.tribuna:El mayor puticlub del mundo*

Que ha habido Champions, dicen. Pues vale. Vayan a la hemeroteca (a la nuestra, que ya tenemos un año, o a cualquier otra si quieren series históricas más largas), que no nos sobra el tiempo como para repetirnos, total, Inter, Milan, Liverpool y Madrid han hecho de nuevo lo que suelen. Ya nos ocuparemos de todo ello cuando lleguen los cuartos, que molan más. Hoy preferimos  mirar de reojo a Valencia, que como se descabalgaron de la Champions (bastante) antes de tiempo han buscado otros métodos para entretenerse entre semana mientras no llegan las Fallas. Después de su exitosa primera colaboración con el One x One del Blavencia, les dejamos en manos de Tartamundos Trotamudo, que intentará arrojar luz sobre el asunto para que luzcan los reflejos y mechitas de Albelda.

En los mentideros deportivos de la Capitaldespaña sólo se tienen ojos para lo que acontece entre el Llobregat y el Besós (allende la M-30, claro está). Habitualmente. De igual manera, en los cenáculos condales se habla tanto del Barça como del “eterno rival”. Es así que tanto La Prensa de Madrid (en lo sucesivo, LPdM) como La Prensa de Barcelona (LPdB) son sistemas simbióticos perfectamente autosuficientes, que se dedican a hablar del Real Madrid y del Barcelona y que no necesitan a nadie más. Una vez expuesto este axioma se comprende que todo el espacio “informativo” que se dedica a otros equipos de fútbol (“de provincias”) u otros deportes, son migajas que Sus Graciosas Majestades, LPdM y LPdB, reparten generosamente entre sus súbditos. Pero, que quede claro, estas migajas son como las tapas en los bares que dan tapa: te las dan porque ellos quieren, pero no están obligados a dártelas. No obstante, al igual que en los telediarios de vez en cuando está bien hablar de un curioso descubrimiento científico, no está de más echar un vistazo de vez en cuando al submundo de provincias.

Siempre surgen simpáticas figuras que dan color a la liga, como los Jesús Gil, Caneda, Lopera, Del Nido, etc. Aunque, de todas formas, de dónde han surgido últimamente más “historias divertidas que contar a la muchachada” es de esa patria chica de la ruta del bacalao denominada por todo el mundo excepto los turolenses Ciudad del Turia. Recordemos que el equipo del murciélago era un simpático “animador de la liga” (Valdano dixit) hasta que llegó el Tronaor Paco Roig con ínfulas de “equip campeó”. ¡Qué dice este insensato!, se preguntaban en corrillos los plumillas de LPdM y LPdB, al tiempo que celebraban con sonrisas condescendientes las agresiones de que era objeto el menos discreto de los Roig. Paco era un ninot que se autoconsumió en sus propias llamas, aunque su sombra siguió siendo alargada en los tiempos convulsos de Peluquín Cortés y Bonico Ortí, quienes, no se sabe muy bien cómo (bueno, sí, gracias, sobre todo a la suerte que se tuvo fichando a Rafa Benítez y a un grupo de jugadores que dieron su mejor rendimiento en aquellos años), consiguieron inusitados éxitos deportivos. La cosa empezaba a ser preocupante y el acoso comenzó desde dentro y desde fuera. A Cortés se lo cargó el Caso Mendieta. A Ortí su propia insignificancia, sus pelucas naranjas y su abanico gigante.

Antecedentes: Papi, cómprame una bicicleta
La sombra de Paco Roig se cernía amenazadora sobre el Valencia. Los tiempos de bonanza deportiva habían convertido, de nuevo, al club un bocado apetitoso. Llegó la campaña electoral y se pusieron las cartas sobre la mesa. La bendita Ley del Deporte consigue que ciertos clubs puedan ser tratados como empresas (aunque luego siempre estén las Administraciones Públicas y/o las televisiones para apechugar con fracasos económicos en aras de un ¿interés general?). Paco Roig hizo una oferta pública de compra de acciones a los pequeños accionistas, a muchos de los cuales los ojos se les convirtieron en símbolos del euro, cuando supieron la noticia. Le faltaba un porcentaje de acciones para hacerse con el control del club. Pero en esas, apareció por sorpresa Bautista Soler, de profesión constructor, con todo lo que ello implica, y casi dobló el precio de oferta de compra de acciones. Aquello parecía el mercadillo del Cabanyal los jueves. Compro acciones a 100 euros y regalo peine, señora. Finalmente, el Patriarca Soler se llevó el gato al agua. Roig escenificó la derrota vendiendo sus acciones a Soler, con luz, taquígrafos y cámaras. La amenaza del fantasma se había evaporado. El Salvador había vencido. La guerra se había terminado. La paz social llegaba al Valencia. La estabilidad, por fin, era posible.

