Diario de un aspirante a tertuliano

En campaña. Día 1: Cocidito

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 28 de February, 2004

- Todo es bueno para el convento. La candidata a lo que ella quiera -si no se presenta esta vez es porque su impagable labor al frente de la delegación madrileña de asuntos sociales se lo impide- dio el pistoletazo de salida a la campaña electoral del PP con un entrañable acto el pasado martes. Habían invitado a unos cuantos viejitos para un almuerzo organizado por el ayuntamiento con motivo del carnaval. Sin embargo, el plato central no era el cocido madrileño. Antes de que les diera tiempo de hacer la digestión de éste, apareció ante aquel público de la tercera edad Ana Botella. Y, claro, con tantas ocupaciones ya no sabía, según ella misma declaró balbuceante, si estaba en un acto del partido, del ayuntamiento o en una escena de Cocoon. Les suelta un mitin y les pide el voto para el PP. Los viejos se quedaron de piedra: prefieren que los asusten con el coco de las pensiones a tener que aguantar la perorata de la Botella a cambio de un plato de garbanzos. Al final, todo solucionado: los 21.000 euros que costó el desahogo mitinero de la señora delegada, a cargo del presupuesto del PP.

- Pasarela de moda. El candidato Rajoy se ha percatado de que, a la misma hora que él presentaba ese cartel electoral en el que sale tan favorecido, otra persona estaba haciendo lo mismo con oscuras intenciones -quizás hasta quiera disputarle el cargo que le ha cedido el jefe de La Moncloa y todo. Lo describe como «un extraño señor vestido de negro y con una especie de corbata algo así como de lunares». No sabemos si Zapatero y su arrebato de elegancia -al vestir traje con camisa oscura y llamativa corbata el jueves por la noche- han respondido ya a Rajoy. Es nuevo esto ¿no? La campaña estética. Marianín dice que lo del PSOE parece una película de cine negro. Imagino que los asesores estéticos de Pepiño Blanco ya estarán analizando la vestimenta de las huestes peperas. Esperaremos el contraataque. ¿Se atreverá ZP con la cazadora de pana en su mitin junto a FG?

- Como una noticia más. Decía Soledad Gallego-Díaz en un artículo en El País que la última novedad de la publicidad en las campañas consiste en programar una noticia que dé que hablar al margen de los actos electorales y que los telediarios estén obligados a recoger. Esto significa que los partidos andan buscando tema para ganar segundos de cuota de pantalla. Hay unos que yo me sé que en esto son especialistas -en colocar ‘primeras piedras’ tienen un master por la Universidad de Oxford. El telediario de la noche del viernes; presenta Urdaci. Tras los bloques, medidos con cronómetro, dedicados a la información de cada candidato, ¡zas! Te coge desprevenido y te suelta que, casualmente, el consejo de ministros ha aprobado no sé qué medida estupendísima para el bienestar de todas las personas humanas. Ay, este Urdaci. Pero qué bien preparado nos ha salido el chico en todas estas últimas innovaciones en mercadotecnia.

La bitácora de Pimentel

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 26 de February, 2004

Hace poco le hacían una entrevista en Las Indias a Arcadi Espada sobre su recién estrenado blog. En ella comentaba por qué cree que los políticos españoles no siguen la estela dejada por Howard Dean en cuanto al uso de internet en política. Para hacer un blog hay que saber escribir, argumenta Espada, Rajoy y Zapatero no tienen blog porque no saben escribir. Las webs que han montado desde cada partido para la promoción de sendas candidaturas evidencian que el participativo formato ‘blog’ no entra dentro de sus prioridades.

Para desmentir que todo el panorama es igual, Manuel Pimentel ha dado un impulso importantísimo a la que podríamos llamar ‘política red’ con la presentación del Foro Andaluz. Vaya por delante, antes que nada, que Pimentel sí sabe escribir; lo demostró incluso en una columna casi diaria que escribía en los periódicos del andaluz Grupo Joly. La prensa, y ahora internet, han sido los hilos conductores necesarios para unir a quienes se han decidido a apoyar lo que Pimentel representa en la asociación Foro “Nueva sociedad, nuevas propuestas”.

