Diario de un aspirante a tertuliano

Cachondeo padre

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 27 de April, 2004

Fuego amigo. Amanece el lunes con una ‘tercera’ de ABC de las que hacen historia. Escribe el ex presidente en la prensa. Por primera vez desde que no es presidente o candidato a serlo: volvemos a un tiempo y un lugar; últimos años de los 70 y La Rioja. Qué artículos aquellos. El de ahora tiene un tono que nos suena familiar. Un artículo paternalista, el de Aznar en la prensa amiga, que nos recuerda a los del abuelo cebolleta: Felipe González y sus dobles páginas en El País. «Estamos avergonzados…», dice, y se refiere a la retirada de las tropas de Irak, no al apoyo servil a la guerra ilegal. Con estas ayuditas, a ver qué cesto teje Mariano en la oposición.

Eslóganes. Y mientras el primer caído de la foto de las Azores hace alta política con artículos ‘marca FAES’, explicando al mundo lo que hace un gobierno de España secuestrado por los terroristas, los demás hacen lo que pueden. No sabemos si Rajoy también podrá ver un bigote a su lado cuando lo necesite. Por el momento, trata de contrarrestar el Nuevo Talante diciendo que la política de la sonrisa puede terminar en el ‘cachondeo padre’. Gran aportación a la ciencia política. Del eslogan al hecho hay un trecho: Rajoy no debe menospreciar el cambio en las formas. La gente prefiere la sonrisa a los modos del ‘gran crispador’. Ojalá Mariano no se deje guiar por los cantos de sirena: los ‘hardcore’ piden más caña a cambio de no llamarle ‘mari complejines’.

La entrevista. El director de periódico metido a hombre de Estado. Un paseo para allá, un paseo para acá, por los jardines de La Moncloa: Pedro Jota oficiando el relevo en las altas instancias. Dos formas de verlo. Una, la de un profesional del árbol que más cobija. Francisco Umbral en El Mundo: Pedro J., maestro de la entrevista; el periódico, testigo ante la sociedad; ZP, ingenuo político al que ya le enseñaremos lo que es el mundo. Umbral: la nadería con complejos de superioridad. Otra visión, la de quien no tiene ganas de callárselo. Antonio Casado en El Confidencial: el narcisismo de Pedro Jota, «lo que cambia, lo que permanece». Un periodismo narcisista: acierta Casado en la definición.

En el Congreso. Interesante será ver en qué términos se desarrolla el debate parlamentario sobre la vuelta de las tropas a casa. ¿Saldrá a relucir el ‘honor perdido’ del Ejército por la ‘huída’ de Irak? ¿Será llamado irresponsable Zapatero por decidir lo que ya todos preveían? Rajoy está condicionado por el paso que le marca Aznar, que actúa como lastre de un partido que no recuperará el tono de una oposición seria hasta que reconozca el porqué de su derrota. Aunque reconocerlo es manchar la imagen del presidente que ahora escribe en ABC y el Wall Street Journal. El 67 por ciento, según la última encuesta, aprueba la decisión. ¿Alejará Rajoy al PP de esa mayoría de españoles que no comparte la obsesión belicista del anterior gobierno?

16 Responses to 'Cachondeo padre'

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  1. Otis B. Driftwood said, on April 27th, 2004 at 12:46 am

    Lo estaba pensando justo hace un momento: Rato, al FMI; Mayor, a Bruselas; Cascos fuera de combate y Zaplaneitor con el Norte perdido. Rajoy lo tendría a huevo para ser el nuevo líder indiscuteibol del PP… si no fuera por Aznar, que sigue por ahí.

    El próximo Congreso pepero promete ser divertidísimo, a poco que se descuiden ;)

  2. info-TK said, on April 27th, 2004 at 2:29 am

    Papa, por que atacamos Iraq?