 

¿Estabilidad? No, gracias.
Los tiempos de paz duraron poco. Benítez, quemado por lo mal que le habían tratado los directivos en sus tres años como entrenador (sobre todo su lucha de egos con Manuel Llorente), abandonó la nave. Ortí, que había seguido siendo el pelele durante un tiempo, cedió la mitra presidencial al primogénito, Juan Soler, alias el Teleñeco, quien, en lugar de la bici que le había pedido a su papá por Reyes, consiguió todo un equipo de fútbol, con su estadio, sus campos de entrenamiento, sus jugadores, sus entrenadores, su afición… ¡Qué pasada! ¿Y esto de qué va?, se preguntó el Teleñeco al poco de tomar posesión del trono. Tienes que tomar decisiones: conseguir el apoyo del público, llevarte bien con los poderes fácticos… ah, y luego si consigues algún título o mejor, si consigues algún pelotazo para sanear las cuentas, pues mucho mejor…, le chivó algún consejero. No será tan difícil, se dijo el Teleñeco, quien la última vez que había visto un partido de fútbol todavía no existía la línea de tres puntos (¿?). Trajo nadando al General Romano, el simpático Ranieri, que había dejado el recuerdo de algún qué otro chiste bueno en las ruedas de prensa, además del único título del VCF en un porrón de años (la Copa del 99). Y se dedicó a hacer y deshacer el Consejo, hacer y deshacer, hacer y deshacer… Y a dejarse ver en las reuniones importantes con políticos de su cuerda. Durante el tiempo que tardó Ranieri en desbaratar el trabajo previo de Benítez y en posteriores trancas y barrancas de entrenadores, Soler se consiguió hacer invisible… Su principal preocupación no era la trayectoria deportiva, sino los pelotazos: la venta de los terrenos de Mestalla, el Nuevo Mestalla, la Ciudad Deportiva de Porxinos… No hay que olvidar que el cemento corría por sus venas.

Las damas toman el té a las cinco
Un año de transición (lo cual es un eufemismo para fracaso) y un entrenador con pasado valencianista y buena prensa que llega al banquillo ché: Quique Sánchez Flores. Nunca tuvo las cosas fáciles, desde el principio se desconfió de su pedantería en las ruedas de prensa, cuando no se le recordaba por lo bajini su ascendencia calé. Sin embargo, los resultados no fueron malos en su primer curso, y tampoco se llevaba demasiado mal con el secretario técnico de entonces, Subirats, a quien se le dio puerta con la peregrina excusa de que pedía demasiado por renovar. Quizás toda la operación fue ideada una tarde en un céntrico piso de la Calle Colón. La señora de Carboni (populista italiano que había dado un excelente rendimiento en sus muchas temporadas en Mestalla) gustaba de tomar en té con pastas a las cinco en compañía de la señora de Soler Jr. Entre charlas de modas y peinados, propias de distinguidas damas, surgió el tema de que mi Amedeo, que está estudiando para secretario técnico podría trabajar para el Valencia. Aquí la gente le quiere mucho. ¿Por qué no se lo comentas a tu marido? Dicho y hecho. Amedeo Carboni, semanas después de anunciar su retirada como jugador, era nombrado nuevo secretario técnico del Valencia.

