Ana ismee Naji al-Ali

Ahora por lo que se ve no sólo le hacemos el juego a Artur Mas y al Centro Nacional de Inteligencia al mismo tiempo, pero esta vez también al yihadismo internacional. Es un constante hacerle el juego al enemigo: resulta que somos parte de esa izquierda esquizofrénica que critica a la Iglesia católica pero defiende el hiyab y que justifica la masacre del Charlie Hebdo “porque ellos se lo buscaron”, ya que 1) ofendieron al Islam y 2) votaban y tributaban en Francia, o sea, que además incurrimos en un espantoso blame-the-victim de libro. Uf. En la otra dirección, muchas acusaciones a lo Acebes el 11 de marzo de 2004, muchos ETA-no-vascos-sí, muchos esencialismos baratos -¿por qué nos odian estos fundamentalistas?, que diría Bush-, mucha confusión -¿deliberada?- entre justificar violencia política y entender su lógica subyacente – con el propósito de pararla de una vez. Supongo que pedir el derecho a la autodeterminación de Euskal Herria es, también, hacerle el juego a ETA, al igual que pedir la jornada de 8 horas era hacerle el juego a los murcianos de la FAI. Nervios a flor de piel y simplismos en todas direcciones que hacen más daño que bien.

Acusaciones un poco curiosas, dado que el Estado Islámico en el que militaba Coulibaly quiere exterminar a los musulmanes chiíes (que, por cierto, sí representan visualmente al profeta Mahoma, qué irónico eh), entre los que se cuentan mi novia y mi suegro. Sin ir más lejos, el pasado junio el EI mató en un día a 1700 chiíes, cien veces los muertos en Francia. Acusaciones un poco curiosas, dado que un buen amigo de buenos amigos, Nejat Agirnasli, murió luchando contra el EI en Kobane, Kurdistán. Igualmente me cuesta entender la acusación de que justificaba el asesinato de peña por 1) y por 2), porque parece asumir implícitamente que sí hay algunos asesinatos justificables, pero el problema son las razones 1) y 2). Por principio, yo no justifico ningún tipo de asesinato ni ninguna otra forma de violencia. Yo hago obedientemente lo que me pedían Zapatero y Aznar años ha, “condeno toda violencia”, pero es que entonces eso nos obliga a estar en contra del Estado del cual ellos fueron máximo cargo ejecutivo, porque el Estado, según la misma definición de Weber, es una comunidad humana que reivindica con éxito el monopolio del uso legítimo de la violencia.

Históricamente, la comunidad humana que consiguió este monopolio, constituyéndose en esfera pública de Habermas e ideal liberal de nación, fue, oh sorpresa, la de los hombres blancos ricos, ricos primero por ser señores de la guerra feudales y luego por ser capitalistas. El Estado-nación moderno fue un proyecto esencialmente identitario y excluyente: ésa es la perversa magia del contrato social, según la feminista Pateman y el postcolonial Mills: si eras miembro de la esfera pública, citoyen de la nación, eras uno entre iguales y con derechos innatos. Ahora bien, fuera del Estado-nación no había ciudadanos con derechos y libertades, sino tan sólo cuerpos humanos a encerrar, gestionar, expropiar y exterminar -la famosa biopolítica de Foucault: si eras mujer, quedabas relegada en casa sin poder salir y sin voz ni voto. A los campesinos, también sin voz ni voto en la esfera pública, se les expropiaba las tierras y se los expulsaba, echándolos en la miseria de la condición proletaria, sin ni tan sólo derecho a asociación ni libertad de expresión. Al sujeto colonial, bueno, uf, qué decir. Sin ir más lejos, Francia les aplicaba en todo su imperio el Code de l’Indigénat, que los relegaba legalmente a un estatus de ciudadanos de segunda categoría: en la práctica cualquier hombre blanco podía castigar a un sujeto colonial por delitos que iban desde asesinato al ultraje a Francia (ehem) sin garantías y como quisiera -incluyendo decapitación a la Estado Islámico, introducida en Argelia y Oriente Medio por los franceses.

