Diario de un aspirante a tertuliano

Marbella: De serpientes y culebras

Publicado en Uncategorized por David Iwasaki el 5 de August, 2003

Estamos ante un episodio más del culebrón más largo y enmarañado de la política municipal reciente. Pero se trata de un nuevo giro argumental inesperado, que es ya la ’serpiente de verano’ de este año. En más de una ocasión, en el último lustro de decadencia gilista, Marbella ha protagonizado las portadas de agosto; la serpiente o culebra que siempre nos ha traído jugosos escándalos de la vida política marbellí no se ha tomado un descanso tras las elecciones de mayo. Y aquí la tenemos: destapando la pugna interna del GIL, convirtiendo el verano en el inicio de una desagradable agonía del proyecto urbanístico que ha gobernado la ciudad más de una década.

Cuando Jesús Gil desembarcó en la alcaldía de Marbella, se hizo acompañar de un equipo en el que estaba Julián Muñoz. Las lealtades mutuas son un elemento capital para quienes pretenden gobernar un Ayuntamiento con la vista puesta en la gerencia de Urbanismo. Demasiadas recalificaciones y licencias que gestionar. La manifiesta ilegalidad de la planificación fundamental que los sucesivos mandatos de Gil han ejecutado en el territorio de la localidad no ha sido motivo suficiente para que ningún concejal abandonara indignado. Podría haber alegado discrepancia con los atropellos ecológicos o la especulación inmobiliaria con sucursal en el sillón del alcalde. Pero la conservación del negocio siempre ha tirado más fuerte.

¿Quién se atrevería a imaginar otro modelo de gobierno para el gilismo que el de la autocracia? Los aprovechados y cómplices de los doce años de corrupción institucionalizada en Marbella estaban bajo el mando directo de Jesús Gil. Y era de esperar que el cambio de persona en el despacho principal del entramado de poder provocara lo que estamos presenciando. Lo sorprendente es la escenificación. Desde que Gil está inhabilitado para ocupar cargo público, Julián Muñoz ocupó la alcaldía sin demasiado alboroto. Poco tiempo después ganó las elecciones bajo las siglas del GIL por mayoría absoluta. Y posteriormente, la chulería innata de este personaje acompañó al golpe de mano que ha intentado darle al que fue su padrino político.

La popularidad, que robaba cualquier protagonismo simbólico a Gil en la ciudad frente al pretendido títere Muñoz, la adquirió con el lío con la Pantoja. Después vendrían sus decisiones autónomas del poder en la sombra del anterior alcalde. En cuanto pensó en destituir al que había sido gerente de Urbanismo durante todos los años de gobierno de Gil, se inició el movimiento que buscaba moverle la silla al alcalde ‘amancebado con la famosa cantante’ (Anson dixit). Muñoz quería enderezar el rumbo de Marbella para ganarse la continuidad en el cargo lejos del fantasma del gilismo que ya no podría tener más al inefable ex alcalde en el puesto de mando. Pero la deslealtad la está pagando bien caro, cuando apenas se ha iniciado el nuevo mandato municipal y tenemos sobre la mesa la moción de censura más extraña de cuántas hubiéramos podido pensar.

La ruptura del partido o sindicato de intereses llamado GIL estaba al caer. Sin embargo, el juego de mayorías y minorías ha planteado un panorama tan confuso que ningún analista político se atreve a pronosticar cómo se gobernará el ayuntamiento marbellí en los próximos años. Los concejales que han dejado solo a Julián Muñoz han recibido el beneplácito de Jesús Gil al tiempo que han atraído a Isabel García Marcos y a Carlos Fernández, aficionados a la caza del cachalote marbellí, al proyecto de reparto de prebendas que servirá para castigar al novio de la Pantoja. Con estos mimbres, que el debate principal de esta guerra política se haya celebrado en Salsa Rosa era lo más coherente. Cuando un programa se dedica a la telebasura, toda la mierda que existe en la sociedad se muere de ganas por aparecer en él… Pero ése ya es un episodio aparte del culebrón.

One Response to 'Marbella: De serpientes y culebras'

Subscribe to comments with RSS

  1. Anonymous said, on August 5th, 2003 at 3:27 pm

    lo que no s explica es como han podido estar 12 años chupando del bote y la gente les sigue votando, eso demuestra que mientas no te toquen las lentejas a la gente le da igual quien y como mande..