Diario de un aspirante a tertuliano

Prohibiciones y políticos lenguaraces

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 28 de August, 2003

En Canadá no se puede sonreír. Concretamente, en las fotos de los pasaportes. En cualquier otra circunstancia, la sonrisa va por cuenta del afectado, y el gobierno no se mete a regularlo. Pero en las fotos de documentos oficiales, según ha establecido el ministerio de Exteriores, «se tiene que mantener una expresión neutra, es decir no pueden reír ni fruncir el ceño». No he pulsado la opinión de los canadienses, sin embargo, esta disposición que prohíbe la sonrisa les debe de haber llevado directamente a la carcajada, tal que si el gobierno se hubiera decidido a regular cuál es la forma correcta de sonarse la nariz. ¿Imaginan un medidor de decibelios para algunos de nuestros congéneres durante ese momento tan higiénico?

La gracia de la noticia es que la norma que regula cómo deben ser las fotos de los pasaportes iba a ser comunicada justamente el día del apagón que afectó a la costa este de Norteamérica. En consecuencia, aún no ha sido puesta en marcha. No estaría mal que, al menos, uno de cada diez ocurrencias de los políticos sufriera los efectos de un apagón. Que, aunque sea por azar, más de una normativa absurda se quedara en el cajón de un ministerio y nunca se llevara a la práctica. Los apagones podrían ser buenos aliados contra los excesos de los burócratas.

Sin embargo, hay otros apagones selectivos que agradeceríamos con más entusiasmo si cabe. Ya ocurre, cuando una noticia deportiva o de sucesos copa minutos del telediario. Son las declaraciones de los políticos: ese torrente de frases pretendidamente ingeniosas para contentar a la afición. En la prensa o en la radio podría funcionar un mecanismo que detecte a priori el tamaño de la insensatez que acaba de soltar el político de turno, de tal manera que funcione una especie de censura al azar que nos libere de escuchar, por lo menos, una cuarta parte de los excesos verbales.

Más que nada serviría para que no se llegara nunca al límite de la saturación. Ese en el que no hay quién no termine preguntándose qué clase de gente tenemos al frente de las instituciones y a qué gilipolleces dedican su tiempo. Por qué tenemos, en definitiva, que contemplar cruces de declaraciones infantiles en las que unos y otros se esfuerzan en la descalificación global del adversario y se olvidan de lo que es, en realidad, gobernar y hacer oposición. Ojalá algún que otro apagón nos librara de aguantar el cabreo crónico de cierto líder galáctico al inicio de todos los informativos.

One Response to 'Prohibiciones y políticos lenguaraces'

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  1. El Irregular said, on August 30th, 2003 at 7:00 pm

    A mi lo que me asombra es que haya quien piense en ese tipo de cosas: la sonrisa en un pasaporte, la forma oficial de doblar un mapa (en serio, hay una norma UNE de plegado de mapas)

    Bien pensado me gustaría trabajar en un sitio así, y pasarme el día practicando la papiroflexia
    (Esta pajarita cumple los requisitos de la norma UNE A00089-M) a costa de los contribuyentes.