En un tiempo increíblemente corto, los integrantes de esta iniciativa en favor del debate democrático de ideas sobre Andalucía han montado candidaturas a las elecciones autonómicas del 14 de marzo con el nombre de Foro Andaluz. En la campaña, ya oficial, que ahora comienza los partidos gastan millones de euros en anuncios, mítines y propaganda electoral. El foro de Pimentel, como partido que empieza de cero, ha hecho de la necesidad virtud y está desarrollando una campaña basada en la web. La filosofía que inspira la presentación de estas listas a las elecciones es impulsar la participación, de modo que no van desencaminados si buscan en internet al votante indeciso interesado por la política pero que no se identifica con ninguno de los partidos andaluces tradicionales.

La principal herramienta que están utilizando los miembros del foro es, justamente, el sistema de foros virtuales de discusión. Pero para abrir aún más las posibilidades de crear alrededor de esta iniciativa un punto de encuentro para el debate en Andalucía, acaban de inaugurar la bitácora colectiva del Foro Andaluz: Andalucía en Red. Sorprende, aunque quizás no tanto, que al final no hayan optado por abrir bitácoras personales; ni siquiera la que correspondería al título de este comentario. Parece que Pimentel, a pesar de que le hayan acusado de hacer todo esto como una aventura personal, tampoco quiere acaparar más protagonismo de la cuenta en un Foro Andaluz en el que los candidatos han sido elegidos a través de un sistema de primarias abiertas.

Tras la elogiada trayectoria de Pimentel desde su distanciamiento y abandono del Partido Popular, le ha llegado la ocasión de presentarse a las elecciones a la Junta en una formación peculiar y con mucho atractivo para los electores que valoran la pluralidad frente al discurso único de los partidos tradicionales. Foro Andaluz será, en el peor de los casos, un necesario experimento de participación -que no evita mojarse acudiendo a la carrera de las urnas- y una llamada de atención para que se reflexione desde los partidos políticos sobre el modelo de democracia que tenemos. Y es desde ya, también, un buen ejemplo de uso de la red para el avance de la política y el pensamiento.

Vivienda: atrapados en la burbuja

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 23 de February, 2004

La situación del mercado de la vivienda en España está afectando, como no podía ser de otra manera, a la percepción del bienestar económico de los ciudadanos. Lo indican la mayoría de los estudios: desde los que apuntan a un elevado porcentaje de hogares que no llegan a fin de mes, hasta las estimaciones del alto endeudamiento de las familias que se registra en el último año. Este alto endeudamiento viene siendo analizado no sólo como señal de la influencia que tiene la subida generalizada de los precios de la vivienda en el número y el volumen de hipotecas contratadas, sino también como factor de riesgo para el sistema financiero. No en vano es el Banco de España la institución que de forma más contundente, a pesar de las matizaciones posteriores, ha advertido del peligro de que la elevación de precios inmobiliarios no sea sostenible y se produzca un ajuste en el mercado con consecuencias graves sobre el pago de las hipotecas por insolvencia de los clientes.

Con todo, la vivienda se ha situado en el primer plano del debate político principalmente por la dimensión social del problema generado con la burbuja y no por el riesgo en sí mismo de un posible pinchazo de ésta. La dedicación de una buena parte de las nuevas construcciones al negocio de la especulación está alimentando el crecimiento de la burbuja inmobiliaria sin que se pueda prever un fin a este proceso más allá de la esperada desaceleración. El impacto que las decisiones de inversión especulativa tienen sobre los precios de este bien de primera necesidad puede verse con claridad en las dificultades objetivas de las personas que quieren acceder a una primera vivienda y no pueden o en los altos porcentajes de los ingresos mensuales que suponen la compra de un piso para muchas familias.

