ACTUALIDAD DE ESPAÑA AÑO
2006
20/06/06:
1978-2006. Charnegueitor al rescate.
El
domingo 18 se consumó el desastre. Con un 50% pelao (contando
el voto por correo) de participación, los pérfidos
catalanes se acaban de auto-otorgar, tración de ZP mediante,
un Estatut llamado a certificar la desaparición de Ex-paña
como tal. Ha sido un ejercicio de soberanía que ni montenegro,
oigan, pero con sombras que analizar porque aquí la Unión
Europea y Javier Solana no habían indicado con carácter
previo qué asistencia a
las urnas se requería para certificar la defunción
de la antigua nación española.
La
cuestión es que los resultados certifican que Arzalluz siempre
tuvo razón y que, como Mariano Rajoy, El Mundo, ABC y la
Cope señalan, la Constitución española fue
rechazada de forma masiva por los vascos. Régimen ilegítimo
pues, por partida doble, el que tiene al sucesor del Caudillo como
Jefe de Gobierno, hemos de concluir a la vista de lo que sostiene
la derecha española. Pero la cosa es grave, también,
por la cuestión simbólica. No sólo porque nos
rompen el país, los cabrones, sino porque lo hacen con gusto,
los catalanes y de manera retorcida y chunga, como por la mínima.
Tengan en cuenta, de hecho, que los catalanes han dado la espalda
a este nuevo Estatut, ya que sólo un 50% de abstención
más un 10% de ciudadanos que han votado "no" (que
suponen el 20% de votos emitidos). Lo cual es preocupante porque,
joder, únicamente el sesentaytantos por cien de los catalanes
pasan del nuevo Estatut. Que ya tiene mérito, la
cosa.
Pero,
sobretodo, los resultados certifican algo más inquietante.
Y es que casi un 40% de catalanes estaban suficientemente entusiasmados
con romper Ex-paña como para ir a votar y encima votar "sí"
y encima suficientemente entregados sobre algo tan cansino, poco
entretenido, largo e incomprensible como el nuevo Estatut.
Vamos, que sólo un anhelo explica esta notable asistencia:
las ganas de joder a Ex-paña. De joder a base de bien.. Y
a fe que lo han conseguido. Téngase en cuenta que, sin ir
más lejos, antes del referéndum ya teníamos
en vigor el Estatutet valenciano, incoado por el PP, donde
se reconoce la esencia nacional y soberana del pueblo valenciano.
Así como también el modelo de financiación
catalán incorporado a la propuesta del PP para Baleares y
la actitud de vasco-resistencia civil de la Comunidad
de Madrid cada vez más perfilada, como si el Plan
Ibarretxe no les fuera ajeno.
En
definitiva, que el 18 de junio de 2006 se cierra el período
en que España coexistió en paz que comenzó
el 27 de diciembre de 1978. Casi 18 añitos ha durado la democracia
en España, en esta ocasión. La diferencia es que por
primera vez en la Historia no se ha liquidado el invento por la
vía de renunciar a la democracia para salvar España
sino que el matrimonio se rompe, y esto es una primicia histórica,
liquidando España.
Lo
razonable sería suponer que, rota Ex-paña, los promotores
de esta deriva estarían encantados y empezarían a
recoger los réditos de sus desmanes. Rodríguez
"Satán" Zapatero, con su traición a
España, estará encantado. Pero sobretodo la euforia
debería de embargar a Maragall y a Carod Rovira, digo yo.
Sin embargo, parece que tenían razón quienes tildaban
a ZP de "Bambi" españolista taimado y artero. Explíquennos,
si no, a santo de qué su ilusionante proyecto de vida en
común con Artur Mas.
Pasqual
Maragall, el único candidato socialista que ha sido capaz
de truncar la hegemonía de CiU en Cataluña, ha llevado
a término su gran proyecto. Pero ha acabado como unos zorros,
o más o menos. Y, visto lo visto, teniendo en cuenta que
ha renunciado a volver a presentarse ofrendando a la prensa madrileña
y a sus cainitas compañeros de partido su figura y su legado,
habrá que pensar que lo ha hecho con toda la buena fe y sentido
del Estado y de la Nación. De cuál, ya es harina de
otro costal, dirá más de uno. Pero es la discusión
de siempre, que ahora importa poco. Porque Maragall, si hubiera
querido aferrarse al poder, sin duda habría podido. Nadie
que conozca el mundo de la política española duda
de la facilidad con la que el que está en el poder puede,
si se empeña en ello contra viento y marea, repetir como
candidato. Nadie que conozca la política española
duda de las posibilidades de Maragall y de quien esté en
el poder de rentabilizar políticamente algo como el Estatut
("le hemos logrado sacar a España parte de lo que queríamos,
además de que me queda muy mono el talle envuelto en la bandera
de Cataluña y encima, oigan, fíjense cómo los
malvados de Madrid me atacan para hundir Cataluña").
