14 June 2006

Hoy ha empezado el mundial, la parte importante del mundial por supuesto, es decir, los partidos de España. Ucrania había declarado fiesta nacional, sus empresas cerradas y las banderas izadas. Una fiesta porque, ellos sí que saben, jugaban contra España, un chollazo. Ilusos, a ochenta millones de ucranianos se les ha olvidado esa gran verdad: somos los mejores del mundo hasta que nos mandan a casa en octavos.

Que ganaríamos se notaba desde el principio, no había más que vernos mientras sonaba el himno, ese país unido, ese Xavi Alonso y su estado libre asociado, Puyol y su nación, ese Sergio Ramos y su realidad nacional, y ese David Villa feliz de jugar en una nacionalidad histórica. Qué país y qué selección. El éxtasis (materializado en tracas, cómo no) llegaba con los goles de la primera parte, rápidos y seguidos como queriendo que a todos se nos atragantaran las bravas intentando ser los primeros en gritar gol de la mesa. Habían echado a uno de Ucrania y tocaba vivir de rentas. En el descanso Cuatro informaba: “Hay más de 6.000 personas en la plaza de Colón viendo la retransmisión por pantallas gigantes” (instaladas por la cadena). Queda claro, España se moviliza por el fútbol y el folklore. Luego se marcaron otros dos como queriendo dejarlo claro: al tanto con nuestro juego brillante que nos quedan cuatro partidos para el estrellato.

Lo mejor ha sido la especial atención prestada a los gestos del principito y su princesita, que si se levantan, que si gritan, que si tontean, que si se ríen, que si beben, que si lo que beben es cerveza, que si no, que es té helado, que si se quitan la chaqueta, que si acompañaban la ola, que si qué pedazo de princesa que tenemos, que si estoy de acuerdo y yo también le votaré en las elecciones…

4 – 0, yo lo veo claro, tras ganar a Ucrania debemos dar por sentado que, como mínimo, ganamos el Mundial.

[Corre el rumor de que el resultado es todo un complot de Polanco contra La Sexta, acordado previamente con Zapatero]

El pasado jueves 8 de junio Federico Jiménez Losantos encontraba una nueva excusa para enfrentarse con Alberto Ruiz Gallardón. El alcalde de Madrid le había recomendado en el foro de ABC a su líder Mariano Rajoy que “cuando se pretende gobernar España tú tienes que llamar a un proyecto que desde esta generación esté trabajando para la siguiente. Y no caer (…) en revisionismos históricos o en miradas hacia atrás”. En la homilía de las siete de la mañana, el presentador de La Mañana de la COPE criticaba al alcalde por su intención de acudir el sábado 11 a la manifestación convocada por la AVT de Francisco José Alcaraz, uno de cuyos lemas era “Queremos saber la verdad”. Frases como “que un tío que está abiertamente en contra de la AVT vaya a la manifestación a montar un numerito a lo Bono” o “vas a provocar”, llevaron a Gallardón a declarar en la rueda de prensa tras la Junta de Gobierno que “decir que me da igual que haya 200 muertos y 1.500 heridos, con tal de llegar yo al poder, es el mayor insulto que he recibido en mis 23 años de ejercicio de la política”. Preguntado por medidas legales contestó que “en democracia la mejor acción es la palabra y yo no puedo ejercerla, porque estoy vetado en ese programa”.

El veto de que disfruta Gallardón es fruto de la entrevista del 6 de septiembre de 2004 (se la dejo aquí, porque la COPE parece haberla perdido en el ciberespacio). Aunque la entrevista fue muy dura desde el principio, el mayor problema vino con la lectura de las opiniones de los oyentes. Para muestra un botón: “Este señor que se vaya con los titiriteros, que se vaya con la SER. Ha sido traidor con Aznar, sigue siendo traidor con Rajoy”. Gallardón se sintió engañado y lo dijo: “Me extrañaría mucho que no hubiese habido una llamada en un sentido contrario”, Fede entendió que le llamaba manipulador a él y a su colaboradora Mercedes Aranda (oh! por dios) y se lió una bonita trifulca de quince minutos que uno de los comentaristas terminó calificando de incómoda y estimó que se habían rebasado las reglas de la cortesía. Así y todo, la despedida fue un “tendremos que repetirla” de Gallardón y un “le llamo” de FJL. Pero nunca se repitió. Y el alcalde, acostumbrado a acudir cada dos meses a defenderse de todos los improperios que Losantos le obsequiaba, se quedó sin juguete mientras Losantos le seguía llamando lacayo de Polanco. Todo esto debió pesarle demasiado al alcalde de Madrid, que seguramente recordó con especial virulencia el trato que Losantos le dispensaba desde las ondas durante la pugna por la presidencia del PP en Madrid tras la salida al senado de Pío García Escudero. Con brillante meticulosidad horaria, llegando a los informativos pero fuera del alcance de la opinión en los periódicos, a las 20.30h anunciaba que presentaría una querella criminal por injurias contra Jiménez Losantos.

