Diario de un aspirante a tertuliano

Paraíso suizo

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 21 de October, 2003

Cuando en Suiza veas a la ultraderecha ganar, pon tus barbas a remojar. No es sino uno más de la larga lista de partidos de extrema derecha que se han alzado con importantes resultados electorales en muchos países europeos. Pero, aunque casos como el holandés de Fortuyn o el éxito francés de Le Pen se han desinflado posteriormente, el panorama político europeo sigue convulso ante la posibilidad de que un mayor número de votos vaya recalando en estos grupos ultras. Por eso cada elección como la suiza se interpreta como un aviso para los demás.

Sin embargo, en el pequeño país, isla no comunitaria en el centro de la UE, la victoria de la Unión Democrática de Centro (UDC) del millonario y racista Christian Blocher tiene un carácter muy especial, porque rompe el consenso con que habían administrado los principales partidos las atribuciones del poder ejecutivo central, supone un estrepitoso voto de protesta por la crisis económica que sufre el país y ha estado motivada principalmente por el mensaje xenófobo que el líder de la UCD ha difundido atizando el miedo de la sociedad ante la delincuencia y la inseguridad.

Son parecidas pero no iguales las circunstancias que se dan en otros países similares. La principal diferencia quizá sea la pertenencia y la vinculación que los demás europeos tenemos hacia el espacio compartido de la Unión, frente al carácter tan peculiar que tiene el furibundo rechazo anti-UE -de partidos como la UCD, sobre todo- que al parecer respalda una mayoría de suizos. Sin duda, la inmigración ha sido un detonante del ánimo con que han votado muchos habitantes de este país con un 20% de la población de origen foráneo. Pero ¿es ese el único peligro de la extrema derecha, el aglutinar un voto anti-inmigración?

Para Luis María Anson (de la Real Academia, por supuesto) sencillamente no cabe ninguna duda de que esto es así, y por eso titula su artículo en ese faro de occidente llamado La Razón: «Suiza no votó a favor de la ultraderecha sino contra la inmigración». Anson argumenta que en Europa «el sufragio en favor de la extrema derecha no alcanza el uno por ciento», que el resto es un voto variable que se suma a estos partidos por los «abusos de la inmigración» (sic). Y, en consecuencia, como todo se trata de un aviso a los partidos gobernantes, sólo hay que ser diligente con los deseos del electorado y hacer la política inmigratoria que evite la aparición de ese espejismo xenófobo al que contribuye Anson vinculando el deterioro social y la delincuencia al descontrol (que siempre habrá) en la fenómeno de la inmigración.

¡Mano dura!, en eso se resume todo. ¿Ven como no es tan difícil interpretar las preferencias de los ciudadanos? Don Luis María se descuelga, además, con una frase antológica: «…una población tan madura, tan sosegada, tan prudente como la helvética no vota a la extrema derecha». Ese país de relojeros y fabricantes de bombones (y de algo más, me parece, creo que su sector financiero está muy desarrollado ¿no?) no puede tener más de un 1% de fachas. Se olvida el académico de muchos perfiles que nos ha mostrado Suiza que también han de ser tenidos en cuenta.

Suiza tiene larga tradición de políticas anti-inmigratorias. En los 70 se presentó una propuesta, que al final no salió, para limitar la cantidad de extranjeros al 10% de la población. Existió un movimiento con gran apoyo que quiso mantener Suiza ‘para los suizos’; más recientemente el rechazo a los de fuera se concretó en un referéndum de 2000 para limitar también el porcentaje de inmigrantes en el país. Lo que demuestra que han sido cíclicos los momentos en que los sentimientos xenófobos de los suizos más se han manifestado.

Ahora, un 27% de los electores apoya a un líder que publicó en un periódico un anuncio racista acusando a las minorías étnicas del tráfico de drogas en el país. Sí será cierto que Suiza votó contra la inmigración y no a favor de los ultraderechistas, claro. Pero a ver si va a resultar que eso no es preocupante: un sector político atacando, con la inmigración en la diana, la línea de flotación de la convivencia en Europa. E ideólogos sagaces como Anson detectando el problema a la primera y con la solución en la mano: robémosle el discurso xenófobo a los ultras y hagámoslo nosotros.

24 Responses to 'Paraíso suizo'

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  1. El Suizo said, on October 21st, 2003 at 9:13 pm

    ¿Se ha vuelto Suiza xenófoba?