Zizek llama hipocresía liberal a ese esencial e indignante doble rasero en el que se fundamentan las instituciones del Estado-nación y la democracia representativa, por la que unos disfrutan de plenos derechos y libertades mientras a otros se les es negada su mera condición humana. Por algún tipo de disonancia cognitiva, los firmantes de la declaración americana eran capaces de escribir “we hold these truths to be self-evident – that all men are created equal” mientras al mismo tiempo casi todos eran propietarios de esclavos. Al igual que John Locke, el gran pensador liberal. En 1841, otro gran pensador liberal, Alexis de Tocqueville, justificaba entusiasmado el exterminio de toda la población argelina, que terminó dejando 825.000 muertos, una cuarta parte de la población.

Whatever the case, we may say in a general manner that all political freedoms must be suspended in Algeria.

War in Africa is a science. Everyone is familiar with its rules and everyone can apply those rules with almost complete certainty of success.

Alexis de Tocqueville

Sobre libertad de expresión, dobles raseros y ultrajes a Francia. En 2003, Sarkozy les metió un juicio penal a la banda de rap Sniper por llamar zorra a Francia y por antisemitas, racistas y ofensivos. En 2006, Monsieur R recibía otro juicio por llamar puta a Francia y prometer cagarse en Napoleón y de Gaulle. En 2008, una escandalizada clase política francesa se prometió cerrar los estadios de fútbol si se seguía silbando al himno francés. En 1961 Francia censuró el magistral libro postcolonial de Frantz Fanon, Les damnés de la terre. En octubre de 2014 la policía mató a un manifestante blanco, pero tranquilos, era perroflauta. Ayer detuvieron al comediante Dieudonné por apología del terrorismo. Ya puestos, llevar hiyab queda amparado bajo la libertad de expresión, supongo, ¿no?

Should France remain in Algeria? If your answer is “yes”, then you must accept all the consequences.

Coronel Mathieu en The battle of Algiers, película de 1965 prohibida en Francia y visionada en el Pentágono en el inicio de la guerra de Irak para planificar la contra-insurgencia

Our view, on the other hand, is that man finds himself in a complex social situation in which he himself is committed, and by his choices commits all mankind, and he cannot avoid choosing. He will choose to abstain from sex, or marry without having children, or marry and have children. Whatever he does, he cannot avoid bearing full responsibility for his situation.

Jean-Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

La “libertad de expresión sin límites y sin consecuencias” tiene todo el sentido del mundo en una comunidad que es socialmente homogénea, en particular cuando todos los miembros de la nación eran hombres ricos blancos. Ahora bien, si se reserva a un grupo social, ya no hablamos de derechos, sino de privilegios. En la esfera pública liberal, las tensiones sociales en forma de patriarcado, nacionalismo, capitalismo y colonialismo quedan difuminadas e invisibles, pero eso no quita que sigan existiendo: si la comunidad es muy diversa y heterogénea y llena de tensiones sociales, nos encontramos en una sartriana compleja situación social en el que el contexto social e histórico de cada uno es crucial y del que debemos ser plenamente conscientes, sobre el que tomar decisiones en libertad y atenernos a sus consecuencias, como decía Sartre, que si no es mala fe. Un alemán no puede reírse de los judíos en público, ni un gringo de los afroamericanos. En Estados Unidos, un comediante sólo puede reírse de negros y judíos si él mismo es negro o judío.

Eso es la dialéctica social e histórica: ser conscientes de la posicionalidad de cada uno en la compleja situación social y operar en consecuencia. Distinguir entre lo que es una conversación interna de una comunidad social y lo que es una conversación entre comunidades. Lo problemático es cuando te metes con la cultura del otro, sobre todo cuando históricamente has sido el beneficiado por ese exclusivo contrato social y te metes con una comunidad que históricamente ha sido excluida por él (a la que, por cierto, tu Ejército se dedica a bombardear periódicamente). Y, básicamente, eso -privilegio ganado a sangre y fuego- es lo que llevamos haciendo los europeos desde que empezamos eso del colonialismo (y los hombres con las mujeres y los ricos con los pobres), meternos con las culturas de los otros desde un púlpito secular –nunca mejor dicho- de supuesta equidistancia pero legalmente amparados por un terrible supremacismo blanco, masculino y clasista. Qué era la mission civilisatrice francesa sino eso – típica arrogancia europea. Un poco de por favor: parad de recordar vuestros privilegios ganados al resto del mundo. Como nos recuerdan los historiadores económicos desde Wallerstein, si nos industrializamos fue gracias a la acumulación de capital esclavo de las colonias: ¿por qué los catalanes nos especializamos en algodón y los escoceses en tabaco? El obrero como imagen especular del sujeto colonial: si las fábricas catalanas se llamaban… ¡colonias textiles!

