura social en sociedades como la europea donde los musulmanes son una importante minoría. El rechazo al inmigrante árabe o magrebí es una victoria más de los terroristas.

Es por ello que, cuando el impacto de un atentado brutal como el de hace dos meses modifica la percepción que la sociedad tiene del problema, ha de proporcionarse una respuesta medida e inteligente a la amenaza del terrorismo que contenga el odio irracional que éste puede generar y de hecho genera. Hay terrorismos con una base ideológica determinada que han debido ser combatidos desde los principios de la tolerancia hasta erradicar el uso de la violencia en la defensa de causas políticas. Hay otros terrorismos en los que el pretexto es religioso. Es innegable, por tanto, que siempre existe una doctrina, perfectamente legítima, que es usada como instrumento para movilizar a ciertos individuos en favor de una lucha criminal contra la vida y la convivencia. El islamismo radical es el caldo de cultivo de la intolerancia que sirve de acicate al terrorismo que actúa en Europa, en otros países occidentales y en el mundo árabe. Islamismo no es igual a islam: la religión de millones de musulmanes es manipulada y fusionada con una particular política integrista por parte de la ideología islamista. El problema aparece cuando no son diferenciadas ambas cosas: religión e ideología.

El islam se desenvuelve en España en un contexto de libertad religiosa. La pluralidad que los fenómenos migratorios han proporcionado al escenario europeo de las creencias obliga a extremar el respeto por todas las confesiones. A pesar del curioso encaje de la laicidad en las instituciones democráticas en España, los musulmanes tienen que gozar como primera minoría religiosa de una plena libertad de expresión y de culto que el Estado garantice en el marco de la legalidad. Ahora bien, el recién iniciado debate sobre un posible control de determinados aspectos religiosos puede y debe ser continuado mediante una reflexión serena. Las torpes declaraciones del ministro de Interior, José Antonio Alonso, dan a entender que existe en el Gobierno el interés de regular el ejercicio de la libertad religiosa. Asociaciones como ATIME, de inmigrantes marroquíes, coinciden en el diagnóstico de la necesidad de regular a partir del actual vacío legal. La conexión entre el fenómeno terrorista y la influencia del islamismo extremista en la proliferación de potenciales nidos de intolerancia no es un disparate. Que las manifestaciones de la religión musulmana, católica, evangélica o cualquiera otra han de atenerse a la legalidad vigente tampoco es el resultado de una salida de tono.

Insertar unas medidas de control de las mezquitas en la estrategia antiterrorista es, de todas formas, complicado. La propuesta de acuerdo del Gobierno debería ser política y no meramente técnica, a tratar en el Pacto firmado por los partidos. Se debe diferenciar la labor policial y de inteligencia, cuyo único objetivo es luchar contra el terrorismo islamista con el arma del Código Penal, y una oportuna regulación de los lugares de culto que necesariamente tendría que pasar por el diálogo con los responsables de las instituciones islámicas en España. Sin embargo, es evidente que el problema se ha planteado en esos términos, y así ha de ser afrontado: la libertad religiosa debe ser plena, un imam puede decir lo que quiera en una mezquita, pero lo que no puede hacer es incitar a actividades contra el orden público y hacer apología de la violencia.

Las mezquitas parecen estar en el punto de mira de mucha gente, pero no pueden ser objeto de control sin la colaboración de la comunidad musulmana. Es preferible una autorregulación que potencie los mensajes moderados y en favor de la convivencia en las principales mezquitas, puesto que la censura previa de los sermones es un despropósito en el que no puede entrar el Ministerio de Interior. Los propios musulmanes habrían de estar de acuerdo con el control interno de los elementos radicales, que no merecen una tribuna para seguir propagando lecturas fundamentalistas del islam. Por otra parte, hay que decir que el Estado debe moverse con prudencia, pero también que puede hacer uso de un registro de lugares de culto autorizados para evitar que cualquier local se convierta en una mezquita clandestina que no se corresponde con el lugar que la religión debe ocupar, entre otros aspectos, en la integración de los inmigrantes en España.

Poner orden en una manifestación religiosa con cada vez más fieles en el país puede ser un objetivo legítimo del Estado. Aunque lo que es seguro es la necesidad de crear un marco institucional en el que el islam se desenvuelva en libertad y con respeto a los valores democráticos, y así lo entienden no pocos representantes musulmanes. El mayor peligro que tienen ante sí las mezquitas es que sean colocadas en el punto de mira, no de inquisidores inexistentes ni de políticos que no saben explicarse, sino de los fundamentalistas. La influencia wahabita, el poder que tienen algunos financiadores de mezquitas en España y la permisividad hacia discursos intolerantes son, antes que cualquier otra cosa, claras amenazas hacia la labor cívica y respetuosa de los musulmanes que conjugan en España sus creencias, la libertad de culto y la ciudadanía democrática.

27 Responses to 'Las mezquitas en el punto de mira'

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  1. Paquito said, on May 4th, 2004 at 5:56 pm

    Muy interesante el post, David. En primer lugar, vaya por delante que no soy ningún defensor acérrimo de los llamados valores occidentales, o de la civilización occidental en su sentido más amplio, ya que creo que adolece de numerosísimos males y está en un proceso de decadencia más que evidente. Es mi opinión. En cualquier caso, el fundamentalismo islámico, en gran medida, predica las tesis de la decadencia moral de occidente y el supuesto advenimiento del islam como fuerza redentora y garante de justicia, espiritualidad y lo que se tercie.
    Estas afirmaciones pueden o no ir acompañadas de soflamas incendiarias o consignas que inciten a la violencia, en cuyo caso bastaría para que pudiesen considerarse apología de la violencia, el terrorismo o la xenofobia. Sin embargo, yo soy de la opinión que, incluso sin necesidad de un discurso violento y filoterrorista, todas estas prédicas en contra del sistema occidental y a favor de la supremacía musulmana deberían ser objeto de mayor atención, y no sólo si en el discurso se inicita directamente a la violencia.
    El caso es que, de una forma más o menos sutil pero reiterada, esto puede dar lugar a una progresiva radicalízación del colectivo musulmán en España, algo que a todas luces atenta contra cualquier mínima regla de convivencia y toda posibilidad de integración. Y esto ha pasado ya aquí, en España, donde desde la llegada de determinados imanes con vuelo directo de La Meca a pequeñas mezquitas de barrios obreros se ha observado un crecimiento de las posiciones fundamentalistas entre algunos musulmanes.
    En fin, a riesgo de parecer intolerante, creo que sí habría que controlar ciertos discursos, y no sólo los que puedan ser constitutivos de delito, sino también los que puedan minar la convivencia entre musulmanes y no musulmanes y puedan dificultar su integración en nuestro país. Personalmente, considero que el wahabbismo es una de las peores amenazas para el mundo islámico, y una doctrina a menudo oportunamente silenciada gracias a los petrodolares y a la impoluta imagen de los jeques árabes, vestidos de blanco inmaculado y con los bolsillos repletos.