    Los datos: un partido algo escorado a la derecha y bastante tradicionalista (suele ser el partido de los campesinos y de los pequeños burgueses, pero de los pequeñitos de verdad), que además lleva 40 años en el gobierno, ha aumentado en un 4% su porcentaje de votos respecto a 1999, gracias a que el ala más radical (porque lo de la xenofobia lo ha promovido solo un ala del partido) ha jugado con algunas bazas populistas. El aumento en escaños, algo mayor que en votos, se debe a la aritmética electoral, pero aun así solo llega a 55 de 200, partiendo de ya 44. Sinceramente, poca cosa, aunque en Suiza parezca mucho.

    Sin embargo, os aseguro que podeis seguir durmiendo tranquilos. Suiza no va a cambiar casi nada, por varias razones:
    1)una autonomía de los cantones comparable solo a la de Euskadi/Pais Vasco/Vascongadas/Vasconia (táchese lo que no proceda); y dentro de los cantones gran autonomía de los municipios. El poder federal se diluye bastante. En Suiza, “Principio de subsidiariedad” no es solo una frase hueca.
    2)los políticos suizos al final siempre han buscado el consenso. Blocher (el radical) no va a cambiar eso, solo quiere un trocito algo mayor de la tarta.
    3)Suiza es el único pais realmente democrático del mundo.

    ¿Qué quiero decir con el punto 3? Que Suiza es una democracia real, al contrario que en España, donde tenemos una partitocracia, por no decir una dictadura a plazos. Aquí podemos repartir el poder cada 4 años, y el resto del tiempo, calladitos y pagando impuestos. No se nos consulta PARA NADA. Incluso los referendums solo son “consultivos”. Y si reunimos 600.000 firmas (creo), podemos obligar al Parlamento a que se pronuncie, pero nada más.

    En resumen, aquí los políticos hacen lo que les sale de las narices. En Suiza, los políticos no pueden ni sonarse las narices sin que el soberano (si, allí nos tomamos esa palabra en serio al hablar de la ciudadanía) lo consienta en referendum.

    Un ejemplo: el pasado 9 de febrero el soberano se pronunció sobre nada menos que 2 iniciativas: una ley acerca del reparto de la financiación de los hospitales entre el Bund y los cantones (la clásica materia que en España se encarga a los “expertos”, y así nos va) y una ley acerca de los derechos de la ciudadanía. Esta ley mantiene en 100.000 las firmas necesarias para convocar un referendum vinculante y modifica ciertos aspectos técnicos de la anterior.

    Cada materia necesita una doble mayoría de votos y cantones para prosperar.

    Materias como estas se votan al año unas 15.

    La participación, con materias tan técnicas, suele ser baja, en este caso fue del 30%, pero a la vista de la cultura de alguna gente (en Suiza pero también en España) eso casi se agradece.

    Aunque no siempre sale bien: todo lo malo de Suiza está santificado por algún referendum. La exportación de armas (se dijo que una limitación destruiría puestos de trabajo), el secreto bancario (idem), la negación del voto a las mujeres hasta casi los 1970… Incluso la jornada laboral. Se propuso a referendum reducir la jornada a 35 horas, y la gente lo rechazó (razón: se trataba de obligar a la gente a que solo currara 35 horas, y aparte de que a los suizos no nos gusta que nos obliguen ni para lo bueno, significaba también cobrar menos).

    Y si alguien se pregunta como es que una gente tan culta, liberal y bla bla bla no quiera entrar en la unión europea, pues es porque toda esta fantástica democracia se iría directa por el sumidero en cuanto cuatro burócratas de Bruselas pudiesen legislar a mansalva desde los servicios sociales hasta acerca del tamaño de las sillas de los tractores, todo sin consultar a los ciudadanos. Para los españoles todo sería igual, solo que los políticos que los pastorean estarían en Bruselas en vez de en Madrid (tal vez eso sea incluso un aliciente para entrar en la UE), pero para Suiza significaría el final de cualquier atisbo de democracia.

    Y esas son las razones del avance de Blocher y del rechazo a la UE, ya está, y perdón por explayarme, pero hoy todo el dia en la oficina estaba todo el mundo preguntándome que cuando me iba a rapar el pelo e ir a por ellos con barras de metal, que tenía que desfogarme…

  2. Por lo menos... said, on October 21st, 2003 at 10:01 pm

    Por lo menos no tienen rojos fachas y godos como el Canario ese que escribe.