La burbuja tiene atrapados a un buen número de ciudadanos que recuerdan con asombro que existe un artículo constitucional que garantiza el derecho a la vivienda. Dentro de la ilusión del ladrillo queda atrapada toda la economía desde el mismo momento en que se potencia este tipo de inversión frente a otra más productiva. Serían tres las implicaciones de este mercado al filo de la sobredosis de ‘ladrillazo’:

- Vivienda como problema social. Queda suficientemente explicado con la conclusión de un informe sobre los jóvenes presentado en los últimos meses: para un joven, sólo la compra de una vivienda en el mercado libre le supone dedicar el 56,8% del salario.

- Riesgo de pinchazo de la burbuja. El aumento insostenible de los precios puede convertirse en poco tiempo en una caída al esfumarse las expectativas ficticias de revalorización. Así se ha interpretado la actual situación desde instancias tan poco sospechosas como el FMI.

- Modelo de crecimiento basado en la construcción. El sector está tirando de la economía y atrayendo inversión, con el claro inconveniente de que no es sostenible seguir creciendo en el futuro a este ritmo con la vivienda como ‘monocultivo’.

La burbuja inmobiliaria nos ha proporcionado hasta este último periodo un crecimiento anual en los precios de dos dígitos, un 17% en 2003 según la mayoría de los estudios realizados. Si se evita la caída brusca de la vivienda, más pronto que tarde podría notarse una desaceleración más acentuada en el sector. Aun así, el problema social continúa y las distintas administraciones andan buscando soluciones, sobre todo por el lado del incentivo al alquiler. Los pisos vacíos son un claro exponente de esta economía en la que estamos embarcados: no se construyen viviendas para vivir en ellas, sino habitáculos con cuatro paredes como producto de inversión. El modelo de crecimiento actual, caracterizado por la orientación hacia sectores de baja productividad y por el síndrome del país ‘enladrillado’, tendrá todavía graves consecuencias en el largo plazo si no se corrige el rumbo. Consecuencias, todas ellas, de la fiebre del ladrillo desatada en los últimos años.

[Más información sobre la burbuja: El ladrillazo]

Carnaval, carnaval

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 21 de February, 2004

Federico Trillo hace campaña en consonancia con las fechas en que nos encontramos. Está por confirmar, pero todo apunta a que el ministro que, aparentemente, acudió anoche a una cena-mitin del PP en Alicante era, en realidad, la cabra de la legión con un disfraz de Trillo. Blanquita, la entrañable compañera del ministro en tantas aventuras por la defensa de la nación, celebra el carnaval imitando a los sociatas del 82 y demostrando que tiene lo que hay que tener para encarrilar las relaciones con Marruecos.

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Pie de foto: “El ministro Trillo, en misión humanitaria en Irak, junto a Blanquita. Al fondo, el símbolo de la fortaleza de la imagen de España en el exterior, revalorizado tras la hazaña de Perejil”.

Según una emisora de radio sospechosa de connivencia con el enemigo marroquí, Trillo ha asegurado que «no es que yo tenga interés en pasar otro año como el que acabo de pasar, pero me hubiera gustado ser ministro hace ocho años para haber tomado la isla Perejil ocho años antes y que nuestros pescadores pudieran pescar en aguas de Marruecos, caramba». Y atención a los audios de la noticia: Trillo imita a Felipe González y Alfonso Guerra. De aquí al Club de la Comedia.

ETA no vota el 14 de marzo

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 19 de February, 2004

No son desacertados los titulares de los principales periódicos: “ETA revienta la campaña electoral con una tregua sólo en Cataluña” y “ETA humilla a Cataluña”. La prensa amarilla publica otras cosas, pero vamos a serenarnos. A tan poco tiempo de unas elecciones es muy fácil perder los nervios. La ‘tormenta política’ y la trampa que los terroristas han tendido al conjunto de los políticos tienen más importancia por sus consecuencias que por la relevancia del comunicado de ETA en sí. Pues si del gesto, repugnante, de los etarras tratara toda la discusión, el tema se zanjaría tras concluir que lo que buscan es únicamente publicidad y protagonismo político, justo cuando menos poder tienen, y que lo único que no podemos concederle a ETA es credibilidad y categoría de interlocutor político. El único asunto de discusión con ellos no es político: es la exigencia de que dejen las armas y se disuelvan.