    Papa, por que atacamos Iraq? Porque tenian armas de destruccion masiva, hijo. Y por que los inspectores no las encontraron? Porque los iraquies las habian escondido. Pero despues de invadirlos no hemos encontrado ningun arma de destrucción masiva, no?…

  3. David said, on April 27th, 2004 at 12:19 pm

    Con las movidas regionales que tienen, no me extrañaría que algún sector del partido sacara un tapado para disputarle el liderazgo a Rajoy en el próximo Congreso. Aunque también es cierto que en el PP están contentos con el nivel que demostró Mariano en el debate de investidura. Cómo se desenvuelva en el debate de esta tarde ya será otra cosa: ¿se dejará llevar por las argumentaciones tramposas como la que le apunta el editorial de ABC de hoy?

  4. Yo said, on April 27th, 2004 at 2:02 pm

    No se cansan. ¿No queda ningún resquicio legal que permita fusilarlo por traidor?

  5. Scardanelli said, on April 27th, 2004 at 2:07 pm

    Zapatero parece que está optando por el populismo de baja intensidad mientras que Rajoy lo hace a su vez por el monologuismo de El Club de la Comedia.

    Menudos duelos de titanes que se anuncian.

  6. Caracartón said, on April 27th, 2004 at 4:24 pm

    Estos chicos de la oposición van a necesitar a un nuevo lider que oriente la labor política del pepe hacía otros derroteros. Si desde el gobierno la estrategia de confrontación continua les ha fallado, desde su actual posición va camino de ser catastrófica. No es necesario buscar “el hombre con talante dialogador de la derecha”. Basta con hallar un buen político con habilidad en el debate y un poquito de ironía. (Se nota mucho que pienso en “el repelente niño Vicente”).

  7. Strepto said, on April 27th, 2004 at 5:11 pm

    “belicista” (?) ¿Iwasaki has usado el término belicista?. ¿No es eso un término progre? (lo digo por que me han criticado el desliz de utilizarlo en uno de mis comentarios).

    Pues yo pienso que Aznar le ha dado un regalo envenenado a Rajitas, de seguir como van las cosas, claro. Rajoy podía darse el lujo de ser gris, pero en la oposición se ha mostrado más bien invisible lo que le abriría las puertas a Aznar para sacrificarle y volver al PP envuelto en un halo salvador, presentándose como única “esperanza” de un partido que “naufraga”…

    Tiempo al tiempo…

  8. David said, on April 27th, 2004 at 9:44 pm

    Vaya, Strepto, si a ti te ha llamado progre, qué no me llamará a mi, que he visto que he utilizado la palabra ‘belicista’ unas seis o siete veces en el weblog…

    Rajoy no ha estado lucido esta tarde, como era de temer. Está al frente, con la ayuda del inestimable Zaplana quejándose porque les ‘insultaban’ (??), del único grupo que se opone a la decisión de ZP. Y por no querer entrar en el meollo del asunto y tener que valorar el legado de Ánsar, se limita a apuntar hacia vaguedades sobre si es insolidario por no sé cuál razón y mentiroso porque no ha querido dialogar la retirada con ellos (les parecerá poco el respaldo en las urnas al compromiso electoral y el apoyo de los demás grupos parlamentarios).

    ¿Y no habrá algún votante del PP que les ilumine sobre la distancia que separa el sentir general del electorado de su posición belicista de la manita de Bush? Después va uno y lee lo que escriben los liberales de la escuela losantiana en internet y lo que dicen los tertulianos del bando proPP, y no encuentra ningún propósito de rectificación. ¿Necesitarán dos, y no una, derrotas electorales para replantearse el rumbo que siguen, continuísta del aznarismo?

  9. Otis B. Driftwood said, on April 27th, 2004 at 9:50 pm

    Vamos, tú lo que estás preguntando es si Rajoy será el nuevo Almunia. Pues como te dije, creo que en el Congreso de octubre y salvo que las cosas cambien mucho, nos vamos a jartar de reír. Me parece que las únicas crisis que atraviesan los partidos (y excluyo de esto a UCD) se producen, no ya cuando no tocan poder, sino cuando lo pierden y hay que recolocar a todos los que se pueda. En la Comunidad Valenciana y en el País Vasco creo que ya empiezan a levantarle la voz incluso al trepa de Zaplaneitor.

