ACTUALIDAD DE ESPAÑA AÑO
2006
04/05/06:
España, Esperanza y listas de Espera. Rompámoslas.
La
verdad es que en materia de Sanidad no hace falta que el PP se esfuerce
mucho en menospreciar a los socialistas, porque por mucho que se
empeñe, siguiendo su excelso estilo político, en describirles
como un baboso ser mitad cerdo, mitad escalopendra, los ciudadanos
ya tenemos la imagen de los socialistas como una panda de españoles
al uso pegando gritos en estado de embriaguez delante de una televisión
en la que se está jugando un partido de fulfolsh, tal y como
ocurrió cuando los senadores socialistas tenían que
aprobar en el Pleno la Ley de Reproducción Asistida, que
se fueron a ver el Barça – Milan, para intenso deleite
de los actores sociales que demandaban esta ley desde hace años.
Sin embargo, el problema a tratar hoy se da en otro sentido. El
Sistema Nacional de Salud español es de los más eficientes
del mundo y de los más baratos. No es que los españoles
seamos más listos que los demás, no se engañe,
nuestra Asistencia Sanitaria se sustenta con un método la
mar de sencillo y muy poco novedoso. Mire, lector, levante el pie
¿qué ve? un par de médicos rurales espachurrados
¿verdad? Efectivamente, así es, el SNS se sostiene
gracias al déficit salarial de estos buenos señores
que dentro de cincuenta años serán recordados como
héroes tal y como lo son ahora los maestros de la II República
y épocas anteriores.
Y decía que los españoles no somos más listos
que los demás, del mismo modo que, a pequeña escala,
los madrileños no lo son más que el resto de españoles.
Porque la política sanitaria de la Comunidad que preside
Esperanza Aguirre así parece hacerlo ver. Se supone que en
Madrid ningún paciente esperará más de treinta
días una operación quirúrgica gracias al no
va más del copón bendito: el Registro Unificado de
Lista de Espera Quirúrgica (RULEQ). Un artilugio mágico,
que un grupo de elfos le entregó al consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, para que hiciera frente a las hordas socialistas.
La pena es que el Reino de España no es ni el Reino de Rivendel
ni la Tierra Media, es el mundo real para nuestra desgracia, que
sería estupendo que nos operase Gandalf de la próstata
posando suavemente la mano sobre nuestro bajo vientre. Y el tema
es que las listas de espera se computan en el Consejo Interterritorial
del SNS con los parámetros definidos en el Real Decreto 605/2003,
a causa de asuntillos mundanos y terrenales como la garantía
de confidencialidad y de no manipulación de datos.
Quizá se deba a problemas de conciencia de carácter
espiritual, que se desconocía por el momento que alcanzasen
también, aparte de a la religión católica,
a la magia élfica y los hechiceros, pero el caso es que la
Comunidad de Madrid es la única cuyos datos no figuran en
el Registro Unificado de Lista de Espera de España por no
ajustarse a las exigencias del Real Decreto, por lo que la veracidad
de las cifras que ofrece el señor Lamela, quedan sujetas
a la fe ciega de los madrileños, que si creen en el Raúl
González Blanco y Fernando Torres, por qué no van
a comulgar con la reducción maravillosa de las listas de
espera.
De esta conducta de desobediencia al Estado Español se pueden
hacer múltiples interpretaciones a gusto del consumidor,
pero la pregunta que cabe hacerse de forma colectiva, es ¿qué
hubiera pasado si esta deslealtad con España acontece, en
lugar de en la Comunidad de Madrid, en la Lehendakaritza o la Generalitat?
pues que tendría que buscar Usted los añicos a los
que quedaría reducida España entre las subidas salariales
de los médicos rurales.
Álvaro
(LPD) |