    un saludo

  2. Caracartón said, on May 4th, 2004 at 6:15 pm

    Se debería hacer mucho mas hincapié en las labores de inteligencia, pero ya se sabe en este país como funcionan las cosas en el CNI, solo sirve para espiarse unos políticos a otros. Por cierto, a la mayoría de los verdaderos especialistas en terrorismo árabe que tenían en la agencia se los cargaron miserablemente en Irak.

    Conseguir un marco institucional adecuado suena muy bien, pero respetando la constitución, la única forma de parar el golpe es mediante la infiltración y dada nuestra previsión y observando los resultados obtenidos últimamente con Eta, necesitaremos por lo menos veinte o treinta años para conseguir auténticos topos enquistados. Y para rematar el problema aquí no hay treguas ni mesas de negociación, ¿De cuantas organizaciones terroristas estamos hablando? ¿Hay alguien que marca las directrices particulares o cada grupo va a su bola? ¿Cuales son los objetivos reales de estos fanáticos?. Sin responder a estas preguntas solo vamos a dar palos de ciego.

  3. Strepto said, on May 4th, 2004 at 8:37 pm

    Excelente post David, muy moderado. Quisiera agregar sólo unas cosas:

    a) Creo no se puede afrontar el aspecto militante del islamismo radical desde la óptica de una “religión” la cual debe ser puesta en observación y cuarentena normando la naturaleza de ciertos discursos que efectivamente pueden incitar a los musulmanes locales a realizar cruentas acciones como las del 11M, a mi juicio, viene siendo hora que la perspectiva sea ampliada para incluir la prohibición de discursos de odio de otras organizaciones sociales. Una normativa general y amplia contribuiría, de este modo, a evitar que se vea el problema como una imposición de los cristianos (infieles o cruzados) sobre los “moros de mierda” y facilitaría la colaboración de los imanes en la lucha contra facciones radicales como el wahabbismo, las cuales afortundamente todavía no han calado en la psique colectiva de los musulmanes que habitan en España (sino me equivoco fundamentalmente magrebíes). Al mismo tiempo, bajo el supuesto que toda exclusión/violencia es producto de alguna exclusión/violencia que se ha generado previamente, se contribuiría a desmontar la visión maniquea que certifica a España como una nación “tolerante”, al desmontarse los tinglados radicales que en tono ultrafacha abundan en nuestro país, propalando discursos de odio tan o más peligrosos que los de los “moros”. Esto implica, por supuesto, tratar con asuntos tan espinosos como los de la censura previa, pero casos hay en el mundo que han permitido elaborar legislaciones que controlen los discursos intolerantes como sucedió con la Alemania de la postguerra, la cual ha sentado cátedra en lo que respecta a la sanción equilibrada de las manifestaciones públicas de los grupos neonazis. Es difícil, trazar la línea entre un discurso apasionado e incluso crítico y uno que llame a la insurrección contra la convivencia democrática, a éste respecto cualquiera podría pronunciar una frase similar a la que se utiliza cada vez que se trata el tema de la libertad de expresión: que la mejor es aquella que no posee controles previos, por lo cual debería aplicarse a las manifestaciones discursivas intolerantes que se amparan en el Islam para ejecutar sus terribles acciones y reclutar milicianos. Sin embargo, creo que es posible lograr un marco normativo equitativo (para lo cual deberá incluir a los extremistas de nuestro propio patio) o cuando menos un acuerdo consensuado entre los principales dirigentes religiosos y las instituciones del Estado a fin de aislar las voces que llaman a la muerte, pero algo debe hacerse.

    2) No todo el islam promueve como ha señalado Paquito el fin de Occidente y su conquista por las iluminadas legiones del islam. Existen, como no, “sectas” como el wahabbismo que recogen el odio ancestral de las culturas musulmanas y los reclamos panarabistas hoy olvidados (de la época de Saddat por ejemplo) que elevan (o rebajan?) a Occidente a la condición de Gran Satán y promotor de todos los males del orbe, lamentablemente son éstas sectas las que actúan hoy con más virulencia si bien su capacidad de reclutamiento es reducida en términos de lo “escaso” de su militancia en comparación con la población de los países islámicos. Sin embargo, no creo que pueda afirmarse que el Corán más allá de su “visionario” llamado a la conversión de los infieles mediante la espada si es necesario (el cristianismo se hizo militante mucho después) busque expresamente el fin de Occidente o por lo menos no como derivación de un esencialismo (”nosotros” frente a los “otros”) que comparte con religiones como el cristianismo y el judaísmo.

    3) ¿Qué hacer?:

    Pues mire vd. no sé…:-D.