  3. David said, on October 21st, 2003 at 11:44 pm

    Muy interesantes, El Suizo, los datos que aportas sobre el panorama político del país, que la verdad es que no conocía. Con más información quizá nos daríamos cuenta de que, en efecto, tampoco es tan noticiable lo que nos han vendido como noticia (ascenso preocupante de la ultraderecha). Doy por supuesto, aunque en el artículo no lo exprese, que las peculiaridades comentadas del sistema político hacen que en la práctica casi nada vaya a cambiar en Suiza tras las elecciones.

    Y tampoco me tomo el resultado como una prueba para decretar que Suiza se ha vuelto xenófoba. Sí me parece innegable, en cambio, que el discurso anti-inmigración de ese ala ultra de la UDC ha sido aplaudido y refrendado por una parte no desdeñable del electorado. Aunque ello no signifique una radicalización política, ya que está en manos del pueblo cualquier medida que se pudiera tomar, sí me parece poco edificante que un foco de intolerancia en ese partido agite la opinión en un tema tan delicado como la inmigración.

    Pero en cuanto a niveles de xenofobia, o de ejercicios ‘irresponsables’ (llamemos así, entre otras cosas, al -en mi opinión- estúpido voto de protesta a partidos ultras para ‘dar un toque’ a los partidos tradicionales) del derecho al voto, no creo que Suiza sea muy diferente a los demás países europeos. (Sí es diferente en todo ese funcionamiento que explicas de su democracia, lo que hace muy comprensible que ni se les pase por la cabeza entrar en la UE)

    Saludos.

  4. Ava said, on October 22nd, 2003 at 1:01 am

    Después de esta descripción de Suiza y conociendo la vida en España, casi me dan ganas de irme a vivir y trabajar allí, aparte de que me encanta el dinero y el chocolate. ¡Gracias, El Suizo, acabas de darme un nuevo rumbo a seguir en mi vida!

    Dios mio… un pais donde se consulta a los ciudadanos de verdad… yo creía que esas cosas no existían.

    Una pregunta, El Suizo…. ¿Se está planteando en Suiza alguna nueva forma de estimular el voto y la participación ciudadana aprovechando esto del internet?

  5. Anonymous said, on October 22nd, 2003 at 11:33 am

    La democracia consiste tambien en el respeto a las minorias. Respeta Suiza estas? Creo que no. Baste ver los informes linguisticos que avisan del progresivo deterioro de la lengua francesa en el pais. Y ya ni hablamos de los demas idiomas…

  6. Beria said, on October 22nd, 2003 at 11:38 am

    La verdad es que, aunque el suizo nos ha tranquilizado un poco la noticia es preocupante… para otros.
    En nuestro pais un partido de extrema derecha tiene las alas cortadas desde el mismo momento en que la extrema derecha, sus intereses y sus votos, estan capitalizados por el Partido Popular ahora como antes lo estuvo por Alianza Popular.
    Es justo reconocer a Fraga, el carnicerito, el hecho de haber dejado desde la transicion sin sitio a estos partidos aunque su intencion no fuera esa en un primer momento.
    Cuentan que una vez, preguntado Aznar sobre quien habia mas a la derecha del PP, se apresuro a contestar: “nadie”. Por la boca muere el pez…

  7. petrus said, on October 22nd, 2003 at 11:57 am

    ¡Oh, Suiza! Maravilloso país, el más democrático del mundo. Para los privilegiados con pasaporte suizo. Para los demás, ya veremos. Bueno, los demás no existen. Me recuerda a la antigua Grecia, la cuna de la democracia, de los hombres libres, pero al mismo tiempo conviviendo con la esclavitud. Un hombre=un voto, menos los extranjeros que no eran hombres. ¿Democracia?.

    Suiza, tan perfecta, tan bella, tan limpia. Las calles, supongo. Porque en sus bancos se acumula toda la mierda del mundo. Y ahí sigue dando rédito y procurando una estimable estabilidad a su sistema financiero. Sobre los cimientos del dinero manchado de sangre de media humanidad (eso sí, el secreto bancario está respaldado por un referendum, faltaría más).