El viernes 9 a las siete de la mañana, el paradigma del liberalismo español arremetía con todas sus fuerzas contra el alcalde y le acusaba de querer cubrirse las espaldas acusándole de cualquier incidente que pudiera suceder durante la manifestación. Manifestó (parafraseando su propio artículo en El Mundo) la necesidad de instaurar un ‘alcaldímetro’ que midiera ‘el grado de rojo’ del alcalde cada mañana.

El sábado 10 Losantos llamó al orden a sus chicos y exigió un trato exquisito para el edil durante la concentración. Parece que FJL le tiene miedo a una denuncia que, de verse respaldada con agresiones y resuelta a favor del político, facilitaría el camino a muchas otras. Una manifestación en la que Alberto Ruiz Gallardón se vio arropado por Mariano Rajoy, quizá solidario escuchando retumbar en sus oídos la chirriante voz de Losantos llamándole continuamente maricomplejines y tratándolo con total condescendencia.

A la mañana siguiente supo maquillarlo favorablemente: “Tuve que hacer de tripas corazón y en vez de dejar que los oyentes de la COPE lo pusieran en su sitio, es decir que lo pusieran verde, para evitar que nos monte un numerito victimista a lo Bono, pedir tanto el sábado en la retransmisión de la manifestación como en un artículo en Libertad Digital que no se les ocurra tocarlo”. Condescendiente para Rajoy, burlesco con Gallardón, acusando al Gobierno; nada nuevo bajo el sol. Lo mejor vino en la tertulia donde Losantos invitó públicamente a Gallardón al programa (se avecinaba el momento radiofónico del año) siempre y cuando se disculpara con Mercedes Aranda. Todo facilidades.

Pero el alcalde ha decidido terminar con el show. Ha durado 5 días y ha tenido en tensión a todo aficionado al pressing catch mediático, pero han pasado dos días y no hay respuesta ni entrevista a Gallardón. Ahora sólo cabe esperar a la justicia.

12 June 2006

Abu Musab Al Zarqaui, el líder de Al Qaeda en Irak fue eliminado el pasado 8 de junio en un ataque aéreo sobre la casa en la que estaba reunido con varios de sus ayudantes. La revista TIME se repite.


ILLUSTRATION FOR TIME BY TIM O’BRIEN

10 June 2006

Tras unos días un tanto vertiginosos he decidido ponerle remedio mediante terapia de choque. He visto por quinta vez “Rumores de guerra”, un documental cuyo título original en realidad es “The fog or war“. Eleven lessons from the life of Robert S. McNamara”. El que fuera Secretario de Defensa durante siete años (que abarcaron los mandatos demócratas de John F. Kennedy y gran parte del de Lyndon B. Johnson, que terminaría destituyéndole) a sus 85 años hace un repaso a su historia a través de una entrevista concedida al director Errol Morris. Pero tranquilos, se centra en la parte militar, he ahí su gran interés.

Cuando Robert S. McNamara era un pipiolo, consiguió un puesto de profesor asociado en la Universidad de Hardvard donde pasó a formar parte de la oficina de Control Estadístico de las Fuerzas Armadas durante tres años. Entre otras proezas elaboró un informe diciendo que los ataques del general LeMay (que comparte con Johnson el título al más agraviado en la entrevista) eran ineficaces. Lo que en gran medida supuso que LeMay hiciera descender de 23.000 pies a 5.000 sus B-29 y que provocara la masacre de Tokio (130 km2 de Tokio fueron destruidos porque las construcciones eran de madera).

