Diario de un aspirante a tertuliano

Año nuevo, deseos viejos

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 5 de January, 2004

Estamos a dos meses de unas elecciones, y semejante perspectiva al comienzo del año se tiene que notar en algo. En vez de iniciar ahora la escritura de la consabida lista de buenos propósitos (sí, esos que nunca se cumplen, y que únicamente sirven para constatar meses después que, otro año más, volvemos a incumplir los compromisos que nos marcamos en enero), vamos a formular una serie de buenos deseos imbuidos por el idealismo de estas fechas. Con un poco de suerte, estos deseos pre-electorales se nos pueden hacer realidad gracias a la intermediación de los Magos de Oriente. Porque lo cierto es que, como no vengan junto a los regalos que cargan los camellos, los deseos se volverán ‘buenos propósitos’, una de cuyas características es que nunca se cumplen… tal que si fueran promesas realizadas por políticos en campaña. ¿Seremos los ciudadanos capaces alguna vez de transformar estos viejos ‘deseos’ en ‘demandas’ exigibles a los candidatos en las elecciones?

En primer lugar, los electores estamos viéndonos venir la campaña desde la misma noche de las últimas elecciones (da igual, en este sentido, considerar que hablamos de las catalanas, las madrileñas o las municipales). Lo que es lo mismo que decir que desde el 25 de mayo el ambiente político únicamente gira en torno al desgaste del adversario y la propagación de eslóganes. ¿Nos lo merecemos? Cualquiera de los temas debatidos estos últimos meses ha estado mediatizado por el maniqueísmo propio de los combates electorales (hasta la terminología se presta a la confrontación: ‘combate’). Así no vamos a ningún lado, excepto a crispar el ambiente previo a las elecciones. Por lo menos, dejémoslo claro: este clima de tensión política en el que todo consiste en darle una pedrada al contrario más gorda que la que él te lanza a ti, sólo es tolerable en estas circunstancias. Después de ir a las urnas, a ver si volvemos a la normalidad propia de los países civilizados.

Incluso considerando que es lógico que en unas elecciones, con lo que se juega cada partido, se practique el juego sucio (se le falte el respeto al adversario, se aproveche cualquier desliz para descalificarlo), hay que poner un límite a la conocida propensión de ciertos políticos al insulto. No estaría nada mal que las semanas que restan para la pelea por el último voto del último indeciso los candidatos de los principales partidos impusieran un estilo de elegancia y buenas maneras en el trato con el odiado contrincante. Si se odian en realidad, que lo disimulen. Y si evitan mostrar desprecio, con palabras insultantes y discursos descalificatorios, muchos lo agradeceríamos.

Otros de los deseos más largamente invocados por una parte del electorado es el de los debates. Los partidos suelen preferir siempre que los mensajes de campaña lleguen a la gente con los tradicionales minutos de conexión en directo con los mítines en los informativos de TV. Primero aparece uno, después el otro, y sueltan el conocido discurso de defensa y contraataque de cada día de campaña. Pero lo que ya nos va tocando es presenciar un debate en vivo con los candidatos de los dos principales partidos. En política, la solidez del discurso se demuestra cuando has de defenderlo a la vez frente a tu oponente y frente a los espectadores en TV. Y no hará falta, a continuación, colocar un número para votar con el móvil al ganador por SMS: esos espectadores serán los mismos ciudadanos que acudan a votar en marzo.

Por último, los electores deberán digerir en próximas semanas la catarata de promesas que hagan los partidos. No hay por qué dudar de que todos van a presentar un proyecto atractivo para la mayoría con multitud de propuestas. Lo deseable es, en cualquier caso, que lo que cada partido añada a su programa electoral no sea después vendido como fuegos de artificio, con más vistosidad que contenido, o las promesas se conviertan en caramelos demagógicos con los que atraer al votante indeciso. Se agradecerá que de repente todos los políticos presenten soluciones a los problemas de los ciudadanos, pero es de esperar que no fuera todo mera mercadotecnia (como esa estrategia tan conocida de prometer en campaña que nosotros, y sólo nosotros, les vamos a bajar los impuestos si nos votan). Ojalá sea el programa el objeto de discusión antes de las elecciones, y no las abstracciones que unos y otros manejan para, indefectiblemente, determinar dónde está el Bien y dónde reside el Mal.

Son bastantes deseos, algunos tan reiterados seguramente en otras citas electorales que es lógico tener pocas esperanzas de que se recomponga un ambiente ideal, nunca antes reproducido, las semanas previas al 7 de marzo: respeto exquisito hacia al adversario, debate serio de ideas y propuestas, transparencia en los discursos para no manipular los sentimientos de la gente. PP y PSOE, como partidos mayoritarios, deberían al menos rebajar el nivel de beligerancia hacia las posiciones del otro: la maquinaria de cualquiera de los dos funcionando a pleno rendimiento puede hacer insoportable siquiera la expresión de una discrepancia respecto del argumentario oficial. Otro deseo vendría a ser que la mayoría de los columnistas y tertulianos no se plegaran sin más a la propaganda que en cada momento sea más productiva para los intereses de “los nuestros”.

Personalmente, me conformaría con un par de cosas muy concretas: estas elecciones generales deberían dar lugar a la exposición de dos proyectos distintos y al debate de éstos, y no a la pugna en torno al monotema Españaza que el partido en el Gobierno piensa exprimir hasta que el último voto antinacionalista periférico recaiga en él. Y por otro lado, lo que quiera que los candidatos Rajoy y Zapatero, y los demás también, por supuesto, representen debe ser tomado con un mínimo respeto para que la campaña y la precampaña no se conviertan en una competición para ver quién dice el mayor despropósito y la barbaridad más increíble. Si así fuera, sería señal de que los partidos tratan a la ciudadanos como seres inteligentes, que es lo mínimo que se puede pedir.