    Suiza, la neutral. La sede de la Cruz Roja y varios organismos del ONU. Y un gran exportador mundial de armamentos. Con solera. Claro, alguna ventaja tiene ser neutral. Le puedes vender armas a cualquiera.

    P.D. Ultraderecha en el PP. Claro. Es verdad, no había caido. Los buenos son los de más allá, que llaman mariposones a otros candidatos y tachan de inútiles a los del gobierno que no han hecho la mili. Claro, como son tan machos ellos. Y que casualidad, siete años en el poder y ni un desaparecido, ni un secuestro policial, ni cosas así. Eso es vivir en un país facha como el nuestro. Y sobre la democracia directa, por primera vez desde el 78 se repiten unas elecciones. En Madrid. ¡Qué desfachatez! ¡Mira que preguntarle al pueblo lo que piensa¡

  8. Beria said, on October 22nd, 2003 at 12:13 pm

    No te pongas asi Petrus, lo que yo he comentado es un hecho objetivo, no un juicio de valor. La ultraderecha de este pais ejerce en masa el voto util y vota mayoritariamente al PP, lo cual no me parece mal. Desde el principio se dieron cuenta de que para obtener cuotas de poder habia que apoyar a una alternativa de gobierno y asi lo hicieron y asi lo han conseguido (si no fuera asi, ya me contaras que pinta un ultraderechista reconocido como Fiscal General del Estado).
    Yo no digo que el PP sea un partido de extrema derecha, digo que la extrema derecha aqui vota mayoritariamente al PP, que no es lo mismo.

  9. petrus said, on October 22nd, 2003 at 12:48 pm

    Ya, Beria es que eres un provocador dialéctico. Y tiras de la lengua. Tienes razón, dentro de los votantes pp hay mucho facha, y mucha ñoñez. También gente más normalita. Lo triste es no tener a lo mejor otro partido normalito a quien votar. Por ejemplo PSOE, con sus bandazos, desde el católico Bono a Maragall con sus antiguos reinos y el guerrista Simancas.

    Y me ratifico en lo de Suiza, a mí los países tan perfectos me dan miedo. Por eso me gusta este país, es un desastre. Pero se pueden hacer todavía algunas cosas como hacer una fiesta en tu casa, coger una borrachera, fumar o intentar ligar con tus compañeras en el trabajo. Atrévete hacer eso en Suiza. No se lo recomiendo a nadie. Por experiencia.

  10. Beria said, on October 22nd, 2003 at 1:17 pm

    Yo no provoco, es que pareceis pitbulls joder y ademas no soltais la presa, el Samblas esta encantado con vuestra actitud, se nota que se divierte el tio…
    En cualquier caso, a mi si me parece un peligro que un personaje como el Blocher este ascienda electoralmente aunque solo sea porque Suiza, como otros paises de su entorno, sobreviven con regimenes que reflejan su propia diversidad y su fragmentacion (seria inviable un sistema electoral mayoritario de suma cero), y este tipo de gentes lo que puede hacer es romper el compromiso (que no consenso, estoy hasta los cojones de escuchar ese concepto mal utilizado desde los 70) entre las elites que mantienen con mucho exito hasta ahora la estabilidad sin recurrir a instrumentos antidemocraticos.

  11. El Suizo said, on October 22nd, 2003 at 4:39 pm

    Evidentemente, un hombre=un voto solo vale para los suizos. ¿O hay algún pais en el mundo que conceda plenos derechos políticos y sociales a los extranjeros? Si lo hiciera, ¿que diferenciaría a un nacional de un foráneo?

    El francés no está deteriorado, al menos en el sentido de que cada vez se hable peor. Suiza tiene 4 idiomas oficiales: alemán, francés, italiano y un dialecto alpino, el Romansch, que algunos llaman, Dios sabe porqué, “el español de las cabras”. Con la educación en manos de cantones y ayuntamientos, no se puede hacer mucha política desde arriba. Lo que si es cierto es que cada vez hay un alejamiento mayor entre las diferentes partes culturales de Suiza, la alemana, la francesa y la italiana (en Suiza se prefiere hablar de la suiza germana, la gala y la romana). Los suizos germanos cada vez hablan menos el frances o el italiano, e igual los galos y romanos con el alemán, hasta el punto de que un suizo alemán y uno frances hablarán en inglés entre si porque ese es el primer idioma que aprendieron en el colegio. Cosas de la globalización. Me parece lamentable, pero seguro que hubo un referendum…
    De todas formas, la doble mayoría de cantones en los referendums se supone que sirve precisamente para proteger a las minorías, pues así un cantón como Appenzell (población con derecho a voto: 25.000) vale lo mismo que Zurich (una población 20 veces mayor) y la mayoría no puede imponerse con facilidad a la minoría. El problema es que son precisamente los cantones pequeños y campesinos los que votan a Blocher.