No nos engañemos bajo la máscara de una pretendida libertad de ofender a la religión: en Francia, si un blanco caricaturiza al Islam, está riéndose de su propia minoría social de 5 millones de origen africano, descendientes de los pueblos colonizados y exterminados por los antepasados de la población blanca y que en 1945 pasaron de ser legalmente ciudadanos de segunda clase a sólo serlo de facto. No es un tema de corrección política: las caricaturas de Charlie Hebdo eran la continuación de una noble tradición francesa –no el secularismo, sino el orientalismo: caricaturizar a los árabes para luego poderlos colonizar y exterminar- que se remonta al siglo 18, como bien explica Edward Said en su magistral libro. Sin justificar nada, claro está, eso es lo que hacía Charlie Hebdo: racismo de Estado francés, el bruit et l’odeur infame de Jacques Chirac.

Hay más apoyo al Estado Islámico en Francia que en Palestina. Si aplicáramos a los franceses la propia lógica que Hollande aplicó a Libia o Mali hace pocos años tendríamos que bombardear París, linchar a Hollande en prime time y dejar que el país cayera en una sangrienta guerra civil. Pero no lo hacemos, porque el tratamiento de los ex colonizados sigue siendo diferente al de los ex colonizadores – ah, otra vez el agridulce doble rasero liberal. Ésa era la idea de Coulibaly: aplicar la lógica del Estado francés a los franceses. Afirmación problemática, pero, estrictamente, verdadera: Hollande, Cameron o Netanyahu representan mucho mejor a sus sociedades que Coulibaly al Islam -¡si hasta Hamás y Hezbollah han condenado el atentado!- o eso mismo reclama la democracia representativa del Estado-nación, ¿no? El problema es la lógica de Estado, sea éste Francia, España, Arabia Saudí o el Estado Islámico. Como explicaba Ilya Topper, de hecho están todos conchavados vía el sistema geopolítico del petrodólar, construido en los setenta cuando se pasó de producir carbón, que daba un gran poder a los sindicatos mineros británicos contra Thatcher, al petróleo de las terribles dictaduras del golfo, producido por esclavos de facto, como cuenta Tim Mitchell. Divide y vencerás – es la lógica del Estado de excepción, la razón de Estado, que diría Foucault, razón que desahucia y amordaza, ahora convertida en fundamentalismo de mercado neoliberal. Fundamentalismo de mercado, la otra cara del fundamentalismo islámico: después de cada rotundo fracaso de la austeridad neoliberal, ya sólo se puede llamar de ese modo, como ya se hace en la academia. Y es que la correlación casi milimétrica entre desigualdad y número de fuerzas de seguridad no es por casualidad: el Estado neoliberal que excluye socialmente y reprime militarmente como un Janus de dos caras: ya lo decían Bourdieu y Wacquant.

Y no, Houllebecq, islamofobia sí es racismo, porque en su forma actual no es más que odio a los árabes, otro pueblo semita: islamofobia es antisemitismo. Ah, ahí es donde quería llegar yo. Los que se llenan ahora la boca con los “valores de la Ilustración” y critican a la izquierda que “le hace el juego al Estado Islámico” olvidan, muy oportunamente, el fundamento esencialmente totalitario de la dialéctica de la Ilustración, como nos recuerdan Horkheimer y Adorno, pero también Michel Foucault (de que el salafismo es de hecho la versión otomana de la Ilustración, barato nacionalismo burgués, ya ni hablamos). A los judíos se los intentó exterminar exactamente “porque no se querían integrar” en la cultura europea, secular y blanca, como indica Hannah Arendt. Y Arendt remata: el fascismo tan sólo es colonialismo aplicado a europeos. Dicho de otro modo, los nazis hicieron en Europa lo que los franceses hacían en Indochina o Argelia -¡ésa fue la línea de defensa del nazi Klaus Barbie por Jacques Vergès! y los españoles en Latinoamérica. Pero la culpa colectiva sólo la asumieron los alemanes: parece que escogieron mal sus víctimas… No es por casualidad que sea Merkel, irónicamente la líder del diktat neoliberal de la UE, la que diga que el Islam sí es parte de Alemania. Mientras tanto, el día nacional de España sigue conmemorando un genocidio, el 12 de octubre de 1492, pero nada, eh. Circulen.