    Bueno se me ocurre algo:

    a) Cooperación internacional y diplomacia preventiva: más fondos y programas estructurados para el desarrollo de infraestructuras básicas. Una política comercial menos restrictiva y más competitiva. Presionar a los gobiernos beneficiarios para que entreguen cuentas de la ejecución de esos programas y demuestren que no han sido desviados hacia los palacetes de los mandantes de turno o hacia los aparatos de represeión estatal, los cuales paradójicamente contribuyen al auge de los islamismos radicales. Menos olerle el culo a los yankees y más diplomacia efectiva: convertirnos en actores y no en meros convidados de piedra en el mundo islámico.

    b) Inteligencia Preventiva: Pues eso, pero sin torturas, sin ofensas a los hombres/sitios sagrados, sin Guantánamos y con apego a las leyes.

    Son meras pinceladas pero se me ocurre que de algo deben servir…

    Salud.

  4. murdoch said, on May 5th, 2004 at 1:19 am

    “…Es por ello que, cuando el impacto de un atentado brutal como el de hace dos meses modifica la percepción que la sociedad tiene del problema…”
    Problema? Donde está el problema?
    Que problema tiene Europa con los musulmanes?
    Por que el problema de los marroquíes en España es nuestro y no del rey de Marruecos?
    Por que el problema de los angoleños es de los portugueses y no del Presidente de Angola? Por que el problema de los Somalíes es de los Italianos? Por que el problema de los Turcos musulmanes es de los Alemanes?

    No hablemos de problemas y sé de capacidad de integración, y de apertura religiosa, cultural y linguística. Y ahí es donde estamos perdidos y sin saber que hace los Europeos. Respecto a lo de incluir la vigilancia de las mezquitas en el pacto anti-terrorista, pues eso, otra chorrada.
    Quien haga apología del terrorismo, violencia de género, etc, etc en una mezquita … juicio rápido! Y para detectarlo, se colocan aleatoriamente policías camuflados que entiendan árabe en las mezquitas y punto.
    slds

  5. David said, on May 5th, 2004 at 10:05 am

    En esa frase, el problema al que me refería es el de las redes terroristas, Murdoch. Con los musulmanes no tenemos ningún problema. Por desgracia, el problema lo tienen los musulmanes con los fundamentalistas. Y ahí sí estamos implicados los europeos, porque muchos musulmanes son europeos o lo serán con el tiempo.

    Interesantes, por otro lado, los comentarios anteriores. Casi independiente del riesgo terrorista, los esfuerzos deberían centrarse en buscar soluciones a otro problema, la posible expansión del integrismo en Europa. En ese sentido, es prioritario escuchar lo que los musulmanes moderados quieren hacer con el objetivo de neutralizar esa amenaza.

  6. José Carlos Rodríguez said, on May 5th, 2004 at 3:10 pm

    Cuando se introduce una medida de control con un objetivo, luego resulta que ese objetivo se amplía y contiene no solo el fin original sino un montón de ellos más. Y lo que se alegaba como motivo de control acaba develándose como una mera excusa para controlar un aspecto de la vida ciudadana. Esto es un aviso a navegantes, porque lo del control de las mezquitas me temo que acabe también en el control de otras religiones.

    Es ilegítimo que el Estado controle la vida privada.

    Y ya he dicho en otra ocasión que no debemos luchar contra el terrorismo sacrificando nuestras libertades. No ya porque sea in camino inefectivo, que lo es. Sino porque es perder en la lucha desde el principio. Nos odian por lo que somos; por los valores con que ha tropezado Occidente en su historia: libertad, igualdad, propiedad, justicia. Si cedemos, los terroristas habrán ganado. Y nosotros habremos perdido nuestro valor más preciado, la libertad, y con él nuestra diferencia ética, sí, frente a quienes desprecian este, como otros valores.

  7. Strepto said, on May 5th, 2004 at 4:19 pm

    José Carlos…entiendo perfectamente tu planteamiento. Yo tampoco apoyo que haya un guardia civil por mezquita y mucho menos que venga alguien a decirle al imán cuáles son los temas que pued tocar y cuáles no. Sin embargo, inisisto en que los “discursos de odio” provenientes ora de un dirigente religioso, ora de un neonazi deben poder ser controlados o minimizados y de ésto Alemania puede dar buena cuenta con su legislación al respecto. Otra via sería la del consenso entre dirigentes religiosos-Estado-ciudadanía representada a través de los partidos políticos y sus plataformas de base y , en todo caso, incluyendo a otras organizaciones que propalan odio y ante las cuales las autoridades se hacen de la vista gorda (que esto es un problema general).

    Creéme que tampoco me gusta mucha que controlen la vida privada de nadie, sin embargo, creo que llegó la hora de hacer coincidir el principio de la libre expresión con el del respeto al Estado de Derecho, sin Actas Patrióticas, pero con el convencimiento de que la libre expresion no puede amparar discursos esencialmente excluyentes y contrarios al marco de convivencia.

    ¿Si Alemania lo hizo porque nosotros no?

  8. Anonymous said, on May 5th, 2004 at 4:59 pm

    imagina que ahora me invento una religion que propugna torturar y matar a Jose Carlos Rodriguez como via para ir al cielo. Seguro que pensaras otra cosas de las medidas de control. Se trata simplemente de que se cumpla la ley contra la apologia del terrorismo: en las mezquitas, en los bares de HB, en la sala de espera del dentista y en cualquier sitio. Y fijate que si no se propone vijilar las iglesias cristianas es porque aunque sus doctrinas puedan ser radicales en otros aspectos ninguna propugna el terrorismo, el asesinato etc. (en tiempos pasados era distinto claro)

  9. Anonymous said, on May 5th, 2004 at 4:59 pm

    vigilar no vijilar

  10. José Carlos Rodríguez said, on May 5th, 2004 at 7:01 pm

    Yo entiendo vuestra posición. Y reconozco que esta es una cuestión difícil. No obstante voy a perfilar mi posición para que se entienda mejor.

    El pensamiento no delinque. Pero, claro, puede haber un punto oscuro. Se puede entender que la incitación a la violencia es un delito. Yo no creo que lo sea, y el motivo es para mí claro. Yo he oído/leído los llamamientos a la violencia de comunistas, nacional-socialistas, islamistas, y no me ha convencido ninguno. Es decir, que pese a sus admoniciones, con ellas no condicionan inevitablemente el comportamiento de los demás. Por tanto éste comportamiento no puede escudarse en su responsabilidad en estas cosmovisiones del odio y del exterminio. Es verdad que quien se las traga puede acabar en la violencia si es lo suficientemente coherente. Pero siempre podría haber elegido otra cosmovisión.