28 Responses to 'Año nuevo, deseos viejos'

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  1. Yo said, on January 5th, 2004 at 3:23 am

    ¿Cómo puedes meter las palabras “debate inteligente” y “televisión” en la misma frase?

  2. Garganta Profunda said, on January 5th, 2004 at 11:02 am

    Preparemonos para aguantar “carros y carretas” en esta nueva (y mas monolitica que nunca) campaña electoral que llevara por nombre: “Españaza: O mia o de ninguno!”

    Que bonita es la democracia ¿verdad? Una gozada!

  3. antonio said, on January 5th, 2004 at 12:33 pm

    si que empeiza el “meneo”, aunque hace ya que el inclito sr. montoro (prototipo de funcionario triste) anda intentando alegrar al personal con bajadas de impuestos, menuda te devuelven medio euro via IRPF y te clavan 14 via indirectos.

    lo que si me resulta muy curioso es que el “ungido” rajoy no aparece por ningun lado, vamos ocurre lo habitual de las noticias de TV1, sale el ministro de turno diciendo lo que sea, luego zapatero o caldera dando su opinion y para cerrar el bocadillo el del pp, lo curioso es que suele ser arenas, no rajoy.

    igual lo reservan para ultima hora . . .

  4. edu said, on January 5th, 2004 at 1:44 pm

    Sera una campaña como todas,vacia para gente con cerebros vacios y cuyo resultado sera desgraciadamente el previsible,mayoria absoluta para el PP,revolcón para ese buen chico que es Zapatero,sustitución de este por Bono (¡CIELOS QUE HORROR¡),en definitiva Españaza hasta el fin de los siglos,eso si luego a ponerse la pegatina de no a la guerra y a comprar “EL PAIS”,para demostrar lo guays que somos.AMUNT VALENCIA.

  5. jose said, on January 5th, 2004 at 1:52 pm

    Tu deseo es un gran deseo pero me temo que ya hace tiempo que ha comenzado a venderse el sentimentalismo, pura propaganda e idealismos deimonónicos. Las dos Españas están en proceso de resurrección, como mínimo para estas elecciones (después ya veremos). Vender progreso social les sale a populares y socialistas demasiado caro, si quieren gobernar. Ahora les conviene vender papeles: reformas, estatutos, constituciones…, que son importantes, pero sirven de cortina de humo para no afrontar lo que en verdad preocupa a todos: educación, sanidad, cultura. Toda promesa de bajada de impuestos forma parte de esa ingeniería impositiva que permite que todos acabemos pagando más, pero más para lo que quieren los gobernantes, no lo que demanda el pueblo.

  6. Avelino said, on January 5th, 2004 at 3:55 pm

    Coincido con tu opinión, David. Me sumo a la reivindicación de un debate televisado. Aunque a mí esto del bipartidismo no me convence en demasía. Aún a riesgo de que os descojonéis de mí, quisiera reivindicar la presencia del CDS que, al menos a nivel municipal hace unas propuestas interesantes.

    Comparto vuestro hartazgo por los insultos al adversario, las frases dichas en mítines y la beligerancia de los tertulianos, tanto de los polanquistas como de los antipolanquistas. Y es que detesto este puto circo mediático, en el que nadie dice nada salvo para meterse con el otro, para regodearse con sus fieles en los mítines-espectáculo. Ya se vio en las municipales, parecía que Zapatero y Aznar se presentasen a alguna alcaldía. ¿Alguien escuchó por la radio o la tv algún análisis mínimamente digno de lo que proponían los candidatos a nivel autonómico? Yo, desde luego, no oí más que “el PP es partido de la guerra y el Prestige” o “cuidado, que viene la coalición social-comunista”. Lamentable. Digo yo que si hubiese un partido que no entrase a ese juego y explicase las cosas ganaría un porrón de votos, de todos los que estamos cansados de tanta demagogia y enfrentamientos baratos. Un punto más a favor del Partido Definitivo.

    En cuanto a las reivindicaciones a los políticos, el que suscribe agradecería un mínimo de debate para garantizar la independencia de los tres poderes de una puñetera vez. Pero está claro que a ninguno de los dos grandes partidos les interesa. Y en cuanto al debate sobre “la estructura de Españaza” que mencionan David y Garganta Profunda quiero decir que no estoy de acuerdo. A mí no me molestaría que se plantease de una vez en serio qué leches hacer con el modelo autonómico -eso sí, como David, que no sea monotemático-, y, de paso, plantear de una vez la reforma del http://www.senado.es/” rel=”nofollow”>Senado, pero de verdad, sin demagogias ni tonterías. Ay, que bonito es soñar.

  7. Ava said, on January 5th, 2004 at 9:07 pm

    Lo que vamos es camino de reproducir la política norteamericana; una política mediática donde lo que importa son las sensaciones, cual reality show o serie de televisión vacía y de éxito, que la campaña política transmita al electorado. Y es que las sensaciones que el político transmite son cosa importante, pero reducir todo a un “siento” que el candidato tal es más simpático, majo, agradable, realista, serio, antipático o despreciable (y es como ellos tratan de vestirse ante nuestros ojos) es reducir la política a los mismos mecanismos que la elección del jefe en una manada de lobos; sale elegido el que más impresiona al resto.