“Todo mando militar honesto consigo mismo o con las personas a las que se dirija reconocerá que ha cometido errores al emplear la fuerza. Que ha matado personas innecesariamente de sus unidades o de otras por errores de análisis. A cientos, miles o incluso a cientos de miles pero sin destruir países. No hay que cometer errores dos veces sino aprender de los errores. Pero todos lo hacemos. Cometemos el mismo error hasta tres veces, pero con suerte ni cuatro ni cinco. No hay tiempo para rectificar con las armas nucleares. Un error y destruyes un país”.

Tras su paso por la Ford, John F. Kennedy le ofreció la Secretaría de Defensa donde vivió la crisis de los misiles de Cuba, la “caliente” Guerra Fría y la guerra del Vietnam. El documental va de eso: un entrañable abuelito contando sus batallitas de guerra. Nada nuevo bajo el sol si no fuera porque el abuelito es R. McNamara, Secretario de Defensa de la mayor potencia nuclear del mundo, que además va y resulta que protagoniza un documental titulado “The fog of war” (“La nebulosa de la guerra”, que no “Rumores de guerra”); según McNamara, “una frase que representa que la guerra es tan compleja que la mente humana no la puede comprender en todas sus variables”. Y sin embargo, o precisamente por ello, contrario a la proliferación nuclear, casi pacifista. Mi electroencefalograma no alcanza la actividad necesaria para comprenderlo.

A lo largo de la entrevista McNamara hace un repaso por los conflictos que vivió de cerca, cuánto de cerca estuvo de ellos, la influencia de sus decisiones y las decisiones que los que le rodeaban tomaron sobre las suyas. Porque si algo queda claro es que él servía a su presidente y en ocasiones éste se equivocó (Johnson) lo que le convierte en el responsable de la guerra, porque “si Kennedy hubiera estado vivo hubiera sido diferente”. Acompañando a sus palabras, además de imágenes, se reproducen discursos y conversaciones telefónicas que permiten ver la evolución de los mensajes lanzados por el Gobierno norteamericano durante las intervenciones en Vietnam y que no siempre coinciden con sus palabras.

La narración se estructura en torno a 11 lecciones extraídas de sus palabras. No tienen desperdicio:

Lección 1: Tener empatía con el enemigo

Lección 2: Ser racionales no nos va a salvar

Lección 3: hay algo más allá de uno mismo
Responsabilidad, valores, moral. Pero sobre todo, estadística.

Lección 4: Maximizar la eficacia

Lección 5: La proporcionalidad debería ser una máxima en la guerra

¿Es necesario calcinar a 100.000 personas para ganar una guerra? LeMay diría que sí. Y le increparía a McNamara si acaso creía mejor dejar que masacraran a sus soldados en las playas de Japón como sucedió en Normandía.

“La proporcionalidad debería ser una máxima en la guerra. Matar al 50%, al 90 % de la población de 67 ciudades es desproporcionado para algunas personas teniendo en cuenta los objetivos”.

“Lo que es censurable es que el ser humano ni antes ni ahora ha entendido cuales son las reglas de la guerra LeMay dijo: si hubiéramos perdido la guerra nos hubieran acusado de crímenes de guerra. Y tenía razón. Él se comportó como un criminal de guerra y yo también”.

Lección 6: Buscar información

Lección 7: Muchas veces vemos lo que queremos ver y no lo que es

Los vietnamitas creyeron que queríamos colonizarlos, y nosotros que nos atacaban.

Lección 8: Estar preparado para reconsiderar ideas

Si no podemos convencer a países de ideas similares a las nuestras, deberíamos reconsiderar nuestra postura.

Lección 9: A veces el fin justifica los medios

Lección 10: Nunca digas nunca jamás ( y nunca respondas a lo que te pregunten.)

Lección 11: No se puede cambiar la naturaleza humana

“Matamos a gente innecesariamente”. “Las guerras no se pueden erradicar”.

Epílogo

“No voy a decir nada más, estas peguntas me traen sin duda complicaciones. Mucha gente no entiende la guerra, ni me entiende a mí. Para muchos soy un hijo de puta”. ¿Se siente responsable de la guerra? “No quiero seguir con esto, sólo suscitaré más polémica. No quiero decir nada más de Vietnam”.

