Chapapote Año IV: Un nuevo comienzo

La remodelación a que hemos sometido LPD (bueno, a que Lydia, nuestra webmaster de amabilidad y paciencia infinitas, ha sometido LPD) también afecta a los weblogs de la página, los cuales, a partir de ahora, también estarán integrados en una base de datos de WordPress, sustituyendo a los antiguos blogs de Movable Type. Las razones de ello son variadas:

– WordPress, a diferencia de Movable Type, está ligado a una licencia de software libre, lo cual garantiza que ni ahora ni en el futuro deberemos renunciar a esta herramienta de publicación por cuestiones de índole económica.
– Podremos, al menos por un tiempo, evitar la pesadilla del Spam, que dio casi totalmente al traste con los blogs antiguos, no sólo por obligarnos a clausurar el sistema de comentarios, sino porque periódicamente nuestro amable y siempre solícito -en lo malo- servidor, abrumado por los envíos continuos de comentarios de Spam, nos cerraba unilateralmente los blogs (y, en ocasiones, también la propia LPD).
– Nos permite aprovechar las herramientas que proporciona WordPress -y que nuestra desfasada versión de Movable Type, en muchos casos, no ofrecía- para aumentar las posibilidades de publicación y difusión de contenidos a través de los distintos blogs de LPD (y de la propia LPD, la cual, en cierto sentido, ha pasado a ser un blog, pues ese criterio, el de qué tipo de herramienta de publicación se emplea, es el que sigue siendo fundamental para determinar qué es y qué no es un blog).
– Por último, resulta más cómodo y razonable insertar todos los contenidos vehiculados a través de LPD en la misma herramienta de publicación.

En cuanto a “Chapapote Discursivo”, incluso más allá de los problemas técnicos, comunes a los de las demás bitácoras, cabe decir que diversas circunstancias, intrínsecas y extrínsecas, lo han convertido en una especie de weblog fantasma, actualizado una vez al mes o incluso menos a lo largo de más de un año. Por “circunstancias extrínsecas” me refiero, fundamentalmente, al cansancio de su autor, a la súbita aparición de múltiples obligaciones relacionadas con mi trabajo que me han impedido, y progresivamente más, dedicarme a este blog en la medida en que quería hacerlo, … en resumen, problemas similares a los que también han aquejado a la propia LPD en los últimos años.

Pero concurren asimismo circunstancias consustanciales al propio blog, a lo que ha sido este blog a lo largo de estos tres años, que posiblemente hayan resultado beneficiosas en un primer momento, pero sin duda le han perjudicado en el largo plazo. Me refiero, fundamentalmente, a su indefinición temática. Este blog ha abarcado prácticamente cualquier cuestión que en cada momento haya podido suscitar el interés de su autor, organizando temáticamente los artículos en torno a cinco categorías (política, medios, cultura, deportes y personal) que satisficieran un mínimo encuadre de contenidos en sí heterogéneos. Esto, en esencia, no tiene nada de malo, pero en un contexto como en el que se publica este blog, asociado a una página que también se caracteriza por abarcarlo prácticamente todo, genera una duplicidad de objetivos un tanto absurda y muy dañina, al menos, desde la perspectiva del interés y entusiasmo que su autor podía poner en la actualización y publicación de contenidos.

Que, en efecto, es de lo que se trata. De disfrutar escribiendo, de encontrar un sentido profundo y un objeto a lo que se está haciendo. Lo cual, desde el momento en que casi cada vez en que me disponía a escribir algo me obligaba antes a hacerme la pregunta sobre dónde lo publicaba, sencillamente no era así en muchas ocasiones. Porque nada tiene de malo dedicar un espacio a hablar de lo que a uno le dé la gana, pero la cosa cambia si resulta que no hay uno, sino varios, espacios, de tono, contenidos y objetivos miméticos. Y, además, en el mismo lugar de Internet (ni siquiera podría decirse que tuviera el síndrome del contertulio, diciendo lo mismo o hablando sobre lo mismo en un sinfín de medios de comunicación).

A partir de ese momento, descartada la heterogeneidad temática, pero teniendo también muy claro mi interés por seguir publicando contenidos a través de esta herramienta, y en el mismo espacio en el que lo he hecho en los últimos años, urgía aprovechar la remodelación general de LPD para, al mismo tiempo, remodelar también este blog, en la forma y en el fondo. Y, como es lo que más me apetece hacer, la opción que creo tendrá más recorrido y resultará más interesante, me he decantado por la especialización. En aquello a lo que me dedico, que es el análisis de los medios de comunicación. Las demás categorías que anteriormente albergaba este weblog (política, cultura, deportes) pueden ser fácilmente asumidas, y de hecho ya podían serlo en el pasado, por mis aportaciones a LPD (la única que mantendré aquí, en consecuencia, de la antigua división en categorías es la de “personal”).