    Si las cosas están como están a nivel de la clase política y en muchísimos otros temas es sólo por que la gente, desengañada o ignorante de la sociedad que tenemos, se está dejando engañar. Quizá quienes ven (vemos) estas cosas, no, pero en general tenemos lo que nos merecemos, ni más ni menos; un grupo de sátrapas apiñados en unas empresas de gestión llamadas “partidos políticos”, que lo único que ambicionan es poder controlar el inmenso poder que tenemos los ciudadanos y que no es otra cosa que la caja donde se guardan nuestros impuestos. Es una pura relación cliente-empresa, y donde el cliente, nosotros en general, nos limitamos a guiarnos por razonamientos vagos y difusos, sin pedir apenas responsabilidad o claridad a quienes nos están administrando el huerto, ya que lo único que queremos es que instintivamente nos parezcan “fiables” (toma ya). Sólo falta pedir que den bien en pantalla.

    No tenemos políticos ya que un político es un ser humano (cierto) que representa a la sociedad (casi no representan ni a los convencidos de sus propios partidos, que con cuatro frases de siempre se contentan), con ideas claras (no sabemos ni siquiera si son ideas o lonchas de panceta) y dispuesto a debatirlas (y el debate se reduce a “y tu puta madre más”); lo que tenemos son vendedores de humo (el más glorioso de todos, quizá Felipín “American Connection” González), con intereses desconocidos y nebulosos pero reales, sólo dispuestos a seguir la lógica imparcial a la hora de mejorar la sociedad, en la medida de que eso no choque con sus intereses o por lo menos no los afecte. Y lo más gracioso es que quienes acaban diseñando las medidas realmente eficaces en mejorar este cortijo comunitario que es el pais acaban siendo los técnicos de los ministerios, auténticos conocedores de lo que tienen entre manos que sólo aspiran a cobrar su sueldo, y si no hay veto “desde arriba”. A lo mejor esa es la explicación a por qué cuando no hay actividad política en verano, el pais va estupendamente.

    Casi siempre que se ejerce el poder, y es humano, se tiende a reemplazar las responsabilidades y la justicia por la propia voluntad, y si se tienen asesores de imagen (otra subespecie de los vendedores de humo) para que no se note el cambiazo, la tentación es muy grande. Pero ahí entra la responsabilidad del dueño del cortijo, nosotros mismos, que es que andamos atontados. Por lo pronto a cualquier ciudadano o asociación que sea realmente crítica con el estado actual de las cosas (descartando los latosos de la “A” anarquista, paleocomunistas, partidos que son la coña marinera general y variantes) le está vetado cualquier medio de comunicación o vehículo con el que mover el debate o introducir verdaderas ideas. El único medio que es una sombra de eso, es internet, pero está por ver que la mayor información (y confusión) de internet ayude a elevar el nivel de inquietud de la gente, sobre todo cuando esa gente pasa del tema, lo que no es de extrañar si trabaja 8 horas diarias más las que le de la gana al jefe y por una miseria, aspirando como mucho a “virgencita, que me quede como estoy”.

    En general se desprecia mucho a los norteamericanos, pero nos quedan solo unos pocos pasos para ser exactamente iguales que ellos. Si quitamos la seguridad social y endurecemos un poco los raquíticos mecanismos sociales que tenemos, ¿que nos queda?; un nuevo estado de la unión, sólo que en plan chicano. Al menos allí hacen debates, aunque se siguen reduciendo a demostrar quien “mola más” en pantalla y a cuplir con la imagen que se espera de ellos. Y lo cierto es que cuando hay un debate algo serio (como aquí los del año 93 y 96, o sea, los únicos), se acaba reduciendo a una discusión apasionante sobre el sexo de los ángeles de propuestas las cuales en su mayoría no se van a llevar a cabo o lo serán de una manera que no viene en el programa.

    Por lo pronto, un mecanismo más viejo que el sol en el control de masas, que es meter un miedo irracional hacia algo o a alguien que pueda suponer un problema, sin permitir analizar la situación con calma y tachando a los que intentan matizar la cuestión de antipatriotas y traidores, de tal forma que parezca (y es que todo se reduce a las apariencias) que esos supuestos disidentes comprometen el futuro de todos, tapando otras cuestiones importante, lo estamos viviendo con demasiada frecuencia ultimamente. Es un mecanismo que se usó en Roma, se usó en las luchas de religión medievales, lo usó Hitler, lo han usado los extremistas musulmanes para crear integristas, los americanos con lo de Irak, los independentistas, y el propio Aznar con las posibles reformas constitucionales. Y mientras tanto, todo manga por hombro y la casa sin barrer.

    En definitiva, la democracia sólo es tal si la gente quiere o puede pensar y razonar lo que le cuentan, para lo que hace falta tener cierta seguridad en la vida, tiempo y ganas de preocuparse por ello. Si empezamos a no votar o a ejercer nuestro voto en base a pensamientos vagos y neblinosos, sin comunicar nuevas ideas o exigencias reales de lo que de verdad necesita la sociedad, los adminsitradores del cortijo, subcontratados por los popes de la economía, seguirán haciendo lo que les da la gana.