    Montar fiestas, pillar borracheras en la calle, fumar y todo eso es muy bonito - hasta que un vecino te monta la fiesta a ti cuando tienes que madrugar, un borracho te vomita encima en la calle o montan un botellón en tu portal (meadas incluidas). Y yo la verdad es que detesto el tabaco y que alguien me eche el humo en el Metro o en un hospital.
    Pero reconozco que la sociedad suiza tiene un cierto pesimismo existencial que la lleva a asegurarse y blindarse contra todo, de una forma totalmente exagerada para un español. Yo también prefiero algo de anarquía, aunque el desastre total tampoco es la solución. La justa medida es una cuestión de gusto personal, supongo.

    No se ha pensado meter Internet en los referendums. Sería una ventaja para los que están conectados sobre los que no lo están, y además la democracia no es como elegir a Miss Camiseta Mojada en Terra Networks. Un cierto ritual de papeleta y colegio electoral sienta bien para la democracia, ¿o no?

  12. Strepto said, on October 22nd, 2003 at 5:07 pm

    Joder!!! que ahora sí me he metido en un dilema dialéctico y es que estoy de acuerdo con Petrus (liberal) y con Beria (progre o rojillo, siempre cólega). Concuerdo con Petrus en que no todo lo que brilla es oro y suscribo totalmente los comentarios que hace sobre las prácticas non sanctas de Suiza, pero creo que Petrus se ha desenfocado un poquitín criticando un comentario perfectamente lógico de Beria sobre el voto útil de los fachas que en Españaza habitan hacia el PP. Y con Beria, me preocupa al igual que él, el que asciendan las tendencias radicales de ultraderecha aunque El Suizo nos haya pintado un cuadro bastante tranquilizador (y bien sustentado) y es que creo que en Europa toda hay mucho espacio para los Blocher, los Fortuyn, los Lepen y también los Bové. Creo que el compromiso al que se refiere Beria efectivamente podría romperse y 1984 se quedaría pequeño.

    Estos días he estado pensando (lo intento, duele pero lo intento) en que habría que revisar algunas tésis de reputados historiadores que sugieren que el ascenso de los extremismos se debe a crisis políticas y económicas gravísimas como la que azotó a la Alemania de la primera post-guerra, lo que explicaría que los náufragos empobrecidos del proletariado y la burguesía se hayan agarrado de Hitler y sus amiguitos de pantalones cortos. Sin embargo, no creo que esto sea algo así como una ley histórica, muy por el contrario me parece que en la Europa actual, cuyos pobladores han alcanzado un nivel de vida nunca visto en toda nuestra accidentada historia (con sus contratos temporales y sus bolsones de pobreza que no los niego) podría verificarse un ascenso inusitado de los extremismos que nada tendría que ver con esa supuesta equivalencia depauperación = extremismos, y sí mucho con una ciudadanía próspera pero insensible y aterrorizada por las imagenes deformantes que hoy se construyen sobre la inmigración y la delicuencia.

    Creo que los demócratas, liberales y progres de buena fe (entre los que ubico a Beria -y no es adulancia ni mucho menos-) de toda Europa, es decir todos los ciudadanos mantienen cierta ponderación política debemos estar muy activos ante ese peligro.

    Se despide este pitbull liberal

    Salud

  13. soho said, on October 22nd, 2003 at 6:23 pm

    En Suiza se habla Retico?????es una lengua romance creo. Así que se parecerá al Español supongo.

  14. Beria said, on October 22nd, 2003 at 6:54 pm

    Hombre Strepto, es que hay por ahi cada reputado historiador… el fenomeno fascista se encuentra como algunos virus, dormido, para hacer acto de presencia cuando las condiciones son las optimas.
    Decir que Hitler obtuvo el poder por el crack del 29 es una temeridad, ya que las bases ideologicas del “sargento bohemio” como el antisemitismo y la fobia hacia el eslavo estaban ya bien asentadas en las mentes y corazoncitos de alemanes y de los que no eran alemanes desde los tiempos de la guerra francoprusiana.
    Hitler no invento nada (ni siquiera la memez esa del espacio vital), se limito a recopilar lo peor de cada casa.