    Se presentan interesantes los próximos meses, sip.

  10. Pantagruel said, on April 27th, 2004 at 9:59 pm

    Acabo de asistir al duelo de titanes y he estado tentado de cambiar al Diario de Patricia. Menos mal que Puigcercós (con su inigualable acento cañí) me ha despertado un poco a base de repartir estopa al pasado, ya se sabe que desde que “Cuéntame” es líder de audiencia no hay nada mejor que la nostalgia (tiempos dorados los del califa, snif, snif) Y del ejercicio de humor al final de la sesión de Zaplana mejor no contar nada. También me he dejado un titular personal: al lado de los tres tenores Zapatero, Rajoy, Llamazares, Rubalcaba parecía un genio de la dialéctica, todo un A. Kraus del Parlamento. ¿Será Rubalcaba la última esperanza de regeneración parlanchinesca?
    Claro que el parlamento se ha transformado en otro bastión del show televisivo. Cuatro horas de debate enfocados a dejar un par de consignas que queden bien en los telediarios y sirvan frases cortas para que El País o La Razón diseñen primeras páginas.
    En un principio la estretegia de Rajoy parecía inteligente: centrar el debate sólo en el defecto de forma. Ha sido preocupante la lección de aislacionismo político que ha practicado el PP y un pelín preocupante la reedición del todos contra el anterior gobierno que ya se insinuó en el debate de investidura. Rajoy parece empeñado en hacer de sus escaños una nueva Numancia, no solucionar las heridas que dejaron abiertas con el resto de grupos y dirigirse al desastre. Insistir una vez más en que parecemos cobardes, que eso nos enfrenta a nuestros aliados, que perdemos crédito internacional, que nos ponemos en manos de los terroristas, etc. es decir, la doctrina Ánsar nos devuelve a argumentos que no se sostienen, a la simplificación maniquea, etc. Y tampoco lima asperezas provocar que el mesurado Durán Lleida y el grupo mixto al completo se acaben enfadando. Ya veremos cómo de maltrecha la gaviota tras las Europeas.
    Ha sido enternecedor cómo de repente nuestros diputados se han acordado de los kurdos y de los saharauis. Imagino que en cuanto Irak acabe en un teocrático caos y Marruecos vuelva a ser amiguito, nos volveremos a olvidar de nombrarlos. Sin embargo, aunque sea al márgen, es interesante recordar cómo existen pueblos condenados a ser víctimas eternas como si pesara en ellos una especie de maldición histórica.

  11. Pantagruel said, on April 27th, 2004 at 10:14 pm

    Por cierto, creo que el problema del aznarismo es que funciona cuando cuentas con importantes resortes de poder. Si cuentas con el gobierno y apoyos mediáticos puedes procurar que tus consignas calen. Pero una vez estás en la oposición como no cuentas con los mismos amplificadores doctrinales estás vendido. O tratas de orientarte hacia el meanstream del electorado te arriesgas a ir perdiendo apoyos.
    Como ya dice Otis el problema es que el PP no había pensado ni jarto de Don Simón cosecha 2003 que perdería el poder. Al perderlo no pueden recolocar a las primeras figuras en una retaguardia aceptable. El caso de Zaplana es ilustrativo. Es como si de repente la disensión reprimida se vengara y exigiera comparecer en toda su destructiva evidencia. En el caso del País Vasco además se hace más hiriente porque la derrota electoral de Mayor Oreja aún no había pasado factura.
    Un saludo

  12. percepied said, on April 27th, 2004 at 10:45 pm

    “¿Y no habrá algún votante del PP que les ilumine sobre la distancia que separa el sentir general del electorado de su posición belicista de la manita de Bush?”