  8. JAIME said, on January 6th, 2004 at 10:29 pm

    ¿Como decirlo? Menos mal que huyo de este pais el sabado… No quiero aguantar estos dos meses que nos quedan hasta que Rajoy, por desgracia, salga elegido como nuevo César anticomunista. única manera de conocer propuestas: internet. Vamos, tampoco hay muchas dudas hacia quien no votaré (Vease extrema derecha, como Falange Autentica, Falange Española, Partido Popular y demás elementos de sucia calaña).
    Lo que se vió en las elecciones del pasado mayo, aparte de que este país no cambia ni “pa’tras”, es imposible hacer algo decente y sin descalificarse. Asi se ha visto la leche que se pegó el Zapatines con la oposición tranquila. Asi Ánsar & cía. podían decir sólo “alianza social-comunista” y lo de la “oposición de pancarta” para ganar. Es triste, pero, o dices burradas respecto al otro, o no sales. Ya puede ser mas falso que Judas, como lo de los semáforos de la M-30 que Gallardón atribuyó a su prima Trini Jiménez, ante sorpresa de la concurrencia. El caso es armar el circo. El resto viene solo.
    El PP desde 1993/4 se dedicó a reventar al PSOE a base de repetir mil veces sus errores, hacer que los medios de comunicación a su favor no se cansaran de repetir FILESA, GAL, Roldán, CESID, etc. A fuerza de repetición se quedó la cantinela. Parece que si lo repites mucho, eso se aprende y se cree.
    Este país tiene un grave problema respecto a la protesta-repetición. Veamos un ejemplo muy claro: Álvarez del Manzano, ex-alacalde de Madrid. Todo Madrid, desde el punki hasta el de derechas le criticaba y no “podía mas de él”, pero siempre que se presentaba a las elecciones salía con mayoría absoluta. Despues de el Pestige, la Guerra, ERTOIL, Gescartera y todo estos favores que nos ha hecho el gobierno, en mayo debería salir una mayoría de PSOE-IU clarísima.
    Es sangrante el caso de la Guerra de Irak y los insultos del Gobierno hacia aquellos que ibamos a manifestaciones y estabamos en contra de la Guerra. He tenido la suerte de conocer las reacciones en Inglaterra y Francia de cerca por parte de amigos, y las caras que ponían cuando les contaba estas historias eran de foto. ¿Cómo es posible que un personaje que llama “antipatriota”, “desleal” y que nos dijo al 91% de los españoles que “damos cobertura a Sadam Hussein” vuelva a ganar?
    Así es este país, y parecía bueno. No hay por donde cogerlo…

    Salud, paz y república

  9. Garganta Profunda said, on January 7th, 2004 at 8:33 am

    Avelino dice…
    “Digo yo que si hubiese un partido que no entrase a ese juego y explicase las cosas ganaría un porrón de votos, de todos los que estamos cansados de tanta demagogia y enfrentamientos baratos. Un punto más a favor del Partido Definitivo.”

    Si existiera un partido minimamente coherente, que no entrara a trapo en ese juego y se limitara a explicar su “programa” no sacaria ni un puto voto! Españaza esta formada por un cumulo de ignorantes que van a votar el domingo porque no tienen otra cosa mejor que hacer! Si ese dia abrieran los centros comerciales tendriamos un nivel de abstencion del 60%. Ademas, al populacho en general, le gusta la carnaza, el intercambio de insultos de un dia para otro, pero como buenos españolitos no tienen cojones a decirse las cosas a la cara, de ahi que no existan en nuestros pais los debates televisados…

    Por cierto, gracias por el enlace a la maravillosa peli de Linda Lovelace. Otro dia hablare de su curiosa vida.

    Por cierto AVA, los americanos seran como seran, pero “su” democracia, sobre el papel, tiene mas elementos y mecanismos de representacion y participacion ciudadana que la “nuestra”.

    La idea del Partido Definitivo tiene AHORA mas significado que nunca. Definitivos del mundo, unamonos!

  10. Libro de notas said, on January 7th, 2004 at 10:06 am

    Año nuevo, deseos viejos

    Ya llevamos unos meses de campaña electoral así que nadie dejará de saber a estas alturas que en dos meses…

  11. Beria said, on January 7th, 2004 at 6:02 pm

    Pues a mi las campanyas, las precampanyas y las “ultraprecampanyascronologicamenteperifericas” me distraen una barbaridad. Lo malo es que esta se presenta bastante aburrida aunque parezca lo contrario.
    El PP presenta un candidato tan mediaticamente impresentable que no lo saca ni Urdaci, y mis figuras favoritas, los pitbulls tradicionales, tienen un nivel infimo; comparen a Guerra con Caldera o a Zaplana con el nunca suficientemente valorado ni engominado Verstrynge. Aquellos eran un descojone, estos un conyazo.
    En cualquier caso, ir a votar, como corresponde con un regimen capitalista, es similar a ir al mercado a comprar papeo para la semana, en los anuncios ves jugosas tazas de cafe humeante, y cuando lo haces en casa es imbebible.
    La democracia liberal es asi y no hay quien la desarrolle, el unico cambio posible es su eliminacion, y en eso deberiamos concentrar nuestros esfuerzos, en presentar alternativas no ya a un determinado gobierno, sino presentar una enmienda a la totalidad al propio sistema.
    O acaso cuando algo huele a podrido en nuestro frigorifico no lo tiramos a la basura? Pues ya esta…
    Lo dicho, em estas elecciones nos enfrentamos con el eterno dilema: Malaga o Malagon? That is the question…

  12. Scardanelli said, on January 8th, 2004 at 12:29 am

    Parece ser, por lo que han escrito David, Avelino, Ava y Garganta, que la mayoría compartís la idea de que una campaña electoral que cuente con algún debate por televisión otorga un tenor más “democrático” a la liza. Aunque también a mi me gustaría apreciar los efectos positivos que le concedéis a ese tipo de programas, disiento totalmente de vuestro juicio y me aterra llegar a la conclusión de que, si por motivos razonables, pero desacertados, habéis podido pensar que el debate entre candidatos en televisión supone un mal menor frente a las carencias del sistema, esto quiere decir que la cosa está peor de lo que me temía.