  15. Strepto said, on October 22nd, 2003 at 7:46 pm

    Es cierto Beria.

    Toda esa tradición cercana a la más antihispana condición humana (esto es la homosexualidad) de los Guerreros del Walhalla, todo la mitología nacionalista que fue promovido por gente tan ilustre como Goethe, más la crisis del 29 y los tratados de Versalles, pueden haber generado el movimiento facha. Sin embargo lo único que quiero señalar es que en una Europa comparativamente más próspera que la de hace una o dos centurias pueda ponerse de moda salir a patearle la cabeza a marroquíes o prtácticar tiro con lituanos y otros Europeos de “segunda clase”.

    Cosa que cualquier liberal o progre de buena fe debe repudiar y ante la que siempre hay que estar prevenidos.

  16. Strepto said, on October 22nd, 2003 at 7:47 pm

    Más que de moda…que se convierta en un Deporte Masificado…

  17. Libro de notas said, on October 23rd, 2003 at 8:17 am

    Paraíso suizo

    David Iwasaki analiza el triunfo en Suiza del un partido xenófobo y para ello recurre a la opinión de Anson,…

  18. petrus said, on October 23rd, 2003 at 10:12 am

    ¿Seguimos con Suiza hoy también?

    Ah, el fascismo, el fascismo. Dicen que en el fondo todos llevamos dentro el gérmen de la intolerancia, que, por ejemplo, todos los niños son unos dictadores (es verdad, se lo aseguro, los míos lo son) y que es la sociedad la que va reconduciendo estas querencias naturales hacia un comportamiento tolerante y comprensivo hacia los demás. No estoy de acuerdo con Rousseau, la sociedad primitiva no fue una arcadia feliz y ha sido el Estado el que la pervirtió. Más bien al contrario. La sociedad moderna nos ha ido convirtiendo en hombres tolerantes. El gran desastre viene cuando desde el mismo Estado/sociedad se fomentan actitudes fascistoides. Da miedo. El Estado no puede “acoplarse” al gusto de la mayoría sin ningún límite, si la mayoría no quiere inmigrantes, ¿el Estado debe legislar contra los inmigrantes?. Pero, claro, en este caso el sistema se vuelve contra sus ciudadanos. Un dilema terrible. Y que en el fondo me lleva a plantear (por lo menos a mí) si hay algo más por encima de la voluntad de los ciudadanos, si la voluntad popular es absoluta.

    P.D. Hombre, a todo el mundo nos molestan las fiestas y borracheras de los “otros”, ni vamos a permitir juergas todas las noches pero tampoco a prohibirlas totalmente. Lo que no es normal es que no te puedas duchar de madrugada porque molesta a un vecino. Eso te puede pasar en Suiza.

  19. RamSys said, on October 23rd, 2003 at 11:07 am

    ¿Habéis leído lo que dice Scott Adams de Suiza y los suizos, en “el Principio de Dilbert”?

    Es un libro que os recomiendo fervientemente; sobre todo si trabajáis en una empresa de tamaño medio-grande.

  20. JR said, on October 23rd, 2003 at 11:27 am

    La democracia directa no es tan buena como pueda aparenta, y El Suizo nos lo ha detallado fantásticamente. Pregúntenle a los californianos Gray Davis y a Chuarchenaguer qué les parecen los plebiscitos populares.

    Ni dictadura por arriba, ni dictadura por abajo.

    Saludetes.