    Sí se puede condenar el llamamiento o la exhortación a la comisión de delitos concretos, porque se pueden entender como coacción, lo que está tipificado.

    Por otro lado quería aclarar que acabar con mi pobre persona no lleva al cielo; que es completamente falso ;)

    Un saludo.

  11. JR said, on May 5th, 2004 at 7:11 pm

    ¿Alguien podría concretar cuáles fueron las propuestas de ATIME al respecto y, sobre todo, explicarme por qué el imam de la mezquita de la M-30 apoya la iniciativa del gobierno?

    Gracias y un saludo.

  12. Avelino said, on May 5th, 2004 at 8:16 pm

    No sé, no sé…el tema es espinos, desde luego. De momento estoy con José Carlos, no veo fácil eso del control. Como él, creo que el pensamiento no delinque ni me he visto animado a la violencia por visitar páginas neonazis o lo que sea. Como dice Murdoch: si hace apología del terroriamo, pues apliquemos la ley y yastá.

    Lo que dice Strepto del consenso entre dirigentes religiosos-Estado-ciudadanía me temo que podría acabar creando un grupo de privilegiados, es decir, aquellos que formasen parte del consejo islámico que dialogase con el Estado, pues podrían acabar definiendo qué doctrinas son “buenas” y cuáles son “malas”, lo que podría generar verdaderas injusticias.

    Reconozco que no lo tengo claro, y a medida que la creencia se acerca más a una secta destructiva, dudo al respecto. En lo que sí estoy de acuerdo con Strepto es en la colaboración internacional, intentando que la pasta llegue a donde debe llegar y no se lo queden los jerifaltes. Imagino que la vía más rápida en esa dirección es la supresión de aranceles. Quizá sería interesante (hablo sin demasiada idea) algún tipo de Plan Marshall en Turquía o Marruecos. Y favorecer la integración (¿esto cómo se hace?)

    Por cierto, dado que soy un pancartero demagogo e irresponsable, no me queda más remedio que confesar que durante mis vacaciones en Estambul las mezquitas me gustaron mucho, por dentro son muy acogedoras. Me gustaron más que la Catedral de Santa Sofía (lo siento, tenía que fardar de vacaciones).

  13. Scardanelli said, on May 5th, 2004 at 8:47 pm

    El problema de la apología del terrorismo ya fue archianalizado en un debate que tuvimos tiempo ha en el blog de Alfredo. Por eso no repito las ideas que defendí en su momento. Prefiero leer las nuevas que estais aportando otros.

    Sólo resumo muy brevemente mi opinión al respecto, que por lo que veo coincide totalmente (para no variar) con la de José Carlos: la palabra se combate con palabras; las acciones con acciones. Y es el juez, y no la policía, quien debe encargarse de dictaminar si una palabra es realmente una palabra o bien una acción camuflada de palabra. Si se trata de esto último, puede permitirse a la policía que entre en acción como ella sabe, con acciones violentas. Lo otro, policías contra palabras, no es sano ni está bien que lo vean los niños. Y lo que es peor, ni siquiera es posible.

    Strepto, ¿no crees que la prohibición legal de hacer apología del terrorismo sirve en realidad para esquivar, dando un rodeo eufemístico, el desagradable término “censura” y evitar así que plante sus sucias posaderas sobre el regazo de la ley? ¿Las apologías no son palabras que juzgan buena a alguna cosa, no acciones que hacen efectiva esa cosa? ¿Prohibir un juicio no es prohibir la libertad de expresar juicios? Mejor me planto aquí, que si no comenzaremos otra vez con la misma historia.

    Un saludo a mis dos liberales favoritos. :-)
    Humildemente,
    Scardanelli.

  14. Strepto said, on May 5th, 2004 at 9:27 pm

    Entiendo tu posición Scar. En términos principistas las palabras se combaten con palabras y las acciones con acciones. Del mismo modo, la mejor libertad de expresión es aquella que no tiene límites, esto es un principio liberal que uno está obligado a defender.

    Entiendo, igualmente que pongas en claro la contradicción que se deriva del hecho que siendo liberal defienda la posibilidad (sólo posibilidad eh)de que se regulen de alguna forma los discursos del odio. Como estamos entre gentes adultas, acepto esa patente contradicción (e hiriente también) y te respondo que, efectivamente, puede que la mencionada norma contribuya a -mediante un rodeo táctico- abrir las puertas de la censura a los mandantes arbitriarios de turno. Es un peligro que reconozco abiertamente.

    Sin embargo, apreciado Scar, no propongo la creación de un Ministerio de la Verdad al estilo orwelliano, lejos de mi tan peligrosa desviación de mi ideario. Sólo me limito a señalar que existe un ejemplo bastante resaltante de cómo controlar legislativa y judicialmente los discursos de odio y ese ejemplo es la actual RFA, nación en la cual se han aplicado dichas leyes con tanto escrúpulo que han pasado años para que una publicación/organización haya sido sancionada y esto se ha logrado con el mayor consenso social posible.

    Es sólo una posibilidad no digo que la solución y creéme que también me preocuparía un Ministerio/Legislación de la Verdad, no temo en aceptar ésta “aparente” contradicción con mi ideario.

    En todo caso, cualquier regulación en éste sentido debería pasar por el tamiz del consenso y carecería de cualquier legitimidad si se produjera como resultado de las negociaciones más o menos excluyentes a las que nos tienen acostumbrados las camarillas de siempre.

    Finalmente Scar (y realizado éste mea culpa), la otra opción que podría abrirse sería al del consenso social que menciono mediante la formalización de algún código “de honor” que impidiera la propagación de la versión psicópata del islamismo, misma que (a diferencia de José Carlos) sí considero perjudicial visto el estado de los musulmanes en España, excluidos y poco integrados en su mayoría además de condenados a condiciones materiales seriamente regresivas. Rebaño propicio por tanto para los pastores de la muerte y sus soflamas contra las libertades democráticas.