    Antes que nada, dejadme distinguir, para aclarar en mayor medida los términos, entre dos tipos de debates televisados: el que, teniendo lugar en el Parlamento, y produciéndose por necesidades estrictamente parlamentarias, es retransmitido por televisión, y el que tiene su origen en el propio medio televisivo, sea éste público o privado, el cual prepara y acuerda con los participantes la índole y las numerosas condiciones de la disputa. El primero es del todo legítimo, puesto que el medio se limita a comportarse como medio, aún con todas las perversiones que le son inherentes, haciendo llegar a cualquier ciudadano un acontecimiento de carácter político, o que al menos se produce en el interior de unas condiciones que le permiten llegar a adquirir dicho carácter, mientras que el segundo tipo de debate consiste, en cambio, en un acto completamente extrapolítico, a pesar de que pueda acarrear consecuencias políticas en un ámbito de veras político. No hay duda de que cualquier retransmisión televisiva tergiversa en mayor o menor grado la naturaleza del contenido que conduce hacia los espectadores por el simple hecho de transmitirlo, ya que siempre le confiere forma de espectáculo banal, pero no es menos seguro que la creación de un sucedáneo de enfrentamiento político todavía pervierte en mayor medida la representación que tiene lugar, puesto que, en tal caso, nos encontramos con la desviada situación de que un medio de entretenimiento hace ilegítimamente las veces de asamblea pública, otorgándose competencias que no le pertenecen, misiones que no le incumben y fines que es incapaz de alcanzar. Y eso aún dejando de lado el hecho de que, según nuestra ley electoral y la Constitución española, no hay figura jurídica alguna a la que pueda aplicarse cabalmente el calificativo de “candidato a presidente”, sino tan sólo listas de diputados de igual consideración legal. Esto es así porque el presidente ha de ser elegido por las Cortes de entre todos los diputados escogidos por el pueblo. La elección del presidente no se lleva a cabo por sufragio universal, por mucho que en la práctica todos entiendan tácitamente que el primero de la lista de Madrid de cada partido será, en su momento, el diputado que dicho partido propondrá para que sea designado por la cámara para ocupar tan alto cargo.

    La política tiene que hacerse única y exclusivamente en el Parlamento, porque no hay otro espacio que ofrezca las condiciones necesarias para ello. La televisión, la prensa o la radio son canales inadecuados a la hora de garantizar el enfrentamiento entre opiniones libres e iguales y la toma de decisiones basada en dicha colisión. Pero si el Parlamento es en teoría el único lugar donde cabe la posibilidad de que se haga política, entonces cualquier otro lugar de exhibición de los proyectos generales acerca del destino común es del todo ilegítimo. Es decir, que las vallas publicitarias, los anuncios en prensa, las declaraciones en televisión, los debates en la radio, el reparto de panfletos, las concentraciones de devotos, los discursos ante la propia parroquia, no son formas permitidas de exhibición, porque aunque sean públicas no son dialógicas, no tienen en cuenta las posibles réplicas del resto de adversarios, ni tampoco se producen en un espacio de encuentro entre iguales, sino que se trata de meros monólogos solipsistas cuyo objetivo principal consiste en lograr la persuasión mediante la violencia verbal propia de la mentira. Así, la función de los medios de cualquier índole ha de limitarse a transmitir los acontecimientos políticos, lo que ocurra en el interior del Parlamento, sin provocar ellos mismos el suceso, sin caer en la tentación de producir la noticia. El transmisor no está legitimado para ser también creador, entre otros motivos porque carece de la capacidad para establecer las condiciones que hagan posible que la política tenga lugar dentro de sus lindes, por lo que no es de extrañar que siempre que intenta apropiarse de atribuciones ajenas no produzca sino aberraciones que vienen a sumarse a las ya muchas malformaciones grotescas que dejan a su paso los partidos en campaña.

    Me abstengo por ahora, porque todavía no ha madurado lo suficiente mi pensamiento al respecto, de tratar las insólitas consecuencias que intuyo que se derivarían, para la campaña electoral en concreto y para el funcionamiento general del sistema, de asumir de veras el postulado de la democracia burguesa, según el cual tan sólo dentro del Parlamento ha de ser posible hacer política, pero sospecho que el desarrollo de este principio conduciría a resultados auténticamente sorprendentes.

    Humildemente,
    Scardanelli.

  13. Garganta Profunda said, on January 8th, 2004 at 12:26 pm

    Dices…

    “La política tiene que hacerse única y exclusivamente en el Parlamento”

    Desgraciada o afortunadamente la POLITICA se realiza en muchos mas ambitos y lugares.

  14. Beria said, on January 8th, 2004 at 1:08 pm

    Es que Scardanelli, convendras conmigo que en la actual sociedad hiperdesinformada en la que vivimos es un imposible restringir el debate politico al Parlamento, aunque la verdad es que seria beneficioso aunque solo sea porque nos estamos quedando sin buenos oradores, ya solo nos queda Anasagasti y poco mas.

  15. AVa said, on January 8th, 2004 at 2:02 pm

    ¿Pero es que en el Parlamento acaso se hace política en cantidad minimamente suficiente? Como ya he dicho, el debate casi siempre se reduce a “el gobierno dice “blanco”, la oposición dice “negro” y casi siempre todos tienen más intereses que razones o argumentos. O en otras palabras, y como ya dije, el diálogo constructivo acaba por consistir en “y tu puta madre más” como argumento principal, dicho sea finamente o a lo bruto. Primero que esta gente empiece por representarnos de verdad, entonces a lo mejor en el parlamento se empieza a debatir y por lo tanto a hacer política.