    No pretendo calificar de un brochazo a los votantes de un partido, pero es posible que me deslice peligrosamente hacia esos lares: por delante, decir de alguien que es de derechas o de izquierdas es el colmo de la superficialidad a la hora de calificar a una personas.
    Aún a riesgo de cruzar ciertas fronteras, lo diré: el pp es un cojonudo representante del pensamiento lineal, pasto de las “verdades universales”. ¿Quién se puede atrever a negar la superioridad de nuestra civilización? -se preguntaba el otro día un tipo en abc. La duda, ya sabéis, es debilidad, signo de decadencia. Las democracias son atacadas, han de defenderse. “Si no, vete con Fidel, hijodeputacabrón”. Las palabras se autoexplican: terrorismo, guerra, intervención (¡quirúrgica!). No es lo mismo, ¿no salta a la vista?

    Los tontos útiles (¡esa expresión tan encantadora!) podemos preguntarnos: existe alguna otra razón para condenar moralmente el terrorismo que no sea una pura condena moral del asesinato?

    Pero me temo que pedir eso que pides, David, es una contradicción de tipo (más que ideológico) de “creencias”, de visión de la realidad.

  13. Pantagruel said, on April 27th, 2004 at 11:09 pm

    Percepied, se puede condenar moralmente el terrorismo porque trata de legitimar la violencia, es decir, considera que es ideológicamente admisible el asesinato y no sólo el asesinato, sino más bien la amenaza, la absoluta sensación de inseguridad y miedo. El asesinato es una más de las tácticas posibles de un terrorista. Su estrategia se basa en que la muerte, el secuestro, la tortura y diversas formas de violencia pueden estar justificadas por los fines políticos que pretende, son técnicas moralmente válidas de lucha.
    El problema es que hay muchos que justifican el uso de la violencia (como resistencia al invasor, como legítima defensa, como guerra preventiva, etc.) lo que lleva a la perversa idea de la guerra moral. De esa forma aparece una violencia moralmente admisible y legitimada y una violencia inmoral, abyecta y obscena: el terrorismo. El uso por tanto del adjetivo implica una posición moral respecto al terrorista, un enjuiciamiento de sus motivos.
    Como no se te escapa, en el caso de Irak el empleo de la palabra terrorismo trata de ocultar una posible resistencia motivada por el enfrentamiento a unas tropas de ocupación. Si les calificamos de terroristas ya no nos preocupamos por intentar pensar que quizás su comportamiento obedece a razones que nuestra cultura ha considerado aceptables para alzarse en armas, como es el caso de la resistencia nacional, la lucha por la soberanía y la autonomía, etc.

  14. Anonymous said, on April 28th, 2004 at 12:23 am

    Muy de acuerdo, Pantagruel. Además es cierto que he hecho una definición reduccionista de “terrorismo”.
    A lo que yo iba: si justificas la guerra en nombre de la verdad, la razón, (es decir, te metes en el terreno de la moral), ten mucho cuidado, porque te quedas sin base para condenar los medios violentos que otros usan para sus propios fines.
    La alternativa, es decir, “hago lo que me sale de las pelotas porque soy más fuerte”, es más coherente, pero no cuela en nuestro sistema político.

  15. Anonymous said, on April 28th, 2004 at 12:30 am

    el de arriba soy yo, leo percepied, ciego de vino dulce y torpe con el teclado.

  16. Pantagruel said, on April 28th, 2004 at 9:35 am

    Percepeid
    A mí se me ocurren pocas formas de justificar la violencia, de hecho soy el clásico pacifista. Creo que por ejemplo existen formas de resistencia no-violentas como la desobediencia civil. Pero antes de que se me tache de Gandhi, lo que me molesta profundamente es que los mismos que se llenan la boca con el insulto del terrorismo están dispuestos a justificar que se entre a sangre y fuego en ciudades santas. Esos mismos están legitimando con su visión de la violencia al servicio de la causa anti-terrorista, la violencia de otros al servicio de su propia independencia. En síntesis, cuando entras en el juego de legitimar la violencia no sólo justificas la tuya (la de las tropas de ocupación iraquí) sino que acabas por justificar la de los demás (la de los “insurgentes” y “terroristas”)
    Un saludo.