Dos no se entienden cuando dos no quieren
Carboni había pasado de ser un jugador marginado por QSF a ser su jefe. La convivencia, no hace falta ser ningún lince para preverlo, no iba a ser fácil. Una temporada duró el italiano en el cargo. Una temporada en la que se encargó de poner palos en las ruedas del club para el que trabajaba. QSF también contribuyó a torpedear los ilusionantes fichajes del italiano (el pobre Tavano se quedó sin probar el turrón, sin comerlo ni beberlo). Surgieron cismas entre palmeros de uno y otro bando. Y entre unas cosas y otras, la casa se barría sola. Bueno, eso parece porque los objetivos a priori de la temporada se cumplieron. Se diría que milagrosamente. Aunque cada vez eran más las voces que protestaban por el barraquerismo de QSF. Voces quién sabe si alentadas por el sector carbonista. Sin embargo, había una herida abierta. Herida que lo más justo hubiese sido que cicatrizase con una solución salomónica: despedir tanto a entrenador como a secretario técnico. Pero Soler estaba muy ocupado con la maqueta del Nuevo Mestalla como para invertir más de dos segundos en pensar una solución juiciosa. Carboni estás fuera, QSF te quedas… de momento. A QSF se la tenían jugada ya muchos de los medios que se habían alineado del bando de Carboni. No se le iba a pasar ni una. A las masas se les filtró con el virus del “Quique vete ya” ante los primeros signos de mal juego de su equipo. El cadalso le esperaba cuando perdiera un par de partidos seguidos. La guillotina cayó con nocturnidad y alevosía, tras las derrotas ante Rosemborg y Sevilla. Hay que recordar que en ese momento el Valencia era tercero en la liga y todavía tenía aspiraciones de pasar a la siguiente fase en la Champions. Hasta el día de hoy QSF no ha hecho declaraciones criticando la nefasta gestión que se está llevando de la crisis y oportunidades para ello no se puede decir que no haya tenido.

Como elefante en cacharrería
En los foros mundiales las risas eran largas cuando algún atrevido proponía a entrenadores como Mourinho o Capello como sustitutos de QSF. En su lugar vino un viejo conocido de la afición, bien tratado por LPdM, pero sobre todo por LPdB gracias a aquel gol de Wembley: Ronald Koeman. Se trajo a Jose Mari Baquero como segundo y… iba a decir que lo demás es historia, pero no, lo demás es una serie de despropósitos que todavía no ha tocado su fin. Los lamentables resultados deportivos no parecen ser lo peor, Tintín ya ha declarado en varias ocasiones que “ya hemos tocado fondo”. El VCF parece viajar en una maleta de doble, triple, cuádruple fondo… A estas alturas de la temporada los únicos objetivos que quedan son clasificarse para la UEFA y, con un poco (mucha) de suerte, ganar la Copa del Rey. Sin embargo, la imagen futbolística del equipo deja mucho que desear.

El día del juicio final
Pero eso no es lo peor, lo peor es el incidente Albelda-Cañizares-Angulo. LPdM ha encontrado aquí un filón que gusta de explotar con necrófago morbo. Estos jugadores, hasta hace poco símbolos de una de las épocas más gloriosas del club, han sido despedidos como si fuesen vulgares obreros de la construcción… Bueno, los vulgares obreros de la construcción también tienen sus sentimientos… y quizás necesiten el dinero más que estos tíos que ya tienen la vida resuelta… El caso es que no es justo. Claro, no es justo tampoco que despidan a los obreros de la construcción. Si por mí fuera, no despedirían a nadie, nunca, empezando por mi mismo… En fin, que si los han despedido algo habrán hecho. Igual les pillaron haciendole un facyu a Koeman cuando salía del vestuario. O quizás los pillaron imitando jocosamente al Teleñeco, entre risas y cachondeo generalizado, en una de esas sesiones de sauna y baño que suelen terminar con pastillas de jabón rodando indiscriminadamente por el suelo de las duchas. El caso es que no sabemos qué ha ocurrido exactamente. Sólo que un día Koeman les dijo que no volverían a jugar con el Valencia. La teoría de RBBE tiene que ver con las peculariedades capilares de los implicados: de todos es conocida la extravagancia de Cañete, la desmedida afición por las mechas de Albelda o el gusto por la media melena de Angulo. En el Valencia del siglo XXI sólo hay sitio para los hombres peinados como hombres, parece ser la máxima de Koeman. Pero las risas provocadas por el Mayor Puticlub de Europa no terminan aquí. La (pen)última escenificación del hazmerreír de la liga tendrá lugar este viernes en el juicio Albelda-Valencia, C.F. Que digo yo que, dado que el club roza la quiebra técnica, se podría haber intentado obtener unos muy necesarios ingresos atípicos, vendiendo los derechos de imagen del juicio. Tendría audiencia, ¿qué no? Sería algo así como el juicio contra O.J. Simpson o la querella entre Florentino Fernández y Chiquito de la Calzada. Un espectáculo completo, con futbolistas traidores, entrenadores nefastos y directivos corruptibles.