  16. Avelino said, on January 8th, 2004 at 3:36 pm

    No sé, Scardanelli, no estoy de acuerdo contigo. Fale el que el Parlamento (y el Senado, no os olvidéis del Senado, que al igual que Teruel, existe) puede ser el lugar legítimo de la política, pero en la práctica, dadas las duraciones de los turnos y las réplicas, se hace bastande arduo seguirlo. Y en cuanto al debate electoral, estoy de acuerdo contigo en que la TV no es el medio ideal. Pero es lo mejor que se me ocurre para escuchar las propuestas de los candidatos a la presidencia (aunque legalmente no exista esta figura)de su propia boca y que las debatan, para que los votantes podamos contrastar.

    Por cierto, Beria ¿qué otro sistema es posible?

  17. Strepto said, on January 8th, 2004 at 3:40 pm

    Joder, puaj qué asco la democracia!!!…voy a tener que mudarme a Corea o Bolivia…pero qué digo!!! en Corea no podría escribirles a los contertulios a través de internet. Bueno, ya me las apañaré.

    Sólo decir que coincido completamente con Avelino y que no creo que un Partido serio que explicara sus políticas a los ciudadanos no sacaría ni un puto voto como alguien dice en éstas páginas, así como tampoco creo que los españolitos sean un atado de ignorantes por más GH y OT que salga en la tele, creo que todo es cuestión de estímulos: si se estímula (como se hace tradicionalmente) lo barriobajero pues se impulsarán las respectivas motivaciones más o menos subjetivas y en esto tiene mucho que ver la caja-lista (que de boba no tiene nada) con su exhibición de insultos; por el contrario, si sale un tío serio por ahí como David by example :-D) puede que al principio sólo le voten los compis de la Universidad y algunos contetulios, pero creánme que al ser tratado como ciudadano el españolito de a pie comenzaría a cambiar. Por lo menos así lo veo yo y algunos estarán de acuerdo sobre todo los progresistas que visitan éstas páginas…

    Más debate, más programas, más interpelaciones y discusiones serias es lo que hace falta y es que yo también amanecí soñador este año. Respecto de los denuestos contra la Democracia Liberal, sólo decir que paso, es sabido que aquí un bando no puede convencer al otro, por mucho que maticemos…

    Salud.

  18. Strepto said, on January 8th, 2004 at 3:40 pm

    Joder, puaj qué asco la democracia!!!…voy a tener que mudarme a Corea o Bolivia…pero qué digo!!! en Corea no podría escribirles a los contertulios a través de internet. Bueno, ya me las apañaré.

    Sólo decir que coincido completamente con Avelino y que no creo que un Partido serio que explicara sus políticas a los ciudadanos no sacaría ni un puto voto como alguien dice en éstas páginas, así como tampoco creo que los españolitos sean un atado de ignorantes por más GH y OT que salga en la tele, creo que todo es cuestión de estímulos: si se estímula (como se hace tradicionalmente) lo barriobajero pues se impulsarán las respectivas motivaciones más o menos subjetivas y en esto tiene mucho que ver la caja-lista (que de boba no tiene nada) con su exhibición de insultos; por el contrario, si sale un tío serio por ahí como David by example :-D) puede que al principio sólo le voten los compis de la Universidad y algunos contetulios, pero creánme que al ser tratado como ciudadano el españolito de a pie comenzaría a cambiar. Por lo menos así lo veo yo y algunos estarán de acuerdo sobre todo los progresistas que visitan éstas páginas…

    Más debate, más programas, más interpelaciones y discusiones serias es lo que hace falta y es que yo también amanecí soñador este año. Respecto de los denuestos contra la Democracia Liberal, sólo decir que paso, es sabido que aquí un bando no puede convencer al otro, por mucho que maticemos…

    Salud.

  19. Strepto said, on January 8th, 2004 at 3:44 pm

    Ha salido dos veces. Sólo agregar que necesitamos estar unidos queridos contertulios en la conformación del Partido Definitivo y por eso solicito una tregua tipo ETA (que confiable no?) de la eterna contienda liberalismo-socialismo.

  20. Beria said, on January 8th, 2004 at 4:12 pm

    Pues no lo se, Avelino, me faltan entendederas para ser otro Marx u otro Montesquieu, pero creo que en la propia filosofia contemporanea hay mimbres para parase a pensar (mucho) y esbozar algo distinto de lo que hay, que es manifiestamente mejorable.
    Creo que no hay que rechazar ciertos sistemas ya pasados porque cometieran errores, creo que se pueden subsanar. De la democracia rescataria ciertas cosas (estoy demasiado acostumbrado a ciertas libertades formales), pero no haria de ella una religion.

  21. Beria said, on January 8th, 2004 at 4:13 pm

    Por cierto, Strepto, rechazo tu tregua por aburrida :-D.

  22. Beria said, on January 8th, 2004 at 4:20 pm

    Ah! Y con lo de que asco de democracia, tan ironico tu, pues no se, pero aqui parece que partimos de la premisa de que todos somos democratas, unos mas liberales y otros mas Keynesianos, y me parece que eso no es del todo cierto. Yo, al menos, el culto a la democracia lo dejo para los necios y para los Diputados, que al menos viven de ello.

