Las eurorregiones de Maragall
Es una tendencia natural de la clase política: reducir las propuestas del adversario a una simplificadora serie de lugares comunes que las haga más fácilmente atacables. Cuando, además, se trata de buscar votos esgrimiendo la idea que uno es el único capacitado para defender cierta cosa (la nación, nada menos) y los demás son unos irresponsables, no es extraño que toda la maquinaria de un partido se afane en manipular lo que haga falta para que la propaganda política case con la realidad en la mente de la mayoría.
Da la impresión de que, con la campaña de Maragall, este comportamiento se ha reproducido en una dimensión pocas veces vista. Porque a estas alturas, fuera de Cataluña, poca gente sabe qué es lo que realmente propone el candidato a President. Es cierto que la indefinición es consustancial a las propuestas vistosas de carácter electoral en las que, parece, Maragall está especializado. Pero lo que no tiene lógica alguna es que las eurorregiones se vendan desde el PP como un ataque a la Constitución.
«Eurorregiones en interés de España» es un artículo de Arseni Gibert en el que explica con un ejemplo -la concentración geográfica del transporte marítimo- las implicaciones de un proyecto interregional de esas características en la UE. Quizá sea una ingenuidad por mi parte, atendiendo a lo que dicen tantos tertulianos, pero no veo en ningún lado el ogro nacionalista escondido tras Maragall. Más que de identidades y esencias nacionales, los planteamientos que viene expresando me parecen más una cuestión de eficacia y articulación territorial.
El error de la demonización -en alguna medida- de Maragall por parte del PP es que, además, refleja una actitud de inmovilismo y de falta de predisposición para el debate acerca de propuestas distintas en cuestiones como el modelo de Estado (es curioso cómo, junto a la sobrevaloración de la ‘cuestión nacional’ como tema que supuestamente importa a los ciudadanos, se insiste en eso de la ‘idea de España’… como si sólo hubiera una idea posible sobre cómo debe ser España).
Está claro que mientras en el PP crean que arañan votos al PSOE señalando con el dedo a ese peligro público llamado Maragall, no van a dejar espacio al debate sereno. Concluye Gibert: «Según parece, prefieren seguir despreciando lo que ignoran, organizar cruzadas contra molinos de viento y descalificar propuestas antes de conocerlas, tergiversándolas y convirtiéndolas en imperialismo pancatalanista rompepatrias y mataconstituciones».

Que a estas alturas alguien me venda la idea de que lo que propone Maragall es una especie de penosa eurorregión y no un proyecto de “Paisos catalans” bajo la égida de Barcelona es de chiste. Todos los que vivimos en Cataluña sabemos como esta montado el chiringuito nacionalista de CiU con la inestimable ayuda del PSC. Solo hay que ver los mapas del tiempo en TV3 para ver como incluyen en los paisos catalans zonas tan intrinsicamente catalanas como Monzón y Barbastro (cualquier día la franja de Ponent llega hasta Huesca) o el rincón de Aldemuz en Valencia, Alguer aparte, que como se pongan incluyen Cerdeña.
En Cataluña el PSC-PSOE tiene un problema (o chollo, según se mire), y es que el partido lo manejan a su antojo los chicos nacionalistas de casa bien de BCN y que la gran mayoría de sus votos son de andaluces, murcianos o extremeños de Hospitalet, Badalona, Santa Coloma, Cornellà… Eso Maragall y demás patulea lo saben y por eso ponen a Montilla, para disimular y decir que ¡aleluya! en la ejecutiva del PSC hay alguién del Ebro para abajo, de Cordoba concretamente. En Cataluña hay un apartheid político clarísimo de la gente no catalana de pura cepa. Reto a cualquiera que me nombre a un solo alcalde o concejal de BCN, conseller de la Generalitat o alto cargo nacido fuera de Cataluña, que nadie se molesta porque es imposible. No existen politicamente. Y luego se quejan de que la participación en las autonómicas baje más de 15 puntos respecto a las generales, claro, un montón de gente no se siente identificada en esos comicios, ¡pero si fruto de uno de sus tan conocidos deliriums tremens (Mas dixit) hace poco lo reconoció el propio Maragall en un mitín de la zona metropolitana, donde dijo que CiU hacía diferencias por cuestión de pureza de sangre!, ¡sí!, lo dijo el que se aprovecha del voto de los inmigrantes castellanohablantes para inventarse reinos medievales catananohablantes y aprobar la discriminación del castellano en Cataluña, y es que hasta el más hipócrita puede tener un momento de lucidez.
Para acabar propongo que Maragall proceda inmediatamente a reclamar para su eurorregión aparte de lo ya requerido, Sicilia, Napoles, Cerdeña y los ducados de Atenás y Neopatria para que la eurorregión sea un éxito total y absoluto y que, curiosamente, porque esto es una eurorregión, nada que ver con anelos irredentistas, coincida con el máximo apogeo del reino de aragón (y no confederación catalano-aragonesa). Y si cuela Murcia porque unas 100 personas en el Carxe se supone que hablan catalán y Estambul porque los heroicos almogávares arrasaron y saquearon esa bonita ciudad cuando se denominaba Bizancio, mejor todavía. Por pedir que no quede.