    Salud.

  15. Strepto said, on May 5th, 2004 at 9:30 pm

    Ahhh… y un saludo caluroso para tí también Scar…mi librepensador favorito (espero no te ofenda el reduccionismo de llamarte librepensador).

    Salud amigo.

  16. Strepto said, on May 5th, 2004 at 9:57 pm

    Como addendum a mi último punto:

    Es cierto que como dijo José Carlos (creo que fue él) uno puede leer la página de la Falange de las Jons o la de Chiquito de la Calzada y no por ello hacer partidario fanatico de tan venenosas ideologías. Es cierto, el oyente/televidente/lector posee la libertad de elegir. Puede, por tanto, presumirse que el musulman que asiste a un servicio optará por el buen camino y no por fabricar bombas con TNT español. Sin embargo, si bien esto puede funcionar en condiciones ideales la realidad de una comunidad en buena medida excluida y sometida a condiciones económicas altamente regresivas expresaría una situación completamente distinta, esto es, que visto las condiciones del musulman medio español prenderá con mayor facilida el discurso incendiario de los imanes fundamentalistas.

    Otro aspecto que no se considera es el carácter colectivista y militante del Islam y de sus versiones “bonzo”, el cual a diferencia del cristianismo (que se ha moderado relativamente con el avance del proceso modernista y post modernista) estructura hasta los minimos detalles de la vida personal de cada individuo y de la vida de la comunidad a la que pertenece, fortaleciendo los dogmas de fé y facilitando que las interpretaciones más perversas del Islam tengan pegada en comunidades tradicionalmente empobrecidas tanto material como espiritualmente.

    Ésta perspectiva no es un dato accesorio sino un elemento a considerar si se quiere desmontar la lógica social que lleva al surgimiento de celulas terroristas y, sobre todo, si se desea prevenir (legal, socialmente yo que sé) que las comunidades islámicas españolas se conviertan en el caldo de cultivo del terrorismo más cruel.

    Otra cosa es integrar a españoles y moros (ojo no integrar a los moros, sino a ambos, utilizando mecanismos institucionales que partiendo del respeto pero también de la consagración de los valores de la Democracia logren cerrar la brecha entre unos y otros, pero esto es parte de un sueño mío así que no lo consideréis)….

    Salud.

  17. Scardanelli said, on May 6th, 2004 at 2:20 pm

    Acepto “librepensador”, Strepto, pero prefiero ser calificado de “radical”. Más que nada porque “librepensador” es una redundancia, ya que no es posible pensar bajo servidumbre, y porque denominarme “pensador” a secas sería una hazaña de soberbia que ni yo puedo permitirme, pues tamaña ostentación de inmodestia tan sólo está al alcance de intelectuales sin complejos como ésos que en los debates “culturales” de la tele permiten, sin sonrojarse hasta el colodrillo, que el halagador presentador de turno, pongamos por caso Sánchez-Dragó, les presente ante los admirados espectadores no como escritores, opinadores profesionales, tertulianos, ensayistas o simples profesores de filosofía sino, ¡y agárrense fuerte!, como “filósofos” de ley y de pura cepa. Sí, amigos, aunque parezca increible personajillos filosóficamente de tercera como Savater, Escohotado o Trias se consideran emparentados nada menos que con Aristóteles, Kant y Nietzsche. ¡Cuánto me queda por aprender de tales maestros de la vana-gloria! Yo, que soy más humilde que la mayoría de la intelligentzia patria, me conformo con menos y doy casi lo mismo: vacío y no-ser :-) Además, lo de radical tiene la ventaja de que asusta a los imberbes intelectuales y define más certeramente, pero sin necesidad de nombrarlo directamente, la esencia del pensamiento, que consiste en descender hasta el lugar de las raíces para sacarlas al exterior.

    Aunque ya sabes que a ti te dejo que me reduzcas a lo que quieras. ;-)
    Respecto al tema del blog, me parece fuera de toda duda que el wahabismo saudí cuenta con poderosos medios económicos, y las intenciones correspondientes, como para salir exitoso de su empresa misionera, pero no tengo tan claro que tal cosa esté, o deba estar, penalizada. ¿Está prohibida la propaganda de doctrinas religiosas, por muy bárbaras que sean, en nuestro país? Y si es así, ¿es bueno para la libertad de expresión que ocurra esto? Ahora bien, si en determinadas mezquitas controladas por fanáticos religiosos no sólo se difunde un mensaje de odio sino que también se lleva a la práctica, por ejemplo mediante la planificación de acciones delictivas o la preparación clandestina de complots, entonces ya no estariamos hablando de simple literatura de deshecho sino de comportamientos criminales comprobables que deben ser frenados.

    De todas maneras, aunque afirme que contra los discursos incendiarios de los imanes más radicales no se puede luchar con porras, no significa que no se pueda hacerlo con discursos desmontadores de sus montajes discursivos. Y esta tarea de combate doctrinal posiblemente nos corresponda hacerla a todos pero en especial, porque están más preparados al respecto y conocen mejor ese mundo de los predicadores de la yihad, a los líderes islámicos más sensatos y con mayor autoridad dentro de la comunidad de creyentes.

    Y comparto tu preocupación por la casi total ausencia de mecanismos eficaces de absorción de las remesas de inmigrantes. El Estado está haciendo dejación de sus funciones porque disponer de carne de cañón laboral en inmejorables condiciones de explotación es lo más cómodo para el capitalismo. ¿Cuántos millones se ahorran las arcas de la beneficencia pública gracias a las ecuatorianas que cuidan ilegalmente a nuestros ancianitos? ¿Crees que algún ministro de Asuntos Sociales o algún responsable de Hacienda iba a prescindir así como así de un mercado negro de la asistencia que les va tan bien para conseguir cuadrar el déficit? Hay una forma muy sencilla de hacer que los gobernantes se tomen en serio el asunto: concederles el derecho a voto a los extranjeros que pagan sus impuestos como el que más. Verías cómo cambiaban sus condiciones de vida, y el trato que social y estatalmente se les dispensa, en menos que canta un gallo.