¿Qué más se puede pedir en estos tiempos de ‘televisión total’?



9 Comentarios en “.tribuna:El mayor puticlub del mundo*

  1. tartamundos trotamudo Dijo:

    Yo creo que la historia da para una película de Berlanga, ¿no?

  2. paco Dijo:

    Gracias por la informacion.

    Pero tengo dos comentarios:

    - Cuando escribes “A las masas se les filtró con el virus del “Quique vete ya” ante los primeros signos de mal juego de su equipo.” te estas escojonando de la risa, no? Alli lo q teneis q montar es un circo… pero de los romanos, con gladiadores, fieras “ferozes” masticadoras de carne q ofrezca sangre, mucha sangre. Rollerball !!!!

    - A lo q me han dicho de Albelda y cia es q cuando llego Koeman le dijeron a la cara, con sus santos cojones, q no les gustaban, ni el ni sus sistemas… q no buscara casa… algunos capitanes dijeron q con ellos para esa macarrada no contaran ( a los q ahora insinuan q son falimia de judas no tadeo, el Pipo ). Koeman se lo dijo al dueño, q llamais presidente, y … zas!!! y me sobra la pasta.

    Saludos
    paco

  3. tartamundos trotamudo Dijo:

    Yo siempre me estoy descojonando de la risa. Es mi estado natural. Es verdad lo del circo, pero seguro que si lo montamos nos crecen los enanos.

    La teoría de Paco sobre el affaire Albelda es plausible. A ver si sale a la luz en el juicio de mañana y salimos de dudas. Porque de deudas ya no salimos.

  4. Low Battery Dijo:

    QSF—> Queen of Stone Face?

  5. paco Dijo:

    Buenas,

    Si descojonado te imagino, como mis amigos socios del conjunto ché. A mi me dicen esto, pero claro no estoy seguro. Ellos asumen q sois un pueblo especial, capaz de esmeraros haciendo algo para luego prenderle fuego, y con el Valencia lo haceis tambien. A veces los socios son los q arriman la tea, otras veces los directivos (del q has hecho un moustrario reciente) los unos y los otros ponen pasta … pero lo q les indigna ahora q los q quieran prender esta vez la falla sean los putos jugadores, q no dejan de ser unos asalariados mercenarios. Ellos llevados a las fallas les corresponden el puesto de cuadrillas de limpieza, pero mucho mejor pagados, ojo.

    He aqui lo especial de la situacion segun un par de residuos de la ruta del bakalao q conozco.

    Y mola q haya sangre nueva en LPD.

    Saludos
    paco

  6. ben weasel Dijo:

    Tartamundos, no sé si sabrás lo horrible que es trabajar en el Cabanyal un jueves por la mañana. Yo ya lo tenía casi olvidado. Dios.

    Más cosas. Yo siempre vi a los medios muy con Quique, como ahora con Albelda. Escuchar a Morata hoy en día da agonía. Y ojo porque como Ruiz fiche un paquete más, Amedeo está de vuelta.

    P.D.- Angulo también ha llevado mechas!

  7. tartamundos trotamudo Dijo:

    Paco, la verdad es que es reír por no llorar… Cuando no es una cosa, es otra…

    Ben, no he trabajado en el Cabanyal nunca, pero he pasado por allí muchos jueves de mercado y sí, es un infienno…

    Respecto a lo que dices de que los medios estaban con Quique, creo que abiertamente sólo la SER. El resto iban dando bandazos hasta que al final se alinearon con el populacho (los Super, Julio Insa, etc.) Carboni siempre ha tenido mucha base de apoyo en foros de internet como foroche y en las peñas…

    Por cierto, ¡hoy es el gran día!

  8. Sergei Jovaisa Dijo:

    Os ha faltado la última anécdota del puticlub

  9. javivi Dijo:

    Relaño, en el AS de hoy:

    “Es feo, pero hay un malo y un bueno. El malo es el dueño, ese hijo de rico al que le compraron el club en vez de comprarle una bici, como debe hacer todo padre moderado con sus hijos: pagarle el colegio y comprarle una bici.”

Deja tu Comentario