Qué, ¿Belicista o pacifista? Pues eso no es todo porque esas 11 lecciones fueron establecidas por el malvado Errol Morris, a lo que McNamara, como queriendo arreglarlo, añade ahora (en los extras del DVD que por supuesto me he comprado) 10 lecciones extra (únicamente redactadas) de las que les ofrezco un breve ejemplo (no voy a comisión, pero son muy largas, así que si quieren las diez se lo compran):

1. La raza humana no acabará con la guerra este siglo, pero sí que podrá reducir su brutalidad y el número de víctimas si se adhiere a los principios de una “Guerra justa”, en especial al principio de “proporcionalidad”.

8. La guerra es un medio ineficaz para resolver los problemas entre las naciones y las sanciones económicas casi nunca son efectivas. Por consiguiente deberíamos establecer un sistema de Justicia centrado en el Tribunal Internacional, a quien Estados Unidos se niega a apoyar, que sería el encargado de juzgar los crímenes contra la humanidad

10. Uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos hoy en día es el riesgo de que los terroristas consigan armas de destrucción masiva como resultado de la crisis del Tratado de No Proliferación Nuclear. Nosotros, Estados Unidos, estamos favoreciendo esa crisis.

1 hora 40 minutos. Apasionantes.

6 June 2006


Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta (…) Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia. Hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia, o con la cifra de su nombre, ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.


–Apocalipsis 13, 11-18

5 June 2006

El más visto, el más largo, el más puesto, el que más cabezas ha mantenido cara la pantalla… ¿qué pastón no? Sí, es fácil, tiene a Acciona detrás. Una constructora cuyo slogan reza “pioneros en desarrollo y sostenibilidad“.

4 June 2006

Llega un día que la información te toca de cerca. No es una gran noticia (¿es noticia?) y tampoco eres el objeto de la noticia, pero te toca tanto que se te antoja exhibicionismo contarlo.

Periódicos de ayer:

El Levante-EMV, portada protocolaria, el torero marido de la folklórica llorando debajo del ataúd de su difunta (sic). Página 40 de sucesos, última de la sección, breve a dos columnas, un onceavo de página, encuadre inferior izquierda.

VALENCIA

Herido el dueño de un bar al ser atacado por los parientes de unos menores a los que echó

M. V., Valencia

El dueño de un bar de La Torre, pedanía de Valencia, resultó herido en la madrugada de ayer después de que cinco personas acudiesen a su local y le recriminasen haber prohibido el acceso a unos menores, parientes de ellos, «debido a que en los últimos días se habían producido algunos hurtos entre los clientes del bar», según fuentes de la Guardia Civil.

La víctima sufrió heridas en los brazos al ser atacada, supuestamente, con una navaja por uno de los sospechosos: I. B. S., un hombre de 32 años y nacionalidad portuguesa que, poco después de los hechos, fue detenido por agentes de la Guardia Civil. El hombre está acusado de los presuntos delitos de intento de homicidio, daños amenazas y coacciones al propietario del bar, agregaron.


Las Provincias (140 aniversario) de hoy. Portada protocolaria. Más de cerca, con la cruz más grande. Página 33 de sucesos, breve a dos columnas, un onceavo de página, encuadre inferior derecha.


Valencia
Apuñala al dueño de un bar que no dejó entrar a sus familiares
El vecino de Torrent sufrió cortes en los brazos
A. CH./ VALENCIA

La negativa del propietario de un bar de Torrent de dejar entrar en el establecimiento a un grupo de menores desencadenó el jueves por la noche un violento enfrentamiento. Según fuentes de la Benemérita, cinco familiares de los adolescentes acudieron al local con la intención de agredir al dueño.

La tensión se disparó cerca de la medianoche. Al parecer, una serie de hurtos ocurridos días atrás entre los clientes del bar fue la razón que llevó al dueño a negar la entrada a los menores. Minutos después, los cinco familiares llegaron en actitud violenta al local.

Uno de ellos, I. B. S. –de 31 años y nacionalidad portuguesa–, extrajo una navaja y propinó varios cortes en los brazos a la víctima.

El sospechoso fue detenido poco después por agentes de la Guardia Civil de Paiporta, acusado de intento de homicidio, amenazas y daños causados en el bar.