    De todas formas, el choque de distintas cosmovisiones en un mismo país nunca ha sido resuelto convincentemente. Pero mientras no se produzca una colisión de fanatismos la cosa aún no se habrá salido de madre.

    Humildemente,
    Scardanelli.

  18. DuncanIdaho said, on May 6th, 2004 at 4:35 pm

    No termino de entenderlo. Es decir, seguro que muchos de vosotros estais de acuerdo en que se controle el discurso incendiario de HB justificando asesinatos, apoyo a ETA etc (por lo menos no hubo tanta polemica en su dia) y en cambio cuando pasa exactamente lo mismo en el contexto de una religion, parece que tengamos que tener mas tolerancia.

  19. DuncanIdaho said, on May 6th, 2004 at 4:41 pm

    y en cuanto a la posible influencia que puedan tener este tipo de discursos, simplemente os recuerdo que en las matanzas de Ruanda-Burundi hubo una “preparacion previa” mediante programas de radio incitando al odio con sobradas y conocidas consecuencias. En teoria los oyentes solo tenian que haber analizado de una manera critica aquellas imprecaciones y encontrar las contradicciones subyacentes al discurso del odio, llegando a la conclusion que el ser humano no se define por la etnia a la que pertenece etc, etc. Pero fijate que la gente es puñetera y a veces se cree lo que le dicen sin mas.

  20. David said, on May 6th, 2004 at 8:01 pm

    Reitero lo que decía en el artículo (”Se debe diferenciar la labor policial y de inteligencia, cuyo único objetivo es luchar contra el terrorismo islamista con el arma del Código Penal, y una oportuna regulación de los lugares de culto que necesariamente tendría que pasar por el diálogo con los responsables de las instituciones islámicas en España.”) para dejar claro que las declaraciones del ministro abren un debate con dos cuestiones distintas. La primera, en la medida que significara recortar libertades, merecería que se pusiera el grito en el cielo, como muchos han puesto sin que se hubiera concretado siquiera qué medidas de control tienen en mente los de Interior. Pero la segunda parece que fuera un atentado gravísimo contra la libertad religiosa cuando son precisamente musulmanes los que lo piden.

    De El País de ayer, una información sobre ATIME y el borrador de su propuesta de creación de consejos islámicos: «… fue el primer organismo que tras el 11-M denunción la existencia de mezquitas-garaje “donde se predican ideas extremistas, violentas y antidemocráticas” y abrió la discusión sobre la necesidad de poner orden en el caos del islam en España. (…) “Muchos de los imames que hoy predican en las más de 250 mezquitas-garaje han sido contratados por vecinos musulmanes o impuestos y financiados por alguna secta oscura. Es bastante peligroso ver cómo cualquiera puede adoctrinar a los musulmanes o educar a sus hijos en horas extra sin control ni programas homologados”. La fórmula que propone la organización apunta a que sea la propia comunidad musulmana la que vele por un culto basado “en el respeto absoluto al Estado de Derecho y a la Constitución” y preserve “el apoliticismo y la neutralidad de las mezquitas”.»

    ATIME dice que un control policial sería un error y que su propuesta lo que persigue es una acción política del Estado. El consejo islámico sería elegido democráticamente por los musulmanes y, por lo que dice la noticia de El País, tendría atribuciones que hacen pensar que serían una eficaz autorregulación para tener controlados a los extremistas.

  21. Scardanelli said, on May 6th, 2004 at 8:53 pm

    Duncan, haces bien en sacar a colación el tema de “las radios del odio” de Ruanda (también las emisoras serbias cumplieron una función similar en su día prendiendo fuegos y avivándolos después). ¿Pero esas llamadas al asesinato fueron determinantes o por mucho que nosotros las oyéramos (traducidas) no sentiriamos ese impulso irrefrenable de matar a machetazos al vecino? ¿Y si se realizara en nuestro país una campaña radiotelevisiva para fomentar el odio contra los catalanes, por ejemplo, como ya hizo una vez la despechada derecha del Partido Popular? Si esto nos llevara a iniciar una guerra civil contra “los polacos”, nuestros particulares judíos, ¿sería debido a las campañas estatales que la alentaran o a ciertos residuos subyacentes, a ciertos pre-juicios, profundamente radicados en muchos españoles que la propaganda no haría sino despertar? ¿O en último término ni siquiera esto, puesto que todo dependería de la decisión que cada uno tomara frente a la propaganda coactiva? Porque si la misma campaña cambiara su bestia negra catalana por los tutsis, que nos quedan tan lejos y de los cuales no tenemos apenas juicios formados, ¿crees que tendría el mismo efecto movilizador? Son preguntas que me hago a mi mismo para buscar aclaración y sin responderlas con una sentencia indubitable, porque cuantas veces sale este tema me encuentro con las mismas dificultades para darle respuesta. Eso sí, no afirmo que la propaganda, que eso era lo que hacían las radios del odio, propagar odio, sea simple palabra, una opinión sin más, sino que creo que tenía mucho que ver con una campaña militar, con una acción de guerra, con un plan premeditado de masacre. Si fuera así, habría que calificarla como acción disimulada y no como juicio.