Que el caramelo envenenado que ETA ha querido regalar al independentismo catalán sea aceptado en alguna medida por el sector más necio de éste, ya sería otra historia. Pero es de esperar que de aquí en adelante todo se centre en las consecuencias del comunicado y no en el insensato pretendido rédito del ‘diálogo’ que supone que los terroristas maten en Castellón y no en Tarragona. El insulto a la dignidad del pueblo catalán que entraña este perdón territorial de ETA y la esperanza de la banda de que no sería condenado unánimemente son las dos únicas armas que ha utilizado la organización terrorista en esta ocasión. Está claro, menuda obviedad, que de todos depende que no alcance los dos objetivos que se proponía: dividir emocionalmente a la gente según la comunidad en que viva y provocar la confrontación entre los partidos políticos. Aún más confrontación, quiero decir, porque lo que se han dicho unos a otros hasta el momento no se sale en absoluto del patrón del pleno enfrentamiento preelectoral.

ETA irrumpe en la campaña, pero no dice la última palabra, puesto que ésa la tienen los votantes el segundo domingo de marzo. En esta situación, las circunstancias nos proporcionan una forma de medir la normalidad democrática con que afrontamos las elecciones: ni los terroristas ni sus estrategias han de condicionar la decisión de los ciudadanos. Con esta gentuza de ETA, practicamos la ‘tolerancia cero’. También deberíamos procurar que con sus acciones todos lleváramos a cabo el ‘impacto cero’. Reconducir el debate público y el tratamiento en los medios para que el terrorismo no ocupe más espacio del que merece.

En cualquier caso, las consecuencias en la política catalana todavía están pendientes, y lo pueden estar un tiempo si finalmente el acuerdo tripartito no aguanta el envite. Ahora la pelota de la irresponsabilidad está en el tejado de Carod-Rovira. No creo que por mi parte sea necesario añadir nada más a lo que ya comenté en su momento: este hombre está acabado políticamente y ha dado suficientes muestras de estupidez y deslealtad hacia el proyecto que pretende representar como para que se vaya a su casa. En ERC tendrán que demostrar que este gravísimo error se lo toman en serio. Si no, tendrá que ser Maragall quien se vea obligado a tomar decisiones. Gobernar en minoría no es ningún drama. Aunque la inestabilidad política en Cataluña ha de ser contemplada, también, como un logro de ETA que no se le debe servir en bandeja de plata: en este sentido, se equivocan quienes piden como única salida la ruptura del tripartito. Lo que más me cuesta comprender es que los cinco partidos del Parlament no hayan consensuado todavía una posición común ante esta situación. Es de esperar que eso quede resuelto en los próximos días.

Por último, otra de las consecuencias del comunicado apunta a la relación entre PP y PSOE. Lo primero que debería haber hecho Rajoy es entrevistarse con los socialistas y acordar la forma de amortiguar el impacto de la última jugada de ETA. Al haberse deslizado todos por el aprovechamiento electoral, algo inevitable en plena campaña, son los partidos los que pierden credibilidad cuando les dicen a los ciudadanos que esto del terrorismo es cosa muy seria y un asunto de estado. El uso partidista de la lucha antiterrorista le debería costar caro al PP. Ahora sólo cabe que, antes del 14-M, al menos los dos principales partidos revaliden la vigencia del pacto antiterrorista. La estrategia de la tensión, amenazando con la ruptura, no es admisible. Para que ETA no visualice en las próximas semanas que ha sido la primera en votar en las elecciones, condicionando el voto de los demás, todos los partidos tienen que buscar un espacio de acuerdo en el que quede aparcada la lucha antiterrorista. Es ése realmente el deseo del ciudadano común: el reproche de unos a otros por tal pacto o tal incumplimiento sólo lleva a utilizar el ventajismo político servido por ETA para ganar unas elecciones por la vía fácil.