  23. Strepto said, on January 8th, 2004 at 4:37 pm

    Joder!!! pero que mala leche Beria!!!. Me alegra hayas rechazado mi tregua…fíjate que he dicho “tregua tipo ETA” o sea nada confiable por que ninguna de las partes está comprometida. No te molestes por lo de Corea hombre.

    Me sorprende que me acuses de tener algún culto a algo y menos a la Democracia Liberal, otra cosa es que la prefiera y crea en su perfeccionamiento, pero ser yo cultor de algo, nunca. Bueno sí, de mi chica y mi familia.

    También podría yo acusarte de cultor del Socialismo con cualquiera de sus apellidos, aunque creo que le calzaría el de Socialismo Autoritario…

    Nada todo en broma tío.

  24. Beria said, on January 8th, 2004 at 4:49 pm

    Te sorprendes muy facilmente, amigo Strepto, si digo que practicas el culto a la democracia no es por nada, sino porque creo sinceramente que ni siquiera te planteas alternativas fuera de ella, al igual que un sunnita no se plantea alternativas al Coran. Al menos tu te planteas reinterpretarla, que ya es algo.

  25. Ava said, on January 8th, 2004 at 5:33 pm

    Vale. ¿Qué alternativas hay a la democracia? Pero antes de hacer la comparación, preguntémonos respecto a qué la hacemos, si respecto a una democracia ideal donde los políticos son políticos, no freaks, y donde los ciudadanos son tratados como tales o respecto a una democracia que es la que tenemos, que no es otra cosa que un circo mediático y de intereses, que tiene hasta payasos listos y payasos tontos, pero payasos al fin y al cabo (y pido disculpas a los payasos, no sé si me explico).

    Se comenta que si se hiciera democracia de verdad, sería aburridisimo y la gente pasaría más aún (o algo así me ha parecido entender), sin ganar un partido un solo voto. Es posible, pero es de sentido común que sería más aconsejable una democracia así que este plató televisivo. En una intervención anterior (la larga, adivinad cual :P), dije algo como que un político no sólo puede ser sensaciones y capacidad de comunicación que es a lo que se reducen nuestros más brillantes ejemplares. El espectáculo es necesario para interesar a la gente no sólo intelectualmente, y es que aún no hemos dejado de ser animales ni somos ordenadores, pero un político, un gobernante, no puede quedarse sólo en un comunicador carismático sin más gobierno que el interés de partido.

  26. Scardanelli said, on January 8th, 2004 at 7:01 pm

    Contesto por partes:
    “Desgraciada o afortunadamente la POLITICA se realiza en muchos mas ambitos y lugares [que en el Parlamento].”
    Yo, Garganta, afirmo, en cambio, que la política no se hace hoy en día en ninguna parte, si es que entendemos política en sentido riguroso, como enfrentamiento público entre opiniones iguales que prueban a persuadir al adversario acerca de cuál es la mejor decisión que se puede tomar sobre el destino de los asuntos comunes. Para que haya política los contendientes han de reconocerse entre sí como libres e iguales, han de ser independientes, las discusiones tienen que hacerse en público y las decisiones adoptadas afectar al conjunto. El problema es que la política se ha confundido durante toda la Modernidad con el mero ejercicio del poder, con la dominación y con las intrigas para lograr acuerdos extrapolíticos. Política y transparencia son una misma cosa. Y política y jerarquía de mando son términos contradictorios.
    “Es que Scardanelli, convendras conmigo que en la actual sociedad hiperdesinformada en la que vivimos es un imposible restringir el debate politico al Parlamento.”
    Pero Beria, yo sólo defiendo que la democracia liberal funcione como dicen los liberales que tiene que funcionar, y a ver qué pasa entonces. La política tiene sus reductos, que son lo distintos parlamentos del país. Fuera de ellos se estará haciendo cualquier cosa menos política.
    “Pero es que en el Parlamento acaso se hace política en cantidad minimamente suficiente?”
    Ava, yo no digo que en el Parlamento se esté haciendo política, sino que, en caso de que alguna vez se quisiera hacer política, es el único lugar preparado para ello. Por lo demás, coincido con tu análisis. Cada partido ejerce su dominio sobre un determinado grupo de diputados, con lo que imposibilitan que estos sean libres, iguales e independientes. Además, es en los pasillos y despachos donde se toman las decisiones, intrigando a escondidas y a espaldas de todos. Los pactos y acuerdos son la negación de la política, por eso los defiende una virginal criaturita tan extraña a la política como “cervatillo Zapatero”. Por otra parte, gobierno y política son antitéticos, puesto que en un caso se trata del ejercicio jerárquico del poder por parte de un superior y en el otro del enfrentamiento entre iguales.
    “Fale el que el Parlamento (y el Senado, no os olvidéis del Senado, que al igual que Teruel, existe) puede ser el lugar legítimo de la política, pero en la práctica, dadas las duraciones de los turnos y las réplicas, se hace bastande arduo seguirlo. Y en cuanto al debate electoral, estoy de acuerdo contigo en que la TV no es el medio ideal”.
    Avelino, en primer lugar el Senado tiene asignada una función de Consejo de Notables, cuya misión debería ser, al menos en teoría, la de contener las bajas pasiones de las leyes aprobadas en la Cámara baja. El Senado fue diseñado para la contención, matización, rectificación, encauzamiento,… Por lo tanto, a sus miembros se les escoge de entre los sabios más destacados y probados y de entre las personas más excelentes y honradas de los distintos campos de la sociedad. Por supuesto, esto siempre según la teoría. El criterio que les guía es, pues, no el de la igualdad de opiniones y voluntades, sino el de la verdad y los juicios acertados, lo cual implica siempre la jerarquía de la opinión experta, de la sapiencia. En la cámara baja se da rienda suelta a la voluntad y en el senado se le pone coto basándose en la verdad.
    Y en segundo lugar, no es que la televisión no sea ideal para hacer política, sino que es del todo imposible que suceda algo en su seno que no sea frivolidad. Ya lo dije en otro lugar: ¿un debate “político” dentro de la carpa de un circo sería hacer política, por mucho que los payasos que discutieran fueran Zapatero y Rajoy, o por mucho que Zapatero y Rajoy sean unos payasos reconocidos? Pues eso, reclamemos verdadera política y no sucedáneos ni espejismos.
    Humildemente,
    Scardanelli.