    A pesar de las vacilaciones, hemos de señalar que una cosa es juzgar bueno el terrorismo, emitir un juicio al respecto, y otra muy distinta provocarlo. De igual manera que no es lo mismo describir a alguien como idiota, juzgarle idiota, que insultarlo llamándole idiota, provocándole. Lo primero en ambos casos es juicio y está permitido. Lo segundo es provoc-ación, una forma de acción, no de palabra, y puede ser replicada legítimamente con acciones por parte del Estado. Por ejemplo, si un imán alecciona a sus fieles persuadiéndoles de que los americanos son el Gran Satán, por muy rabioso que sea su discurso no está cometiendo delito porque se limita a hacer pública su obscena opinión. En cambio, si les conmina, aprovechándose del predicamento y la autoridad que ejerce sobre sus seguidores, a matar norteamericanos en cuanto salgan a la calle y se topen con uno, esto puede entenderse como una orden conminatoria, no como un juicio, y se debe atajar. Un ejemplo similar, pero en otro contexto: no es lo mismo que en una página web nazi se opine que los judíos son una raza inferior exterminable, que en cambio se llame, se provoque a los lectores a que exterminen judíos, porque en el primer caso la opinión se ofrece y se toma libremente y depende del criterio de cada cual el aceptarla y transformarla en decisión o rechazarla como basura, mientras que en el segundo caso se ejerce una violencia coactiva sobre el posible lector, que se ve presionado para que haga algo mediante intentos violentos de forzar su voluntad. En el primer caso, la palabra se utiliza como fin en si mismo para dirigirse al entendimiento. En el segundo, una acción violenta usa la palabra como medio para dirigirse a la voluntad. Por eso dije antes que los jueces deben dictaminar con cuál de las dos posibilidades nos las habemos en cada caso. Según si un imán juzga o provoca a sus seguidores, así habrá que aplicar después la ley. De todos modos la raya entre un caso y otro no es fácil de establecer, pero de ello depende que haya o no libertad de expresión.

    Espero haberme explicado un poco mejor.

    Saludos.

    Humildemente,
    Scardanelli.

  22. Octubre Rojo said, on May 6th, 2004 at 10:02 pm

    http://www.aciprensa.com/controversias/Islam/sudan.htm

    El Islam no produce otra cosa mas que barbarie. No hay un Mozart, un Gershwin, Rafael, Miguel Angel, Einsten, Descartes, Newton, Galileo, Copernico, Degas, Chopin, etc etc etc, no veo ningún filósofo, músico, pintor, científico ni gran obra arquitectónica en el mundo musulman. Solo veo fanatismo, injusticia, odio, menosprecio por la vida, y de nuevo más odio.

    De modo que pondré un mensaje anonimo tomado de otro foro que considero bastante elocuente.

    “Tenemos un grave problema, que no es precisamente nuestro racismo. El Islam está procediendo a una invasión masiva, silenciosa y planeada de Europa. Los datos y el mandato de la ley islámica así lo confirman.

    Para muchos actuales líderes islámicos mundiales, el objetivo declarado es imponer en Europa la ley del “Dar al-Islam”. Se trata de un proyecto planificado, de una voluntad política puesta en marcha, ya que su religión así lo ordena.

    A diferencia del proselitismo cristiano, que desea imponer una fe universal, el proselitismo musulmán desea implantar una civilización, un modo de vida y una sumisión política por que así lo exige la misma esencia del Corán. Este es el peligro que representa el Islam para la civilización occidental.

    Según los textos islámicos, la comunidad musulmana instalada en un territorio extranjero, al encontrarse en minoría, debe practicar el “Dar al-Sulh”, la “paz momentánea”, para que los infieles, en su ignorancia e ingenuidad, permitan el proselitismo islámico en su propio suelo, sin exigir ninguna reciprocidad en tierras musulmanas. Es la etapa que vivimos actualmente en Europa, que hace creer que un Islam laico y europeizado es posible.

    En esta primera etapa, el discurso del Islam en Europa se hace relativamente tolerante. Los responsables musulmanes dicen querer respetar las leyes del país de acogida y la laicidad, a pesar de que ello es totalmente incompatible con el Corán, pues allí no se acepta otro derecho mas que el derecho coránico, que también incluye el derecho civil.

    Por otro lado, tratan de conseguir adeptos entre los ciudadanos del país, que serán los encargados de exigir derechos y prebendas, gota a gota, sin despertar los recelos y el rechazo que provocaría un musulmán. Así está sucediendo. Más de un iluminado analfabeto español ha sido puesto al frente de una mezquita con tal de que vaya ganando terreno para su causa.

    Pero no solo nos invaden mediante la inmigración ilegal. El índice de natalidad español ha pegado un salto gracias a ellos. Mientras los españoles tenemos el record de ser la población con más bajo nivel de natalidad del mundo, la inmigración, especialmente los islamistas, aporta un alto nivel de natalidad que va en aumento.

    Ya hay escuelas donde el 80 por ciento de los alumnos son inmigrantes y hay clases donde solamente hay dos o tres niños españoles entre otros 20 niños de distintas nacionalidades. Esto es ejemplar e idílico, pero cuidado.

    Se han preguntado ustedes ¿de donde sacará dinero una persona que se muere de hambre en su país, para pagarse hasta tres o más intentos de llegar a nuestras costas? Pues no se lo planteen más. Muchos de los que llegan tienen una misión que cumplir en esta vida y vienen con el viaje pagado. Tantas veces como haga falta hasta situarlo en el lugar designado.

    ¿Y quién es el que dice que todo esto no es más que racismo? Esta misma alma cándida terminarán por lamentar su candorosa solidaridad. Al tiempo.

    Creo que se puede estar contra el materialismo y el egoísta individualismo que impera en Europa, sin perder de vista los riesgos de abrir nuestra casa a cualquiera.

    No se trata de provocar el odio hacia el Islam, sino de que seamos conscientes de que esta religión de conquista procede a instalarse masiva y furtivamente en Europa.

    Su Dios así lo quiere.

    Y van muy deprisa. Ya empiezan a reclamar una Nación Soberana Andalusí.

    Ese mandato de expansión e implantación del Islam es un peligro real contra el que ya empiezan a haber reacciones en Europa. Las recientes elecciones suizas han dado el gobierno al partido más xenófobo y racista de cuantos había. Y esto no es casual. La gente de la calle empieza a formarse una opinión sobre el tema y vota en consecuencia y aquí no seremos una excepción.