  21. Luisma said, on October 23rd, 2003 at 2:53 pm

    En los articulos a cerca del aumento de votos obtenidos por partido al que pertenece el señor Blocher hay algo que me llama la atención: El personal sigue hablando de “la derecha” y “la izquierda”. Pero es que no os habeis dado cuenta todavía que la izquierda ha muerto y que sin ella no hay derecha?. Supongo que cuando hablais lo haceis en términos históricos, “lo que tradicionalmente se llama…”.
    Los políticos han visto que la única realidad son los votos y se orientan en la direccón que creen que el electorado lleva. Si los componentes de un equipo de gobierno son honrados actúan en beneficio del pueblo o país que representen. Si no lo son, miran solo por sus intereses particulares.
    En lo que a los partidos políticos se refiere, si se componen de gente con cierta ética, algunos ideales y mucho sentido común el partido tiene un futuro limpio, si no, puede que con demagogia y labia, llege al poder pero dará bandazos en lugar de gobernar.
    Por último queda el pueblo. El que mete las papeletas en las urnas. Este casi siempre se deja impresionar por las palabras rimbombantes de los que quieren cazar su voto. Las promesas, la historia y su propia tradición le turba las ideas y le es dificil reflexionar con objetividad.
    En Suiza, según mi opinión, se ha hecho demagogia con respecto a los axilos políticos. Se han mencionado sin aportar datos. Cuatos hay?, de donde vienen?, cuanto nos cuestan?. Es cierto que los hay pero cifras concretas no se han dado.
    En los años sesenta vinieron muchos del bloque del este. Eran gente instruida. Técnicos sobre todo. Escapaban del despotismo de aquellos regimenes. El caso estaba claro. La industria los acogió con los brazos abiertos.
    Hoy, en cambio, son una carga que huye de paises donde gerrillas, movimientos de liberación, dictadores, paramilitares etc. cohabitan rodeados de pobreza.
    Los inmigrantes son otra cosa. Italianos, españoles, portugueses etc que salieron de su país buscando un futuro vinieron a Suiza a trabajar y lo hicieron sin dolerles prendas. Contribuyeron al progreso del país y a su vez ayudaron al desarrollo del suyo con las divisas que gracias a su austeridad podían enviar a sus familias. Yo creo que el pueblo suizo si quiere a esta gente.
    El partido suizo SVP (Schweizerische Volkspartei, que nada tiene que ver con UCD) ha ganado votos por que además promete bajar las deudas del estado y poner orden en la economía. En un momento en que el país va mal se comprende que es una buena baza por la que apuestan.
    Pero, a mi que vivo en Suiza, nada de esto me preocupa por que como bien dice el que se hace llamar “El Suizo” el sistema político del país está bien acolchonado por los referendus que la soberanía popular ejerce.

  22. Anonymous said, on October 23rd, 2003 at 3:42 pm

    Tienes algun problema con los antiguos reinos petrus?
    Ya es hora de que se devuelvan los derechos robados por los cabrones, digo borbones, perdon, a la antigua Corona de Aragón.
    Después de todo, si tenemos que aguantar tanto nacionalismos vasco, nacido solo hace un siglo, o gallego, que tres cuartos de lo mismo, no se por que no se considera legítimo que se reclamen los derechos de los que fueron reinos de la Corona de Aragón.

    byeeeet

  23. El Suizo said, on October 24th, 2003 at 11:02 am

    Lo de las fiestas y borracheras es algo complicado. ¿Como legislas de una manera que permita que la gente se pueda divertir de forma razonable sin molestar demasiado a los demás? una ley que diga “Se permitirá celebrar fiestas y beber en la calle a la gente razonable que se lo merezca tras un duro día de trabajo y que no moleste demasiado” o algo así queda muy imprecisa. El problema básico es que cada ley al final ha de ser interpretada por alguien -un juez, un policía- y es allí donde se decide por cuestión de caracter lo que es “razonable” y “demasiado”. Y allí entra en juego el alma suiza: “todo lo malo que nos puede pasar nos pasará, pero estaremos más que preparados.” Y el ruido es ruido, sea una ducha o una fiesta.

    Leyendo todos los comentarios, me parece que mucha gente está generalizando demasiado el voto a la ultraderecha, sin fijarse en las importantes diferencias regionales entre todos esos partidos. Le Pen tiene un componente xenófobo muy alto, casi exclusivo, la Lega Norte mete mucho más regionalismo/nacionalismo, y Fortuyn y Haider tenian/tienen otras fuentes de votos muy diferentes.

    En el caso de Haider, hay que entender el funcionamiento de la política en Austria. Trás la Segunda Guerra Mundial, con un 20% de la población ‘nazificado’, los partidos no afectados (socialdemócratas y democristianos, lo que aquí serían el PSOE y el PP) se juntaron para apartar a la basura parda del gobierno. Para ello llevaron hasta el final las formulas de consenso entre ellos y el reparto de cargos. Aquello funcionó, pero ahora han pasado 50 años, y la cosa se ha salido ya de padre y madre.