Otra vez: los sueños de la razón produce monstruos. Cierto: históricamente, las instituciones que componen el Estado-nación emergen, se expanden y perfeccionan como máquinas de matar y expropiar al calor del colonialismo, que incrusta en sus prácticas puro supremacismo blanco. Primero lo sufren los colonizados, pero una vez perdidas todas las colonias como le pasó a España, ¿quién lo sufre? Pues quién va a ser: el pueblo colonizador, contra el que se vuelve ese particular monstruo de Frankenstein, esta vez en forma de fascismo: España 1936; Alemania, Italia. Tremenda inexorabilidad histórica: en esa crisis terminal del Estado-nación liberal europeo, piedra angular de la UE, ahora parece que es el turno de Inglaterra, Francia, Rusia e Israel, sin ir más lejos. Ya ahora están recortando las libertades civiles, irónicamente en nombre de la libertad, una vez más. En Ucrania ya tenemos el precedente de un golpe de Estado de extrema derecha. Como nos advierte Adam Tooze, historiador económico de los años veinte, en The Deluge,  austeridad y fascismo van ligados, porque el segundo es el brazo armado del primero.

¡Abajo la guerra! ¡Que vayan los ricos! ¡Todos o ninguno!

Es ahora que evoco la Setmana Tràgica de Barcelona cuando anarquistas, socialistas y republicanos se levantaron en 1909 contra el gobierno conservador de Maura, que quería enviar tropas reservistas, sólo formadas por obreros, a Melilla a defender los intereses mineros de respetables familias burguesas y ex esclavistas después de que indígenas fanáticos mataran a cuatro obreros.  Ése es el internacionalismo que mola: ver que todo está conectado, ser consciente de la posición social e histórica de uno mismo y desde ahí siempre, siempre, meterse contra el poderoso. En Líbano, en Egipto, en el Kurdistán, en Pakistán, en España, en Catalunya, en Francia, en Grecia, en todos sitios. Ana ismee Naji al-Ali.

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25 respuestas a Ana ismee Naji al-Ali

  1. Latro dijo:

    “Ésa era la idea de Coulibaly: aplicar la lógica del Estado francés a los franceses. Afirmación problemática, pero, estrictamente, verdadera: Hollande, Cameron o Netanyahu representan mucho mejor a sus sociedades que Coulibaly al Islam ”

    Aha. Y por eso fue y atentó contra Hollande, Cameron y Netanyahu…

    Estar rodeado de hijos de puta por un lado y por otro, eso es lo que tenemos hoy en dia. Y que el pato lo paguen los que menos defensa tienen, sean unos humoristas de Paris o unos aldeanos de Yemen.

    • sara dijo:

      BRAVO. Suscribo cada palabra.

      • El maromo de las Ray Ban dijo:

        “Estar rodeado de hijos de puta por un lado y por otro”

        Nivelazo.

        • Oranol dijo:

          No puedes pedirle a la chusma los niveles de análisis y reflexión de las vanguardias.

          • galaico67 dijo:

            Las “vanguardias” que reflexionan y analizan, son las que, casualmente, siempre están detrás de la “chusma” cuando las cosas se ponen calientes.
            Ser ideologo mola…ligas más – más de lo que te merecerías- y vives mejor.

        • Latro dijo:

          No se si se da cuenta que a los hijos de puta a los que me refiero son, por un lado payasos sangrientos como al-Baghdadi, y por otro nuestros cretinos mas cercanos como Hollande, Cameron o Rajoy.

          Ahora, evidentemente, mi nivelazo no llega a “maromo de las Ray Ban”.

  2. alfonsotwr dijo:

    A mí me da la impresión que a veces se generan discusiones vanas. Parte de lo que se cuenta, se podría decir de otra manera y no habría polémica:

    — las desigualdades e injusticias extremas en el mundo son el caldo propicio para monstruosidades;

    — la masacre en Charlie Hebdo fue una monstruosidad condenable;

    — los gobiernos (incluidas las democracias occidentales) han realizado/realizan otras monstruosidades condenables.

    Corolario: Para evitar muchas de estas monstruosidades hace falta un mundo justo.

    Pd: El enlace de Nejat Agirnasli está mal puesto.

  3. alfonsotwr dijo:

    Por otra parte, según la Wikipedia, el Mossad estaba enterado del plan para asesinar a Naji al-Ali y no hizo nada para impedirlo para no descubrir a sus topos, pero no dio las órdenes.