    Este es un muy delicado tema porque la inmigración marginal y delincuente, que la hay, está creando un sentimiento generalizado de rechazo que no es justo ni puede aplicarse a todos los musulmanes. “

  23. Murdoch said, on May 6th, 2004 at 11:35 pm

    Octubre Rojo: los conceptos de xenofobia y racismo que se aplican a los partidos europeos, son igualmente aplicables en las sociedades (ya que no puedo hablar de política ni de partidos) árabes, mayoritariamente musulmanas?. Vuelvo a mi teoría y es que Europa no sabe, por que no lo concibe, convivir con la religión, y sus derivados mas dañinos, el integrismo social y el terrorismo.
    La cantidad de comentarios, supuestos, y argumentaciones expuestos honestamente en este blog, deberían invertir los términos, de modo que pudiésemos entender, si en cualquier país del mundo árabe-musulmán puede haber iglesias católicas, si mi mujer puede fumar en la calle, o llevar una falda por encima de la rodilla, si me puedo beber un whisky, si puedo ver una película americana, o si mis hijos pueden ir a cualquier escuela. Por no hablar de cosas no menos trascendentes como por ejemplo, si puedo votar libremente, opinar, asociarme o critiar públicamente las actitudes criticables de jefes o líderes políticos, religiosos o sociales (esto se llama libertad de expresión).
    Cuando el fiel de la balanza entre ambas culturas esté calibrado y en el centro, entonces el juego será equilibrado, mientras tanto, y desde el imperio de la ley y el orden, hay que defender la portería, para evitar que nos metan goles. Lo contrario es jugar a “inocente, inocente”.

    saludos

  24. DuncanIdaho said, on May 7th, 2004 at 10:11 am

    Scardanelli, estoy de acuerdo con tu valoracion de lo que seria punible juridicamente en los discursos de los imanes. Yo tambien creo que los americanos son el gran satan ;) pero esto entra dentro de la libertad de expresion. La pregunta que me hago es: si un iman predicara la exterminacion, claramente y sin tapujos contra alguien, se enteraria la policia actualmente si lo hacen en una mezquita medioescondida?
    Tambien estoy de acuerdo en que tiene que haber una predisposiscion para que aceptemos la propaganda: Hitler solo utilizo antiguos prejuicios de la poblacion alemana para alentar el odio, pero te digo otra cosa, si actualmente no existen prejuicios se pueden fabricar, con tiempo y repitiendo el mensaje muchas veces llegariamos (si la plataforma propagandistica es lo suficiente potente) a convencer en algunas personas que los tutsis son el diablo.Si empiezan a decir en la radio, TV etc que los tutsis son una raza degenerada de Orcos que quieren conquistar el mundo, no me lo creere ni muchisima gente tampoco, pero el problema con el terrorismo y con las sectas es que basta que lo crean unos pocos para causar problemas pues siempre ocurre que hay gente para todo.

  25. Anonymous said, on May 7th, 2004 at 10:44 am

    ……Según Blanco, aunque todavía no se ha constituido la comisión, al PP “le va a ser difícil explicar la cantidad de cosas que se ocultaron a los españoles en relación 11-M”. Es decir, se mantiene en la acusación antes de que se investigue……

  26. Scardanelli said, on May 7th, 2004 at 1:53 pm

    Duncan: “si un iman predicara la exterminacion, claramente y sin tapujos contra alguien, se enteraria la policia actualmente si lo hacen en una mezquita medioescondida?”

    Pues si no mediara la delación de algún fiel escandalizado, diría que no, porque la policia española no va sobrada precisamente de efectivos capaces de infiltrarse entre la comunidad islámica. Pero de todas formas creo que ese es un problema de estrategia policial que no nos compete demasiado. Ni siquiera estoy seguro de que estén bien fundamentados legalmente “hábitos policiales adquiridos” como la infiltración de espías y el pago a chivatos. Al menos tengo mis dudas. Pero es lo que tiene la policia, que permanentemente ha de pisar el mismo territorio fuera de la ley que frecuenta el delincuente, con lo que tiende a asimilarse a la naturaleza y métodos del adversario para combatirlo con mayor eficacia. Lo que ocurre es que a veces la eficacia es muy mala consejera.

  27. refinitivo said, on May 7th, 2004 at 8:32 pm

    ¿Y esto funciona?
    “Amos a ver”: ¿ha habido algun ulema responsable de alguna mezquita entre los detenidos por el 11-m?. Creo que no, ¿sería lógico entonces pedir un control de los locutarios regentados por propietarios musulmanes?. Nos reiriamos.

    Repasemos: Al-qaeda es un organización que entrenó, y patrocinó la CIA para su guerra “santa” (??) contra el comunismo. Los Talibanes surgieron en las mezquitas de los afganos refugiados en Pakistan, pero no hubieran llagado muy lejos sin el apoyo del ISI (creo recordar que se llama así), el servicio secreto pakistaní. Hezbolahh recibió el apoyo en los 90 de Israel para putear a los palestinos. Tambien ha apoyado a radicales palestinos para putear a Arafat (divide et impera). En el norte de África, los gobiernos dictatoriales de TRunez y Argelia apoyaron a los islamistas para contrarrestar a los comunistas (y progres en general) que empezaban a ser un problema en las universidades.

    ¿Y la solución es vigilar/controlar mezquitas? Pues qeu se lo pregunten a la Monarquía marroquí, que sabe un mazo del tema. Existen dos redes de mezquitas: las que controla su santa majestad y las otras, que a viva voz no le criticaran, pero es donde acuden los “desafectos”.

    Bien, estamos todos muy, muy afectados por el 11-M, tenemnos un enemigo difuso, oscuro que es el terrorismo. Eso exige una labor lenta de policía, así que mientras tanto hay que “hacer algo”. Solución: buscamos alguien más a mano, los predicadores de las mezquitas. Pero ojo! no somo ni anticlericales ni racistas. Solo los ulemas malos, no los buenos.

    Espero que se me entienda, ¿hasta que punto no es propaganda? hagamos acto de contricción o autocrítica según seamos cristianos o comunistas, y pensemos. Ale!