  27. Garganta Profunda said, on January 8th, 2004 at 8:28 pm

    Chapeu Scardanelli! Me has convencido.

    Por cierto, comentarte que dentro de nuestro futuro organigrama de gobierno (para cuano el Partido Definitivo alcance el poder) te asignaremos el cargo de Ministro de Interior, Justicia y Economia.

    Contestando a Strepto que dijo
    “no creo que un Partido serio que explicara sus políticas a los ciudadanos no sacaría ni un puto voto como alguien dice en éstas páginas”

    Ya se que el ejemplo esta un poco traido por los pelos, pero cuando Anguita estaba al mando de IU no se canso de repetir en una campaña la cantinela “programa, programa”. Todo el mundo se le choteo en la cara a mi parecer injustamente. Podrias o no estar de acuerdo con su programa, pero creo que el hombre lo que queria era dejarse de debates mediaticos, golpes de efecto, sonrisas abrazando a niños en los mitines, y mujeres midiendole el paquete al candidato…y pasar a lo que realmente importa. El resultado final es de sobra conocido.

  28. Republica Liberal Ya said, on January 8th, 2004 at 9:03 pm

    Por Alberto Noguera

    El origen liberal de la República

    Hoy he estado riéndome todo el día. Cada vez que pongo la televisión suena una corneta con el himno de Riego. En el programa de María Teresa Campos aparecía Raúl del Pozo diciendo que era un bonito himno, que terminaba: “Libertad, libertad, libertad…”.

    A algunos que se las prometían muy felices les están creciendo los enanos hasta en Australia. ¿Habrá sido una premonición? España parece estos días una olla a presión que va silbando por internet pero que puede acabar estallando en la cara de este Gobierno postfranquista.

    A muchos les ha traumatizado ver la sumisión de todos los medios a la Monarquía y al Gobierno. A mí no: ya conocía la situación, sólo que ahora es más evidente. Lo que sí que me ha sorprendido es esa adhesión extraña de todos los liberales al Juancarlismo. Parece que en España ser liberal es ser del PP, cuando se trata de un partido que de liberal sólo tiene algunas medidas económicas destinadas a favorecer a los empresarios.

    Cuando la República estalla en Francia en 1789 se trata de una “revuelta de los privilegiados”, encabezada por los nobles empobrecidos por culpa de una legislación aristocrática que no les permitía vender las tierras que habían heredado porque estaban vinculadas a sus familias. Esto implicaba que los aristócratas no respondían frente a las deudas porque sus tierras no eran embargables, pero tampoco las podían vender. Lo primero que hacen los republicanos es abolir los vínculos y determinar que las tierras tendrán siempre un único dueño, que podrá disponer de ellas como quiera. Eso se llama propiedad privada: la base de toda la revolución liberal.

    En España había republicanos ya en 1796, cuando el 3 de febrero estalló una revuelta liderada por Picornell y Campomanes. Corría el reinado de Carlos IV y fueron encarcelados.

    Pero las ideas republicanas, de la mano siempre de las liberales, fueron avanzando con el siglo XIX y en 1821 ya se tiene constancia de tres sublevaciones republicanas en Málaga, Barcelona y Zaragoza que fueron reprimidas antes de estallar. La revolución liberal estaba en marcha y las ideas democráticas iban tomando forma.

    Los periódicos republicanos van proliferando y por fin en 1873, por renuncia al trono de Amadeo de Saboya, se instaura la Primera República, con Figueras y muy pronto Pi i Margall al frente.

    La primera medida económica de Pi i Margall fue propiciar el acceso de los jornaleros a las tierras que habían trabajado durante todas sus vidas y que habían sido expropiadas a la Iglesia con la desamortización.

    En aquellos casi dos años (en diciembre de 1874 el general Martínez Campos restaura la Monarquía) España es una República Democrática Federal, y resume así sus principios políticos en la Constitución: “En la organización política de la Nación española todo lo individual es de la pura competencia del individuo; todo lo municipal es del Municipio; todo lo regional es del Estado, y todo lo nacional, de la Federación”.

    ¿Qué puede haber más liberal que esta afirmación de la independencia individual? Quienes hablan de la República relacionándola con la Segunda República están mareando la perdiz para meter el miedo a la gente. La Tercera República debe de ser como la Primera, una República liberal que tenga como primera premisa la igualdad y libertad de todos los individuos. Si vivimos en economía liberal, por favor, tengamos también política liberal.

    Lo que muchos no entienden es que esta situación que tenemos no es fruto de la buena fe de nuestro monarca, sino de la presión de las ideas de los grandes políticos españoles (que los ha habido) y de las concesiones inevitables destinadas a intentar perpetuarse en el poder. Sin Picornell, Campomanes, Andrés, Figueras, Pi i Margall o Salmerón no tendríamos la libertad que tenemos ahora. No la perdamos por ignorancia.