Respondiendo a Axel:
La eurorregión que propone Maragall no se ajusta a lo que tú dices de los “Paisos Catalans”. No sé si tendrá esas intenciones ocultas (”agenda oculta”, que dicen los yanquis), pero decir eso del proyecto que ha presentado es un embuste de grueso calibre. Por cierto que en un alarde de masoquismo, me he leído el maldito proyecto; es muy respetable no estar de acuerdo por creer que España no necesita más descentralización, pero no veo ningún intento de imperialismo pancatalanista en él.
En cuanto a lo que dices de “Todos los que vivimos en Cataluña sabemos como esta montado el chiringuito nacionalista de CiU con la inestimable ayuda del PSC. Solo hay que ver los mapas del tiempo en TV3″… ¿me podrías decir quién gobierna en la Generalitat de Cataluña y, por lo tanto, en TV3? ¿Y con apoyo de quién? Resulta bastante cómico que se culpe al PSC de la política nacionalista de CiU que gobierna con el apoyo parlamentario del PP.
Yo debo vivir en una Catalunya diferente a la de Axel, que conste para la gente de fuera, a ver si se van a hacer una idea equivocada.
Lo de los “Paisos Catalans” es un tema histórico en el cual, como ya no lo recuerdo de cuando lo estudié, prefiero no mojarme. Pero el hecho de que incluyan a Baleares y Valencia donde gobierna el PP demuestra que el tiempo ha pasado y cada cuál ha tomado su camino. Pasa en las mejores familias…
Lo que es constatable es que la fantasía nacionalista del Jordi Pujol (un tipo mucho más listo de lo que su apariencia deja entrever) deja al idioma castellano marginado en su comunidad. Un alto porcentaje de gente joven (o no tanto) no sabe escribir correctamente el castellano (y no me refiero a pequeñas faltas de tildes y demás). Aunque bien pensado, ello no diferencia en nada a Catalunya del resto del país.
A mi me da que esto de la eurorregión es una maragallada, es decir, las ideas de un “gauche divine” que necesita UNA idea “super” para ir a campaña, dada la poca diferenciación que puede haber en las políticas generales de gestión, y que hacen imperioso el buscar algo que te haga ser original. Pero me da que la mayoría de la gente no anda con estas cosas, pero Pasqual consigue estar en la boca de todo el mundo. ME pregunto qué tal estará cuando lo que tenga que gestionar sea el sueldo de los médicos, la financiación de la educación, la financiación de los ayuntamientos y resto de responsabilidades de la Generalitat. Por lo que recordaban mis amigos barceloneses, como alcalde dio pie a muchas cosas, pero nunca a la unanimidad de elogios a su gestión.
Por cierto, el ex alcalde de Vitoria está en paro…¿sabe alguien su teléfono? Es que en Madriz tenemos a un primo de Pasqual de Alcalde, y este nos saldrá ahora con crear una Mundorregión alrededor de Madriz, y sinceramente, prefiero que se dedique a mantener limpia la ciudad y a que sea un poco menos dura para todos.
POr cierto, que me olvidaba, el PP se mete con Maragall para dar por saco al PSOE. A estas alturas y no nos enteramos, que no se puede tener un dabte civilizado con politicos tan sobresalientes como los nuestros. Y para acabar de rematar, va el Lucas (El del Senado) y dice, con bastante razón, que lo de MAragall es una idea que puede tener sus cosas positivas. Claro, que este es el donzel pucelano que comparó a El Quijote con…los Globbe Trotters de Harlem… si es que Dios los cría, pero…
Pues a mi Maragall me parece de lo poco presentable que tiene la política española de estos días. La propuesta puede ser más o menos afortunada, pero ni es un brote de independentismo nostálgico ni una boutade. A mi me parece, más bien, cuestión de sentido común. Y tampoco es la única propuesta de Maragall, que yo recuerde
Buenas:
Barcelona tiene desde hace muchos años un alcalde del PSC.
Montilla está al mando de la diputación en Barcelona, y es el número dos del partido.
De Madre será la número dos en las listas.
Claro que todo esto, a los españatarras obsesionados por discursos étnicos y victimistas, les resbala.
Por cierto, un gran artículo, David.
Unas notas “historicas” al post de Axel:
1. Aqui nadie se ha inventado un “reino medieval donde se hablaba catalan”. De hecho existio y se llamaba “Corona de Aragon”, y tuvo su dinastia de Reyes como cualquier otra monarquia. Por cierto la originalidad de los nombres de los monarcas era para morirse, o se llamaban Pere o se llamaban Ramon Berenguer. Digo esto porque parece mentira lo bien que nos sabemos de carrerilla las andanzas de los reyes castellanos y lo poco que conocemos de historia medieval del “otro reino”.
2. Los Almovagares no tocaron Bizancio para nada. Se dedicaron a saquear Atenas y alrededores y fundar el Ducado de Neopatria.
Eso era. Gracias.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!