Solución:

- El herido lo fue en el brazo de cortes propiciados por cristales de las botellas que los agresores previamente habían roto contra el suelo. Una patada fue la que contribuyó a que el agredido terminara en el suelo, no por un apuñalamiento.

- El vecino lo es de Catarroja. No es el dueño del bar, es el hermano del dueño del bar (20 años).

- El bar está, efectivamente, en La Torre, pedanía de Valencia que no en Torrent.

- Del agresor desconozco la edad, pero no puede ser 31 y 32 a la vez, garantizado.

- Igual era relevante para la noticia que los agresores son de raza gitana si pones que son portugueses, que viven en chabolas en el descampado contiguo sin ningún tipo de acondicionamiento, que el alcalde se ha reunido con los dueños de los locales de la zona ya que este hecho era reincidente y que, por cierto, el agresor está en la cárcel después de ser detenido por reincidencia.


¿Ahora cómo me fío del titular de portada? ¡Ah sí!… aparecía la Jurado.

1 June 2006

No se asusten, si creen que están locos, que esta mañana han despertado con alguna disfunción neuronal que les impide ver la realidad en todas sus dimensiones, no teman, no es así, es sólo que viven en España. Cuelguen el teléfono y no molesten a sus amigos, ellos también leen los periódicos, escuchan la radio y ven la tele; a diferencia de Usted ellos creen como buenos españoles que es normal que la noticia de cabecera de todo documento informativo hoy sea Ella. Rocio Jurado ha fallecido esta madrugada alrededor de las cinco de la mañana. Vale, es una pena, toda vida humana que se pierde es una pena, mayor o menor según el grado de implicación, pero una pena. Y hasta aquí sería todo si no fuera porque, efectivamente, estamos en España. Todos los informativos de cadenas nacionales han abierto con el mismo formato, con la misma noticia: conexión en directo con la Plaza Colón en Madrid donde se ha instalado la capilla ardiente de Rocío Jurado en el Centro Cultural de la Villa. Y ahí han permanecido llenos de lágrimas, de declaraciones, de reportajes elaborados hace semanas con la cronología de su vida. Los especiales colgados con una celeridad envidiable en las webs de los diarios (1, 2, ó 3) y las radios (1 ó 2) insinúan la macabra situación: pase lo que pase, hace semanas que la noticia de hoy era esa.

“Homenaje”, la palabra más repetida, aún me chirría en los oídos. Si es un homenaje a la cantante ¿Qué hace en los informativos? ¡los informativos no son para hacer homenajes! He permanecido a la espera, el Tomate me iba a dar las declaraciones del presidente del Gobierno contestando a Mariano Rajoy que esta mañana, en entrevista para al COPE, ha dicho que dejará de apoyar al Gobierno si el PSE se reúne con Batasuna. Al señor Rajoy le ha sentado mal que todo el mundo diga que perdió el debate. Seguramente lo perdió para estadistas, para la prensa especializada, para todo aquel que lo viera en el telediario, pero para aquellos que lo escuchamos en directo no lo creo. Llegan mucho más las palabras por vacías que estén que los porcentajes y Zapatero ha pasado de romántico a estadista sin solución de continuidad. Por suerte ZP cuenta con el apoyo de toda la prensa, la suya y la de los otros, que quieren que Rajoy se vaya, casi más que perder de vista a Zapatero.

Hace cinco días, y aún no ha pasado nada porque un senador del Estado español diga que “El que no se sienta nacionalista ni quiera a lo suyo no tiene derecho a vivir”. Si es mentira que denuncie, si es verdad que dimita.


Actualización: Ya tenemos dos temas en el día, alegrémonos todos, no todo es folklore, también hay fútbol: El Mundial, o mejor, la falta de mundial en algunas praderas del interior, llegará por fin a sus casas gracias al acuerdo entre La Sexta y Cuatro. Con eso y Pernía en el equipo ya podemos estar todos tranquilos.

Terraza de cervecería, 21h, se escucha: “Zapatero vendiendo España a cachos y la gente sólo se preocupa por ver el Mundial“.