    En España en PP y el PSOE escenifican una gresca eterna, con continuas descalificaciones y pactos, los mínimos. Eso causa en mucha gente la impresión de que son partidos bien diferenciados, y que existe una elección real a la hora de votar. En Austria, en 2000, sin embargo, SPÖ y ÖVP (PSOE y PP versión austriaca) llevaban 13 años de Gran Coalición, algo que en España sería impensable.
    Una cierta alternancia tiene entre otros la ventaja que se luchará contra los grupos de presión del adversario político. Con ambos grandes partidos en el gobierno, sin embargo, nadie toca a los lobbys de izquierda o derecha, que cada vez adquieren más privilegios y poltronas. Al final, el que acaba pagando es el ciudadano que no tiene lobby que le defienda. La sociedad se bloquea y petrifica porque siempre gobiernan los mismos y no hay diferencia en votar a Socialistas o Democristianos porque después pactarán y se lo repartirán crudo.

    Por eso la campaña del FPÖ (los Haider-boys) se centró en gran medida en recortes de subvenciones, eliminación de privilegios y liberalizaciones para revitalizar una sociedad adormilada, y esa es también la razón que muchos austriacos indican para haberle votado (otra cosa es si son sinceros). Probablemente por eso, Schüssel, jefe del ÖVP, rompió la Gran Coalición y pactó con ellos: porque veía que otros 4 años de Gran Coalición, y Haider podía sacar mayoría absoluta. Mejor integrarlos en las instituciones (en las que ya llevaban largo tiempo via gobiernos regionales, dicho sea de paso) que tenerlos fuera captando votos resentidos.

    Al final la apuesta parece que ha salido bien: rota la Gran Coalición y tras 4 años, Socialistas y Democristianos volvieron a subir en 2003, mientras Haider bajaba sensiblemente. La política austriaca se ha revuelto un poco, lo cual le sentó bien, hasta el punto de que se celebró su primera huelga general en 50 años. La política no se hace ya solo en los despachos de los políticos sino también en la calle, entre la gente. Y es que el Diablo también puede servir a Dios, como decían los padres de la Iglesia.

    ¿Y la xenofobia? preguntarán algunos. Pues no pasó gran cosa, ni deportaciones en masa ni fronteras cerradas ni bloqueo a la ampliación de la UE al Este. Y no pasó porque, aunque pocos lo saben, un año antes de las elecciones la Gran Coalición modificó, a la chita callando, la Ley de Extranjería, endureciéndola bastante, en algunos puntos hasta por encima de las exigencias de Haider. Será que también leen a Ansón (de la Real Academia).

    Pero con todo lo que de malo tiene Haider, la UE tampoco brilló a una altura mucho mejor. En un momento en que la Rusia de Putin dejaba Chechenia como un erial (ved unas fotos de Grozny tras su captura: es increible, solo quedan escombros), los europeos hablaban de retirar embajadores de Austria y boicotear a un pais que, pese a todo, solo había ejercido un derecho democrático. Nadie retiró embajadores de Rusia, ni amenzazó con un boicot (porque si Rusia nos boicotea a nosotros y nos deja sin petroleo y sin gas, apañados vamos). Y cuando Italia Umberto Bossi y Gianfranco Fini entraron en el gobierno de Italia, nadie dijo esta boca es mia. ¿Acaso son mejores que Haider?

    Pobres austriacos: ellos le dieron al mundo la palabra “Realpolitik”, y también tienen que escenificar lo que significa…

  24. Beria said, on October 24th, 2003 at 6:23 pm

    Al fin y al cabo, los regimenes politicos, su sistema electoral y su reparto de cargos publicos no reflejan mas que la historia y las circunstancias que rodean a cada pais.
    Aqui una gran coalicion es impensable porque la guerra de Paco hizo mas mella de la que ya existia aun en la fractura izquierda- derecha (o capital- trabajo, espero que a ninguno le salga urticaria por esto), y aun asi la lucha de estos partidos se situa fuera del ambito nacionalista, donde el PP esta situando la linea de confrontacion en la Constitucion, situando la fractura centro-periferia en niveles historicos, y es donde veremos a ver si los dos partidos nacionales son capaces de unir fuerzas por encima de intereses electoralistas.