Luego si el hombre se va es porque está harto y cree honrada
y sinceramente que es mejor no sólo para él sino para
Cataluña y Ex-paña. Probablemente porque es consciente
de que, conseguido lo que se ha logrado, sea mucho o poco, sea para
romper Ex-paña o para vertebrarla de otra forma, vienen tiempos
donde no es posible ni conveniente seguir en esa dirección.
La
cuestión es que Rodríguez Zapatero i Convergència
i Unió, en su matrimonio de conveniencia, han optado necesariamente
por paralizar o directamente sabotear los interesantísimos
avances en la construcción de un Estado federal más
apto para superar los retos del futuro. Del que su mejor representante,
sincero comprometido con la construcción de un Estado que
atendiera mejor a las necesidades de todos los ciudadanos y a sus
diferentes sensibilidades, reequilibrando política y territorialmente
Ex-paña, ha acabado siendo orillado hasta tal punto que su
dignidad política y personal le ha hecho convencerse de que
no podía aportar nada más ahora. Que no valía
la pena, dado que no se puede remar contra todos o contra casi todos.
El
PSC se presentará a las elecciones en Cataluña con
Charnegueitor de candidato. Se supone que es para demostrar
que la sensibilidad nacionalista de cierto sector del PSC retrae
al electorado socialista, por lo que no han podido ganar nunca claramente
las elecciones autonómicas. Ahora, en cambio, el tándem
Manuela de Madre en el mercadillo y Montilla-President-e garantizando
a los empresarios estabilidad y el mercaso español está
llamado a arrasar gracias a los votantes hijos de la inmigración
que se identifican con el nen de Castefa. En esta ecuación
lo único que no se entiende es el entusiasmo de CiU con que
le pongan a Charnegueitor de candidato rival. Será
que su magnetismo hace que hasta los oponentes políticos
caigan rendidos a su encanto.
El
caso es que, con Maragall, los del PSC al menos ganaban las elecciones.
E incluso gobernaban. Y cambiaban cosas. Está por ver, y
está bastante bien, de hecho, tener la posibilidad de vivirlo
como vamos a tener, si las teorías de los más eximios
sociólogos españoles se cumplen y, en efecto, tendremos
a Charnegueitor de gestor de la España rota y genuflexa
a la que el escasos 50% de los catalanes que han ido a votar han
puesto en situación de crisis extrema.
Las
incógnitas que se resolverán son, en el fondo, poco
más que una rencilla de familia, pero se supone que Montilla
arrastrará todo el voto zapateril, que es mucho dado que
los catalanes son mucho más zapateriles que maragallistas.
O sea, que ganará a CiU en votos, escaños y lo que
sea menester, será President de la Generalitat y tendrá
a Artur Mas de fiel escudero mientras Duran i Lleida comanda las
tropas de refuerzo de la ofensiva anti-PP en Madrid. Aunque ojito,
que como las cosas no salgan com está previsto habrá
que empezar a poner en duda esa alma ocultamente españolista
de la verdadera Cataluña. Más que nada, oye, por advertir
de los riesgos de ponerse a confrontar los mitos con la realidad.
Pero
todo esto nos deja un mal sabor de boca a quienes, puestos a romper
Ex-paña, preferíamos que se encargara de ello Maragall
y su visión del Estado en Red (y creíamos sinceramente
que se embarraría un poquito más en politiquerías
para poder continuar en el esfuerzo), a que sean Matas y Esperanza
Aguirre los que se ocupen de hacer lo que llevan haciendo sus mayores
desde 1978: poner el grito en el cielo con los avances que vienen
de la periferia para inmediatamente después adoptarlos con
entusiasmo e ir incluso más allá.
ABP
(València) |