El principal instigador de este cambio de enfoque es Andrés Boix (quien por cierto acaba de abrirse en LPD -por fin- su propio blog, centrado en cuestiones jurídicas), a quien le agradezco (esto comienza a parecer el prólogo de un libro) sus indicaciones y sugerencias. Y el cambio de enfoque, en esencia, consiste en elaborar desde aquí un análisis de todo lo que tiene que ver con los medios de comunicación (es decir, casi todo), más sistemático que el que también intento hacer en LPD y que el que hacía en la anterior etapa de este blog. Es posible que al imponerme unas barreras antes inexistentes el público interesado en los contenidos del blog (que de todas formas, y pese a su perseverancia, sin duda, y con razón, estaba desencantado desde hace ya tiempo por la combinación de los continuos problemas técnicos con la desidia y absentismo del autor) sea menor, pero espero que, al mismo tiempo, lo esté (interesado) en mayor medida.

Este sector, a nadie se le escapa, está viviendo, a un ritmo además vertiginoso, un profundo proceso de transformación que se antoja, en ocasiones, contradictorio: cada vez aumenta más, y más rápidamente, el número de medios disponibles en cualquier soporte pero, al mismo tiempo, también aumenta la concentración de la propiedad de los mismos en menos manos. Las herramientas a disposición del público (en capacidad de selección, interacción con los medios o con otros miembros del público, e incluso en la creación de medios propios) le permiten ejercer su relación con los medios de una forma cada vez más autónoma; sin embargo, el discurso mediático tradicional no sólo no ha evolucionado ante la nueva situación, sino que en muchos aspectos se ha enquistado, volviendo a comportamientos y modelos de comunicación más propios de épocas pasadas. En realidad, es en buena medida la lucha entre lo viejo (que intenta preservar con todas sus fuerzas su posición de predominio) y lo nuevo, pero no sólo es así (ni la cosa es, por supuesto, tan sencilla); también, sin ir más lejos, los avances tecnológicos, por ser a un tiempo instrumento de emancipación y “extensiones del ser humano” que generan dependencia, tienen un carácter ambivalente.

Relato esta colección de obviedades con el propósito de significar una nueva obviedad: que el panorama es, en efecto, confuso, de gran complejidad, y que lo que quiero hacer aquí es contribuir, en la medida de mis conocimientos y posibilidades, a clarificarlo, para ustedes y para mí mismo. No me considero, desde luego, un gurú, es más, creo que la propia caracterización de lo que es un gurú resulta perniciosa, porque convierte lo que son materias de debate plural en sentencias tajantes elaboradas sólo por aquellos que manejan adecuadamente (o así lo pregonan) misteriosos conocimientos arcanos, inalcanzables por los demás mortales. Pero sí creo que, dado que mi trabajo (profesional y académico y, en este último caso, en la docencia y la investigación) se ha centrado, desde hace ya años, en este ámbito, creo que es el marco idóneo para, al menos, tener más cosas de interés que comunicar.

El blog está aún en construcción, y lo seguirá estando durante bastante tiempo. El anterior listado de enlaces se ha visto sustituido con una selección de recursos interesantes relativos a Internet, la Comunicación y el Periodismo, que cuenta, por ahora, con cuatro categorías: “Blogs en español”, «Blogs en francés», «Blogs en inglés» y “Recursos” (académicos y profesionales). También tengo la intención de ligar al menos parte de los contenidos del blog a mi ámbito de trabajo (el siempre proceloso mundo académico), representado en Internet por mi página personal (que también se verá sometida en los próximos meses a una remodelación, centrada en aumentar los materiales asociados a la docencia que imparto).

Finalmente, en cuanto a la división en categorías, la verdad es que no tengo un criterio preestablecido, porque es un ámbito que indudablemente se verá de continuo ampliado. Puedo adelantarles, a modo de esbozo inicial, algunas de las ideas que tengo más perfiladas:

– Resucitar aquí una sección antigua de LPD, “Opinión Publicada”, consistente en una selección comentada de artículos de opinión (sobre todo editoriales de periódicos), que murió como tantas y tantas secciones de LPD: por pecar doblemente, primero por exceso y después por defecto (primero la actualizaba todos los días -lo cual era un desatino y una carga de trabajo excesiva- y luego, claro, nunca). Una sección que indudablemente se verá ahora reformulada (respondiendo a la realidad del pluralismo opinativo del panorama mediático -es decir, que aunque sigan siendo muy importantes, la opinión publicada ya no es sólo la publicada por medios convencionales) y en la que, precisamente por no tropezar dos veces con la misma piedra, no cometeré de nuevo el error de marcarme una periodicidad.
– Asimismo, las dos áreas en las que he venido especializándome en mi trabajo en la Universitat de Valéncia, de una parte el análisis de la opinión pública y su “hermana menor”, la comunicación política, y de otra lo correspondiente a la comunicación en Internet (simplificando mucho, en ambos casos) se verán, sin duda, sobrerrepresentadas respecto de otras en las que posiblemente tenga menos que aportar.
– Como indicaba más arriba, uno de los procesos cruciales que está experimentando el sector mediático en su conjunto en los últimos tiempos es el relacionado con su estructura de propiedad, esto es, la creación de grupos mediáticos cada vez más grandes, el proceso de fusiones y adquisiciones destinado a configurar un panorama, en este sentido, menos plural que el preexistente (aunque conviva, de manera en apariencia paradójica, con la simultánea eclosión de todo tipo de medios de carácter personal o grupal, en todo caso ajenos al flujo tradicional de la comunicación de masas), la decadencia del sector público, los problemas para hacerse con ingresos, publicitarios o provenientes de la suscripción o el pago directo (de ahí, entre otros factores, que se busque la creación de grupos cada vez más grandes), la entrada en el mercado de empresas provenientes de otras áreas de negocio (en particular, las empresas de telecomunicaciones), … Elementos, todos ellos, particularmente presentes en el caso español. El análisis de todo ello puede englobarse dentro de una categoría genérica que en los estudios de este campo suele denominarse «estructura de la comunicación».
– La revisión de las principales teorías de la comunicación y el periodismo, así como de la evolución histórica de los medios, a la luz del panorama actual en el que ambos elementos de estudio han acabado desembocando. Un ámbito de descripción y análisis que tendrá vocación divulgativa (como, por otro lado, todos los contenidos del blog, pero muy particularmente en este caso), con el objeto de dar a conocer las principales escuelas de pensamiento que se han acercado al estudio de la comunicación desde que esta disciplina comienza a adquirir un estatuto autónomo (a principios del siglo XX, en el período de entreguerras). Los artículos que se publiquen en este apartado temático estarán particularmente destinados a los estudiantes de la disciplina y al público no especializado, pero sí interesado, en las características de los procesos de comunicación de todo tipo.
– Como complemento de lo anterior, también se elaborarán, a través de este weblog, reseñas y críticas de libros, artículos y eventos de carácter científico y académico asociados a este campo, con la misma intención explícita (la divulgación de los mismos).
– Y, por supuesto, se prestará atención a todos los eventos relacionados con la actualidad, o a la actualidad transmitida a través de los medios. Muy especialmente los nuevos medios desarrollados a través de Internet, guarden o no vinculaciones directas con los grandes grupos de comunicación, así como al comportamiento del público de este tipo de medios (que comienza a ser, en realidad, el gran público, puesto que también el público de la televisión, la prensa y la radio generalistas cuenta con la posibilidad de complementar su consumo pasivo de informaciones a través de estas vías con la asunción de un papel mucho más activo mediante los mecanismos digitales de toda clase, no sólo los vehiculados a través de Internet: piensen, por poner un ejemplo más que conocido, en el 11M y los teléfonos móviles), su forma de informarse y, sobre todo, de interpretar los acontecimientos a partir de un escenario que, lo quieran o no los grandes medios, ya no tiene mucho que ver con el preexistente hace no tantos años.



5 comentarios en Chapapote Año IV: Un nuevo comienzo
  1. Joder, ¡ha quedado precioso! Aunque se nota que eres zurdo, cabronazo, metiendo el cuerpo de texto ahí, a la izquierda del todo, dejándonos a los diestros con una sensación rara. ¡Precioso!

    Comentario escrito por Andrés Boix (LPD) — 26 de septiembre de 2006 a las 10:52 am

  2. Lo peor de todo es que lo dijo, «soy zurdo hasta las últimas consecuencias». Y ahí lo tenemos.

    Comentario escrito por Lydia — 26 de septiembre de 2006 a las 1:26 pm

  3. Por Dios, que me voy a ver obligado a cambiarle el nombre por «El Zurdorium», en plan Flanders.

    Adiosito!

    PD: Se hará lo que se pueda, Gilgamesh

    Comentario escrito por Guillermo_Lopez — 26 de septiembre de 2006 a las 6:40 pm

  4. Joder, Guillermo. El título parece sacado de una saga galáctica de Lucas… ¿Piensas meterte acaso a director de películas de ciencia ficción?

    Bromas aparte,el nuevo diseño gana mucho con respecto al anterior.

    Un abrazo fuerte

    Comentario escrito por JR — 26 de septiembre de 2006 a las 11:46 pm

  5. Estupenda remodelación, y estupenda la idea de la especialización.
    Da gusto ver el trabajo que le habéis echado a LPD, la cual vuelve a figurar en mi lista de Recomendados (hace poco la retiré por el estado comatoso en que se hallaba).

    Pues eso, saludos de un seguidor que tiene los huevos de haberse leído LPD entera.

    Comentario escrito por Camarada Bakunin — 27 de septiembre de 2006 a las 8:57 am

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