  4. Trompeta dijo:

    Parvulesco cada día estas más perdido.Menos mal que no soy tú, tendría que usar GPS hasta para ir al baño…

    • Santi dijo:

      “Menos mal que no soy tú” se nos presenta en forma de conclusión, una vez comprobado lo perdido que el redactor del artículo demuestra estar. Pero en realidad es ese desprecio la base del argumento. Un desprecio que es, claro está, sólo aparentemente personal. En realidad se trata de un escandalizado desprecio ante la osadía blasfema de una puesta en duda del hoy y siempre en vigor relato progresista (en sentido estricto) y lineal de la historia. No es de extrañar. Es la reacción comprensible ante lo que con razón se percibe (tal vez ni siquiera conscientemente) como el ataque a lo más sagrado, a la fe propia, en la identidad de uno mismo, que los otros mitos (los sociales, o socio-históricos, o…) no hacen más que fundamentar. Con lo que cabe agradecerle sinceramente al señor Trompeta que nos muestre, a título de ejemplo, con claridad, sin rodeos y sin jerga especializada (esos son los peores), este tipo de mecanismos tan fundamentales.

      • Trompeta dijo:

        Santi, tú además de perdido eres muy cansino.Aburres a las piedras dicho de una forma delicada.

        • Trompeta dijo:

          Y por cierto, menos mal que tampoco soy tú.

          • Santi dijo:

            Apreciado y juvenil Trompeta: peer en botijo, para que retumbe, es mucho más divertido, y entiendo su nick. Sin embargo, uno ha perdido ya la frescura de los años mozos. Por eso quería manifestarle mi agradecimiento por sus esfuerzos para devolverme al lodazal, digo lozanía y espontaneidad de los vestuarios de tíos en el instituto. Usted es pura vida, gallarda Trompeta.

  5. galaico67 dijo:

    Aquí, Parvulesco, entre un torrente de afirmaciones discutibles o, por lo menos, matizables, dando cobertura al delito de blasfemia para todas las Big Relig…ya no se si reir o llorar.
    Y el pobre Mahoma, que lo único que pretendia era eliminar la idolatría y convertir a los hombres en la fé a un único dioxxx, convertido, de facto, en un dioxxx intocable, de palabra, de imagen y casi, casi de pensamiento. El culto a un hombre, eso si, sin imagenes…hay que joderse

  6. Teodoredo dijo:

    Parvulesco está perdido, sí, ¡pero porque pone chabacano con v y habla de ‘posicionalidad’ cuando quiere decir ‘posición’!

    A mí me ha gustado, muy “in your face”. Los links son interesantes, sobre todo el de Tocqueville, el sumo teorizador de la democracia. Vaya jefe.

    • parvulesco dijo:

      Escribí “conchavar”, que es un catalanismo,

      Conxavar,v. a., ajuntar o unir les persones estretament.

      Y también está en portugués.

      Sorry por el palabro “posicionalidad”, eso es culpa mía entera.

  7. Teodoredo dijo:

    Y por cierto, que si no recuerdo mal fue el grandísimo Paul Johnson el que en su monumental y descacharrante historia del siglo XX (disponible en una pésima traducción de Homolegens, la legendaria editorial del grupo Intereconomía) calificó al libro de Fanon de “primer manual terrorista”. Ah el liberalismo, centrista y tolerante por igual…

  8. jose dijo:

    Oh my good. Lo que hay que llegar a inventar para poder transmitir o simular la transmisión de genes.

  9. Conde dijo:

    ¿Por qué las citas en inglés de autores cuyas obras fueron originalmente escritas en otro idioma? Entiendo el tirar de “extranjero” para evitar las pérdidas intrínsecas a la traducción, pero citar en un idioma distinto al original y distinto al del receptor no tiene mucho sentido.

    El artículo muy bueno.

    • parvulesco dijo:

      Lo siento, Conde, 1) no domino el francés y 2) mis fuentes de autores franceses están en inglés (wikipedia en inglés o subtítulos de la película en inglés o los libros que me puedo bajar son traducciones al inglés).

      La cita chunga de Tocqueville sólo está en la wikipedia inglesa. En la francesa y española sólo sale el Tocqueville ferviente defensor de libertades políticas y la fundamental igualdad entre los hombres [blancos, claro] y “teórico de la colonización, sobre todo en Argelia”.

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