31 May 2006

“El que no se sienta nacionalista ni quiera a lo suyo no tiene derecho a vivir”

Xabier Maqueda, senador del Partido Nacionalista Vasco, celebración del XVIII congreso del PSM (Partido Socialista de Mallorca), Palma de Mallorca, domingo 28 se mayo de 2006

Al día siguiente nadie dijo nada. Sólo el Diario de Mallorca en las últimas dos líneas del artículo. Hoy El Mundo ya dice algo (suscriptores)

Leído en Arcadi.Espasa

28 May 2006

La madrugada del jueves me llevaron a ver El Código Da Vinci. Este blog se descubre como una herramienta útil más allá de mi ego, es triste, pero así es, el blog tiene mayor poder de convicción con mis amigos que yo. Quiero advertir que quien esto escribe es mayor de edad, le dejan cruzar la calle sin cogerse de la mano y dispone de la capacidad intelectual suficiente para comprar una entrada de cine (poco más, no se crean). Dicho esto, el jueves por al noche mis amigos me llevaron al cine para que dejara de llorar porque no me llevaban a ver la película de marras.

Entré de noche y salí de madrugada gracias a las dos horas cuarenta minutos que dura la película. Todo entendido en la materia, vamos que la mitad de los usuarios de metro -el resto lee Los pilares de la tierra-, nos explicaría que eso se debe a que la película sigue rigurosamente los acontecimientos narrados en el libro, eso supone así a ojo que por cada minuto de película estamos ingiriendo exactamente 3,5 páginas del libro. No está mal. Alguien que no lo haya leído, cualquiera en sus cabales, les diría sin embargo que la película es así de larga porque fueron tontos y no vieron el chollazo de la trilogía que tenían ante sus narices. Por lo demás no se hace larga si no miras el reloj (y si no has mirado jamás el libro, eso también ayuda).

Se inicia con un asesinato y termina con un beso (en la frente, con Tom Hanks por allí no se podía esperar gran cosa), y por medio van sucediéndose los enigmas y misterios que en cuestión de un año no han hecho más que sacar por la tele: que si Juan era Maria Magdalena en el cuadro de Da Vinci, que si el Cáliz lo que simboliza es a la mujer, que si Jesús era humano y tuvo hijos (INRI), que si los Templarios, que si el Priorato de Sión… Y de trasfondo, dejándolo entender y como queriendo decir osea pero qué chulo que soy mira a todo lo que me atrevo a decir, se intuye algo realmente escandaloso y que a nadie se le había ocurrido antes: la iglesia es una farsa. Dan ganas de recoger firmas a la salida para que le den un Nobel (cualquiera).

Tom Hanks hace de criptógrafo de referencia que no entiende el francés, investigador y profesor en Harvard, que ha ido a parar de rebote a París para dar una conferencia y firmar su nuevo libro (por la temática de éste no hará falta que les explique que efectivamente es el éxito de la semana). Mientras tanto, un entrañable abuelito que nadie sabe por qué estaba a las tantas de la madrugada paseando por el Louvre (como si allí se pudiera entrar a cualquier hora con el carné del Carrefour) es resquebrajado a tiros tras ofrecer una pista falsa a su monje-asesino albino. El caso es que el hombre, sabedor que de esa no sale, se dedica a pasear de una sala a otra (sí, sí, con el tiro en las entrañas) dejando pistas en las paredes con un material invisible (que llevaba de serie la chaqueta) en vez de hacer una llamadita por el móvil. Hecha la faena, terminará rajándose la piel (quizá debamos suponer que con la hebilla del cinturón) con el dibujo de la estrella de David en el cuerpo, perdón, quise decir la unión de los símbolos femenino y masculino.

De ahí en adelante todo son pistas, enigmas y criptografía que nuestro protagonista descifra cual John Nash para llegar en una parábola perfecta al principio de todo: la mujer y la manzana. Además de los símbolos, la trama hace un intento de carga contra el Opus Dei (“secta, secta, secta”) que facilita la escena a lo Pasión de Cristo, pero que después defrauda con la única aparición de un cardenal entregado a la causa y enamorado de su discípulo el albino (éste sería un punto de la historia claramente desaprovechado).

Quedan claras a lo largo de la película tres ideas fundamentales: que los franceses son tontos, que el Opus Dei es una secta y que la iglesia católica se sostiene sobre una mentira. Y con tanta crítica y tanto alboroto, la película es de un casto que aburre, mucho querer tocarle la moral a la iglesia, para luego nada. Pero vayan a verla, es entretenida y a mis amigos no les gustó.